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                    <text>PÁG

1

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

�AUTORIDADES
Ing. Agr. Diana María Guillén
Presidenta
Méd. Vet. Rodolfo César Acerbi
Vicepresidente

Dirección Nacional de Sanidad Animal
Coordinación de Agricultura Familiar
La Guía de sanidad animal para la agricultura familiar fue elaborada con los aportes de los profesionales y técnicos de la Dirección
Nacional de Sanidad Animal y la Coordinación de Agricultura Familiar del Senasa.
Ha sido consensuada en el marco de la Comisión de Agricultura Familiar del Senasa (Senaf) y se encuentra vigente bajo Resolución Oficial.
Línea de contacto: senaf@senasa.gob.ar
Edición 2022

�PÁG

3

Índice
GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA
AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS
ACERCA DEL SENASA	
El Senasa y la agricultura familiar	

05
05

ACERCA DE LA PRODUCCIÓN APÍCOLA

07

ACERCA DE LAS ENFERMEDADES DE LAS
ABEJAS	
Prevención y control

08

Beneficios de prevenir y controlar las
enfermedades de las abejas

10

¿Cómo reconocer signos de enfermedad?

11

Diagnóstico y tratamiento	

12

Enfermedades más importantes

13

Enfermedades exóticas

15

Medidas preventivas		

16

DOCUMENTACIÓN Y TRÁMITES	
Inscripción en el ReNAF	
Inscripción en el Renspa	
Eximición de aranceles	
Emisión del DT-e	

18
18
19
19
20

NORMATIVA	

22

BIBLIOGRAFÍA	

23

10

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

�Esta guía está destinada a productores apícolas
familiares. Contiene información útil sobre las
enfermedades de las abejas de mayor impacto en
la producción y las problemáticas vinculadas a la
salud de las personas, con el objetivo de mantener
las colonias sanas y obtener productos inocuos y de
calidad desde el origen.

�PÁG

5

ACERCA DEL SENASA
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) es el organismo
dependiente del Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación encargado
de prevenir, controlar y erradicar plagas y enfermedades de los animales y los
vegetales que afectan a la producción agropecuaria. Es responsable de fiscalizar
y certificar productos y subproductos de origen animal y vegetal, sus insumos y
residuos agroquímicos, con el fin de velar por la calidad e inocuidad de los alimentos
para el consumo humano y animal desde el origen.

El Senasa y la agricultura familiar
Para acompañar el desarrollo, crecimiento y fortalecimiento de las producciones
agropecuarias familiares, el Senasa cuenta con la Coordinación de Agricultura Familiar,
cuyos objetivos son:
• construir, de manera participativa, nuevas normas que regulen la producción de
alimentos y adecuar las vigentes, contemplando las características propias del
sector de la agricultura familiar (AF);
• recomendar medidas preventivas y planes sanitarios, así como generar diferentes
estrategias de trabajo para el cumplimiento de las normas asociadas a la producción
primaria agrícola y ganadera como a la elaboración de alimentos;
• difundir los conceptos básicos de las normas vigentes para el ejercicio de buenas
prácticas agrícolas, pecuarias y de manufactura.
Además, el Senasa coordina la Comisión de Agricultura Familiar (Senaf) conformada por
representantes del sector productivo y de las instituciones públicas vinculadas, con el fin
de propiciar un trabajo conjunto y consensuado en beneficio de los productores.
En el mismo sentido, cada centro regional del Senasa cuenta con referentes de agricultura
familiar que participan en las mesas locales interinstitucionales.

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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6

Muestreos ofiFICiales
El Senasa realiza muestreos al azar (toma de muestras) en los establecimientos
agropecuarios y plantas de procesamiento sin costo para los productores. El objetivo
de estos muestreos es mejorar la condición sanitaria del país respecto a determinadas
enfermedades de importancia para la salud, la producción y el comercio, y velar por la
calidad e inocuidad de los alimentos.
Los resultados obtenidos en estos estudios permiten planificar acciones para
prevenir, controlar y erradicar las principales enfermedades que afectan a la
producción agropecuaria.

Si su establecimiento es incluido en el muestreo,
colabore con el personal del Senasa, que luego le
informará los resultados obtenidos.

Asesoramiento sanitario
El Senasa cuenta con 375 oficinas distribuidas en el territorio nacional, bajo la jurisdicción
de 14 centros regionales. Quienes necesiten asesoramiento sobre las enfermedades de
los animales pueden dirigirse a la oficina del Senasa más cercana o contactarse con los
referentes regionales de agricultura familiar del organismo. Por su parte, la Subsecretaría
de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (SAFCI) de la Secretaría de Agricultura,
Ganadería y Pesca de la Nación cuenta con oficinas distribuidas en las distintas provincias
del país asistidas por equipos de profesionales que brindan asesoramiento, capacitación
y acompañamiento a los agricultores familiares. El Senasa cuenta con un registro de
personal técnico y profesionales veterinarios acreditados, especializados por enfermedad
y/o especie, y capacitados sobre la normativa vigente. Los productores pueden contactar
a estos profesionales para recibir asesoramiento en el tratamiento y el control de las
enfermedades de los animales. El listado de personal técnico y veterinario acreditado
puede ser consultado en las oficinas del Senasa o a través de la página web del organismo
(http://argentina.gob.ar/senasa/agricultura-familiar).

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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7

ACERCA DE LA PRODUCCIÓN
APÍCOLA
La cría de abejas o apicultura es una actividad productiva que puede brindar beneficios
económicos con poca inversión y realizarse en forma simultánea con otras actividades
agropecuarias, ya que no requiere ocupar tierra apta para el cultivo o el pastoreo o ser
propietario de donde se colocan las colmenas.
El producto más popular de la apicultura es la miel, aunque de las colmenas también se
pueden obtener otros productos como la cera, el polen, los propóleos, la jalea real, las
apitoxinas y el material vivo (celdas reales, abejas reinas, núcleos, paquetes de abejas),
cuyo comercio se encuentra en crecimiento.
Las abejas son polinizadores por excelencia; es esencial el rol que desempeñan en el
mantenimiento de la salud de las personas y del planeta, salvaguardando la biodiversidad
y contribuyendo a la seguridad alimentaria y la nutrición. Ellas polinizan el 90 por ciento
de los cultivos que nos alimentan (alimentos ricos en micronutrientes –como frutas,
hortalizas y semillas– dependen de la polinización).
Las abejas también son utilizadas para brindar servicios de polinización de cultivos
comerciales, porque mejoran los rendimientos de la producción agrícola y forestal.
Además, con su trabajo habitual contribuyen a la polinización de las plantas silvestres, lo
cual favorece a mantener en equilibrio los ecosistemas y la existencia de floraciones para
su propio alimento y desarrollo.

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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8

ACERCA DE LAS ENFERMEDADES
DE LAS ABEJAS
Las principales enfermedades de las abejas son causadas por parásitos externos e
internos, hongos, bacterias o virus específicos de la especie.
La salud de las colonias de abejas también puede verse afectada por diversas plagas,
depredadores y por factores ambientales adversos, entre los cuales se encuentra la
exposición a los agroquímicos aplicados en los cultivos y las floraciones, que pueden
provocar intoxicación y hasta la muerte masiva de colonias.
La presencia de enfermedad en las abejas disminuye la cantidad y calidad de los productos
que se obtienen de la colmena, y provoca grandes pérdidas económicas para quienes se
dedican a la producción, debido al despoblamiento y la mortandad de las colonias.

La presencia de enfermedad en las colonias
reduce los beneficios de la actividad.

La mayoría de las enfermedades que afectan a las abejas se encuentran distribuidas en
toda la Argentina y existen casos en los que se han diagnosticado solo en determinadas
zonas o regiones. Algunas enfermedades nunca fueron detectadas en el país por lo que
se consideran exóticas, esto posiciona a la Argentina en una situación favorable para el
comercio internacional de material apícola vivo.
Sin embargo, un problema vinculado a la sanidad apícola es la mala aplicación de
tratamientos químicos para su control ya que, además de dañar a la colmena, pueden
dejar residuos en los productos apícolas y afectar la salud de las personas que los
consumen. Como consecuencia, la presencia de residuos en la miel constituye un
obstáculo para su comercialización como producto inocuo.
Además, las personas pueden contraer enfermedades al consumir alimentos
contaminados por una mala manipulación o medidas de higiene inadecuadas en el
establecimiento.

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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9

Por lo tanto, para obtener productos seguros y de calidad, se requiere la aplicación de
buenas prácticas de manejo a lo largo de toda la cadena productiva: producción primaria,
cosecha, extracción, manufactura, depósito, acopio, transporte y comercialización.

Para obtener productos apícolas seguros y de
calidad, hay que aplicar buenas prácticas en
toda la cadena productiva.

AFECTA LA SALUD DE LAS PERSONAS QUE LOS CONSUMEN

APLICACIÓN INCORRECTA DE
PRODUCTOS VETERINARIOS PARA
ENFERMEDADES

MANIPULACIÓN INADECUADA
DE LOS PRODUCTOS DE LA
COLMENA

RESIDUOS DE LOS QUÍMICOS EN
LA MIEL Y EN OTROS PRODUCTOS
DE LA COLMENA

CONTAMINACIÓN DE LA MIEL
Y OTROS PRODUCTOS DE LA
COLMENA

Es importante tener en cuenta que ninguna de
las enfermedades de las abejas afecta en forma
directa la salud de las personas.

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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10

Prevención y control
Las buenas prácticas apícolas son fundamentales para preservar la salud de la colonia.
Con el objetivo de detectar las enfermedades en forma temprana se recomienda realizar
inspecciones periódicas de las colmenas, al menos en dos momentos del año:
• cuando se inicia el ingreso de polen que estimula el desarrollo del nido de cría:
corresponde con los inicios de la primavera y varía desde agosto hasta noviembre de
acuerdo a la zona;
• inmediatamente después de la última cosecha de miel: coincide con la finalización
del verano y varía desde febrero hasta mayo.

Realizar inspecciones periódicas permite prevenir
daños en las colonias.

Beneficios de prevenir y controlar las enfermedades de
las abejas
• Se evita la pérdida de abejas y crías.
• Se mantiene equilibrada la población de la colonia.
• Mejora el rendimiento de cada colmena.
• Disminuyen los costos asociados a la pérdida de colonias y tratamientos de
enfermedades.
• Aumentan los beneficios económicos de la actividad apícola.

+
KG DE MIEL POR
COLMENA

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

COSTOS

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11

¿Cómo reconocer signos de enfermedad?
Existen signos que mediante la observación permiten distinguir una colonia enferma de
una colonia sana. Es importante conocerlos para:
• no multiplicar las colonias enfermas;
• aplicar un tratamiento adecuado y evitar la pérdida de colonias.
Para detectarlos, debe observarse en primer lugar la cámara de cría, porque muchas de
las enfermedades afectan las primeras etapas del desarrollo de las abejas.
Los signos visibles en la cría abierta y en abejas adultas son los siguientes:

SIGNOS DE SALUD

SIGNOS DE ENFERMEDAD
CRÍAS

•	Larva blanca y brillante, aspecto blanco
perlado

•	Larva muerta de color amarillo, marrón o
negro

•	Ubicada en el fondo de la celda con
alimento

•	Olor desagradable

•	Larvas con forma de media luna cerrada
•	Opérculos homogéneos y convexos

•	Mal ubicada en la celda y sin alimento
•	Presencia de ácaros en el interior de la
celda
•	Opérculos cóncavos, heterogéneos y/o
con orificios

ADULTAS
•	Las alas cerradas se pliegan sobre el
cuerpo

•	Las alas cerradas quedan separadas del
cuerpo

•	Cuerpo mate por vellosidad

•	Cuerpo brilloso y oscuro por falta de vello

•	Camina y vuela sin dificultad

•	Se arrastra o vuela con dificultad

•	No hay deposiciones en la colmena

•	Deposiciones aguachentas adentro y en
el techo de la colmena
•	Presencia de ácaros en el cuerpo
•	Aumento del comportamiento defensivo

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12

Diagnóstico y tratamiento
Con el fin de aplicar el tratamiento adecuado, es necesario realizar un diagnóstico
correcto de la o las enfermedades presentes en la colonia y para eso es importante
conocer los signos particulares de cada una. Sin embargo, en algunos casos se requiere
realizar un análisis de laboratorio para confirmar la presencia de alguna de ellas.
Si existen dudas sobre qué enfermedad puede estar afectando a la colonia, cómo
realizar la toma de muestras o cómo aplicar los tratamientos, se deberá recurrir a un
Inspector Sanitario Apícola (ISA) o a un asesor sanitario –el listado de ISA se encuentra
disponible en la página web del Senasa–.
En caso de mortandad sorpresiva o masiva de colonias, se deberá realizar la
notificación en la oficina del Senasa más cercana.

Ante la mortandad de colonias notifique en la
oficina de Senasa más cercana.
Para obtener productos apícolas inocuos y de calidad, los tratamientos deben
realizarse con medicamentos aprobados por el Senasa para su uso en apicultura,
respetando el período de carencia o retirada, es decir, el tiempo que debe transcurrir
entre la finalización del tratamiento y (la colocación de las alzas melarias).

Los tratamientos deben realizarse con productos
aprobados por el Senasa para su uso en
apicultura.
No deben utilizarse medicamentos fabricados en forma artesanal ya que pueden traer
consecuencias para la producción y provocar tolerancia o resistencia de las bacterias y
parásitos causales de la enfermedad. La resistencia provoca que los agentes causales
sobrevivan a la acción del tratamiento aplicado, provocando que el medicamento ya no
sirva para controlar la enfermedad. Además, estos productos pueden dejar residuos en
la miel (por no tener un estudio realizado y aprobado que avale un período de retiro),
implicando un riesgo para la salud de las personas consumidoras.

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13

Para obtener productos apícolas seguros para el
consumo hay que utilizar medicamentos aprobados
y respetar el periodo de carencia.
En el mismo sentido, para evitar la tolerancia o resistencia nunca deben aplicarse
medicamentos en forma preventiva, solo deben suministrarse cuando la enfermedad
haya sido diagnosticada, con el objetivo de tratarla o controlarla.
Tanto el incumplimiento del período de carencia como la utilización de medicamentos
artesanales pueden provocar la contaminación de los productos alimenticios obtenidos
de las colmenas con residuos químicos.
A continuación, se describen las principales enfermedades que afectan a las abejas,
los signos visibles que permiten identificar a cada una y las medidas que se deberán
emplear ante su presencia.

Cuando se presente un problema sanitario no deben
entrar ni salir colmenas del apiario hasta que se
realice el saneamiento del colmenar.

Enfermedades más importantes
NOMBRE DE LA
ENFERMEDAD

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS
VISIBLES?

¿QUÉ MEDIDAS DEBO
APLICAR?

Varroosis

• Presencia de ácaros en cría operculada.

La causa un parásito externo llamado Varroa destructor, que succiona los nutrientes de las abejas y la cría desequilibrando
y debilitando a la colonia.

• Presencia de ácaros sobre abejas
adultas.

La Resolución Senasa 81/2015 establece
que es obligatorio que el productor controle
la población de varroas en sus colmenas.
Para ello debe:

Es un importante vector de muchos virus
que afectan a las abejas.

• Abejas adultas con alas y patas deformadas, con cuerpo reducido de tamaño, y
mayor comportamiento de defensa.

• cumplir con las ‘Recomendaciones para el
control de la varroosis’(*)1 del Senasa;
• realizar la prueba del frasco para determinar el nivel de infestación;
• de ser necesario, aplicar un tratamiento acaricida.

1 Para acceder a las ‘Recomendaciones para el control de la varroosis’, pude ingresar al siguiente
link: https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/13-07-22_varroosis_senasa.pdf

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14

NOMBRE DE LA
ENFERMEDAD

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS
VISIBLES?

Loque americana

• Cría salteada.

La causa la bacteria Paenibacillus larvae,
que afecta gravemente a la cría de las
abejas.

• Los opérculos están hundidos y rotos,
con aspecto húmedo o grasoso.
• Olor desagradable.
• La cría es amarillenta o marrón, blanda
y pegajosa, se estira como un chicle.
• Escamas negruzcas en el fondo de la
celda.

Nosemosis

• Cría salteada.

Enfermedad grave que afecta a las abejas
adultas. La causa un parásito interno
llamado Nosema spp, que se aloja en el
aparato digestivo de la abeja e impide su
correcta nutrición.

• Los opérculos están hundidos y rotos,
con aspecto húmedo o grasoso.
• Olor desagradable.
• La cría es amarillenta o marrón, blanda
y pegajosa, se estira como un chicle.
• Escamas negruzcas en el fondo de la
celda.

¿QUÉ MEDIDAS DEBO
APLICAR?
• Eliminar las colmenas afectadas mediante incineración.
• Recuperar el material vivo mediante
trasiego simple o trasiego doble.
• Limpiar y desinfectar los elementos para
revisar las colmenas.
• No trasladar colmenas afectadas.
• Notificar inmediatamente.

• Eliminar las colmenas afectadas mediante incineración.
• Recuperar el material vivo mediante
trasiego simple o trasiego doble.
• Limpiar y desinfectar los elementos para
revisar las colmenas.
• No trasladar colmenas afectadas.
• Notificar inmediatamente.

Loque europea

• Falta de simetría en el nido de cría.

• Limpiar y desinfectar el material inerte.

La causa una bacteria llamada Melissococcus pluton, que provoca la muerte de
las larvas de abejas y puede afectar el
equilibrio poblacional de la colonia.

• Cría salteada.

• Suministrar jarabe de estímulo.

Cría yesificada

• Larva muerta toma forma de momia
blanca o negra.

• Eliminación de cuadros de cría muy afectados mediante incineración.

• La larva momificada ocupa todo el espacio de la celda.

• Suministrar jarabe de estímulo.

Es causada por el hongo Ascosphaera apis,
que provoca la muerte de las larvas de
abejas.

• Larva sin opercular muerta, amarillenta o • Cambiar la reina.
marrón, estirada en la celda.
• En casos graves, recuperar el material
• Olor característico cuando se encuentra
vivo mediante trasiego.
muy difundida.

• Ocasionalmente olor a levadura.

Cría ensacada
La produce un virus llamado Morator
aetatulas, que provoca la muerte de las
larvas de abejas.

Acarapisosis
La causa un parásito interno llamado
Acarapis woodi, que se aloja en el aparato
respiratorio de las abejas adultas y dificulta su oxigenación.

• Cambiar la reina.
• En casos graves, recuperar el material
vivo mediante trasiego.

• Larva muerta con piel dura forma un
saco lleno de líquido oscuro.

• Eliminación de cuadros de cría o colmenas afectadas mediante incineración.

• Cría salteada.

• Suministrar jarabe de estímulo.
• Cambiar a la reina.

• Abejas con movilidad reducida y desorientadas.

• Confirmar mediante diagnóstico de
laboratorio.

• Alas dislocadas (no las puede plegar,
pegadas al cuerpo).

• Si el resultado es positivo, informar en la
oficina del Senasa más cercana.

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• Aplicar un tratamiento acaricida aprobado
para uso apícola.

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15

Enfermedades exóticas
NOMBRE DE LA
ENFERMEDAD

Aethina tumida o Pequeño
Escarabajo de las
Colmenas (PEC)
Es un escarabajo volador de color negro
de 5 a 7 mm. La larva del escarabajo se
alimenta de la cría de las abejas, fermenta la miel, provoca la destrucción de los
cuadros y la colonia abandona la colmena.

Tropilaelaps spp
Es un parásito externo de la cría de las
abejas, que succiona la hemolinfa e impide su correcto desarrollo.

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS
VISIBLES?

¿QUÉ MEDIDAS DEBO
APLICAR?

• Escarabajos se movilizan en el interior de
la colmena, buscando rincones oscuros.

El PEC nunca fue detectado en Argentina y
se considera una plaga exótica. La sospecha
de su presencia debe ser notificada en
forma inmediata en la oficina del Senasa
más cercana y/o al Programa Nacional de
Sanidad Apícola.

• Larvas que destruyen los panales de
miel.
• Huevos de escarabajo en las celdas de
cría.

Presencia de ácaros en las celdas de cría,
color rojo-marrón y de forma alargada.

Tropilaelaps spp nunca fue detectado en
Argentina y se considera una plaga exótica.
La sospecha de su presencia debe ser
notificada en forma inmediata en la oficina
del Senasa más cercana y/o al Programa
Nacional de Sanidad Apícola.

Notificaciones obligatorias e inmediatas al Senasa
Ante la sospecha de colmenas con signos de loque americana, del pequeño
escarabajo de las colmenas (PEC) y/o la presencia de ácaros más pequeños y
diferentes a Varroa destructor -causante de varroosis-, notifique de inmediato al
Senasa, mediante alguno de las siguientes canales:
- En la oficina local del Senasa
- En la app SIG-APP Formularios
- Por correo electrónico a: notificaciones@senasa.gob.ar
- Por WhatsApp al: (+54 9 11) 3685 2674 / 4191 6153 / 3698 8143
- En la web argentina.gob.ar/senasa

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16

Medidas preventivas
La aplicación de buenas prácticas de manejo permite prevenir la aparición de
enfermedades en las colonias, mejorar la producción y obtener alimentos seguros y
de calidad desde el origen. A continuación, se detallan las medidas básicas para el
manejo adecuado del apiario.

UBICACIÓN DEL APIARIO
• En una zona rural con abundante flora para la alimentación de las abejas, sin
riesgo de contaminación ambiental.
• Con acceso a fuente natural de abundante agua potable o segura.
• Al menos 2 kilómetros distantes de otro apiario, basurales, industrias o
establecimientos de cría de animales de producción intensiva.
• Instalarlo en las áreas elevadas del predio.
• Proteger las colmenas de condiciones climáticas adversas como fuertes
vientos o altas temperaturas.

ALIMENTO Y AGUA
• Verificar que las colonias dispongan de suficiente alimento natural para su
propia subsistencia (polen y néctar de distintos orígenes florales y miel).
• Solo en caso de ser necesario, suministrar alimentación artificial –en este
caso debe suspenderse 15 días antes del inicio de la floración, a efectos de evitar
residuos de azúcares ajenos a la miel–.
• Si no posee acceso a fuente natural de agua, disponer bebederos con agua
potable.
• Invernar las colmenas con suficientes reservas energéticas (miel) y proteicas
(polen).

AHUMADOR
• Utilizar sustancias vegetales naturales como hojas o corteza de árbol, pasto
seco o viruta de madera no tratada.
• No se debe utilizar estiércol de animales.
• Tampoco se permite el uso de sustancias químicas (aceite quemado,
combustibles, trapos, estopa, etc).

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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17

MANEJO DE COLMENAS
• Cambiar las abejas reinas cada uno o dos años por reinas con genética de
probada mansedumbre, productividad, baja enjambrazón y alto comportamiento
de limpieza, producida en cabañas apícolas habilitadas por el Senasa.
• Aplicar estrategias de multiplicación adecuada (evaluar época, método,
elementos adecuados).
• Revisar el estado de las colmenas durante el receso productivo.

ORDEN, LIMPIEZA Y DESINFECCIÓN
• Limpiar y desinfectar, con fuego directo o agua clorinada, alzas y pisos fuera de
uso en las colmenas todos los años.
• Al comienzo de cada temporada cambiar el piso y las alzas de las colmenas
por los que se limpiaron y desinfectaron.
• Renovar al menos 3 cuadros de la cámara de cría de cada colmena todos los
años.
• Mantener la zona de las colmenas libre de malezas y material en desuso.

COSECHA Y EXTRACCIÓN DE MIEL
• Evitar la cosecha en días de lluvia o con mucha humedad.
• No coseche cuadros de la cámara de cría ni cuadros de las alzas melarias con
cría en sus celdas.
• Los utensilios utilizados para manipular la miel nunca deben apoyarse en el
suelo y se deben lavar en forma frecuente.
• La miel debe ser extraída en salas de extracción y fraccionamiento de miel
habilitadas por el Senasa.
• Los recipientes para el envasado de la miel deben estar limpios y aprobados
para uso alimenticio.

REGISTRO SANITARIO
• Numerar y marcar las colmenas en forma correlativa para poder
identificarlas.
• Registrar todas las prácticas llevadas a cabo en la colmena (monitoreos,
tratamientos aplicados, limpieza, toma de muestras, análisis de laboratorio, etc).
• Si es necesario trasladar las colmenas, deberá hacerse con el Documento de
Tránsito electrónico (DT-e).

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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18

DOCUMENTACIÓN Y TRÁMITES
A continuación, se detallan los pasos que deberán cumplimentar los productores
familiares para el desarrollo de sus actividades agropecuarias en el marco de la
normativa vigente.

Inscripción en el ReNAF
¿Qué es?
Es el Registro Nacional de la Agricultura Familiar (ReNAF)2 que lleva adelante
la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca a través de la Subsecretaría de
Agricultura Familiar, Campesina e Indígena (SAFCI) y que fue creado por Resolución
ex-SAGPyA N° 255/07 con el fin de visibilizar y fortalecer el trabajo de quienes se
dedican a la agricultura familiar en todo el país. El registro es voluntario, gratuito,
permanente y de alcance nacional.

¿Para qué sirve?
A partir de la información que cada persona productora aporta al registrarse, es
posible conocer cuántas y quiénes son, dónde viven y trabajan, qué producen y cuáles
son sus potencialidades y necesidades específicas, contribuyendo al desarrollo de
políticas públicas para el sector.

¿Quiénes pueden inscribirse?
Pueden inscribirse familias/hogares de productores agropecuarios, forestales,
pescadores y/o con actividades artesanales, agroindustriales o turísticas cuando
estas utilicen recursos de origen agrario, sin importar si el destino de esas
actividades es la venta, el autoconsumo o el trueque o si se trata de la actividad
principal o una secundaria del hogar.

¿Cómo inscribirse?
Para registrarse consultar en las delegaciones provinciales de la SAFCI o a través de
sus técnicos de terreno.
2Para

consultas sobre el Renaf escribir a renaf@magyp.gob.ar

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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19

INSCRIPCIÓN EN EL RENAPA
¿QUÉ ES?
Es el Registro Nacional de Productores Apícolas, correspondiente a la Secretaría
de Agricultura Ganadería y Pesca de la Nación. Fue creado por Resolución SAGPyA
Nº 283/2001 (y sus modificatorias 89/02 y 857/2006) a fin de poder brindar un mejor
servicio al productor o productora apícola y dar un marco de seguridad a la producción.
La inscripción en este registro es obligatoria y gratuita para toda persona humana o
jurídica y tiene una validez de 2 años.
Los productores que cuenten con un mínimo de 5 colmenas deben inscribirse
obligatoriamente. La inscripción es voluntaria solo para quienes poseen menos de 5 colmenas.

¿PARA QUÉ SIRVE?
Usted recibirá una credencial que lo acredita como productor apícola y que le será
requerida para todo trámite relacionado con la actividad. La inscripción en el Registro
es un requisito indispensable para que pueda comercializar la producción, a fin de
poder asegurar la trazabilidad de su producto.
La actualización en el Registro pasa a ser de carácter voluntario, por lo cual se podrá
realizar todas las veces que el productor modifique sus datos personales, su cantidad
de colmenas, etc. Los productores registrados recibirán información actualizada
sobre la evolución del sector, así como asistencia permanente por parte de las
provincias y del gobierno nacional.
El número de Renapa es único e intransferible. Los apicultores y apicultoras deben
identificar el material apícola a fin de facilitar el trabajo de los controles policiales y
sanitarios en rutas.
Toda persona humana o jurídica que se dedique al manejo de colmenas, producción y/o
empleo de abejas como polinizadoras de cultivos, también debe cumplir con estos requisitos.
Nota: Es importante considerar que una vez realizada la inscripción en el Renapa, se
dará por cumplimentada su inscripción en el REGISTRO NACIONAL SANITARIO DE
PRODUCTORES AGROPECUARIOS (Renspa) según lo establece el Artículo 13 de la
Resolución mencionada que crea al Renapa.

Inscripción en el Renspa
¿Cómo inscribirse?
La inscripción es obligatoria para todos los productores agropecuarios y se realiza
en la oficina del Senasa correspondiente a la ubicación del establecimiento o

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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20

en aquellos sitios determinados por el organismo para tal fin. La inscripción se
realiza presentando original y copia del Documento Nacional de Identidad (DNI) y
la Constancia Única de Identificación Laboral o Tributaria (CUIL o CUIT). Se podrá
requerir información necesaria para facilitar la ubicación del campo.
Los productores que aún no estén inscriptos en el Renspa, pueden realizar el trámite
realizando una precarga de sus datos a través de la página del Senasa (https://
www.argentina.gob.ar/inscribirreinscribir-en-el-registro- nacional-sanitario-deproductores-agropecuarios-renspa); por autogestión a través de la página web de la
AFIP o personalmente en la oficina del Senasa correspondiente a la jurisdicción de
su establecimiento.
Como constancia, al finalizar el trámite de inscripción, se entregará a los productores
agropecuarios una credencial Renspa, personal e intransferible, emitida por el
sistema informático.
Para consultas sobre el Renspa, las personas interesadas pueden escribir a
consultasrenspa@senasa.gob.ar o llamar al teléfono: 0800 999 2386.

Eximición de aranceles DEL SENASA
Mediante el intercambio de las bases registrales de RENSPA y ReNAF se exime de
pagar más de 400 trámites del Senasa en concepto de sanidad animal, inocuidad –
animal y vegetal– protección vegetal y análisis de laboratorio.
Una vez que los productores realizan la inscripción en ambos registros, el sistema arroja
automáticamente la condición de eximición arancelaria, y el costo del mismo es cero.
El objetivo de esta política pública diferenciada es facilitar y promover la inclusión de
la agricultura familiar en los programas sanitarios y registros del organismo.
Los productores familiares que deseen realizar consultas sobre la eximición de
aranceles pueden contactarse con el Senasa llamando al teléfono (011) 5222-5875/5894
o escribiendo a: eximicionaf@senasa.gob.ar

Permiso o habilitación municipal/provincial
Cada provincia establece requisitos para obtener el permiso de radicación del apiario
(distancias entre apiarios).
Para obtener mayor información sobre los requisitos, consulte en la dependencia
delegación municipal y provincial municipal o provincial de su jurisdicción correspondiente.

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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21

IDENTIFICACIÓN de las colmenas
El apicultor o apicultora debe identificar el material apícola con el número de Renapa,
que debe ser grabado en las colmenas a hierro candente o con un procedimiento que
produzca efectos similares.
La marca debe tener un máximo de 5 cm de altura por 20 cm de ancho. En caso de
vender las colmenas o adquirir colmenas usadas, el primer propietario debe marcar
en el alza el número invertido para anular así su marca y desvincularse del material.

Emisión del DT-e
El sistema de autogestión del Senasa permite tramitar por internet los documentos
de tránsito electrónico (DT-e) de todas las especies.
Una vez realizados los pasos de inscripción y habilitación del sistema, los productores
acceden al servicio para realizar el DT-e a cualquier hora, sin necesidad de dirigirse a
las oficinas del organismo.
Los productores, a partir de ahora, recibirán la confirmación automática de adhesión
sin demoras y sin necesidad de esperar la misma vía correo electrónico por parte del
organismo. Hoy, a través del sitio web de la AFIP se puede completar e ingresar los datos
en el Formulario de Adhesión a Pago Directo que serán aprobados automáticamente.
Los movimientos o traslados de material apícola vivo (MAV) de un establecimiento a
otro, por cualquier motivo, deben realizarse amparados con el DT-e. Este documento se
tramita en la oficina del Senasa correspondiente al establecimiento de origen del MAV,
informando el Renspa/Renapa de origen y el Renspa/Renapa de destino. Una vez que el
MAV arriba al destino, el productor* debe informar en la oficina del Senasa de destino
dentro de los 5 días hábiles, trámite que se denomina “cierre del movimiento”.
Asimismo, es importante mencionar que los traslados de material apícola vivo
(colmenas, núcleos y paquetes de abejas) y cajones melarios requieren de
la habilitación del vehículo que se utilice para dicho fin por parte del Senasa
(Resolución Senasa 503/2022).
Algunas provincias establecen requisitos adicionales para el traslado de colmenas,
núcleos y paquetes de abejas, que deben ser consultados en la dependencia
municipal o provincial correspondiente.

* Es el mismo productor si mueve colmenas. Son diferentes productores en caso de
venta del material vivo que se mueve.
GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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22

NORMATIVA
Resolución Senasa 220/1995. Condiciones para la habilitación, inscripción y funcionamiento
de todo establecimiento donde se trate, manipule, industrialice, procese, extraiga, fraccione,
estacione, acopie, envase o deposite miel u otros productos apícolas. Senasa. Boletín Oficial de
la República Argentina. Buenos Aires, 7 de abril de 1995.
Resolución ex SAGPyA 121/1998. Establece el marco normativo para los envases destinados
a la comercialización de miel a granel. Ex Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y
Alimentos. Boletín Oficial de la República Argentina. Buenos Aires, 23 de octubre de 1998.
Resolución Senasa 278/2013. Crea el Programa Nacional de Sanidad Apícola. Unificación y
actualización normativa de sanidad apícola. Senasa. Boletín Oficial de la República Argentina.
Buenos Aires, 26 de junio de 2013.
Resolución Senasa 423/2014. Reglamenta el Registro Nacional Sanitario de Productores
Agropecuarios (RENSPA) del Senasa. Senasa. Boletín Oficial de la República Argentina. Buenos
Aires, 22 de septiembre de 2014.
Resolución Senasa 81/2015. Establece la obligatoriedad de controlar la varroosis en las
colmenas. Senasa. Boletín Oficial de la República Argentina. Buenos Aires, 9 de marzo de 2015.
Resolución ex SAGPyA 283/2001. Creación del Registro Nacional de Productores Apícolas
(RENAPA). Ex Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. Boletín Oficial de la
República Argentina. Buenos Aires, 29 de junio de 2001.
Resolución ex SAGPyA 870/2006. Establece las condiciones para la autorización del
funcionamiento de todo establecimiento donde se extraiga miel que se destine para consumo
humano. Ex Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos. Boletín Oficial de la
República Argentina. Buenos Aires, 21 de diciembre de 2006.
Resolución Senasa 153/2021. Establece el Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica de
Enfermedades Animales y los criterios de inclusión y listado de enfermedades de notificación
obligatoria al Senasa (Grupo I del Anexo).
Resolución Senasa 503/2022. Registro Nacional Sanitario de Medios de Transporte de Animales
Vivos y Mercancías de Origen Animal. Actualiza los requisitos documentales y de infraestructura
que deben cumplir los transportes de animales vivos para su habilitación y/o rehabilitación
por parte del Senasa, y establece las responsabilidades y obligaciones del propietario y del
conductor del transporte. La presente resolución rige también para el traslado de material
apícola vivo (colmenas, núcleos y paquetes de abejas) y cajones melarios.
GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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23

BIBLIOGRAFÍA
Senasa (2005). Manual de enfermedades de las abejas. Procedimientos y Trámites en
Apicultura. Buenos Aires: Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa).

GUÍA DE SANIDAD ANIMAL PARA LA AGRICULTURA FAMILIAR // ABEJAS

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          <name>Dublin Core</name>
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                  <text>Publicaciones SENASA</text>
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                <text>Guía de sanidad animal para la agricultura familiar. Abejas</text>
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                <text>Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria</text>
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Coordinación de Agricultura Familiar</text>
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                <text>Esta guía está destinada a productores apícolas familiares. Contiene información útil sobre las enfermedades de las abejas de mayor impacto en la producción y las problemáticas vinculadas a la salud de las personas, con el objetivo de mantener las colonias sanas y obtener productos inocuos y de calidad desde el origen. Detalla acciones para prevenir la aparición de&#13;
enfermedades en las colonias, mejorar la producción y obtener alimentos seguros y de calidad desde el origen. </text>
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            <name>Table Of Contents</name>
            <description>A list of subunits of the resource.</description>
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                <text>ACERCA DEL SENASA&#13;
El Senasa y la agricultura familiar&#13;
ACERCA DE LA PRODUCCIÓN APÍCOLA&#13;
ACERCA DE LAS ENFERMEDADES DE LAS ABEJAS&#13;
Prevención y control&#13;
Beneficios de prevenir y controlar las enfermedades de las abejas&#13;
¿Cómo reconocer signos de enfermedad?&#13;
Diagnóstico y tratamiento&#13;
Enfermedades más importantes&#13;
Enfermedades exóticas&#13;
Medidas preventivas&#13;
DOCUMENTACIÓN Y TRÁMITES&#13;
Inscripción en el ReNAF&#13;
Inscripción en el Renspa&#13;
Eximición de aranceles&#13;
Emisión del DT-e&#13;
NORMATIVA&#13;
BIBLIOGRAFÍA</text>
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                    <text>Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria

Enfermedades
de las abejas
M a n u a l de P r o c e d i m i e n t o s

Dr. Marcelo de la Sota
Dirección de Luchas Sanitarias

Dr. Mariano Bacci
Programa de Control de Enfermedades de las Abejas

Dirección Nacional de Sanidad Animal
Buenos Aires, 2005
Versión actualizada 2020

�SENASA
Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
Av. Paseo Colón 367 C1063ACD
Ciudad de Buenos Aires - República Argentina.
Tel. (054) (011) 4331-6041 y números rotativos.
website: http://www.senasa.gov.ar
email: apicultura@senasa.gov.ar

Coordinación General:
Dr. Marcelo Daniel de la Sota (Dirección Nacional de Sanidad Animal)
email: mdelasot@senasa.gov.ar

Responsables de los contenidos:
Dr. Marcelo D. de la Sota (Dirección de Luchas Sanitarias)
Dr. Mariano Bacci (Programa de Control de Enfermedades de las Abejas)
email: mbacci@senasa.gov.ar

Revisión de contenido:
Dirección de Epidemiología y
Coordinación General de Campo.

Edición:
Lic. Cristina del Llano (Coordinación de Gestión Técnica)
Armado y diagramación: Area de Diseño Gráfico.
Buenos Aires, junio de 2005.

2

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Autoridades
Dr. Jorge Nástor Amaya
Presidente
Ing. Carlos Casamiquela
Vicepresidente
Dr. Jorge Horacio Dillon
Director Nacional de Sanidad Animal
Dr. Gastón Funes
Director de Epidemiología
Dr. Marcelo Daniel de la Sota
Director de Luchas Sanitarias
Dr. Josá Luis Antonelli
Coordinador General de Campo
Dr. Mariano Bacci
Programa de Control de Enfermedades de las Abejas

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

3

�4

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Indice

1. LOQUE AMERICANA ................................................................................................... 11
1.1

Características......................................................................................................... 11

1.2

Presentación ............................................................................................................11

1.3

Patogenia ................................................................................................................11

1.4

Diagnóstico ..............................................................................................................12

1.5

Cuadro clínico ......................................................................................................... 12

1.6

Etiología ..................................................................................................................12

1.7

Proceso epizoótico ....................................................................................................13

1.8

Reservorios de gérmenes ......................................................................................... 13

1.9

Transmisión .............................................................................................................13

1.10 Población hospedadora ............................................................................................. 13
1.11 Prevención y lucha................................................................................................... 13
1.12 Tratamiento .............................................................................................................13
1.12.1 Recuperación del Material Vivo .......................................................................13
a.
Trasiego Directo ................................................................................14
b.
Trasiego Doble ..................................................................................14
1.12.2 Recuperación del Material Inerte.................................................................... 14
a.
Calor - Fuego Directo ........................................................................ 14
b.
Calor - Inmersión.............................................................................. 14
c.
Calor y Presión ................................................................................. 14
d.
Químicos .......................................................................................... 15
e.
Irradiación ........................................................................................15
1.12.3 Eliminación del material inerte....................................................................... 15
1.12.4. Tratamiento medicamentoso ........................................................................ 15
1.13. Procedimientos ante la denuncia.................................................................................15
1.14. Procedimiento de atención de focos ........................................................................... 16
1.15. Toma y remisión de muestras ................................................................................... 16

2. LOQUE EUROPEA ....................................................................................................... 17
2.1

Características......................................................................................................... 17

2.2

Presentación ............................................................................................................17

2.3

Diagnóstico ..............................................................................................................17

2.4

Etiología ..................................................................................................................17

2.5

Reservorios de gérmenes ......................................................................................... 17

2.6

Población hospedadora ............................................................................................. 17

2.7

Prevención y lucha....................................................................................................18

2.8

Procedimientos ante denuncias, sospechas o focos ...................................................... 18

3. VARRAOSIS ....................................................................................................... 18
3.1

Características......................................................................................................... 18

3.2

Presentación ............................................................................................................19

3.3

Daños Indirectos ......................................................................................................19

3.4

Etiología ..................................................................................................................19

3.5

Ciclo Biológico ..........................................................................................................20

3.6

Cuadro clínico ......................................................................................................... 20

3.7

Diagnóstico ..............................................................................................................20

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

5

�3.7.1

Prueba del frasco ......................................................................................... 20

3.7.2

Conteo de ácaros caídos mediante piso .......................................................... 21

3.7.3

Conteo de larvas sobre un panal de cría ......................................................... 21

3.7.4

Método químico ........................................................................................... 21

3.8

Difusión .................................................................................................................. 22

3.9

Reservorios de parásitos ........................................................................................... 22

3.10 Transmisión ............................................................................................................ 22
3.11 Población hospedadora ............................................................................................. 22
3.12 Prevención y lucha ................................................................................................... 22
3.13 Tratamiento ............................................................................................................ 22
3.13.1 Control químico............................................................................................ 23
3.13.2 Formas de acción de los acaricidas ................................................................. 23
3.13.3 Formas de administración ............................................................................. 23
3.14 Control de la Varroasis ............................................................................................. 24
3.14.1 Pautas para el Control de la Varroasis ............................................................ 24
3.14.2 Plan estratégico ........................................................................................... 24
3.14.2.a Rotación de los Principios Activos ................................................... 25
3.14.2.b Evitar los Residuos ....................................................................... 25
3.14.2.c Evaluación del Nivel de Infestación ................................................. 26
3.14.2.d Tratamiento Zonal Coordinado ....................................................... 26
3.15 Plan de Curas .......................................................................................................... 26
3.16 Procedimientos ante la denuncia ................................................................................ 28
3.17 Procedimientos ante sospechas ................................................................................. 29

4. NOSEMOSIS ..................................................................................................... 29
4.1. Características ......................................................................................................... 29
4.2. Daños directos......................................................................................................... 29
4.3. Daños Indirectos...................................................................................................... 29
4.4. Etiología ................................................................................................................. 30
4.5. Población susceptible................................................................................................ 30
4.6. Patogenia ................................................................................................................ 30
4.7. Transmisión ............................................................................................................ 31
4.8. Diagnóstico ............................................................................................................. 31
4.9. Tratamiento y Control .............................................................................................. 32
4.10. Prevención .............................................................................................................. 32
4.11. Procedimiento ante la sospecha ................................................................................. 33

5. ASCOPHAEROSIS ............................................................................................ 33
5.1. Características ......................................................................................................... 33
5.2. Presentación ............................................................................................................ 33
5.3. Etiología ................................................................................................................. 33
5.4. Patogenia ................................................................................................................ 34
5.5. Factores predisponentes ........................................................................................... 34
5.6. Cuadro clínico .......................................................................................................... 34
5.7. Diagnóstico ............................................................................................................. 35
5.8. Tratamiento y prevención ......................................................................................... 35

6. APIARIOS ABANDONADOS .............................................................................. 36

6

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�7. ENFERMEDADES EXOTICAS...................................................................................... 36
7.1

Introducción.............................................................................................................36

7.2

Procedimiento ante la sospecha o presencia ............................................................... 37

7.3

Infestación por Tropilaelaps clareae ............................................................................37
7.3.1

Características generales y distribución .......................................................... 37

7.3.2

Agente etiológico ......................................................................................... 37

7.3.3

Ciclo biológico ..............................................................................................38

7.3.4

Equilibrio Huésped-Parásito........................................................................... 38

7.3.5

Signos clínicos ..............................................................................................38

7.3.6

Transmisión .................................................................................................38

7.3.7. Diagnóstico .................................................................................................
7.3.7.a
Diagnóstico clínico.........................................................................
7.3.7.b
Diagnóstico químico ......................................................................
7.3.7.c
Diagnóstico diferencial ...................................................................

7.4

38
38
39
39

7.3.8

Toma de muestras ........................................................................................39

7.3.9

Tratamiento .................................................................................................39
7.3.9.a
Manejo sanitario ........................................................................... 39
7.3.9.b
Control químico ........................................................................... 39

Aethina Tumida Murray (Pequeño escarabajo de las colmenas).......................................39
7.4.1

Características generales y distribución .......................................................... 39

7.4.2

Ciclo biológico ..............................................................................................39

7.4.3

Diagnóstico ................................................................................................. 40

7.4.4

Daños......................................................................................................... 40

7.4.5

Toma de muestras ........................................................................................40

7.4.6

Transmisión .................................................................................................40

7.4.7

Control ....................................................................................................... 40

7.4.8

Medidas preventivas .....................................................................................40

INFORMACION ADICIONAL ................................................................................... 40

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�8

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Prefacio

El presente Manual fue redactado por el responsable del Programa de Control de
Enfermedades de las Abejas, Dr. Mariano Bacci, de la Dirección de Luchas Sanitarias, a cargo del Dr. Marcelo de la Sota, con la colaboración de la Comisión Nacional de Sanidad Apícola (CONASA). Cuenta con la revisión de la Dirección de Epidemiología y la Coordinación General de Campo, todas dependencias de la Dirección
Nacional de Sanidad Animal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

El presente documento se dirige principalmente a los agentes sanitarios acreditados (Inspector Asesor Sanitario Apícola), veterinarios de las Oficinas Locales de la
Dirección Nacional de Sanidad Animal, profesionales privados, sectores interesados y a las autoridades provinciales, municipales y nacionales locales; por tanto,
se centra en aspectos operativos del Programa Nacional de Control de Enfermedades de las Abejas.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�10

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�Manu al

d e

Pr oc e d imie ntos

Enfermedades de las Abejas

Policía Sanitaria
Las enfermedades de las abejas que se describen se encuentran incorporadas al grupo de enfermedades a las que se refiere el Artículo 4º y el 6º del Reglamento General de Policía Sanitaria, aprobado por
Decreto de fecha 8 de noviembre de 1906, reglamentario de la Ley Nº 3959 de Policía Sanitaria de los
Animales por Resolución de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación Nº 103 del 14
de octubre de 1998 que incluye a las enfermedades de las abejas denominadas Varroasis, Loque
Europea y Nosemosis y la Nº 383 del 16 de agosto de 1990 que incorpora a la Loque Americana.
Al mismo tiempo por Resolución SENASA Nº 422/2003 se incluyen la totalidad de las enfermedades
apícolas consideradas por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), por lo tanto son de
aplicación para las mismas las regulaciones previstas en la Ley Nº 3959 y su Decreto reglamentario,
entre las que se incluye la denuncia obligatoria, interdicción preventiva ante la presencia de casos, etc.

1. Loque Americana
1.1 Características
La loque americana es una enfermedad de las crías de las abejas cuyo agente causal es el Paenibacillus
larvae.
Los síntomas principales son la coloración pardusca creciente y el aspecto pegajoso de las larvas
situadas en el interior de las celdas, mostrando estas últimas los opérculos hundidos y porosos, de
aspecto grasoso o conteniendo restos resecos de larvas: «escamas». La enfermedad no supone amenaza para la salud humana.
1.2 Presentación
Fue detectada por primera vez en el país en el año 1989. Son muy pocos los países en el mundo
reconocidos libres de esta enfermedad ante la OIE.
1.3 Patogenia
Las esporas ingresan en la colmena por medio de abejas pecoreadoras que las traen en sus buches
melarios, abejas pilladoras de colmenas infectadas, herramientas del apicultor, por la introducción de
panales con cría infectados, alimentación con miel contaminada y cualquier intercambio de material
proveniente de colmenas enfermas.
Una vez dentro de la colmena, las esporas son llevadas a la cría por medio de las abejas nodrizas que las
depositan junto con el alimento en las celdillas. Las larvas ingieren estas esporas que adoptan sus formas
vegetativas, dadas las condiciones adecuadas que tiene el intestino, como pH y tenor de oxígeno.
Cuando la larva deja de ser tal y alcanza su estado de prepupa, las bacterias que aún no fueron
eliminadas por las heces, migran introduciéndose, gracias a sus flagelos, en las células endoteliales del
intestino, llegan a la hemolinfa y se reproducen hasta provocar la muerte en este estado o en uno
posterior (pupa).

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�Si bien no se ha comprobado con exactitud la cantidad de esporas necesarias para provocar la enfermedad en una colonia, algunos autores consideran que para una larva de 48 hs de vida, son necesarias
miles de esporas, mientras que para una larva de 24 hs, alcanza con solo diez o menos esporas. Hay
publicaciones que indican que debe considerarse como dosis infectante a una concentración de 50.000
esporas por litro de miel.
1.4 Diagnóstico
Se sospechará de la existencia de loque americana cuando se aprecien alteraciones en las larvas y
aparezcan masas filamentosas y costras oscuras o negruzcas en el piso de las celdas de cría.
El diagnóstico puede confirmarse en laboratorio. La técnica más utilizada en el país es la técnica de
microscopía mediante cultivo bacteriológico. Existen medios de cultivo semi-específicos para el desarrollo
de esporas de P. larvae.
También se utilizan para el diagnóstico algunas tinciones tradicionales como Gram, Giemsa, Raquette,
azul de metileno. Pueden utilizarse antisueros específicos de conejo para la precipitación o aglutinación, bacteriófagos específicos y el test de IF y la técnica molecular del PCR.
1.5 Cuadro clínico
Los panales de cría de las colmenas afectadas presentan características particulares de la enfermedad.
La cría es salteada y los opérculos se ven hundidos y roídos (por acción de las abejas limpiadoras que
intentan sacar las crías ya muertas), en otras celdas se pueden observar las prepupas que han perdido su
posición natural, se ven estiradas y sin brillo, el color va pasando del blanco brillante original a un amarillo
pálido para convertirse más adelante en un material viscoso, pegajoso y amorfo, de color marrón.
Los opérculos pierden su color café característico para tornarse castaño oscuros, casi negros. Transcurridos unos 10 ó 15 días desde la muerte de la larva, aparece la característica patognomónica de la
enfermedad, un material viscoso que al introducir un palito dentro de la celda que lo contiene y luego al
retirarlo, se estira hasta una longitud que supera los 2,5 cm, de ahí el nombre que se le ha dado a este
material: “chicle”. Más adelante este “chicle” se seca y se fija fuertemente al fondo de la celda. En este
momento se lo denomina “escama”. Cuando las abejas intentan limpiar las celdas, no hacen más que
reiniciar el ciclo de la enfermedad, llevando estas esporas de una celda a otra. Otra característica de las
colmenas infectadas es el olor nauseabundo que despiden.
1.6 Etiología
El agente causal es una bacteria denominada Paenibacillus larvae, bacilo Gram+ esporulado. Sus
formas vegetativas miden entre 2,3 a 5 micrómetros de largo por 0,5 a 0,6 micrómetros de ancho,
móviles mediante flagelos perítricos. Sus esporas son ovaladas, miden 1,3- 1,5 por 0,6 –0,7
micrómetros y pueden visualizarse al microscopio sus movimientos brownianos, mediante la técnica de
gota pendiente (Hanging drop) modificada, característica que diferencia a las esporas de esta especie
de otros bacilos esporulados que afectan a las abejas.
Sólo las esporas son infecciosas. Pese a la alta virulencia que de ordinario muestran para las larvas de
abejas y a la gran infecciosidad, no siempre enferma la totalidad de la colonia.
Mientras que la forma vegetativa es relativamente sensible a la desecación y a la luz solar, los esporos
pueden sobrevivir en panales con crías putrefactas y restos de larvas durante décadas (se han desarrollado esporos al cabo de 67 años); también en la miel perduran durante años.

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�1.7 Proceso epizoótico
La colmena cuenta con ciertas defensas, por lo que, para que se produzca la afección de las larvas por
la loque americana, existen circunstancias distintas dependientes de la vitalidad de la población afectada, del inóculo (cantidad de esporas) y de ciertas condiciones externas.
1.8 Reservorios de gérmenes
Son las colmenas y panales con la enfermedad latente o clínicamente manifiesta (chicles, escamas,
larvas muertas). Emplazamientos abandonados y olvidados pueden ser causa de repetidos brotes de la
enfermedad. También pueden serlo la miel y otros productos apícolas.
1.9 Transmisión
Los reservorios de esporas son las principales fuentes de contagio. Su importancia varía de acuerdo con
la fase de la enfermedad, el tipo de manejo con las abejas y las particularidades locales y regionales.
El germen ingresa en forma de esporas por vía digestiva a las larvas susceptibles, traídas por las abejas
nodrizas. Al limpiar las celdas, las abejas transmiten esporas a nuevas crías. También pueden transmitirse por miel almacenada y con el polen conservado con miel contaminada; la difusión se produce también
entre colmenas y emplazamientos por el intercambio frecuente de abejas (deriva, abejas desorientadas
en su vuelo, abejas pilladoras, etc.). Los enjambres deben tratarse siempre como material sospechoso
por lo que se tomarán los recaudos correspondientes antes de incorporarlos al colmenar.
También el propio apicultor disemina la enfermedad al trabajar con colmenas, panales y utensilios
contaminados, cuando pretende aumentar la población con crías infectadas, al fusionar núcleos de
abejas enfermas, al transportarlas y al hacerse cargo de enjambres desconocidos, etc.
1.10 Población hospedadora
Son susceptibles las larvas de abejas, sobre todo las de 24 hs. La dosis infectante de esporas de P.
larvae varía de acuerdo con la constitución de la colonia y la edad de la larva hospedadora.
Se producen infecciones en larvas de 24 horas de vida con 10-25 esporos (30-50%). Mientras que
larvas de 48 hs. necesitan miles de esporas para enfermar.
Las abejas cuentan con varios mecanismos de defensa (seudorresistencia). La acción de criba ejercida
por los embudos de válvula para los esporos y sus formas germinales eliminan gran cantidad de esporos
de la miel; también se elimina material infeccioso cuando las larvas jóvenes infectadas son destruidas por
las abejas, así como los residuos de larvas, antes de la multiplicación del germen (comportamiento de
limpieza).
1.11 Prevención y lucha
Para evitar el ingreso de esporas son necesarios el control escrupuloso y continuado del estado de
salud de las abejas y sus crías.
En el Código Zoosanitario de la OIE se fija el plazo de incubación en 15 días.
La erradicación de la enfermedad resulta prácticamente imposible por razones económicas y organiza tivas y debido a su frecuente presentación encubierta (enjambres perdidos y naturales).
Las medidas se concentran en proteger las zonas libres de loque, en identificar cuanto antes la enfermedad y en el correcto saneamiento del material infectado.
1.12 Tratamiento
1.12.1 Recuperación del Material Vivo
Una vez que evaluamos la conveniencia de recuperar el material vivo, debemos decidir mediante
qué método lo haremos.

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�Existen dos métodos para este procedimiento: Trasiego Directo o Cepillado y Trasiego Doble o
Paqueteado.
Elegiremos uno u otro de acuerdo a la época del año, posibilidad de recurrencia, disponibilidad de
recursos y practicidad del método. También debe evaluarse la posibilidad de aplicar el mejor tratamiento de acuerdo a los materiales disponibles por el apicultor que estamos asesorando. Se debe
entonces proceder de la mejor manera posible pero dejando bien claro cuál es el procedimiento
más efectivo.
a. Trasiego Directo
Lo primero que debe hacerse es encontrar a la reina y mantenerla enjaulada fuera de la
colonia. Luego debemos cepillar o sacudir las abejas de la colmena enferma dentro de una
nueva alza previamente esterilizada o bien, de primer uso.
Antes de iniciar la sacudida podemos rociar con agua a las abejas para facilitar el procedimiento
y evitar que vuelen demasiado.
Una vez sacudidas todas las abejas, incorporamos panales nuevos con sus láminas de cera
estampada, un alimentador con jarabe, liberamos la reina, administramos o no, el tratamiento
medicamentoso y protegemos con un «poncho» (pedazo de nylon que se coloca encima de los
marcos y que sirve para recubrir la colmena y protegerla del frío). No es conveniente volver a
abrir la colmena hasta los cinco o siete días posteriores.
b. Trasiego Doble
También se lo llama paqueteado. El método consiste en trasegar todas las abejas de la colmena
a un portapaquete (caja pequeña con una abertura superior por donde se introducen las abejas). Si la cantidad de abejas trasegadas no alcanzan a pesar entre 1,2 kg a 1,5 kg, se debe
reforzar con abejas de otras colonias. Previo al encierro de las abejas se debe encontrar a la
reina y enjaularla.
Este paquete se deja bien cerrado en un lugar oscuro y ventilado durante 48 hs, luego se abre
y se introduce en una colmena nueva con panales nuevos con sus láminas de cera estampada y
se deja abierto para que las abejas liberen a la reina y se vayan liberando también ellas por sí
solas. También se aplica el tratamiento medicamentoso y se cubre con un «poncho».
Este último método si bien es más trabajoso, más caro y es necesario más material y tiempo
disponible, es el más efectivo en cuanto a la recurrencia de la enfermedad. Se ha comprobado que
realizando un trasiego directo hay recurrencia del 20% mientras que por medio del paqueteado,
se reduce al 3%.
1.12.2 Recuperación del Material Inerte
Hay varios métodos para este procedimiento. Pueden clasificarse de la siguiente manera.
a. Calor - Fuego Directo
Pueden flamearse alzas, pisos y techos por medio de un soplete. El material debe quedar con
aspecto corchoso en un espesor de aprox. 0,5 cm.
b. Calor - Inmersión
Puede introducirse el material de madera en bateas con cera microcristalina ó parafina de grado
alimentario a una temperatura de 130-160ºC. Se deja actuar inmerso durante al menos 10
minutos. Este es uno de los métodos de mayor eficacia en la eliminación de esporos, siendo
relativamente práctico y barato.
c. Calor y Presión
Para este método pueden utilizarse autoclaves espaciosos. Se esteriliza a una temperatura a
121ºC y con una presión de 2 atmósferas, durante 30 minutos.

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�d. Químicos
No son muchos los productos químicos capaces de destruir a las esporas de Paenibacillus
larvae. Sin embargo la soda cáustica al 10% sumergido durante 10 minutos lo logra en el
material de madera. También el óxido de etileno, aunque su uso en muy engorroso, peligroso y
caro por lo que no se lo recomienda. El Hipoclorito de Sodio al 1%, durante 15 minutos, resulta
efectivo sobre superficies no porosas.
e. Irradiación
Es el método más efectivo, además permite la esterilización de los panales, inclusive aquellos
con larvas muertas por la enfermedad en sus estadios de chicle o escama. Consiste en exponer
al material a una fuente de Cobalto 60, durante un cierto tiempo y una determinada dosis, de
manera que los rayos gamma produzcan la esterilización del medio y la inhibición de la actividad
bacteriana.
1.12.3 Eliminación del material inerte
Hay casos en los que no es conveniente conservar el material. Hay que proceder de la siguiente
manera: debemos realizar un pozo de una circunferencia y profundidad considerables de acuerdo al
material que vamos a quemar.
Con una esponja o un trapo embebido en nafta o algún otro combustible, eliminaremos las abejas,
se quemarán todos los panales de la colmena afectada, tomando las precauciones necesarias para
no derramar la miel, luego se echarán al fuego los techos, entretapas, alzas y pisos. Una vez
incinerados, se tapa el pozo para evitar el pillaje de los restos de cera y miel que pudieran quedar.
Se debe realizar el procedimiento cuando la mayor cantidad posible de abejas está dentro de la
colmena.
1.12.4. Tratamiento medicamentoso
A partir del año 2017 no se dispone de productos veterinarios autorizados para uso en apicultura
para el tratamiento de las enfermedades bacterianas de las abejas. Los antibióticos que
estuvieron aprobados para uso en apicultura, no tienen la capacidad de destruir a los esporos del
Paenibacillus larvae y dejan latente el potencial infeccioso de las colonias. Sólo destruyen su
forma vegetativa. De ahí la importancia del tratamiento integral del material vivo e inerte sin el
uso de antibióticos.
El riesgo que implica el uso de antibióticos a las colmenas se evidencia en residuos de las drogas
utilizadas en la cera, miel, polen y propóleos, afectando potencialmente la salud de los consumidores, y el perjuicio que acarrea a nuestro país la comercialización de dichos productos.
1.13. Procedimientos ante la denuncia
Las medidas se concentran en proteger las zonas libres de loque, en identificar cuanto antes la
enfermedad y en el correcto saneamiento del material infectado.
Al recibir una denuncia se debe intervenir de inmediato el establecimiento que aloja al colmenar.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�Este queda bajo vigilancia oficial y se procede a realizar la inspección correspondiente. En caso de
ser necesario, se convoca a un Inspector Sanitario Apícola acreditado por SENASA como apoyo
técnico del veterinario oficial.
El colmenar afectado no podrá movilizarse hasta tanto finalicen las correspondientes acciones de
saneamiento y transcurra el tiempo necesario para asegurarse de la no recurrencia de la enfermedad.
Se llenará el Acta de Constatación detallando lo acontecido durante la inspección.
Se deben tomar muestras de material sospechoso, en este caso, se tomará un trozo de panal de 5
cm x 20 cm, o bien un panal entero y se remitirá al Laboratorio Central de SENASA o al laboratorio
que el Programa de Control de Enfermedades de las Abejas haya autorizado a ingresar a la red de
Vigilancia Apícola, junto con la planilla de envío de muestras correspondiente. (Ver 1.15)
Se debe aislar preventivamente el colmenar, evitando el tránsito de personas, precintando las
colmenas e informando a los apicultores para que no salga ningún material del asentamiento.
Una vez confirmado el diagnóstico, se establecerá en torno al emplazamiento infectado un círculo
de aislamiento de 1,5 km de radio, en el cual deben examinarse todas las colmenas y existencias de
panales.
Para disminuir el riesgo de difusión de la enfermedad, se utilizará en las actuaciones ropas protectoras y utensilios propios exclusivamente del establecimiento investigado o se asegurará su posterior esterilizado.
El propio apicultor colaborará en el control de sus panales, quien también evitará arrojar descuidadamente material infectado. Se cerciorará de que se cumplen en forma adecuada las medidas de
desinfección y tratará de evitar todas aquellas circunstancias que contribuyan a extender la enfer medad, como por ejemplo, evitar pillaje, no retirar del lugar material infectado que no fue destruido, dejar abiertas las colmenas vacías y no consentir las deficiencias higiénicas.
1.14. Procedimiento de atención de focos
Si la zona está reconocida libre de la enfermedad, se destruirá todo el material afectado incluyendo
abejas y material inerte (Ver Punto 1.12.3)
Si la enfermedad está presente en la región se evaluará qué acciones seguir en función del alcance de
la patología dentro del colmenar (cantidad de colmenas afectadas sobre el total de colmenas) y la
gravedad de la misma en las colonias afectadas. Otro de los parámetros a considerar es la disponibilidad de material inerte de recambio con el que se cuenta en el lugar.
A partir de entonces se podrá tomar la decisión de recuperar el material vivo e inerte y de aplicar
tratamiento medicamentoso o no. (Ver Punto 1.12)
Se considera que el brote de enfermedad ha desaparecido cuando en los controles de resultados
efectuados al cabo de 6-8 semanas y en la primavera u otoño siguiente en la región problema, ninguna
colmena exhibe manifestaciones de la enfermedad.
1.15. Toma y remisión de muestras
Como se mencionó anteriormente, en todos los casos de sospecha se deberán tomar muestras y
remitirlas al laboratorio central de SENASA o al laboratorio que el Programa de Control de Enfermedades de las Abejas haya autorizado a ingresar a la red de Vigilancia Apícola.
Se enviará un trozo de panal sospechoso de 5 cm x 20 cm, envuelto en papel absorbente y luego en
una caja de cartón, o bien el panal entero para permitir al laboratorista tener una visión completa de las
características del panal. Se evitará utilizar plásticos, polietileno y nylon para contener la muestra, pues
estos materiales condensan la humedad y favorecen a la proliferación de colonias de hongos que
puedan alterar la muestra.

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�Junto a la muestra se debe enviar el formulario correspondiente al envío de muestras, firmado por el
veterinario de SENASA y/o el Inspector Sanitario Apícola que recolectó la muestra, y todos los datos
solicitados en cuanto a la región y una breve reseña de los síntomas observados en las colmenas.
Hasta tener el resultado laboratorial, todo el material sospechoso y el acompañante permanecerán en
el establecimiento.

2. Loque Europea
2.1 Características
También se la llama Loque benigna. Es una enfermedad bacteriana de las larvas de abejas, muy
dependiente de las condiciones ambientales y el desarrollo del nido de cría.
En el suelo de las celdas las larvas afectadas mueren, luego se forman costras castañas, al principio
esponjosas, para luego desecarse y adoptar textura viscosa-escamosa, poco adheridas, que van cambiando de color, del blanco brillante normal hasta castaño amarillento y pardo negruzco.
Cuando la infección es leve y las poblaciones tienen buena vitalidad, pueden soportar la enfermedad
hasta su autocuración. Es excepcional la pérdida de estas poblaciones.
La enfermedad no supone ninguna amenaza para la salud del hombre.
2.2 Presentación
La loque europea (o benigna) está ampliamente difundida en casi todo el mundo. En el país ha dismi nuido la frecuencia de su aparición, pero en cualquier punto del territorio puede presentarse.
2.3 Diagnóstico
Surgirá la sospecha de esta enfermedad cuando se observen panales con cría salteada, larvas redondas
o estiradas muertas, por lo general antes del operculado de las celdas.
El diagnóstico se corrobora en laboratorio identificando el germen causal en los residuos de las larvas
afectadas.
Para la diferenciación con otras enfermedades de las larvas, pueden utilizarse también antisueros
específicos, bacteriófagos y el test de IF.
2.4 Etiología
El agente causal de la loque europea, Melissococcus pluton White, a diferencia de la bacteria responsable de la Loque americana, no tiene la capacidad de esporular. Secundariamente intervienen otros
agentes bacterianos, entre otros, el Paenibacilus alvei y Enterococcus fecalis.
2.5 Reservorios de gérmenes
Gracias a la imposibilidad del Melissococcus pluton White para esporular, el material infeccioso no
perdura en el material apícola inerte. Los panales de cría con larvas afectadas representan el principal
reservorio. Las abejas adultas de las colmenas afectadas actúan como transmisoras de la enfermedad.
2.6 Población hospedadora
Son receptoras las crías de abeja, que por lo general mueren arrolladas en las celdas antes de ser
operculadas.
Factores de estrés, como por ejemplo manejo y cuidados deficientes, la falta de polen o la acción de
sustancias nocivas, desequilibrios entre nodrizas y adultas, traslados de colmenas, etc. pueden provocar brotes de la enfermedad.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�2.7 Prevención y lucha
Las medidas a adoptar se asemejan en objetivos y realización a las citadas al tratar loque americana.
Las medidas para la protección de territorios limpios, así como las requeridas en caso de brotes de
loque europea, se corresponden en líneas generales con las de la loque americana, si bien la benignidad de la loque europea permite limitar el aislamiento a sólo el establecimiento afectado.
De acuerdo con la información proporcionada por la OIE referente al tiempo de incubación, las poblaciones sospechosas deben someterse a cuarentenas superiores a 15 días.
Mediante medidas de manejo apícola puede estimularse el comportamiento de limpieza de las abejas y la
selección de líneas genéticas sobre la base de esta característica.
Por lo demás, basta corrientemente con eliminar los panales afectados, y en los casos más graves, con
practicar el método del trasiego o paqueteado.
Si bien los antibióticos son eficaces contra el agente de la loque europea, se recomienda establecer
medidas preventivas de manejo más que la utilización de los mismos.
Las medidas en territorios con la enfermedad enzoótica coinciden en buena medida con las de la
loque americana, aun cuando no es preciso por lo común crear ningún círculo de aislamiento en torno
al establecimiento afectado, con lo que los movimientos de abejas con la vecindad resultan menos
limitados.
2.8 Procedimientos ante denuncias, sospechas o focos
Debido a que se trata de una enfermedad de escasa importancia en pérdidas económicas, difícilmente es
capaz de provocar la muerte de la colonia, que la bacteria que la causa no es capaz de esporular y por lo
tanto no representa mayores riesgos de dispersión, no se trata de una enfermedad cuya denuncia
merezca atención inmediata.
Las medidas para la protección de territorios limpios, así como las requeridas en caso de brotes de
loque europea, se corresponden en líneas generales con las de la loque americana, si bien la benignidad de la loque europea permite limitar el aislamiento a sólo el establecimiento afectado.

3. Varroosis
3.1 Características
Se trata de una enfermedad parasitaria provocada por un ácaro llamado Varroa destructor. En países
con apicultura desarrollada como es el caso de la Argentina, se considera que es la enfermedad más
grave junto a loque americana. Los ácaros se alimentan de la hemolinfa de las abejas, se fijan a los
esternitos de las abejas adultas, perforan la cutícula y las debilitan afectando su comportamiento y
provocando desorientación en el vuelo.
También afecta a las crías. Además puede transmitir o crear las condiciones adecuadas para la aparición de otras enfermedades bacterianas, fúngicas o virales.
En colonias de abejas asiáticas la cantidad de ácaros adultos varía de 0 a 700 individuos y se genera un
equilibrio donde coexisten el hospedador y el parásito. Además, las varroas no llega a provocar un gran
daño debido a que las abejas toleran y logran limpiar las varroas de la cría y de ellas mismas. El ciclo
reproductivo se lleva a cabo en las celdas de zángano.
En cambio, la interacción entre varroa y Apis mellifera no se encuentra en equilibrio. En este tipo de
abejas, tiene la capacidad de reproducirse tanto en celdas de zánganos como de obreras, la reproducción es mucho mayor y puede causar la muerte de la colonia.

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�3.2 Presentación
La descripción de Varroa sobre Apis cerana data de 1904. Recién en 1963 se detecta a este parásito
sobre abejas de la especie A. mellifera. A partir de este momento, por causa del intercambio comercial
entre países de un continente y otro, llega a distribuirse por todo el mundo.
En la Argentina se la detecta por primera vez en el año 1976 en colmenas de Laguna Blanca, en la
provincia de Formosa. En el transcurso de los dos años posteriores, la varroosis se diseminó por todo
el país.
La intensidad de la dispersión de esta enfermedad hace que hoy sea considerada como enfermedad
endémica en nuestro país.
3.3 Daños Indirectos
Además de correr el riesgo de contaminación de los productos de la colmena a raíz de los tratamientos
para el control del ácaro, es posible que las varroas transmitan debido a su mecanismo de succión,
enfermedades de tipo viral, aunque de cierta manera también interviene en enfermedades micóticas y
bacterianas.
También existe evidencia de que el ácaro es capaz de transportar esporas fúngicas del agente causal de
la cría yesificada, Ascophaera apis en su superficie y así diseminarlas por la colmena. Sin embargo,
esta circunstancia desde el punto de vista epidemiológico, no es significativa, pues los cuerpos fructíferos se encuentran presenten todo el tiempo en la colmena esperando la aparición de factores predisponentes para desarrollar la enfermedad. Es aquí donde se cree que varroa juega un papel importante
ya que produce el debilitamiento de la colmena y el consecuente desequilibrio que favorece la aparición
de momias micóticas.
En cuanto a las enfermedades bacterianas, se destaca la capacidad del ácaro para transportar esporas
de Paenibacillus larvae. Aunque no interviene en la patogenia de la enfermedad.
Debido a la forma de alimentación del ácaro, perforando la cutícula de las abejas y succionando su
hemolinfa, se lo considera un agente ideal para la inoculación de partículas virales.
Otro de los daños indirectos que pueden mencionarse es la acción de los pesticidas sobre colonias
infestadas por varroosis. La varroa, al alimentarse del adulto, disminuye la concentración de proteínas
y ácidos grasos en hemolinfa, hecho que hace aumentar la susceptibilidad de las abejas a las dosis de
pesticidas que en otras circunstancias serían inocuas, y que provoque en presencia de una alta tasa de
infestación, la muerte de la colonia.
3.4 Etiología
Varroa destructor es un ácaro que presenta dimorfismo sexual. Esto quiere decir que la hembra y el
macho se diferencian en forma y tamaño. Las hembras adultas tienen la forma de un escudo oval, el
cuerpo deprimido dorsoventralmente, son de color pardo rojizo y de un tamaño que varía aproximadamente entre 1,2 mm de largo por 1,5 mm de ancho. Su cuerpo está recubierto de vellos delgados que
cumplen la función de palpación y les permiten fijarse a las abejas adultas durante el vuelo.
Tienen cuatro pares de patas gruesas y cortas cuyos tarsos finalizan con unas ventosas que les permite
fijarse a superficies planas. Su aparato bucal está adaptado para picar y chupar.
El período de vida de una varroa puede ser de algunos días o de varios meses, dependiendo de la
temperatura, la humedad y de la actividad reproductiva.
Los machos son más pequeños, miden de 0,4 a 0,8 mm y presentan un color blanquecino grisáceo o
amarillento. Pueden encontrarse solamente en las celdas de las crías. Los machos tienen sus quelíceros
adaptados para la transferencia de esperma, por lo que no pueden alimentarse.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�3.5 Ciclo Biológico
Cuando una hembra fecundada se desprende de una abeja, se dirige inmediatamente a una celda próxima a opercular (aparentemente el ácaro detecta algunos componentes de la hormona del operculado que
segregan las larvas -9 días en la obrera y 10 días en los zánganos-). Este momento coincide con el 5º
estadío del desarrollo larval (L5).
La hembra fértil inicia el ciclo al entrar en la celda. Puede entrar una sola o con otras hembras. Una vez
que alcanza el interior de la celda, se aloja en el alimento de la larva y se mantiene inmóvil hasta que
ésta lo consuma. Luego, succiona la hemolinfa de la pupa y comienza la postura de un primer huevo.
Cuando esto sucede ya han transcurrido entre 60 a 70 horas desde su ingreso a la celda. Este primer
huevo dará origen a un ácaro macho; 30 hs. más tarde pondrá otro huevo que dará origen a un varroa
hembra, a partir de este momento continuará su postura cada 30 hs. con huevos que originarán
varroas hembra. Una vez que el macho alcanza la madurez sexual, fecunda a sus hermanas aún
sexualmente inmaduras quienes conservan el esperma en su espermateca. Luego de la cópula, el
macho muere al igual que las hembras inmaduras una vez que nace la abeja adulta. El ciclo de huevo
a adulto es en la hembra de 8 a 9 días mientras que en el macho es de 6 a 7 días.
Una hembra de varroa fecundada puede poner hasta 5 huevos en las celdas de obreras y hasta 7 en las
de zánganos. La cantidad de ovoposiciones dependerá del tiempo que necesita la larva de la abeja para
completar su ciclo y llegar a adulta. Es por ello que la cantidad de huevos varia de acuerdo a la especie
de abeja y al tipo de individuo (zángano, obrera, reina).
3.6 Cuadro clínico
Cuando los niveles de infestación son bajos, no hay manifestación evidente de la enfermedad. Cuando
hay alto grado de parasitismo pueden verse abejas con alas y patas deformadas y el abdomen reducido. En los marcos del nido de cría pueden verse los opérculos roídos y cría salteada.
Si una colmena entra a la invernada con niveles de infestación superiores al 5%, es muy probable que
esa colonia muera, pues en otoño, se produce una mayor intensidad del parasitismo al achicarse la
colonia. Muchas colonias en esta situación suelen fugarse de la colmena en pleno invierno dejando un
puñado de abejas y las reservas.
Los daños que ocasionan pueden clasificarse como directos e indirectos. Entre los primeros, si no se
produce el enjambre o directamente la muerte de la colonia, se puede mencionar una reducción del
peso de las abejas y reducción del tiempo de vida. Tienen más posibilidades de desorientarse al
regresar a la colmena, se reduce las proteínas y los cuerpos grasos de la hemolinfa, por lo que aumenta
la susceptibilidad de ciertos tóxicos. Si estuvieron parasitadas durante su desarrollo en la celda, además de nacer con deformidades y de menor tamaño, la glándula hipofaringea puede sufrir hipoplasia.
En los casos de alto parasitismo, la abeja no logra nacer y permanece muerta en la celda.
Dentro de los daños indirectos, puede mencionarse la posibilidad de contaminación de la miel y otros
productos de las colmenas por medio de los acaricidas de síntesis. Además, como ya fuemencionado,
puede transmitir enfermedades de tipo viral.
3.7 Diagnóstico
Hoy es prácticamente imposible encontrar colmenas en las regiones de mayor producción que no
tengan varroas parasitando las colonias. Es por ello que los métodos de diagnóstico se orientan a
determinar de manera cuantitativa la presencia del parásito, estimando los porcentajes de infestación.
3.7.1 Prueba del frasco
Es el método más utilizado para determinar el porcentaje de infestación de los apiarios.
Se debe tener en cuenta que el ácaro presenta al igual que muchos ectoparásitos la característica

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�de agregación. Esto quiere decir que tendremos áreas dentro de la colmena con gran cantidad de
ácaros y otras áreas libres de estos. Por lo que un grupo de abejas adultas tendrá un alto nivel de
parasitismo y otro grupo niveles de infestación ínfimos.
Esto puede corregirse tomando, en el momento de la recolección de la muestra, unas 300 abejas de
ambas caras de tres panales diferentes de cada colmena. De esta manera nos aseguramos una
muestra representativa. Se deben muestrear 6 colmenas cuando el apiario tiene hasta 50
colmenas o el 10% de las colmenas del apiario cuando éste tiene más de 50 colmenas.
Una vez tomada la muestra mediante un frasco de boca ancha, se le introduce agua y un poco de
detergente o alcohol al 70% para lograr el desprendimiento de los parásitos. Después de agitar el
recipiente durante al menos cinco minutos, filtramos el contenido y contamos los ácaros y las
abejas. La proporción de ácaros sobre la cantidad de abejas examinadas, nos da multiplicando por
100, el porcentaje de infestación. Ej. 12 ácaros y 300 abejas: 12/300 x 100= 4% de infestación.
Es importante tener en cuenta que este tipo de diagnóstico sólo tendrá en cuenta el parasitismo en
fase forética, es decir que no se estimará el nivel de infestación de la cría. Cuando se realiza entrada
la temporada y el nido de cría está desarrollado, se estima que el 70% de los ácaros están dentro
de la celda, por lo que el resultado arrojado se referirá solo al 30% de los ácaros que tiene esa
colonia.
Métodos similares pueden describirse con la utilización de éter. Otro se describe con la utilización de
azúcar, logrando el desprendimiento de los ácaros al agitar el recipiente y a su conteo. La ventaja de
estos métodos es que no es necesario matar a las abejas.
3.7.2 Conteo de ácaros caídos mediante piso
Es un método utilizado para detectar la enfermedad y estimar el nivel de parasitismo de la colmena.
Además, es el método que utilizaremos para determinar la eficacia que presenta el producto acaricida que estamos usando.
El piso trampa para varroa, consiste en un piso móvil de madera cubierto por una malla metálica
que permite el paso de los ácaros caídos, pero no el de las abejas para limpiarlo. En lugar de este
piso comercializado por algunas firmas proveedoras de insumos, pueden utilizarse una cartulina o
una bandeja de plástico o chapa, siempre provistas de malla que impida la limpieza por parte de
las abejas.
En cualquiera de los casos debe untarse alguna sustancia adhesiva como vaselina o aceite vegetal
hidrogenado para que queden adheridos los ácaros caídos y después recolectarlos para el conteo (si
se utiliza para pruebas de eficacia no debe colocarse sustancia adhesiva). Al retirar el piso y al contar
los ácaros muertos en forma natural obtenemos una aproximación del parasitismo de esa colonia.
3.7.3 Conteo de larvas sobre un panal de cría
Este método consiste en tomar un panal de cría operculada de la colmena en estudio. Luego, se
desoperculan unas 100 a 150 celdas de cría, y se cuenta el número de ácaros presentes en las
celdas. Se debe trazar una línea diagonal y desopercular las larvas sobre esa línea. Otra opción
sería una guarda griega o un zigzag. Luego se hace la relación entre la cantidad de ácaros y el
número de larvas inspeccionadas. De esta manera se obtiene un resultado sobre la cantidad de
ácaros en cría.
3.7.4 Método químico
Este método consiste en colocar en una colmena con piso trampa, tres principios activos farmacológicamente diferentes a la vez, y a las 24 hs. recolectar los ácaros caídos. Se supone que con ese

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�choque químico se elimina el 100% de los varroa, dato que puede extenderse para estimar la población de las colonias vecinas.
3.8 Difusión
La difusión de la varroosis se ve facilitada dentro de los apiarios por medio de los zánganos; por abejas
perdidas, hecho que ocurre agravado por una disminución en el sentido de la orientación en caso de sufrir
la parasitosis, y por pillaje.
Entre aparios, además de transmitirse por los mismos mecanismos que dentro de un mismo apiario,
se puede introducir la parasitosis con la incorporación de material biológico infestado (reinas, paquetes, enjambres y núcleos nuevos).
La trashumancia contribuye también a la difusión de esta enfermedad, agravando las parasitosis en
aquellos lugares en los que se concentran muchas colmenas en una determinada época del año.
3.9 Reservorios de parásitos
Los enjambres silvestres y los apiarios abandonados son posiblemente, los más importantes núcleos de
enfermedad.
3.10 Transmisión
Las principales fuentes de contagio son las poblaciones enfermas, los panales de larvas infestados y
abandonados, y los enjambres producidos a partir de ellos. La transmisión se produce a través de las
abejas adultas sobre todo por los zánganos, por abejas adultas desorientadas y pilladoras. La diseminación biológica estará sujeta a la densidad de la población de abejas, la capacidad de vuelo de las mismas,
características del entorno, distribución de los emplazamientos y el grado de infestación. La propagación
se ve aumentada varias veces con la práctica de la trashumancia.
3.11 Población hospedadora
Es receptora la totalidad de la población. Presentan mayor susceptibilidad las larvas de zánganos por
razones físicas y biológicas. En las celdillas de obreras, la segunda mitad de la puesta a partir del 4º
huevo ya no proporciona ninguna hembra de Varroa con posibilidades de vida, por lo que resulta una
tasa de descendencia de 2,6 (cría de zánganos) y 1,3 (cría de obreras) ácaros hijos fértiles por ciclo de
reproducción. Los 16 días de duración del período de incubación de las celdillas de abeja reina constituyen un tiempo demasiado corto para el completo desarrollo del Varroa.
3.12 Prevención y lucha
La varroosis de las abejas es una enfermedad endémica en Argentina. En la actualidad es imposible
erradicarla considerando la existencia inevitable de enjambres naturales.
El sacrificio general de las poblaciones infectadas no proporciona ningún éxito en el saneamiento, ya
que por lo regular, cuando se descubren los ácaros, ya están infestados otros emplazamientos.
La estrategia se centra en combinar medidas en la explotación apícola con tratamientos acaricidas para
reducir la población de parásitos, frenar su difusión, y con ello atenuar las pérdidas económicas. A tal
efecto resultan imprescindibles el escrupuloso control del estado de salud de las abejas y la decidida y
disciplinada colaboración de los apicultores trabajando conjuntamente a nivel regional.
3.13 Tratamiento
Al incrementarse considerablemente durante los últimos diez años la prevalencia parasitaria, y a la
progresiva disminución de la susceptibilidad de los ácaros a ciertos agentes químicos, las preguntas
que se plantea el apicultor con el paso del tiempo es cuándo y con qué tratar. Nadie tiene hoy la
«receta» precisa.

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�Lo ideal para el control de la varroosis, sería contar con herramientas de tipo biológico. De esta
manera evitaríamos los riesgos de contaminación de los productos de la colmena con agentes químicos y los riesgos de sus efectos tóxicos sobre las abejas y sus crías.
Desafortunadamente, por las características del ciclo biológico de la varroa, no hay posibilidades de
intervenir en su etapa reproductiva mediante, por ejemplo, la TIE: Técnica de Insecto Estéril o machos
estériles, que evita la descendencia de las plagas en otras actividades productivas.
Dentro de este tipo de control solo contamos, por el momento, para mantener baja la población de
ácaros, sobre todo en pequeñas explotaciones debido a lo engorroso del método, la utilización de
panales zanganeros. Hay estudios que confirman la eliminación de más del 60% de varroas mediante
la incorporación y posterior eliminación una vez operculados, de dos panales zanganeros.
Sin embargo se debe prestar especial atención a las colmenas en las que se aplica este método sin
dejar más de quince días los panales zanganeros dentro de la cámara, pues nacería un número muy
elevado de ácaros comprometiendo la viabilidad de la colonia. Por eso se recomienda utilizarlo sólo en
explotaciones a pequeña escala y en apiarios de fácil acceso.
Otro de los métodos que se está estudiando para evitar el uso de agentes químicos para el control de
la varroosis, es el de seleccionar líneas genéticas con alto comportamiento higiénico, tolerantes a la
varroosis.
Este fenómeno consiste en implementar un sistema de selección y mejoramiento genético identificando
y eligiendo para la reproducción de material vivo, las colonias que presentan una menor susceptibilidad
a la enfermedad, dada por la capacidad de eliminar las varroas adultas y de detectar y remover las crías
afectadas por el parásito.
Sin embargo, es probable que todo este mecanismo de selección, lleve mucho tiempo hasta que pueda
extenderse a las distintas regiones geográficas y que sean aplicables como única herramienta para el
control del ácaro. Por el momento nos vemos obligados a la utilización de productos químicos, de
síntesis u orgánicos.
3.13.1 Control químico
Podemos definir como un producto «ideal» a aquel que no altera el funcionamiento interno de la
colonia, que es práctica su aplicación, el que presenta mayor eficacia con la menor cantidad de
aplicaciones, que no signifique un riesgo de contaminación de la miel y la cera, que no sea perjudicial para la salud humana y que sea de bajo costo.
Existen varios métodos para el control de la varroosis mediante diferentes productos con distintas
formas de acción y elaborados con diferentes principios activos.
3.13.2 Formas de acción de los acaricidas
Sistémicos: Ingeridos por las abejas. Por medio de la hemolinfa, produce la muerte de los ácaros
que se encuentran sobre las abejas adultas. El inconveniente en la utilización de los productos que
actúan de esta manera, es que hay que repetir las aplicaciones por lo que tiende a ser menos
práctico que los de contacto.
De contacto: También eliminan solo las varroas de las adultas, pero quedan dentro de la colmena
por más tiempo y permanecen activos durante todo el ciclo reproductivo de las varroas. Es por eso
que con una sola aplicación de alguno de estos productos, basta.
3.13.3 Formas de administración
Humos o gases: Son volteadores de ácaros que parasitan abejas adultas. Se aplican por medio de
gasificadores de propano o con el ahumador.
Por evaporación: Así actúan las sustancias orgánicas. Esto está íntimamente relacionado con la

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�temperatura ambiente y las características de los soportes y dosificadores.
Solución: Hay ciertos productos que se aplican puros en recipientes dentro de la colmena y gracias
a la bioventilación producida por las abejas, se difunde. También puede mencionarse dentro de este
grupo a los que se aplican en el jarabe para su acción sistémica.
Tiras de liberación lenta: son tiras por lo general plásticas, que por el contacto con las abejas liberan
lentamente las partículas del activo.
3.14 Control de la Varroosis
El ácaro V. destructor causa anualmente serias pérdidas en la producción apícola del país. En muchos
casos ocasiona la muerte de las colonias, pero en otros genera serias pérdidas de producción, debido
a un debilitamiento general de las colmenas.
Esto se hace más acentuado en áreas con escasez de polen donde el déficit proteico ocasionado suele
causar la muerte de las colmenas; o en zonas donde los inviernos son poco rigurosos y la cría permanece
durante todo el periodo facilitando una reproducción ininterrumpida del ácaro mientras disminuye paulatinamente la población de abejas.
Por estos motivos, entrar a la invernada con alto número de abejas, buena cantidad de reservas y
sobre todo un bajo número de ácaros es imprescindible para lograr un buen desarrollo de las colmenas
durante la primavera.
Existen muchas opciones de control en el mundo, pero es necesario diseñar estrategias de control en
cada región o en cada país ya que tanto el ácaro como las características climatológicas, íntimamente
vinculadas a su reproducción, son propias de cada lugar.
Sin embargo, existe un consenso mundial sobre la necesidad de incorporar al plan de tratamientos
contra el ácaro una aplicación de acaricidas hacia fin de la cosecha, llamado tratamiento de verano
(Imdorf, et al. 1996; Elzen, et al, 2001). Este tratamiento permite disminuir la carga de Varroa a fines
de verano e ingresar al otoño, momento de gran reproducción, con un reducido número de ácaros.
Basadas en esta información, se detallan a continuación una serie de recomendaciones para implementar un plan de control estratégico tendiente a disminuir las poblaciones de Varroa en las colmenas y los
riesgos de que permanezcan en la miel residuos de los productos utilizados.
3.14.1 Pautas para el Control de la Varroasis
Usar los productos acaricidas autorizados por SENASA para ser utilizados en apicultura. Deben
ser de origen conocido, contar con especificaciones de uso, vencimiento y formula completa.
Determinar los porcentajes de infestación antes y después de la aplicación del tratamiento.
Emplear la dosificación correcta.
Alternar los distintos métodos de control utilizados, de manera de eliminar en el siguiente
tratamiento a los ácaros que resistieron la acción del producto utilizado anteriormente.
Respetar los tiempos de carencia de los productos acaricidas
Realizar curas sistemáticas entre los apicultores de la región, utilizando productos que garanticen
la disminución de los niveles de infestación y los mínimos riesgos de contaminación de los productos de las colmenas.
3.14.2 Plan estratégico. Manejo Integral
La magnitud del alcance de la enfermedad dependerá principalmente de las condiciones ecológicas
de cada región y de la movilización de colmenas, que por lo general, adelantan la reproducción del
ácaro. Por eso se recomendarán dos o tres curas, según los casos.
Las siguientes recomendaciones se basan en cuatro pilares fundamentales necesarios para asegurar el éxito de las estrategias de control:

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�a. La rotación de acaricidas.
b. El aumento en la utilización de acaricidas orgánicos.
c. La evaluación del grado de infestación antes y después de aplicado el tratamiento.
d. Tratamientos zonales coordinados.
3.14.2.a Rotación de los Principios Activos
Es indispensable para evitar que los ácaros varroa desarrollen el fenómeno de resistencia a los
acaricidas utilizados actualmente, la rotación obligatoria de los productos.
La quimiorresistencia es un fenómeno en el que una parte de la población de individuos toleran
las dosis que para el resto de la población de la misma especie son letales. Es una relación entre
el producto y el parásito donde parte de la población de ácaros sobreviven a las dosis de
aplicación recomendadas por el fabricante del producto.
Los ácaros varroa al igual que otros insectos, han demostrado una alta capacidad para hacer
frente a los plaguicidas debido a sus poblaciones numerosas y al corto intervalo entre generaciones. Esto eleva la posibilidad de que existan individuos más resistentes que el resto y favorece su
multiplicación. Se debe recordar que la resistencia se transmite genéticamente entre una generación y otra.
Se predispone a este fenómeno con el mal uso de los productos, las sub y sobredosificación,
utilización de los productos durante un tiempo más prolongado a lo recomendado, y por la
utilización ininterrumpida del mismo producto entre una cura y otra.
Entonces para evitar el desarrollo de resistencia y con la finalidad de eliminar los ácaros varroa
que pudieran haber resistido a la cura anterior, se cambiará de principio activo para el nuevo
tratamiento.
Por eso se debe exigir al proveedor que especifique además de la dosis a emplear, formas de
uso y fecha de vencimiento del producto; el nombre del principio activo con el que fue formulado. Recuerde que todos los productos veterinarios están elaborados con excipientes, vehículos
y un principio activo (ej. Amitraz, fluvalinato, flumetrina, Ac. oxálico, Ac. fórmico, etc.).
A modo de ejemplo:
Si Ud. curó en el otoño con Amitraz, en primavera lo debe hacer con ácido oxálico o fórmico. Si
para la cura de verano utilizó un piretroide (ej. fluvalinato), no debe usar para la cura de otoño
ningún piretroide (fluvalinato o flumetrina). Utilizando otro principio activo de características
farmacológicas distintas, se asegura eliminar la población que pudiera haber resistido a la acción del producto anterior.
Para detectar fenómenos de este tipo, resulta imprescindible que el apicultor comience a evaluar
de un modo más certero la verdadera eficacia de los productos que utiliza. Para ello, es importante
conocer los métodos de determinación del porcentaje de infestación para aplicarlos luego del
tratamiento. En caso de determinar resistencia se debería dejar de usar el activo por al menos dos
temporadas de modo de eliminar la población de ácaros resistentes.
Aunque los acaricidas orgánicos por definición no producen resistencia, no es aconsejable utilizar
siempre el mismo acaricida orgánico, a fin de evitar mecanismos comportamentales de Varroa,
que disminuyan la eficacia de los mismos.
3.14.2.b Evitar los Residuos
Para evitar los residuos en mieles es indispensable conocer el momento de aplicación de cada
una de las drogas a utilizar.
Se debe prestar mucho cuidado y trabajar con conciencia para evitar que queden residuos
químicos en los productos de la colmena. La presencia de estas sustancias no sólo ponen en

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�riesgo la continuidad del comercio de nuestra miel, sino que también constituyen un riesgo para
las abejas y la salud humana.
Los productos de la colmena pueden contaminarse en menor o mayor grado de acuerdo a la
naturaleza química de la sustancia con la que estamos trabajando y la afinidad del mismo con la
miel o la cera. Sin embargo que determinado producto tenga mayor afinidad por la cera, no
significa que no pueda concentrarse en la miel, de hecho se han detectado mieles contaminadas
con ellos y en menor escala en polen y propóleos. Por eso se debe suspender la aplicación de los
productos de síntesis al menos 8 semanas antes de la colocación de las alzas melarias (tiempo de
carencia), y aplicarlo solo en la cámara de cría.
En caso de optar por el uso de coumaphos, debe considerarse administrarla básicamente en
otoño o fines de verano, luego de la última cosecha teniendo en cuenta que en nuestro país
está demostrada la existencia de varroas con altos niveles de resistencia a este principio
activo.
En primavera es aconsejable utilizar acaricidas orgánicos (oxálico, fórmico, timol) para evitar
el riesgo de dejar residuos.
Tenga en cuenta que los acaricidas deben dejar de aplicarse al menos ocho semanas antes de la
mielada (período de carencia). Utilice las dosis recomendadas y respete las indicaciones de uso.
En general para disminuir las visitas a los apiarios se varían las formas de aplicación generando
problemas colaterales como residuos o mayor nocividad para las abejas, disminuyendo a la vez
la eficacia.
3.14.2.c Evaluación del Nivel de Infestación
En general una vez realizados los tratamientos, muchos apicultores esperan hasta las próximas
revisaciones para ver el estado de las colmenas.
Por ser la varroosis una de las principales causas de pérdidas de colmenas, es básico verificar el
éxito del tratamiento aplicado, ya que por cambios en el clima, alto nivel de infestación, apiarios
cercanos sin tratar, enjambres, principios activos sin la eficacia suficiente o mal administrados,
podemos mantener una alta carga de ácaros en el apiario tratado.
Para realizar los diagnósticos pre y pos tratamiento podemos utilizar el método descripto en el
punto Diagnóstico de Varroosis (1.b)
3.14.2.d Tratamiento Zonal Coordinado
Como cuarto pilar se considera a la coordinación zonal entre apicultores para la realización de
tratamientos simultáneos en todos los apiarios y con el mismo principio activo. De esta manera se
evita la reinfestación a través de los apiarios cercanos y se elimina en forma masiva la mayor
cantidad posible de ácaros.
Regiones bajo un plan sanitario pueden realizar esta acción conjunta.
Tenga en cuenta que si usted cambia de principio activo por no haber obtenido buena eficacia
quizás a causa de la resistencia, y su vecino no lo hace, la medida será inútil pues los ácaros
resistentes del vecino llegarán a sus colmenas en un momento u otro a través de zánganos,
abejas pilladoras, enjambres, etc.
3.15 Plan de Curas
El plan consiste en la aplicación ya sea de uno, dos o tres tratamientos durante el primer año y una
evaluación del éxito a fin de temporada y la elaboración del plan para el segundo año.
La cantidad de tratamientos variará según el ciclo biológico de las abejas y por ende de los ácaros,
coincidente con las características climáticas de cada zona. También se tendrá en cuenta el eventual
adelanto de las temporadas apícolas por trashumancia o incentivo.
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�A. En las zonas con inviernos rigurosos, en donde la primavera comienza tarde y no hay desarrollo de
cría durante el invierno, será suficiente aplicar dos tratamientos.
1. Primaveral tardío – cuando empiece a desarrollarse la cría pero no se ha extendido totalmente.
Este tratamiento afectará principalmente a los ácaros en estado forético. Es aconsejable realizarlo con algún acaricida orgánico o de baja residualidad.
2. Principios de otoño – cuando se termina la cosecha y empieza a disminuir el nido de cría.
En estas zonas se trata aproximadamente cada seis meses.
B. En las zonas con inviernos menos rigurosos, o en el caso de la transhumancia, es aconsejable hacer
tres tratamientos.
Los tratamientos indispensables para el primer año se realizarán en las siguientes fechas:
1. Principios de primavera: consistirá en un tratamiento de las colmenas cuando el nido de cría
empieza a expandirse. Atacará básicamente a los ácaros en estado forético.
2. Un tratamiento de verano, al finalizar la última vuelta de cosecha, con acaricidas que puedan
actuar sobre los ácaros en estado forético y a la salida de su periodo reproductivo.
3. Un tratamiento de otoño, aplicado cuando el nido de cría se haya reducido en forma importante
y los ácaros se hallen en su totalidad en estado forético (sobre las abejas).
En estos casos es importante desarrollar a la vez técnicas de manejo que disminuyan el número total
de ácaros, como ser, la formación de núcleos con mayor cantidad de cría operculada y realizar un
tratamiento luego de quince días de formados ya que antes que comience la postura de la nueva reina
siempre existirá un periodo en donde todas las varroas estén sobre las abejas.
Listado de principios activos con efectos acaricidas:
Primavera - Salida del invierno (apertura del bolo invernal - activación del nido de cría):
Oxálico
Fórmico
Timol
Amitraz.
Verano (después de la última vuelta de la cosecha):
Fórmico
Amitraz
Coumaphos
Fluvalinato
Flumetrina.
Otoño (antes de entrar a la invernada):
Timol
Oxálico
Amitraz
Coumaphos
Fluvalinato
Flumetrina.
Listado de productos aprobados para su uso en apicultura:
No todos los principios activos acaricidas mencionados están disponibles en el mercado a través de
productos veterinarios aprobados por SENASA para su uso en apicultura. Por lo tanto, el Plan de Curas
deberá diseñarse teniendo en cuenta, entre otras cosas, que los productos elegidos se encuentren
aprobados por la autoridad competente para su uso en apicultura, lo cual deberá chequear a través del

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�listado actualizado difundido por el Organismo.
El registro de productos veterinarios es dinámico y sufre, eventualmente, bajas y altas de productos.
Por lo tanto, previo a la adquisición de productos acaricidas se deberá consultar y verificar que los
productos elegidos estén aprobados. Respetando el período de carencia y utilizando exclusivamente
medicamentos autorizados se asegura la calidad y se garantiza que no se favorecerá al desarrollo de
resistencia ni quedarán residuos en los productos de la colmena.
Por otro lado, durante toda la temporada los apicultores podrán utilizar mecanismos para la disminución
de la carga del ácaro, pero que es sabido no controlan las poblaciones. Los mecanismos permitidos son:
Pisos trampa para Varroa.
Utilización de panales zanganeros.
Importante
El uso de cualquiera de estos mecanismos, no elimina ninguno de los tratamientos indispensables
para el control de Varroa.
A raíz de la gran cantidad de información circulante que carece de rigor científico en torno al uso de la
vaselina y a la gran mortandad causada en colmenas solo tratadas con vaselina, nos vemos en la
obligación de advertir que la vaselina no es un acaricida y que su eficacia real no supera los límites
de daño económico.
3.16 Procedimientos ante la denuncia
El apicultor vigilará de forma continuada, por su propia iniciativa y por estar obligado legalmente, el
estado sanitario de sus abejas aplicando los métodos de diagnóstico descriptos.

Figura 1. Curva estimada de desarrollo de población de abejas en colmenas y momentos de aplicación de acaricidas. 1i, 2i y 3i: los tratamientos indispensables para el caso B. Tener en cuenta que esta curva corresponde a una
zona de clima templado por lo que debe adaptarse de acuerdo al desarrollo poblacional de otras regiones.

Ya que la trashumancia es uno de los factores difusores de la parasitosis, requisitos previos para
proteger los territorios limpios son la colaboración del Servicio Veterinario oficial en el exacto cumplimiento de los programas de desplazamientos de colmenas y del oportuno mantenimiento de éstas por
el apicultor afectado, así como la observación de las pertinentes disposiciones legales.
Al recibir material vivo, se someterá a un diagnóstico de la enfermedad y al inmediato tratamiento en
caso de que fuera necesario.

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�3.17 Procedimientos ante sospechas
En caso de sospecha, se pondrán en práctica las medidas generales habituales para la prevención de
epizootias (aislamiento del asentamiento, toma de muestras y envío al laboratorio autorizado, denuncia
obligatoria). Comprobado el diagnóstico, se creará en torno al emplazamiento afectado una zona de
aislamiento de 1,5 km de radio, en la que no se permitirá el tránsito de material vivo, debiendo
someterse todas las colmenas y asentamientos en ella ubicados a subsiguientes investigaciones y
tratamientos acaricidas correspondientes.
Las poblaciones de emplazamientos infestados no pueden movilizarse del lugar hasta tanto transcurran
48 horas de la aplicación de un producto acaricida oficialmente autorizado para uso en apicultura y
siguiendo las instrucciones de empleo del mismo. Quedará constancia escrita del tratamiento seguido.
Si es necesaria la recepción de colmenas desde otro establecimiento, todas las poblaciones del asentamiento afectado habrán sido sometidas antes, fehacientemente, al tratamiento medicamentoso.
Los tratamientos deben combinarse con otros procedimientos que hacen a la estrategia de control de
la enfermedad. (Ver punto Estrategias de Control de Varroosis)
4. Nosemosis
4.1. Características
Es una enfermedad parasitaria intestinal, invasiva y contagiosa que afecta a las abejas adultas (obre ras, zánganos y reina). Es provocada por un hongo llamado Nosema apis y, más recientemente,
Nosema ceranae. Su distribución es cosmopolita, aunque se la considera importante en países
templados ya que está muy asociada a factores climáticos como la temperatura, humedad y
precipitaciones. Provoca grandes daños económicos al reducir significativamente la capacidad de
producción.
4.2. Daños directos
Debido a las fuertes lesiones en el intestino medio, las abejas aparecen con el abdomen abultado,
débiles, presentan inicialmente cierta excitabilidad, después letargo, pierden la capacidad de vuelo, se
imposibilita el aguijoneo, sufren una notable parálisis y finalmente se mueren. Desde el punto de vista
fisiológico, se pierde la incorporación de nutrientes, la concentración de lípidos y proteínas en hemolinfa y la vida media de las abejas afectadas se reduce de un 20 a 40%. Esto provoca una marcada
disminución en la población de abejas adultas en la colonia. No afecta directamente a la cría.
4.3. Daños Indirectos
Las consecuencias de la parasitación por Nosema, son de suma gravedad. Al estar lesionado el aparato
digestivo, las abejas no pueden digerir adecuadamente los alimentos por lo que el consumo de las
reservas aumenta entre un 20 y 30%. Esto lleva a una disminución en la producción de miel.
Al no poder digerir los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del sistema glandular, se
pierde la actividad de las glándulas hipofaríngeas que terminan atrofiándose y dejan de ser funciona les, por lo tanto, la cría tampoco recibe la alimentación correcta en cantidad y calidad. Las abejas
jóvenes mueren rápidamente, no pueden reemplazar a las pecoreadoras y se desencadena un desequilibrio en la población, la colonia se debilita y nunca llega a desarrollar.
Debido al daño producido en el tracto digestivo, no se aprovechan convenientemente los alimento s
ingeridos por la abeja, provocando una debilitación progresiva y generalizada de la colonia, que se
manifiesta en la disminución de su vitalidad, disminución de la vida media de las abejas, de los movi mientos y la respuesta a los estímulos de los individuos afectados. Las reinas enfermas, además de
estos síntomas, presentan una disminución en su actividad de postura.
Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�La tolerancia a otras enfermedades es menor cuando las colonias están afectadas por Nosemosis, ya
que algunos virus que ingresan al organismo de la abeja por vía digestiva encuentran el medio óptimo
para su desarrollo en aquellas abejas cuyo intestino se encuentra alterado por acción del parásito (virus
X, Y y Filamentoso).
4.4. Etiología
Nosema apis y ceranae son organismos unicelulares, hongos microsporidios, caracterizados por un
largo filamento polar arrollado (hasta 400 micras de largo). Son parásitos intracelular obligados.
Presentan formas esporulares de resistencia llamadas esporos que miden entre 3,5 micras de ancho
por 6 de largo (existen ligeras diferencias de tamaño según sea de apis o ceranae). Estos esporos
son ovalados y refringentes al visualizarlos al microscopio óptico.
Constituyen la forma infectante de la nosemosis. Los esporos de Nosema apis y ceranae viven como
parásito en las células del epitelio del intestino medio y poseen una membrana gruesa conformada
por tres capas que los hacen sumamente resistentes. En el agua congelada pueden permanecer
resistentes durante años; en la miel tres meses; en el suelo y a la sombra, dos meses; y en la abeja
en estadío de putrefacción, entre 10 y 20 días. Se destruyen por calentamiento a 59 ºC durante diez
minutos en la miel y en el agua a 65 ºC durante un minuto.
4.5. Población susceptible
La enfermedad afecta a abejas adultas, tanto a obreras, zánganos y reinas. Es muy importante la
temperatura en la evolución del parasitismo de Nosema. Si ésta se mantiene entre 30 y 35 ºC, una sola
espora es capaz de infectar todo el ventrículo. Aunque la dosis infectiva media es de aproximadamente
30 o 90 esporas por abeja. Cuando la infección alcanza su nivel máximo, el organismo de una sola
abeja puede albergar entre 30 a 50 millones de esporas.
4.6. Patogenia
Las esporas son ingeridas por las abejas desde el alimento o el agua contaminada, llegan al buche
melario y a partir de aquí, después de atravesar el proventrículo, se dirigen al intestino medio después
de unos diez minutos de haber sido ingeridos, donde favorecidas por los jugos intestinales, germinan.
La germinación ejerce una presión interna en el esporo por la cual se produce la evaginación del
filamento polar y gracias a éste, penetran a las células de la pared ventricular. A través del filamento,
que es hueco, se libera el contenido del esporo e invaden la célula. Allí se multiplican y desarrollan con
mucha rapidez utilizando los componentes de la célula parasitada.
La infección se inicia en la parte posterior del ventrículo y de allí se disemina a la parte anterior. Una vez
dentro de la célula, el parásito aumenta su tamaño, inicia la división celular y pasa por todos los
estadíos (meronte, merozoíto, esporonte, esporozoíto) hasta finalizar con una enorme cantidad de
nuevos esporos. Bajo condiciones óptimas, el desarrollo se completa entre 48 y 60 horas.
Las células endoteliales afectadas por distintas fases del desarrollo del parásito se desprenden del
revestimiento intestinal y caen a la luz del intestino liberando nuevos esporos y estadíos evolutivos de
Nosema. Una parte de estos nuevos esporos infestan las células endoteliales vecinas sanas o regeneradas (autoinfección) y otra parte se elimina por medio de las heces al medio ambiente, reiniciando el
ciclo en otras abejas.
Como se mencionó anteriormente, la temperatura óptima para el desarrollo de las esporas es de 30 a
35 ºC. Si la temperatura se mantiene por encima de los 30 ºC, en dos semanas se infecta la totalidad
del intestino medio de la abeja, provocando un gran daño celular. Se provoca la pérdida del tono

30

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�muscular del órgano lo que provoca la desaparición de sus estrías dejándolo fláccido. También afecta la
coloración normal del ventrículo, tornando el color normal marrón verde amarillento a un color blanco
lechoso.
4.7. Transmisión
La transmisión tiene lugar de abeja a abeja durante los períodos de confinamiento en invierno, como
resultado de la contaminación de los panales y los pisos por las deyecciones de las abejas. Sin embargo
los esporos requieren temperaturas mayores a las del invierno para su potencial desarrollo por lo que
recién a la salida del período invernal comienza su reproducción, afectando a un gran número de
abejas.
La transmisión dentro del apiario se produce principalmente por la deriva de abejas parasitadas, el
pillaje de miel de colmenas enfermas, los alimentadores que se usan durante un largo período también
pueden ser una fuente de transmisión del parásito. Todas las circunstancias que lleven al encierro y
hacinamiento de la colonia, son factores que predisponen a la aparición de la enfermedad.
4.8. Diagnóstico
No hay signos específicos de la enfermedad, sin embargo pueden visualizarse a campo algunos signos
en las colonias afectadas. Algunos de ellos son comunes a las manifestaciones producidas por algunas
enfermedades virales como ser el temblor, el abdomen abultado, la incapacidad de vuelo, etc. Otros
también pueden ser compartidos con otras enfermedades de tipo disentérico como las deyecciones
aguachentas en los techos y en las planchas de vuelo.
Una manifestación al nivel de los panales de cría es la ausencia o deficiencia de jalea real en las celdas
larvales. La observación a campo de los ventrículos, buscando las alteraciones en su tonalidad y color,
nos puede dar una pauta de la presencia de Nosemosis, pero muchas veces se encuentran
ventrículos aparentemente normales no porque no estén afectados por Nosema, sino porque la
invasión de sus células recién comienza. Cualquiera de estos signos pueden encontrarse en las
colmenas pero cuando la enfermedad alcanzó niveles extremos, por lo tanto, no podemos esperar a
encontrarlos. Se debe tomar muestras y recurrir al diagnóstico de laboratorio.
4.8.1. Diagnóstico de laboratorio - Determinación del nivel de infestación.
En todos los casos, las muestras deben ser abejas adultas, tomadas de la piquera. Se toman
muestras individuales, es decir, una muestra por colmena y de al menos el 10 % de las colmenas
que conforman el colmenar. Se envían en formol 4% o refrigeradas, dependiendo de los requerimientos del laboratorio.
Comúnmente se utilizan dos métodos para determinar el nivel de infestación por Nosema. En
ambos métodos se macera el material en estudio, se lo procesa y observa en el microscopio óptico
para realizar el conteo de esporos.
Ambas técnicas son válidas siempre que se relacionen los resultados obtenidos con el comportamiento de la parasitosis en la región, época del año, observaciones a campo, etc.
a) Método de Cantwell (1970) modificado por Fries (1984)
Se necesitan 100 abejas mayores de 10 días de edad, tomadas de la piquera, conservadas en
formol 4%, el cual debe cubrir la totalidad de las abejas. Utilizando formol, la muestra se conserva
por meses sin alterar el análisis posterior.
Según la cantidad promedio de esporos, por abeja, el resultado se expresa en nivel de infestación: débil, mediano o fuerte.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

31

�Clasificación según resultado del conteo
Nº de esporas por abeja

Nivel de infestación

Entre 0 y 500.000

DEBIL

Entre 500.000 y 1.000.000

MEDIANO

Más de 1.000.000

FUERTE

b) Método de Cornejo-Rossi
Son suficientes 35 abejas, mayores de 10 días de edad, tomadas de la piquera, conservadas en frío,
con orificios en la tapa del frasco.
Según la cantidad de esporos por mm 3, el resultado se expresa en niveles de infestación de 1 a 5.
Clasificación según Cornejo-Rossi
Nivel de infestación

Nº de esporas por mm3

Nivel 1

10.000 a 100.000

Nivel 2

100.000 a 600.000

Nivel 3

600.000 a 800.000

Nivel 4

800.000 a 1.000.000

Nivel 5

Superior a 1.000.000

4.9. Tratamiento y Control
Debido a la extensión de ciertas prácticas de manejo para la profilaxis de otras enfermedades como la
loque americana, mediante la eliminación del material inerte de las esporas de esta bacteria, se
eliminan también los de Nosema.
La decisión de aplicar un tratamiento dependerá del nivel de infestación arrojado por cualquiera de las
dos técnicas de laboratorio. El resultado del recuento debe relacionarse con las condiciones de producción, estado general de las colmenas y medio ambiente, como los aspectos de manejo, estrés nutricional,
ciclos de floración, etc.
Generalmente, aplicar las prácticas preventivas (Punto 4.10) resulta suficiente para evitar la aparición
de la enfermedad, no obstante, ante altos niveles de infestación todas las colonias del colmenar deberán recibir tratamiento medicamentoso.
Para el tratamiento se debe administrar algún producto veterinario aprobado por SENASA, elaborado
con el principio activo fumagilina, antibiótico que hasta el momento resultó ser el que presenta mayor
eficacia.
4.10. Prevención
Es posible prevenir la aparición de la enfermedad o lograr mantener niveles de infección de Nosema
por debajo de los límites que llegan a afectar el correcto desarrollo de las colonias y la disminución en
la producción de miel debido el aumento del consumo de las reservas.
Entre las medidas preventivas se recomienda:
Renovar material anualmente: esterilizar el material al inicio de cada temporada, reemplazar los
panales de cría frecuentemente, eliminando los panales negros, etc.
Controlar la temperatura y la humedad: evitar la sombra en forma permanente, evitar formar núcleos
al final de temporada, evitar la inundación y condensación de agua dentro de las colmenas, etc.
Manejo nutricional: asegurar la disponibilidad de polen a fin de lograr la acumulación de reservas
proteicas para el invierno, asegurar una distribución racional de los jarabes azucarados durante el
invierno.
Ingreso a la invernada: procurar salir del otoño con un excelente estado sanitario y, en lo posible,
con reinas nuevas.

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�Determinar periódicamente el nivel de infestación: muestrear el 10% de las colmenas del apiario,
de manera individual, en otoño y en primavera, evaluando en cada caso, la aplicación o no de
tratamiento medicamentoso.
4.11. Procedimiento ante la sospecha
En caso de sospecha o denuncias, se pondrán en práctica las medidas generales habituales para la
prevención de epizootias (aislamiento del asentamiento, toma de muestras y envío al laboratorio autorizado, denuncia obligatoria).
La investigación consistirá en recolectar muestras de abejas adultas (tomadas de la piquera) y enviarlas al laboratorio para el diagnóstico cuantitativo. De acuerdo a los resultados y otros factores ambientales, se determinará la necesidad de aplicar un tratamiento.
Comprobado el diagnóstico, se creará en torno al emplazamiento afectado una zona de aislamiento de
1,5 km de radio, en la que no se permitirá el tránsito de abejas, debiendo someterse todas las colmenas y asentamientos en ella ubicados a subsiguientes investigaciones y tratamientos correspondientes.
5. Ascophaerosis
5.1. Características
Es una enfermedad micótica provocada por un hongo de la especie Ascophaera que afecta a las larvas
de las abejas entre los 3 y 4 días de edad. Fundamentalmente a las crías de zánganos, en segundo
término a las de obreras y ocasionalmente a las que darán origen a las reinas. También se la llama Cría
Encalada, Cría de Tiza, Cría Calcárea o Chalkbrood.
Los hongos por sí solos no causan daño y difícilmente maten a la colonia afectada. La cría yesificada se
manifiesta por la presencia de factores predisponentes como la humedad, bajas temperaturas, mala
ventilación y escasez de reservas proteicas. Las colonias débiles y pequeñas son las más susceptibles
pues en ellas aparecen todos estos factores.
Existen otros factores de tipo yatrogénico (provocados por el apicultor) como el uso indiscriminado de
antibióticos que afecta la flora banal de las abejas provocando un desequilibrio que aprovecha el hongo
para infectar, y la falta de renovación de panales, entre otros.
5.2. Presentación
Está presente en prácticamente todos los países en los que se practica la apicultura, exceptuando
algunos de Centro América en los que aún no se ha descripto. En Argentina se la detectó por primera
vez en el año 1980.
Si bien esta enfermedad, no se la considera importante, últimamente ha aumentado la incidencia,
convirtiéndose en un problema de cierta relevancia económica.
5.3. Etiología
El hongo Ascophaera fue descubierto a comienzos del siglo pasado aunque recién fue descripto en
1921 bajo otros nombres. Recién en el año 1955 Spiltoir y Olive reclasificaron al hongo dándole el
nombre de Ascophaera.
Este hongo pertenece a la clase de los aschomicetos, que se reproduce heterotálicamente cuando los
micelios entran en contacto entre sí, originando los esporos que son la forma infectante de la enfermedad. Los micelios son de color blanco mientras que los esporos lo son oscuros.
Se han descripto hasta el momento unas ocho especies de hongos que pueden aparecer en la colmena.
Muchas de ellas son saprófitas que viven a expensas del alimento larval o bien de las deyecciones, y

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

33

�otras aparecen como patógenas como es el caso de Ascophaera y los Aspergillus (fumigatus, niger,
flavus) agentes causales de la Stone Brood o Cría de Piedra.
Se han descripto hasta hoy, dos variedades del hongo Ascophaera con poder patógeno sobre Apis
mellifera: Ascophaera major (Skou, 1972) cuyos esporos miden de 3 a 4 micras de diámetro; y el
Ascophaera apis (Spiltoir y Olive, 1955), de esporas más pequeños, entre 1 y 2 micras de diámetro.
Ambas especies son capaces de producir los síntomas de la enfermedad, aunque la más común es la
variedad apis. Estas variedades de Ascophaera no pueden reproducirse entre sí.
5.4. Patogenia
El agente ingresa a la colmena acarreado por las abejas pecoreadoras. También se ha comprobado que
los ácaros varroa serían portadores de esporos fúngicos. Sin embargo, la sola presencia del hongo en
las colmenas no significa que se desarrollará la enfermedad. Para que la Cría Yesificada se manifieste,
hace falta que se presenten los factores predisponentes antes mencionados, principalmente humedad
y temperatura que favorezca el crecimiento del hongo (entre 20 y 30ºC).
Las larvas de mayor susceptibilidad son las de 3 y 4 días de edad, principalmente las de zánganos, no
por una cuestión biológica, sino simplemente porque se encuentran en la periferia de los marcos donde
la temperatura por lo general es menor.
Las larvas ingieren los esporos inoculados por las nodrizas junto con el alimento larval. Al ser ingeridos,
una vez en el intestino medio, específicamente en el extremo posterior, germinan y se inicia el crecimiento del micelio.
El micelio atraviesa la pared intestinal y buscando el oxígeno necesario para su desarrollo, rompe el
extremo posterior de la larva dejando por lo general inafectada la cabeza. Cuando esto sucede se
forman los cuerpos fructíferos en la superficie exterior de la larva muerta. Las Ascophaeras no se
multiplican en abejas adultas.
Las larvas mueren por ascophaerosis, por lo general, 6 o 7 días después de infectadas, cuando las
celdas ya fueron operculadas. Los cadáveres aparecen al principio con un aspecto esponjoso y tume factas, adquiriendo la forma hexagonal de la celda. Más tarde se encogen y endurecen, tomando la
consistencia y el aspecto de un pedazo de yeso o tiza.
Una vez que las larvas mueren y endurecen, los esporos se agrupan en ascos y a su vez se encierran
en quistes que tienen un diámetro entre 50 y 140 micras. Los esporos son muy resistentes en el medio
ambiente, pueden sobrevivir hasta 15 años.
5.5. Factores predisponentes
Humedad y temperatura: Exceso de humedad, bajas temperaturas, cambios bruscos de temperatura, mala ventilación, etc.
Escasez de reservas proteicas.
Colonias débiles y pequeñas: desequilibrio entre crías y nodrizas.
Situaciones de estrés dentro de la colmena: falta de miel, carencia de polen, cese en la entrada de
néctar, etc.
Uso indiscriminado de antibióticos: provoca un desequilibrio afecta la flora banal de las abejas
provocando que aprovecha el hongo para infectar.
Manejo: falta de renovación de panales de cría.
5.6. Cuadro clínico
Como ya se ha mencionado, lo más probable es que la enfermedad se presente en aquellas colmenas
débiles o pequeñas. Sin embargo si las condiciones ambientales son óptimas para el desarrollo del

34

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�hongo, puede afectar, aunque con menor gravedad, cualquier tipo de colmena.
Es una enfermedad estacional. La época en que empiezan a visualizarse los signos es al principio de la
temporada, cuando se inicia la postura y el número de abejas aún no es suficiente para atender las
crías, regular la temperatura y ventilar todo exceso de humedad.
Antes de abrir las colmenas, podemos detectar la enfermedad por la presencia de momias en las
piqueras, consecuencia del comportamiento de limpieza de algunas colonias.
En los marcos de crías se ven larvas muertas momificadas, operculadas o no. Algunas momias presentan un color blanquecino correspondiente a los micelios, mientras que otras tienen un color oscuro que
indica la presencia del hongo en su estado infectante, el de esporo.
En las colonias gravemente afectadas, encontramos muchas celdas con restos larvales duros y sueltos.
Al agitar estos marcos reproducimos un ruido característico.
5.7. Diagnóstico
El diagnóstico clínico a campo es suficiente para determinar la presencia de la enfermedad. Sin embargo hay posibilidades de realizar en laboratorio un frotis húmedo para visualizar los quistes y los esporos. También puede confirmarse el diagnóstico por medio de cultivos del material patógeno en laboratorio especializado, en los que desarrollarán abundantes cuerpos fructíferos.
5.8. Tratamiento y prevención
No existe un tratamiento específico para el control de esta enfermedad. Por lo general se produce la
curación espontánea de la colmena cuando la colonia logra eliminar las momias y se equilibran los
principales factores que desencadenaron la enfermedad.
Dada la poca importancia relativa de la Cría Yesificada, no se han realizado muchos ensayos que
permitan determinar la eficacia de los productos químicos para tratarla. Por otro lado muchos intentos
han fracasado por la susceptibilidad de la abeja a los productos y la inestabilidad de los mismos. Hay
muchos productos antifúngicos pero que a la vez inhiben la formación de quitina en la abeja por lo que
no se recomiendan.
Durante los últimos años se han ensayado fumigaciones con algunos desinfectantes como el óxido de
etileno en diferentes concen- traciones (2% durante 24 hs.; 3% durante 6 hs. y 7% durante 1 hora),
amonios cuaternarios, formal- dehído al 4%, Timol al 0,7%, ácido acético glacial al 80% e inclusive
simples soluciones jabonosas.
Más importante que los tratamientos con productos químicos es adoptar medidas de manejo que
orienten a reducir los factores de riesgo y la carga patógena, como al mantenimiento de la salud
general de la colonia.
Dentro de las principales pautas de manejo, tanto para tratar como para prevenir la enfermedad, se
pueden mencionar las siguientes:
Quemar los panales afectados y retirar las momias de los pisos que actúan como reservorio de los
esporos fúngicos.
Eliminar de la cámara de cría los panales viejos.
No intercambiar panales entre colmenas enfermas y sanas.
Rociar jarabe estimulante sobre los marcos de cría afectados para favorecer la limpieza de las
momias dentro de las celdas.
Regular el espacio de la colmena para evitar la condensación de humedad y lograr la temperatura
óptima.
Suministrar suplementos proteicos si las reservas de polen son insuficientes.

Manual de Procedimientos / Trámites en apicultura

35

�Evitar el enfriamiento de la cría: No colocar marcos de cría operculada en colmenas débiles o
levemente afectadas, no retirar abejas adultas de colonias enfermas y débiles, ni darles crías extra
para desarrollar, evitar revisar colmenas y núcleos en días fríos.
Orientar la piquera de manera de evitar los vientos fríos.
Cambiar las reinas de colmenas afectadas por reinas nuevas.
La selección de material vivo por aptitud de limpieza, al igual que en la prevención de otras enfermedades apícolas, hace a las colonias más tolerantes a la cría yesificada.
6. Apiarios abandonados
La denuncia de apiarios abandonados será motivo de alerta sanitario pues resultan un potencial riesgo
de difusión de enfermedades. Deben ser inspeccionados por la autoridad veterinaria o por quien ésta
designe y acompañe. Tener en cuenta que debe confirmarse la veracidad sobre el abandono de las
colmenas antes de decidir el destino de las mismas. En caso de encontrar colmenas enfermas se
procederá a su destrucción o saneamiento. Las colmenas sanas podrán ser donadas de acuerdo al
criterio del veterinario oficial, posibilidades y recursos disponibles.
7. Enfermedades Exoticas
7.1 Introducción
Una enfermedad exótica es una enfermedad que nunca fue detectada en una región o país determinado. De la cual no fueron observados sus signos clínicos ni su agente etiológico. Las plagas parasitarias
descriptas en esta sección son consideradas exóticas en nuestro país.
Su condición de “exóticas”, sumado a la poca información sobre su comportamiento, hace que se
desconozca la magnitud de los daños que ocasionaría la aparición de alguna de ellas en nuestro país.
En caso que esto ocurriese, solamente una rápida y efectiva reacción de la comunidad junto a la
autoridad sanitaria podrían minimizar las gravísimas consecuencias.
A través de la Resolución 422/03, las enfermedades exóticas de todas las especies animales se encuentran incorporadas al grupo de enfermedades referidas en el artículo 4º del Reglamento General de
Policía Sanitaria, aprobado por Decreto de fecha 8 de noviembre de 1906, reglamentario de la Ley Nº
3959. El mismo, dice: “Todo propietario o persona que, de cualquier manera, tenga a su cargo el
cuidado o asistencia de animales atacados por enfermedades contagiosas o sospechosos de tenerlas,
está obligado a hacer inmediatamente la declaración del hecho a la autoridad local que los reglamentos
sanitarios determinen”. En este caso, la autoridad sanitaria será la Oficina Local SENASA, el Programa
de Control de Enfermedades, autoridades municipales o provinciales.
El hecho de no denunciar o no notificar a la autoridad sanitaria este evento (sospecha o presencia) no
significa que la enfermedad o plaga desaparezca o no exista. Por el contrario, impide la realización de
las acciones sanitarias necesarias para evitar la difusión del foco. Las consecuencias sanitarias no sólo
se manifestarán en el colmenar detectado inicialmente, sino en colmenares de los alrededores, inclusive hasta en todo el territorio nacional.
Como se mencionó anteriormente, el ingreso a nuestro país de alguna de ellas podría ocasionar graves
consecuencias sanitarias y pérdidas económicas incalculables. Además, esta nueva condición perjudicaría fuertemente la comercialización de nuestros productos apícolas en el exterior.

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Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�7.2 Procedimiento ante la sospecha o presencia
En caso de sospechar o detectar la presencia de alguna de estas plagas parasitarias se procederá de
acuerdo a la legislación vigente sobre la notificación de enfermedades denunciables (Ley Nº 3959 del
año 1906 y la Res. SENASA 422/02):
Notificación: se realizará de forma inmediata a la Oficina Local del SENASA, al Programa de
Control de Enfermedades de las Abejas de SENASA Central, a las autoridades sanitarias provinciales o municipales.
Inspección oficial del apiario: se realizará una investigación epidemiológica exhaustiva para
identificar a todos los apiarios expuestos al riesgo.
Interdicción e inmovilización: Se efectuará el aislamiento, vigilancia, identificación de las colmenas enfermas, saneamiento. Asimismo, no se permitirá la salida ni entrada de ningún material
apícola vivo ni materiales inertes en la zona o región declarada como infectada.
Comunicación del evento a las otras regiones
Toma de muestras: En todos los casos se tomarán muestras, se acondicionarán y enviarán al
Laboratorio Central de SENASA
Inspección e inmovilización de apiarios vecinos: No se permitirá el movimiento, salida o entrada
de material vivo ni material inerte dentro de un radio de 3 km a partir del foco primario. Se
inspeccionarán todos los apiarios dentro de ese radio.
Confirmación del diagnóstico
Saneamiento: en caso de confirmarse el diagnóstico, se procederá a la destrucción in situ del
material infectado. Según el artículo 24º de la Ley, el productor tendrá derecho a exigir una
indemnización en dinero, igual al valor de los animales o materiales perdidos. También se deberá destruir o desinfectar toda construcción u objetos que hayan estado en contacto con las
colmenas enfermas o que sirvan como vehículo de contagio.
Levantamiento de la interdicción: sucederá en tiempo variable, lo decidirá el Servicio Veterinario
según la enfermedad, período de incubación, permanencia en el ambiente, cantidad de colmenas afectadas, resultado de las inspecciones, etc.
7.3 Infestación por Tropilaelaps clareae
7.3.1 Características generales y distribución
Tropilaelaps clareae es un ectoparásito que afecta a la cría de las abejas. Son ácaros que dependen
de la cría de las abejas para alimentarse y reproducirse. No son capaces de alimentarse de las
abejas adultas debido a que sus quelíceros son primitivos y no están desarrollados para ello. Por
ese motivo, en áreas del mundo donde hay corte de postura, los ácaros no pueden sobrevivir, ya
que no resisten más de 7 días sin la presencia de cría. Por lo tanto, la mayor incidencia de esta
parasitosis se presenta en países con climas cálidos que mantienen todo el año, o gran parte del
año, cría en las colmenas.
Se encuentra ampliamente distribuido en el sudeste asiático, donde parasita a su huésped original,
Apis dorsata. Fue descripta por primera vez en Apis mellifera en Filipinas (Delfinado y Baker) en el
año 1961 y ha sido encontrada también en Afganistán, China y otros países asiáticos. Hasta el
momento, no fue notificada su presencia en Occidente.
7.3.2 Agente etiológico
Son ácaros de color entre castaño y castaño oscuro y se encuentran cubiertos de pelos. Poseen una
parte dorsal dura, donde se insertan los pelos, y una zona ventral compleja, que es blanda y que

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

37

�contiene los aparatos bucal, respiratorio, excretor y reproductor. La hembra adulta mide 1 mm de
largo por 0,5 mm de ancho. Se hincha considerablemente cuando se alimenta. Normalmente mide
0,3 mm y llega a aumentar hasta 1 mm. Los machos son tan grandes como las hembras aunque
más blandos en su parte superior.
7.3.3 Ciclo biológico
El ciclo reproductivo es similar al del ácaro Varroa destructor. Desde el estadio de huevo a adulto
transcurren seis días. La hembra Tropilaelaps, luego de una breve etapa forética, ingresa a la celda
a punto de ser operculada. El primer huevo es puesto aproximadamente a las 48 hs. después de
producirse el cierre de la celda. Las hembras colocan entre 1 a 4 huevos por celda. Cuando la abeja
emerge, los ácaros hembras fecundadas salen junto con ella, pero ante la imposibilidad de alimentarse de la abeja adulta, ingresan inmediatamente a una nueva celdilla, continuando así su reproducción. No existe marcada preferencia por las celdas de la cría de los zánganos, como ocurre con
el ácaro Varroa destructor. El hecho de no poder fijarse a la abeja, sumado a la dependencia de la
cría hace que la etapa forética sea muy breve (Promedio: 1,6 días)
7.3.4 Equilibrio Huésped-Parásito
Como se mencionó anteriormente, Apis dorsata es el huésped original. En general, debido al equilibrio huésped-parásito, las infestaciones en este biotipo suelen ser leves. La abeja es capaz de
destruir al ácaro por sus propios medios, siendo frecuente encontrarlos muertos en el piso de la
colmena.
En cambio, el daño que podría ocasionar en una colonia de A. Mellifera es severo. En abejas adultas
podrían verse consecuencias en infestaciones menores a las que necesita la varroasis para manifestarlas. Por este motivo, en regiones donde conviven ambas enfermedades predominaría la infestación con Tropilaelaps.
7.3.5 Signos clínicos
Machos y hembras adultos pueden observarse fuera de las celdas de cría, moviéndose libremente
sobre los cuadros y piso de la colmena. Son fácilmente desprendidos y observados si se sacude el
material.
Signos tempranos de la infestación suelen pasar desapercibidos, pero el crecimiento de la población
de ácaros alcanza rápidamente niveles que provocan una alta mortandad de colmenas.
Cuando la infestación es grave, las larvas se encuentran morfológicamente alteradas. Las pupas
infectadas pueden presentar manchas oscuras, principalmente en las extremidades. La cría presenta una distribución salteada y las adultas nacen con signos similares a los provocados por Varroa
destructor: abdomen acortado, alas y patas deformes, etc.
7.3.6 Transmisión
La transmisión se produce a través de: pillaje, deriva, intercambio de material vivo, movimiento de
abejas y crías, etc. El ácaro también puede actuar como vector para la transmisión de agentes
virales.
7.3.7. Diagnóstico
7.3.7.a Diagnóstico clínico
Al tratarse de una enfermedad exótica, resulta de suma importancia reconocer la enfermedad lo
antes posible. El diagnóstico clínico consiste en la observación detallada de los cuadros de cría,
los marcos, el piso, piso-trampa, interior de las celdas (desopercular), en busca de la presencia
del parásito adulto. Por otro lado, en infestaciones graves, además de observar el ácaro se
evidenciarán los signos clínicos antes descriptos.

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Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�7.3.7.b Diagnóstico químico
Es similar al efectuado para la detección de Varroa destructor. Luego de la aplicación de un
producto químico adecuado se recolectan los parásitos que caen en una bandeja con vaselina
previamente colocada en el piso.
7.3.7.c Diagnóstico diferencial
En todos los casos se debe realizar el diagnóstico diferencial con Varroa destructor, con el cual
existen evidentes diferencias morfológicas.
7.3.8 Toma de muestras
Para la confirmación del diagnóstico de Tropilaelaps clareae se enviará un trozo de panal qu e
contenga la cría con el parásito sospechoso en un frasco de boca ancha con formol al 4% para su
identificación taxonómica. En caso de recolectar ácaros se conservarán en agua y alcohol al 50% o
formol 4%.
7.3.9 Tratamiento
7.3.9.a Manejo sanitario
El control de este parásito apuntará a la necesidad que tiene el ácaro de alimentarse de la cría.
Una vez desaparecida ésta, los ácaros morirán en un tiempo variable.
Las colmenas infestadas se tratarán mediante la remoción de la cría: Se colocan los cuadros con
cría en un nuclero y luego de que emerjan las abejas, se dejan transcurrir seis días más para
devolverlas a la colonia.
Otra alternativa es enjaular las reinas durante 21 días. Se recomienda realizar esta maniobra al
final de la entrada de néctar de manera de minimizar las pérdidas.
7.3.9.b Control químico
Los químicos que controlan Varroa destructor son adecuados para Tropilaelaps spp, aunque los
tratamientos mediante fumigación no son aconsejables porque sólo afectan al ácaro en fase
forética, no siendo muy efectivos en el caso de Tropilaelaps. Aparentemente el ácido fórmico
resulta ser el principio activo más efectivo para el control químico debido a su capacidad para
penetrar a través de los opérculos.
7.4 Aethina Tumida Murray (Pequeño escarabajo de las colmenas)
7.4.1 Características generales y distribución
Aethina tumida es un coleóptero, también llamado “Pequeño escarabajo de las colmenas”. Es originario de las regiones tropicales y sub-tropicales de Africa. Fuera de Africa fue detectado en los
Estados Unidos (Georgia y Florida - año 1998), en Egipto (2000), en Australia (Sidney - 2002) y
Canadá (2003).
Una parte fundamental de su ciclo reproductivo transcurre dentro de las colmenas de las abejas
provocando la destrucción total de la misma. Son escarabajos voladores de color negro que miden
entre 5 y 7 mm de largo y de 3 a 4,5 mm de ancho.
7.4.2 Ciclo biológico
El ciclo biológico tiene una duración que varía entre 31 a 81 días. El escarabajo adulto ingresa
volando a las colmenas, atraído por la miel y la cría. Allí encuentra el lugar y el alimento necesario
para iniciar su ciclo reproductivo. Colocan uno o varios huevos (similares a los de las abejas) en las
celdas de los panales. Eclosionan larvas alargadas y de color blanquecino que llegan a medir hasta
10 mm de largo. Las larvas cavan galerías en los panales mientras consumen miel, cría y polen.
Luego de 10 a 16 días, el desarrollo de la larva finaliza, pasando al estadio de pupa. Esta abandona
la colmena, dejándose caer y enterrándose en la tierra. Durante 3 a 4 semanas, enterrada aproxi-

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

39

�madamente entre 10 y 20 cm de la superficie, la pupa sufrirá su metamorfosis dando como resultado a un adulto. Al desenterrarse, el escarabajo adulto es de color amarillento, luego se convierte
en rojizo, marrón claro, luego marrón oscuro hasta llegar a negro. Estos adultos copularán, y las
hembras fecundadas reiniciarán el ciclo ingresando a nuevas colmenas.
7.4.3 Diagnóstico
Durante la revisación de la colmena pueden observarse una gran cantidad de escarabajos moviéndose a gran velocidad por los panales, en el piso de las colmenas, en las zonas más oscuras o entre
los cabezales de los marcos. El diagnóstico consiste en la observación del escarabajo adulto, sus
huevos, sus larvas y/o los daños que ocasiona en la colmena.
7.4.4 Daños
Cuando las larvas comienzan a cavar galerías y destruir los cuadros, derraman la miel que, al
mezclarse con sus deyecciones, fermenta y despide un olor similar a naranjas en descomposición
que resulta repelente para las abejas. La colonia atacada, finalmente, abandona la colmena.
7.4.5 Toma de muestras
A los fines de realizar la identificación taxonómica se deberá enviar al laboratorio el/los ejemplares
sospechosos en un recipiente que contenga: alcohol y agua 50% o formol al 4%.
7.4.6 Transmisión
El escarabajo puede trasladarse a través de su vuelo, por trashumancia, intercambio de material
vivo o inerte, comercialización de frutas (kiwi, bananas, melón) y verduras, a través del comercio
de plantas con tierra.
7.4.7 Control
En los países que poseen esta plaga, el cumafós parece ser hasta el momento, el único principio
activo capaz de destruir a los escarabajos. Sin embargo es conveniente atenerse a medidas profilácticas.
7.4.8 Medidas preventivas
Mantener la limpieza alrededor de las colmenas: desmalezado, higiene general del apiario.
No apilar alzas con miel con aberturas que permitan la entrada del escarabajo (sin abejas
guardianas se facilita la introducción)
Evitar falsas piqueras
Seleccionar líneas genéticas con alto comportamiento higiénico
Remover la tierra cercana a las colmenas con el fin de interrumpir el ciclo del escarabajo.
Información Adicional
Puede obtenerse información actualizada (listado de productos, novedades, legislación aplicable, etc. )
de las páginas web de SENASA y SAGPyA (www.senasa.gov.ar y www.alimentosargentinos.gov.ar respectivamente).
O bien con los responsables del Programa de control de Enfermedades de las Abejas al siguiente
correo electrónico: apicultura@senasa.gov.ar

40

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

41

�ANEXO III

INSCRIPCION EN EL REGISTRO DE ESTABLECIMIENTOS HABILITADOS
PARA LA PRODUCCION Y COMERCIALIZACION DE
MATERIAL APICOLA VIVO
RENAPA N°

Fecha: ............../................./ ...................

PROPIETARIO
Nombre y Apellido o Razón Social: ..................................................................................................................................
DNI/CUIL/CUIT: .......................................................
Domicilio:

........................................................................................................................................................................

Pdo./Dpto.: ..................................................................Cod.Postal: ................... Provincia: ..............................................
Tel/Fax N° ............................................................................... E-Mail: ............................................................................
ESTABLECIMIENTO
Razón Social: ................................................................................................. CUIT: .......................................................
Ubicación:

........................................................................................................................................................................

Pdo./Dpto.: ..................................................................Cod.Postal: ................... Provincia: ..............................................
Tel/Fax N° ............................................................................... E-Mail: ............................................................................
Cantidad de Apiarios Afectados a la Producción de Material Vivo: .....................................
TIPO DE PRODFCCION
Reinas

Celdas Reales

Núcleos

Paquetes

Otros: ................................

ESTIMACION DE LA PRODFCCION ANFAL
Reinas

Celdas Reales
Paquetes

Otros: ................................

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

CORRESPONSABLE SANITARIO
Inspector Sanitario Apícola: .............................................................................................................................................
DNI N° ......................................................................

Acreditación SENASA N° ..........................................

..............................................................................

Firma del Interesado
C.218

Aclaración: ................................................................

�ANEXO V

INSPECCION SANITARIA
ESTABLECIMIENTO APICOLA DE PRODFCCION Y COMERCIALIZACION DE
MATERIAL VIVO

INSPECCION N°

Lugar y Fecha: .................................................................

ESTABLECIMIENTO
Nombre o Razón Social: ....................................................................................................................................................
Apiario N°: ..............................................................

Cantidad de Colmenas .............................................

Habilitación N° ........................... Propietario:....................................................................................................................
DIAGNOSTICO CLINICO A CAMPO
Loque Americana
Cria Yesificada

Loque Europea

Varroasis

Nosemosis

Otras: .............................

Cantidad de Colmenas Afectadas (aclarar enfermedad y totalidad de colmenas inspeccionadas): ........................................
...........................................................................................................................................................................................
...........................................................................................................................................................................................
ENVIO DE MFESTRAS A LABORATORIO
...........................................................................................................................................................................................
...........................................................................................................................................................................................

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................................ ............
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

INSPECTOR ACTFANTE

OFICINA LOCAL DE SENASA

..............................................................................

Firma

C.219

Aclaración:
....................................................................................
Firma y Sello del Responsable

................................................................

Acreditación SENASA N° .........................................

�ANEXO VI

ENVIO DE MUESTRAS
ESTABLECIMIENTO APICOLA DE PRODFCCION YCOMERCIALIZACIONDE
MATERIAL VIVO
RENAPA N°

Lugar y Fecha: ........................................................................

ESTABLECIMIENTO
Nombre o Razón Social: ....................................................................................................................................................
Propietario:........................................................................................................................................................................
Dirección: ........................................................................................................................................................................
Tel/Fax N° ............................................................................... E-Mail: ............................................................................
MFESTRAS
Números: ..........................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
DIAGNOSTICO LABORATORIAL
ENFERMEDAD: ...............................................................................................................................................................................
RESULTADO:

Positivo

Negativo

Métodos de Diagnóstico Empleados: ...............................................................................................................................................
...............................................................................................................................................................................................................

FECHA DE EMISION

................./......................................../..........................

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
......................................................................................................................................................... ...................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

INSPECTOR SANITARIO

..............................................................................

TECNICO ACTFANTE DILAB

..............................................................................

Firma

Firma

Aclaración: ................................................................

Aclaración: ................................................................

DNI N° .............................................
C217

DNI N° .............................................

Remitir Resultaao a la Oficina Local Corresponaiente a la Jurisaicción ael Establecimiento

DQCUMENTQ VALIDQ PQR 30 DIAS A PARTIR DE LA FECHA DE TQMA DE MUESTRA

�ANEXO V

NOTIFICACION DE INGRESO DE MATERIAL APICOLA
VIVO AL ESTABLECIMIENTO

RENAPA N°

Lugar y Fecha: ...............................................................

ESTABLECIMIENTO
Nombre o Razón Social: ..................................................................................................................................
Habilitación N°: ................................................................................................................................................................
Propietario o Responsable: ................................................................................................................................................

MATERIAL VIVO INGRESADO
Indique cantidad, tipo y subespecie: ...................................................................................................................................
...........................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................
..........................................................................................................................................................................................
Fecha de Ingreso: ............../................../.............. Origen del Material: .............................................................................
Importación

Mercado Interno

País de Origen: ............................................. Establecimiento Productor: ..........................................................................
Localidad: .......................................................................................................... Provincia: ..............................................
Nombre del Propietario o Responsable: ..............................................................................................................................
EN CASO DE CORRESPONDER A MATERIAL IMPORTADO, SOLO INDIQFE EL PAIS DE ORIGEN Y EL NOMBRE DEL
ESTABLECIMIENTO PRODFCTOR

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

..............................................................................

Firma del Propietario o Responsable
Aclaración: ................................................................
C.220

�Inspección correspondiente a OTOÑO/PRIMAVERA del Año

CANTIDAD DE

Apicultores Asesorados

Colmenas Inspeccionadas

Apiarios Inspeccionados

COLMENAS ENFERMAS

Loque Americana

Cantidad Total

Varroasis

Otras: .......................................................................................................................................................................................................................................................... .............
TOMA Y ENVIO DE MUESTRAS

Muestras Emitidas Loque Americana

Varroasis

.....................................................................................................................
Lugar y Fecha

Nosema

Otras

...............................................................................
Firma y Sello Inspector

��</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicaciones SENASA</text>
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                <text>Enfermedades de las abejas: Manual de procedimiento.</text>
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                <text>Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria</text>
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                <text>2020</text>
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            <description>A language of the resource</description>
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            <name>Type</name>
            <description>The nature or genre of the resource</description>
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                <text>Monografía</text>
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            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
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                <text>B.S.0104</text>
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          <element elementId="53">
            <name>Abstract</name>
            <description>A summary of the resource.</description>
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              <elementText elementTextId="32393">
                <text>El presente documento se dirige principalmente a los agentes sanitarios acredita-dos (Inspector Asesor Sanitario Apícola), veterinarios de las Oficinas Locales de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, profesionales privados, sectores interesa-dos y a las autoridades provinciales, municipales y nacionales locales; por tanto, se centra en aspectos operativos del Programa Nacional de Control de Enferme-dades de las Abejas.</text>
              </elementText>
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          </element>
          <element elementId="54">
            <name>Table Of Contents</name>
            <description>A list of subunits of the resource.</description>
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              <elementText elementTextId="32394">
                <text>1. LOQUE AMERICANA &#13;
1.1 Características&#13;
1.2 Presentación&#13;
1.3 Patogenia&#13;
1.4 Diagnóstico&#13;
1.5 Cuadro clínico&#13;
1.6 Etiología&#13;
1.7 Proceso epizoótico&#13;
1.8 Reservorios de gérmenes&#13;
1.9 Transmisión&#13;
1.10 Población hospedadora&#13;
1.11 Prevención y lucha&#13;
1.12 Tratamiento&#13;
1.12.1 Recuperación del Material Vivo&#13;
a. Trasiego Directo&#13;
b. Trasiego Doble &#13;
1.12.2 Recuperación del Material Inerte&#13;
a. Calor - Fuego Directo&#13;
b. Calor - Inmersión&#13;
c. Calor y Presión&#13;
d. Químicos&#13;
e. Irradiación&#13;
1.12.3 Eliminación del material inerte&#13;
1.12.4. Tratamiento medicamentoso &#13;
1.13. Procedimientos ante la denuncia&#13;
1.14. Procedimiento de atención de focos&#13;
1.15. Toma y remisión de muestras &#13;
2. LOQUE EUROPEA &#13;
2.1 Características&#13;
2.2 Presentación &#13;
2.3 Diagnóstico &#13;
2.4 Etiología &#13;
2.5 Reservorios de gérmenes&#13;
2.6 Población hospedadora &#13;
2.7 Prevención y lucha&#13;
2.8 Procedimientos ante denuncias, sospechas o focos&#13;
3. VARRAOSIS &#13;
3.1 Características&#13;
3.2 Presentación &#13;
3.3 Daños Indirectos&#13;
3.4 Etiología&#13;
3.5 Ciclo Biológico&#13;
3.6 Cuadro clínico &#13;
3.7 Diagnóstico&#13;
3.7.1 Prueba del frasco &#13;
3.7.2 Conteo de ácaros caídos mediante piso&#13;
3.7.3 Conteo de larvas sobre un panal de cría&#13;
3.7.4 Método químico&#13;
3.8 Difusión&#13;
3.9 Reservorios de parásitos&#13;
3.10 Transmisión &#13;
3.11 Población hospedadora&#13;
3.12 Prevención y lucha &#13;
3.13 Tratamiento &#13;
3.13.1 Control químico&#13;
3.13.2 Formas de acción de los acaricidas&#13;
3.13.3 Formas de administración &#13;
3.14 Control de la Varroasis&#13;
3.14.1 Pautas para el Control de la Varroasis&#13;
3.14.2 Plan estratégico &#13;
3.14.2.a Rotación de los Principios Activos&#13;
3.14.2.b Evitar los Residuos &#13;
3.14.2.c Evaluación del Nivel de Infestación&#13;
3.14.2.d Tratamiento Zonal Coordinado &#13;
3.15 Plan de Curas &#13;
3.16 Procedimientos ante la denuncia &#13;
3.17 Procedimientos ante sospechas &#13;
4. NOSEMOSIS &#13;
4.1. Características&#13;
4.2. Daños directos&#13;
4.3. Daños Indirectos&#13;
4.4. Etiología &#13;
4.5. Población susceptible&#13;
4.6. Patogenia &#13;
4.7. Transmisión&#13;
4.8. Diagnóstico&#13;
4.9. Tratamiento y Control &#13;
4.10. Prevención &#13;
4.11. Procedimiento ante la sospecha &#13;
5. ASCOPHAEROSIS &#13;
5.1. Características &#13;
5.2. Presentación&#13;
5.3. Etiología &#13;
5.4. Patogenia&#13;
5.5. Factores predisponentes&#13;
5.6. Cuadro clínico &#13;
5.7. Diagnóstico&#13;
5.8. Tratamiento y prevención &#13;
6. APIARIOS ABANDONADOS&#13;
7. ENFERMEDADES EXOTICAS&#13;
7.1 Introducción&#13;
7.2 Procedimiento ante la sospecha o presencia &#13;
7.3 Infestación por Tropilaelaps clareae&#13;
7.3.1 Características generales y distribución &#13;
7.3.2 Agente etiológico &#13;
7.3.3 Ciclo biológico &#13;
7.3.4 Equilibrio Huésped-Parásito&#13;
7.3.5 Signos clínicos&#13;
7.3.6 Transmisión &#13;
7.3.7. Diagnóstico &#13;
7.3.7.a Diagnóstico clínico&#13;
7.3.7.b Diagnóstico químico&#13;
7.3.7.c Diagnóstico diferencial&#13;
7.3.8 Toma de muestras&#13;
7.3.9 Tratamiento &#13;
7.3.9.a Manejo sanitario&#13;
7.3.9.b Control químico&#13;
7.4 Aethina Tumida Murray (Pequeño escarabajo de las colmenas)&#13;
7.4.1 Características generales y distribución &#13;
7.4.2 Ciclo biológico &#13;
7.4.3 Diagnóstico &#13;
7.4.4 Daños&#13;
7.4.5 Toma de muestras &#13;
7.4.6 Transmisión &#13;
7.4.7 Control &#13;
7.4.8 Medidas preventivas &#13;
INFORMACIÓN ADICIONAL </text>
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        <name>ENFERMEDADES DE LAS ABEJAS</name>
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                    <text>Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria

Enfermedades
de las abejas
M a n u a l de P r o c e d i m i e n t o s

Dr. Marcelo de la Sota
Dirección de Luchas Sanitarias

Dr. Mariano Bacci
Programa de Control de Enfermedades de las Abejas

Dirección Nacional de Sanidad Animal
Buenos Aires, 2005
Versión actualizada 2020

�SENASA
Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
Av. Paseo Colón 367 C1063ACD
Ciudad de Buenos Aires - República Argentina.
Tel. (054) (011) 4331-6041 y números rotativos.
website: http://www.senasa.gov.ar
email: apicultura@senasa.gov.ar

Coordinación General:
Dr. Marcelo Daniel de la Sota (Dirección Nacional de Sanidad Animal)
email: mdelasot@senasa.gov.ar

Responsables de los contenidos:
Dr. Marcelo D. de la Sota (Dirección de Luchas Sanitarias)
Dr. Mariano Bacci (Programa de Control de Enfermedades de las Abejas)
email: mbacci@senasa.gov.ar

Revisión de contenido:
Dirección de Epidemiología y
Coordinación General de Campo.

Edición:
Lic. Cristina del Llano (Coordinación de Gestión Técnica)
Armado y diagramación: Area de Diseño Gráfico.
Buenos Aires, junio de 2005.

2

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Autoridades
Dr. Jorge Nástor Amaya
Presidente
Ing. Carlos Casamiquela
Vicepresidente
Dr. Jorge Horacio Dillon
Director Nacional de Sanidad Animal
Dr. Gastón Funes
Director de Epidemiología
Dr. Marcelo Daniel de la Sota
Director de Luchas Sanitarias
Dr. Josá Luis Antonelli
Coordinador General de Campo
Dr. Mariano Bacci
Programa de Control de Enfermedades de las Abejas

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

3

�4

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Indice

1. LOQUE AMERICANA ................................................................................................... 11
1.1

Características......................................................................................................... 11

1.2

Presentación ............................................................................................................11

1.3

Patogenia ................................................................................................................11

1.4

Diagnóstico ..............................................................................................................12

1.5

Cuadro clínico ......................................................................................................... 12

1.6

Etiología ..................................................................................................................12

1.7

Proceso epizoótico ....................................................................................................13

1.8

Reservorios de gérmenes ......................................................................................... 13

1.9

Transmisión .............................................................................................................13

1.10 Población hospedadora ............................................................................................. 13
1.11 Prevención y lucha................................................................................................... 13
1.12 Tratamiento .............................................................................................................13
1.12.1 Recuperación del Material Vivo .......................................................................13
a.
Trasiego Directo ................................................................................14
b.
Trasiego Doble ..................................................................................14
1.12.2 Recuperación del Material Inerte.................................................................... 14
a.
Calor - Fuego Directo ........................................................................ 14
b.
Calor - Inmersión.............................................................................. 14
c.
Calor y Presión ................................................................................. 14
d.
Químicos .......................................................................................... 15
e.
Irradiación ........................................................................................15
1.12.3 Eliminación del material inerte....................................................................... 15
1.12.4. Tratamiento medicamentoso ........................................................................ 15
1.13. Procedimientos ante la denuncia.................................................................................15
1.14. Procedimiento de atención de focos ........................................................................... 16
1.15. Toma y remisión de muestras ................................................................................... 16

2. LOQUE EUROPEA ....................................................................................................... 17
2.1

Características......................................................................................................... 17

2.2

Presentación ............................................................................................................17

2.3

Diagnóstico ..............................................................................................................17

2.4

Etiología ..................................................................................................................17

2.5

Reservorios de gérmenes ......................................................................................... 17

2.6

Población hospedadora ............................................................................................. 17

2.7

Prevención y lucha....................................................................................................18

2.8

Procedimientos ante denuncias, sospechas o focos ...................................................... 18

3. VARRAOSIS ....................................................................................................... 18
3.1

Características......................................................................................................... 18

3.2

Presentación ............................................................................................................19

3.3

Daños Indirectos ......................................................................................................19

3.4

Etiología ..................................................................................................................19

3.5

Ciclo Biológico ..........................................................................................................20

3.6

Cuadro clínico ......................................................................................................... 20

3.7

Diagnóstico ..............................................................................................................20

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

5

�3.7.1

Prueba del frasco ......................................................................................... 20

3.7.2

Conteo de ácaros caídos mediante piso .......................................................... 21

3.7.3

Conteo de larvas sobre un panal de cría ......................................................... 21

3.7.4

Método químico ........................................................................................... 21

3.8

Difusión .................................................................................................................. 22

3.9

Reservorios de parásitos ........................................................................................... 22

3.10 Transmisión ............................................................................................................ 22
3.11 Población hospedadora ............................................................................................. 22
3.12 Prevención y lucha ................................................................................................... 22
3.13 Tratamiento ............................................................................................................ 22
3.13.1 Control químico............................................................................................ 23
3.13.2 Formas de acción de los acaricidas ................................................................. 23
3.13.3 Formas de administración ............................................................................. 23
3.14 Control de la Varroasis ............................................................................................. 24
3.14.1 Pautas para el Control de la Varroasis ............................................................ 24
3.14.2 Plan estratégico ........................................................................................... 24
3.14.2.a Rotación de los Principios Activos ................................................... 25
3.14.2.b Evitar los Residuos ....................................................................... 25
3.14.2.c Evaluación del Nivel de Infestación ................................................. 26
3.14.2.d Tratamiento Zonal Coordinado ....................................................... 26
3.15 Plan de Curas .......................................................................................................... 26
3.16 Procedimientos ante la denuncia ................................................................................ 28
3.17 Procedimientos ante sospechas ................................................................................. 29

4. NOSEMOSIS ..................................................................................................... 29
4.1. Características ......................................................................................................... 29
4.2. Daños directos......................................................................................................... 29
4.3. Daños Indirectos...................................................................................................... 29
4.4. Etiología ................................................................................................................. 30
4.5. Población susceptible................................................................................................ 30
4.6. Patogenia ................................................................................................................ 30
4.7. Transmisión ............................................................................................................ 31
4.8. Diagnóstico ............................................................................................................. 31
4.9. Tratamiento y Control .............................................................................................. 32
4.10. Prevención .............................................................................................................. 32
4.11. Procedimiento ante la sospecha ................................................................................. 33

5. ASCOPHAEROSIS ............................................................................................ 33
5.1. Características ......................................................................................................... 33
5.2. Presentación ............................................................................................................ 33
5.3. Etiología ................................................................................................................. 33
5.4. Patogenia ................................................................................................................ 34
5.5. Factores predisponentes ........................................................................................... 34
5.6. Cuadro clínico .......................................................................................................... 34
5.7. Diagnóstico ............................................................................................................. 35
5.8. Tratamiento y prevención ......................................................................................... 35

6. APIARIOS ABANDONADOS .............................................................................. 36

6

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�7. ENFERMEDADES EXOTICAS...................................................................................... 36
7.1

Introducción.............................................................................................................36

7.2

Procedimiento ante la sospecha o presencia ............................................................... 37

7.3

Infestación por Tropilaelaps clareae ............................................................................37
7.3.1

Características generales y distribución .......................................................... 37

7.3.2

Agente etiológico ......................................................................................... 37

7.3.3

Ciclo biológico ..............................................................................................38

7.3.4

Equilibrio Huésped-Parásito........................................................................... 38

7.3.5

Signos clínicos ..............................................................................................38

7.3.6

Transmisión .................................................................................................38

7.3.7. Diagnóstico .................................................................................................
7.3.7.a
Diagnóstico clínico.........................................................................
7.3.7.b
Diagnóstico químico ......................................................................
7.3.7.c
Diagnóstico diferencial ...................................................................

7.4

38
38
39
39

7.3.8

Toma de muestras ........................................................................................39

7.3.9

Tratamiento .................................................................................................39
7.3.9.a
Manejo sanitario ........................................................................... 39
7.3.9.b
Control químico ........................................................................... 39

Aethina Tumida Murray (Pequeño escarabajo de las colmenas).......................................39
7.4.1

Características generales y distribución .......................................................... 39

7.4.2

Ciclo biológico ..............................................................................................39

7.4.3

Diagnóstico ................................................................................................. 40

7.4.4

Daños......................................................................................................... 40

7.4.5

Toma de muestras ........................................................................................40

7.4.6

Transmisión .................................................................................................40

7.4.7

Control ....................................................................................................... 40

7.4.8

Medidas preventivas .....................................................................................40

INFORMACION ADICIONAL ................................................................................... 40

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

7

�8

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Prefacio

El presente Manual fue redactado por el responsable del Programa de Control de
Enfermedades de las Abejas, Dr. Mariano Bacci, de la Dirección de Luchas Sanitarias, a cargo del Dr. Marcelo de la Sota, con la colaboración de la Comisión Nacional de Sanidad Apícola (CONASA). Cuenta con la revisión de la Dirección de Epidemiología y la Coordinación General de Campo, todas dependencias de la Dirección
Nacional de Sanidad Animal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

El presente documento se dirige principalmente a los agentes sanitarios acreditados (Inspector Asesor Sanitario Apícola), veterinarios de las Oficinas Locales de la
Dirección Nacional de Sanidad Animal, profesionales privados, sectores interesados y a las autoridades provinciales, municipales y nacionales locales; por tanto,
se centra en aspectos operativos del Programa Nacional de Control de Enfermedades de las Abejas.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�10

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Manu al

d e

Pr oc e d imie ntos

Enfermedades de las Abejas

Policía Sanitaria
Las enfermedades de las abejas que se describen se encuentran incorporadas al grupo de enfermedades a las que se refiere el Artículo 4º y el 6º del Reglamento General de Policía Sanitaria, aprobado por
Decreto de fecha 8 de noviembre de 1906, reglamentario de la Ley Nº 3959 de Policía Sanitaria de los
Animales por Resolución de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación Nº 103 del 14
de octubre de 1998 que incluye a las enfermedades de las abejas denominadas Varroasis, Loque
Europea y Nosemosis y la Nº 383 del 16 de agosto de 1990 que incorpora a la Loque Americana.
Al mismo tiempo por Resolución SENASA Nº 422/2003 se incluyen la totalidad de las enfermedades
apícolas consideradas por la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OIE), por lo tanto son de
aplicación para las mismas las regulaciones previstas en la Ley Nº 3959 y su Decreto reglamentario,
entre las que se incluye la denuncia obligatoria, interdicción preventiva ante la presencia de casos, etc.

1. Loque Americana
1.1 Características
La loque americana es una enfermedad de las crías de las abejas cuyo agente causal es el Paenibacillus
larvae.
Los síntomas principales son la coloración pardusca creciente y el aspecto pegajoso de las larvas
situadas en el interior de las celdas, mostrando estas últimas los opérculos hundidos y porosos, de
aspecto grasoso o conteniendo restos resecos de larvas: «escamas». La enfermedad no supone amenaza para la salud humana.
1.2 Presentación
Fue detectada por primera vez en el país en el año 1989. Son muy pocos los países en el mundo
reconocidos libres de esta enfermedad ante la OIE.
1.3 Patogenia
Las esporas ingresan en la colmena por medio de abejas pecoreadoras que las traen en sus buches
melarios, abejas pilladoras de colmenas infectadas, herramientas del apicultor, por la introducción de
panales con cría infectados, alimentación con miel contaminada y cualquier intercambio de material
proveniente de colmenas enfermas.
Una vez dentro de la colmena, las esporas son llevadas a la cría por medio de las abejas nodrizas que las
depositan junto con el alimento en las celdillas. Las larvas ingieren estas esporas que adoptan sus formas
vegetativas, dadas las condiciones adecuadas que tiene el intestino, como pH y tenor de oxígeno.
Cuando la larva deja de ser tal y alcanza su estado de prepupa, las bacterias que aún no fueron
eliminadas por las heces, migran introduciéndose, gracias a sus flagelos, en las células endoteliales del
intestino, llegan a la hemolinfa y se reproducen hasta provocar la muerte en este estado o en uno
posterior (pupa).

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

11

�Si bien no se ha comprobado con exactitud la cantidad de esporas necesarias para provocar la enfermedad en una colonia, algunos autores consideran que para una larva de 48 hs de vida, son necesarias
miles de esporas, mientras que para una larva de 24 hs, alcanza con solo diez o menos esporas. Hay
publicaciones que indican que debe considerarse como dosis infectante a una concentración de 50.000
esporas por litro de miel.
1.4 Diagnóstico
Se sospechará de la existencia de loque americana cuando se aprecien alteraciones en las larvas y
aparezcan masas filamentosas y costras oscuras o negruzcas en el piso de las celdas de cría.
El diagnóstico puede confirmarse en laboratorio. La técnica más utilizada en el país es la técnica de
microscopía mediante cultivo bacteriológico. Existen medios de cultivo semi-específicos para el desarrollo
de esporas de P. larvae.
También se utilizan para el diagnóstico algunas tinciones tradicionales como Gram, Giemsa, Raquette,
azul de metileno. Pueden utilizarse antisueros específicos de conejo para la precipitación o aglutinación, bacteriófagos específicos y el test de IF y la técnica molecular del PCR.
1.5 Cuadro clínico
Los panales de cría de las colmenas afectadas presentan características particulares de la enfermedad.
La cría es salteada y los opérculos se ven hundidos y roídos (por acción de las abejas limpiadoras que
intentan sacar las crías ya muertas), en otras celdas se pueden observar las prepupas que han perdido su
posición natural, se ven estiradas y sin brillo, el color va pasando del blanco brillante original a un amarillo
pálido para convertirse más adelante en un material viscoso, pegajoso y amorfo, de color marrón.
Los opérculos pierden su color café característico para tornarse castaño oscuros, casi negros. Transcurridos unos 10 ó 15 días desde la muerte de la larva, aparece la característica patognomónica de la
enfermedad, un material viscoso que al introducir un palito dentro de la celda que lo contiene y luego al
retirarlo, se estira hasta una longitud que supera los 2,5 cm, de ahí el nombre que se le ha dado a este
material: “chicle”. Más adelante este “chicle” se seca y se fija fuertemente al fondo de la celda. En este
momento se lo denomina “escama”. Cuando las abejas intentan limpiar las celdas, no hacen más que
reiniciar el ciclo de la enfermedad, llevando estas esporas de una celda a otra. Otra característica de las
colmenas infectadas es el olor nauseabundo que despiden.
1.6 Etiología
El agente causal es una bacteria denominada Paenibacillus larvae, bacilo Gram+ esporulado. Sus
formas vegetativas miden entre 2,3 a 5 micrómetros de largo por 0,5 a 0,6 micrómetros de ancho,
móviles mediante flagelos perítricos. Sus esporas son ovaladas, miden 1,3- 1,5 por 0,6 –0,7
micrómetros y pueden visualizarse al microscopio sus movimientos brownianos, mediante la técnica de
gota pendiente (Hanging drop) modificada, característica que diferencia a las esporas de esta especie
de otros bacilos esporulados que afectan a las abejas.
Sólo las esporas son infecciosas. Pese a la alta virulencia que de ordinario muestran para las larvas de
abejas y a la gran infecciosidad, no siempre enferma la totalidad de la colonia.
Mientras que la forma vegetativa es relativamente sensible a la desecación y a la luz solar, los esporos
pueden sobrevivir en panales con crías putrefactas y restos de larvas durante décadas (se han desarrollado esporos al cabo de 67 años); también en la miel perduran durante años.

12

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�1.7 Proceso epizoótico
La colmena cuenta con ciertas defensas, por lo que, para que se produzca la afección de las larvas por
la loque americana, existen circunstancias distintas dependientes de la vitalidad de la población afectada, del inóculo (cantidad de esporas) y de ciertas condiciones externas.
1.8 Reservorios de gérmenes
Son las colmenas y panales con la enfermedad latente o clínicamente manifiesta (chicles, escamas,
larvas muertas). Emplazamientos abandonados y olvidados pueden ser causa de repetidos brotes de la
enfermedad. También pueden serlo la miel y otros productos apícolas.
1.9 Transmisión
Los reservorios de esporas son las principales fuentes de contagio. Su importancia varía de acuerdo con
la fase de la enfermedad, el tipo de manejo con las abejas y las particularidades locales y regionales.
El germen ingresa en forma de esporas por vía digestiva a las larvas susceptibles, traídas por las abejas
nodrizas. Al limpiar las celdas, las abejas transmiten esporas a nuevas crías. También pueden transmitirse por miel almacenada y con el polen conservado con miel contaminada; la difusión se produce también
entre colmenas y emplazamientos por el intercambio frecuente de abejas (deriva, abejas desorientadas
en su vuelo, abejas pilladoras, etc.). Los enjambres deben tratarse siempre como material sospechoso
por lo que se tomarán los recaudos correspondientes antes de incorporarlos al colmenar.
También el propio apicultor disemina la enfermedad al trabajar con colmenas, panales y utensilios
contaminados, cuando pretende aumentar la población con crías infectadas, al fusionar núcleos de
abejas enfermas, al transportarlas y al hacerse cargo de enjambres desconocidos, etc.
1.10 Población hospedadora
Son susceptibles las larvas de abejas, sobre todo las de 24 hs. La dosis infectante de esporas de P.
larvae varía de acuerdo con la constitución de la colonia y la edad de la larva hospedadora.
Se producen infecciones en larvas de 24 horas de vida con 10-25 esporos (30-50%). Mientras que
larvas de 48 hs. necesitan miles de esporas para enfermar.
Las abejas cuentan con varios mecanismos de defensa (seudorresistencia). La acción de criba ejercida
por los embudos de válvula para los esporos y sus formas germinales eliminan gran cantidad de esporos
de la miel; también se elimina material infeccioso cuando las larvas jóvenes infectadas son destruidas por
las abejas, así como los residuos de larvas, antes de la multiplicación del germen (comportamiento de
limpieza).
1.11 Prevención y lucha
Para evitar el ingreso de esporas son necesarios el control escrupuloso y continuado del estado de
salud de las abejas y sus crías.
En el Código Zoosanitario de la OIE se fija el plazo de incubación en 15 días.
La erradicación de la enfermedad resulta prácticamente imposible por razones económicas y organiza tivas y debido a su frecuente presentación encubierta (enjambres perdidos y naturales).
Las medidas se concentran en proteger las zonas libres de loque, en identificar cuanto antes la enfermedad y en el correcto saneamiento del material infectado.
1.12 Tratamiento
1.12.1 Recuperación del Material Vivo
Una vez que evaluamos la conveniencia de recuperar el material vivo, debemos decidir mediante
qué método lo haremos.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

13

�Existen dos métodos para este procedimiento: Trasiego Directo o Cepillado y Trasiego Doble o
Paqueteado.
Elegiremos uno u otro de acuerdo a la época del año, posibilidad de recurrencia, disponibilidad de
recursos y practicidad del método. También debe evaluarse la posibilidad de aplicar el mejor tratamiento de acuerdo a los materiales disponibles por el apicultor que estamos asesorando. Se debe
entonces proceder de la mejor manera posible pero dejando bien claro cuál es el procedimiento
más efectivo.
a. Trasiego Directo
Lo primero que debe hacerse es encontrar a la reina y mantenerla enjaulada fuera de la
colonia. Luego debemos cepillar o sacudir las abejas de la colmena enferma dentro de una
nueva alza previamente esterilizada o bien, de primer uso.
Antes de iniciar la sacudida podemos rociar con agua a las abejas para facilitar el procedimiento
y evitar que vuelen demasiado.
Una vez sacudidas todas las abejas, incorporamos panales nuevos con sus láminas de cera
estampada, un alimentador con jarabe, liberamos la reina, administramos o no, el tratamiento
medicamentoso y protegemos con un «poncho» (pedazo de nylon que se coloca encima de los
marcos y que sirve para recubrir la colmena y protegerla del frío). No es conveniente volver a
abrir la colmena hasta los cinco o siete días posteriores.
b. Trasiego Doble
También se lo llama paqueteado. El método consiste en trasegar todas las abejas de la colmena
a un portapaquete (caja pequeña con una abertura superior por donde se introducen las abejas). Si la cantidad de abejas trasegadas no alcanzan a pesar entre 1,2 kg a 1,5 kg, se debe
reforzar con abejas de otras colonias. Previo al encierro de las abejas se debe encontrar a la
reina y enjaularla.
Este paquete se deja bien cerrado en un lugar oscuro y ventilado durante 48 hs, luego se abre
y se introduce en una colmena nueva con panales nuevos con sus láminas de cera estampada y
se deja abierto para que las abejas liberen a la reina y se vayan liberando también ellas por sí
solas. También se aplica el tratamiento medicamentoso y se cubre con un «poncho».
Este último método si bien es más trabajoso, más caro y es necesario más material y tiempo
disponible, es el más efectivo en cuanto a la recurrencia de la enfermedad. Se ha comprobado que
realizando un trasiego directo hay recurrencia del 20% mientras que por medio del paqueteado,
se reduce al 3%.
1.12.2 Recuperación del Material Inerte
Hay varios métodos para este procedimiento. Pueden clasificarse de la siguiente manera.
a. Calor - Fuego Directo
Pueden flamearse alzas, pisos y techos por medio de un soplete. El material debe quedar con
aspecto corchoso en un espesor de aprox. 0,5 cm.
b. Calor - Inmersión
Puede introducirse el material de madera en bateas con cera microcristalina ó parafina de grado
alimentario a una temperatura de 130-160ºC. Se deja actuar inmerso durante al menos 10
minutos. Este es uno de los métodos de mayor eficacia en la eliminación de esporos, siendo
relativamente práctico y barato.
c. Calor y Presión
Para este método pueden utilizarse autoclaves espaciosos. Se esteriliza a una temperatura a
121ºC y con una presión de 2 atmósferas, durante 30 minutos.

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Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�d. Químicos
No son muchos los productos químicos capaces de destruir a las esporas de Paenibacillus
larvae. Sin embargo la soda cáustica al 10% sumergido durante 10 minutos lo logra en el
material de madera. También el óxido de etileno, aunque su uso en muy engorroso, peligroso y
caro por lo que no se lo recomienda. El Hipoclorito de Sodio al 1%, durante 15 minutos, resulta
efectivo sobre superficies no porosas.
e. Irradiación
Es el método más efectivo, además permite la esterilización de los panales, inclusive aquellos
con larvas muertas por la enfermedad en sus estadios de chicle o escama. Consiste en exponer
al material a una fuente de Cobalto 60, durante un cierto tiempo y una determinada dosis, de
manera que los rayos gamma produzcan la esterilización del medio y la inhibición de la actividad
bacteriana.
1.12.3 Eliminación del material inerte
Hay casos en los que no es conveniente conservar el material. Hay que proceder de la siguiente
manera: debemos realizar un pozo de una circunferencia y profundidad considerables de acuerdo al
material que vamos a quemar.
Con una esponja o un trapo embebido en nafta o algún otro combustible, eliminaremos las abejas,
se quemarán todos los panales de la colmena afectada, tomando las precauciones necesarias para
no derramar la miel, luego se echarán al fuego los techos, entretapas, alzas y pisos. Una vez
incinerados, se tapa el pozo para evitar el pillaje de los restos de cera y miel que pudieran quedar.
Se debe realizar el procedimiento cuando la mayor cantidad posible de abejas está dentro de la
colmena.
1.12.4. Tratamiento medicamentoso
A partir del año 2017 no se dispone de productos veterinarios autorizados para uso en apicultura
para el tratamiento de las enfermedades bacterianas de las abejas. Los antibióticos que
estuvieron aprobados para uso en apicultura, no tienen la capacidad de destruir a los esporos del
Paenibacillus larvae y dejan latente el potencial infeccioso de las colonias. Sólo destruyen su
forma vegetativa. De ahí la importancia del tratamiento integral del material vivo e inerte sin el
uso de antibióticos.
El riesgo que implica el uso de antibióticos a las colmenas se evidencia en residuos de las drogas
utilizadas en la cera, miel, polen y propóleos, afectando potencialmente la salud de los consumidores, y el perjuicio que acarrea a nuestro país la comercialización de dichos productos.
1.13. Procedimientos ante la denuncia
Las medidas se concentran en proteger las zonas libres de loque, en identificar cuanto antes la
enfermedad y en el correcto saneamiento del material infectado.
Al recibir una denuncia se debe intervenir de inmediato el establecimiento que aloja al colmenar.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�Este queda bajo vigilancia oficial y se procede a realizar la inspección correspondiente. En caso de
ser necesario, se convoca a un Inspector Sanitario Apícola acreditado por SENASA como apoyo
técnico del veterinario oficial.
El colmenar afectado no podrá movilizarse hasta tanto finalicen las correspondientes acciones de
saneamiento y transcurra el tiempo necesario para asegurarse de la no recurrencia de la enfermedad.
Se llenará el Acta de Constatación detallando lo acontecido durante la inspección.
Se deben tomar muestras de material sospechoso, en este caso, se tomará un trozo de panal de 5
cm x 20 cm, o bien un panal entero y se remitirá al Laboratorio Central de SENASA o al laboratorio
que el Programa de Control de Enfermedades de las Abejas haya autorizado a ingresar a la red de
Vigilancia Apícola, junto con la planilla de envío de muestras correspondiente. (Ver 1.15)
Se debe aislar preventivamente el colmenar, evitando el tránsito de personas, precintando las
colmenas e informando a los apicultores para que no salga ningún material del asentamiento.
Una vez confirmado el diagnóstico, se establecerá en torno al emplazamiento infectado un círculo
de aislamiento de 1,5 km de radio, en el cual deben examinarse todas las colmenas y existencias de
panales.
Para disminuir el riesgo de difusión de la enfermedad, se utilizará en las actuaciones ropas protectoras y utensilios propios exclusivamente del establecimiento investigado o se asegurará su posterior esterilizado.
El propio apicultor colaborará en el control de sus panales, quien también evitará arrojar descuidadamente material infectado. Se cerciorará de que se cumplen en forma adecuada las medidas de
desinfección y tratará de evitar todas aquellas circunstancias que contribuyan a extender la enfer medad, como por ejemplo, evitar pillaje, no retirar del lugar material infectado que no fue destruido, dejar abiertas las colmenas vacías y no consentir las deficiencias higiénicas.
1.14. Procedimiento de atención de focos
Si la zona está reconocida libre de la enfermedad, se destruirá todo el material afectado incluyendo
abejas y material inerte (Ver Punto 1.12.3)
Si la enfermedad está presente en la región se evaluará qué acciones seguir en función del alcance de
la patología dentro del colmenar (cantidad de colmenas afectadas sobre el total de colmenas) y la
gravedad de la misma en las colonias afectadas. Otro de los parámetros a considerar es la disponibilidad de material inerte de recambio con el que se cuenta en el lugar.
A partir de entonces se podrá tomar la decisión de recuperar el material vivo e inerte y de aplicar
tratamiento medicamentoso o no. (Ver Punto 1.12)
Se considera que el brote de enfermedad ha desaparecido cuando en los controles de resultados
efectuados al cabo de 6-8 semanas y en la primavera u otoño siguiente en la región problema, ninguna
colmena exhibe manifestaciones de la enfermedad.
1.15. Toma y remisión de muestras
Como se mencionó anteriormente, en todos los casos de sospecha se deberán tomar muestras y
remitirlas al laboratorio central de SENASA o al laboratorio que el Programa de Control de Enfermedades de las Abejas haya autorizado a ingresar a la red de Vigilancia Apícola.
Se enviará un trozo de panal sospechoso de 5 cm x 20 cm, envuelto en papel absorbente y luego en
una caja de cartón, o bien el panal entero para permitir al laboratorista tener una visión completa de las
características del panal. Se evitará utilizar plásticos, polietileno y nylon para contener la muestra, pues
estos materiales condensan la humedad y favorecen a la proliferación de colonias de hongos que
puedan alterar la muestra.

16

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Junto a la muestra se debe enviar el formulario correspondiente al envío de muestras, firmado por el
veterinario de SENASA y/o el Inspector Sanitario Apícola que recolectó la muestra, y todos los datos
solicitados en cuanto a la región y una breve reseña de los síntomas observados en las colmenas.
Hasta tener el resultado laboratorial, todo el material sospechoso y el acompañante permanecerán en
el establecimiento.

2. Loque Europea
2.1 Características
También se la llama Loque benigna. Es una enfermedad bacteriana de las larvas de abejas, muy
dependiente de las condiciones ambientales y el desarrollo del nido de cría.
En el suelo de las celdas las larvas afectadas mueren, luego se forman costras castañas, al principio
esponjosas, para luego desecarse y adoptar textura viscosa-escamosa, poco adheridas, que van cambiando de color, del blanco brillante normal hasta castaño amarillento y pardo negruzco.
Cuando la infección es leve y las poblaciones tienen buena vitalidad, pueden soportar la enfermedad
hasta su autocuración. Es excepcional la pérdida de estas poblaciones.
La enfermedad no supone ninguna amenaza para la salud del hombre.
2.2 Presentación
La loque europea (o benigna) está ampliamente difundida en casi todo el mundo. En el país ha dismi nuido la frecuencia de su aparición, pero en cualquier punto del territorio puede presentarse.
2.3 Diagnóstico
Surgirá la sospecha de esta enfermedad cuando se observen panales con cría salteada, larvas redondas
o estiradas muertas, por lo general antes del operculado de las celdas.
El diagnóstico se corrobora en laboratorio identificando el germen causal en los residuos de las larvas
afectadas.
Para la diferenciación con otras enfermedades de las larvas, pueden utilizarse también antisueros
específicos, bacteriófagos y el test de IF.
2.4 Etiología
El agente causal de la loque europea, Melissococcus pluton White, a diferencia de la bacteria responsable de la Loque americana, no tiene la capacidad de esporular. Secundariamente intervienen otros
agentes bacterianos, entre otros, el Paenibacilus alvei y Enterococcus fecalis.
2.5 Reservorios de gérmenes
Gracias a la imposibilidad del Melissococcus pluton White para esporular, el material infeccioso no
perdura en el material apícola inerte. Los panales de cría con larvas afectadas representan el principal
reservorio. Las abejas adultas de las colmenas afectadas actúan como transmisoras de la enfermedad.
2.6 Población hospedadora
Son receptoras las crías de abeja, que por lo general mueren arrolladas en las celdas antes de ser
operculadas.
Factores de estrés, como por ejemplo manejo y cuidados deficientes, la falta de polen o la acción de
sustancias nocivas, desequilibrios entre nodrizas y adultas, traslados de colmenas, etc. pueden provocar brotes de la enfermedad.

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�2.7 Prevención y lucha
Las medidas a adoptar se asemejan en objetivos y realización a las citadas al tratar loque americana.
Las medidas para la protección de territorios limpios, así como las requeridas en caso de brotes de
loque europea, se corresponden en líneas generales con las de la loque americana, si bien la benignidad de la loque europea permite limitar el aislamiento a sólo el establecimiento afectado.
De acuerdo con la información proporcionada por la OIE referente al tiempo de incubación, las poblaciones sospechosas deben someterse a cuarentenas superiores a 15 días.
Mediante medidas de manejo apícola puede estimularse el comportamiento de limpieza de las abejas y la
selección de líneas genéticas sobre la base de esta característica.
Por lo demás, basta corrientemente con eliminar los panales afectados, y en los casos más graves, con
practicar el método del trasiego o paqueteado.
Si bien los antibióticos son eficaces contra el agente de la loque europea, se recomienda establecer
medidas preventivas de manejo más que la utilización de los mismos.
Las medidas en territorios con la enfermedad enzoótica coinciden en buena medida con las de la
loque americana, aun cuando no es preciso por lo común crear ningún círculo de aislamiento en torno
al establecimiento afectado, con lo que los movimientos de abejas con la vecindad resultan menos
limitados.
2.8 Procedimientos ante denuncias, sospechas o focos
Debido a que se trata de una enfermedad de escasa importancia en pérdidas económicas, difícilmente es
capaz de provocar la muerte de la colonia, que la bacteria que la causa no es capaz de esporular y por lo
tanto no representa mayores riesgos de dispersión, no se trata de una enfermedad cuya denuncia
merezca atención inmediata.
Las medidas para la protección de territorios limpios, así como las requeridas en caso de brotes de
loque europea, se corresponden en líneas generales con las de la loque americana, si bien la benignidad de la loque europea permite limitar el aislamiento a sólo el establecimiento afectado.

3. Varroosis
3.1 Características
Se trata de una enfermedad parasitaria provocada por un ácaro llamado Varroa destructor. En países
con apicultura desarrollada como es el caso de la Argentina, se considera que es la enfermedad más
grave junto a loque americana. Los ácaros se alimentan de la hemolinfa de las abejas, se fijan a los
esternitos de las abejas adultas, perforan la cutícula y las debilitan afectando su comportamiento y
provocando desorientación en el vuelo.
También afecta a las crías. Además puede transmitir o crear las condiciones adecuadas para la aparición de otras enfermedades bacterianas, fúngicas o virales.
En colonias de abejas asiáticas la cantidad de ácaros adultos varía de 0 a 700 individuos y se genera un
equilibrio donde coexisten el hospedador y el parásito. Además, las varroas no llega a provocar un gran
daño debido a que las abejas toleran y logran limpiar las varroas de la cría y de ellas mismas. El ciclo
reproductivo se lleva a cabo en las celdas de zángano.
En cambio, la interacción entre varroa y Apis mellifera no se encuentra en equilibrio. En este tipo de
abejas, tiene la capacidad de reproducirse tanto en celdas de zánganos como de obreras, la reproducción es mucho mayor y puede causar la muerte de la colonia.

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�3.2 Presentación
La descripción de Varroa sobre Apis cerana data de 1904. Recién en 1963 se detecta a este parásito
sobre abejas de la especie A. mellifera. A partir de este momento, por causa del intercambio comercial
entre países de un continente y otro, llega a distribuirse por todo el mundo.
En la Argentina se la detecta por primera vez en el año 1976 en colmenas de Laguna Blanca, en la
provincia de Formosa. En el transcurso de los dos años posteriores, la varroosis se diseminó por todo
el país.
La intensidad de la dispersión de esta enfermedad hace que hoy sea considerada como enfermedad
endémica en nuestro país.
3.3 Daños Indirectos
Además de correr el riesgo de contaminación de los productos de la colmena a raíz de los tratamientos
para el control del ácaro, es posible que las varroas transmitan debido a su mecanismo de succión,
enfermedades de tipo viral, aunque de cierta manera también interviene en enfermedades micóticas y
bacterianas.
También existe evidencia de que el ácaro es capaz de transportar esporas fúngicas del agente causal de
la cría yesificada, Ascophaera apis en su superficie y así diseminarlas por la colmena. Sin embargo,
esta circunstancia desde el punto de vista epidemiológico, no es significativa, pues los cuerpos fructíferos se encuentran presenten todo el tiempo en la colmena esperando la aparición de factores predisponentes para desarrollar la enfermedad. Es aquí donde se cree que varroa juega un papel importante
ya que produce el debilitamiento de la colmena y el consecuente desequilibrio que favorece la aparición
de momias micóticas.
En cuanto a las enfermedades bacterianas, se destaca la capacidad del ácaro para transportar esporas
de Paenibacillus larvae. Aunque no interviene en la patogenia de la enfermedad.
Debido a la forma de alimentación del ácaro, perforando la cutícula de las abejas y succionando su
hemolinfa, se lo considera un agente ideal para la inoculación de partículas virales.
Otro de los daños indirectos que pueden mencionarse es la acción de los pesticidas sobre colonias
infestadas por varroosis. La varroa, al alimentarse del adulto, disminuye la concentración de proteínas
y ácidos grasos en hemolinfa, hecho que hace aumentar la susceptibilidad de las abejas a las dosis de
pesticidas que en otras circunstancias serían inocuas, y que provoque en presencia de una alta tasa de
infestación, la muerte de la colonia.
3.4 Etiología
Varroa destructor es un ácaro que presenta dimorfismo sexual. Esto quiere decir que la hembra y el
macho se diferencian en forma y tamaño. Las hembras adultas tienen la forma de un escudo oval, el
cuerpo deprimido dorsoventralmente, son de color pardo rojizo y de un tamaño que varía aproximadamente entre 1,2 mm de largo por 1,5 mm de ancho. Su cuerpo está recubierto de vellos delgados que
cumplen la función de palpación y les permiten fijarse a las abejas adultas durante el vuelo.
Tienen cuatro pares de patas gruesas y cortas cuyos tarsos finalizan con unas ventosas que les permite
fijarse a superficies planas. Su aparato bucal está adaptado para picar y chupar.
El período de vida de una varroa puede ser de algunos días o de varios meses, dependiendo de la
temperatura, la humedad y de la actividad reproductiva.
Los machos son más pequeños, miden de 0,4 a 0,8 mm y presentan un color blanquecino grisáceo o
amarillento. Pueden encontrarse solamente en las celdas de las crías. Los machos tienen sus quelíceros
adaptados para la transferencia de esperma, por lo que no pueden alimentarse.

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�3.5 Ciclo Biológico
Cuando una hembra fecundada se desprende de una abeja, se dirige inmediatamente a una celda próxima a opercular (aparentemente el ácaro detecta algunos componentes de la hormona del operculado que
segregan las larvas -9 días en la obrera y 10 días en los zánganos-). Este momento coincide con el 5º
estadío del desarrollo larval (L5).
La hembra fértil inicia el ciclo al entrar en la celda. Puede entrar una sola o con otras hembras. Una vez
que alcanza el interior de la celda, se aloja en el alimento de la larva y se mantiene inmóvil hasta que
ésta lo consuma. Luego, succiona la hemolinfa de la pupa y comienza la postura de un primer huevo.
Cuando esto sucede ya han transcurrido entre 60 a 70 horas desde su ingreso a la celda. Este primer
huevo dará origen a un ácaro macho; 30 hs. más tarde pondrá otro huevo que dará origen a un varroa
hembra, a partir de este momento continuará su postura cada 30 hs. con huevos que originarán
varroas hembra. Una vez que el macho alcanza la madurez sexual, fecunda a sus hermanas aún
sexualmente inmaduras quienes conservan el esperma en su espermateca. Luego de la cópula, el
macho muere al igual que las hembras inmaduras una vez que nace la abeja adulta. El ciclo de huevo
a adulto es en la hembra de 8 a 9 días mientras que en el macho es de 6 a 7 días.
Una hembra de varroa fecundada puede poner hasta 5 huevos en las celdas de obreras y hasta 7 en las
de zánganos. La cantidad de ovoposiciones dependerá del tiempo que necesita la larva de la abeja para
completar su ciclo y llegar a adulta. Es por ello que la cantidad de huevos varia de acuerdo a la especie
de abeja y al tipo de individuo (zángano, obrera, reina).
3.6 Cuadro clínico
Cuando los niveles de infestación son bajos, no hay manifestación evidente de la enfermedad. Cuando
hay alto grado de parasitismo pueden verse abejas con alas y patas deformadas y el abdomen reducido. En los marcos del nido de cría pueden verse los opérculos roídos y cría salteada.
Si una colmena entra a la invernada con niveles de infestación superiores al 5%, es muy probable que
esa colonia muera, pues en otoño, se produce una mayor intensidad del parasitismo al achicarse la
colonia. Muchas colonias en esta situación suelen fugarse de la colmena en pleno invierno dejando un
puñado de abejas y las reservas.
Los daños que ocasionan pueden clasificarse como directos e indirectos. Entre los primeros, si no se
produce el enjambre o directamente la muerte de la colonia, se puede mencionar una reducción del
peso de las abejas y reducción del tiempo de vida. Tienen más posibilidades de desorientarse al
regresar a la colmena, se reduce las proteínas y los cuerpos grasos de la hemolinfa, por lo que aumenta
la susceptibilidad de ciertos tóxicos. Si estuvieron parasitadas durante su desarrollo en la celda, además de nacer con deformidades y de menor tamaño, la glándula hipofaringea puede sufrir hipoplasia.
En los casos de alto parasitismo, la abeja no logra nacer y permanece muerta en la celda.
Dentro de los daños indirectos, puede mencionarse la posibilidad de contaminación de la miel y otros
productos de las colmenas por medio de los acaricidas de síntesis. Además, como ya fuemencionado,
puede transmitir enfermedades de tipo viral.
3.7 Diagnóstico
Hoy es prácticamente imposible encontrar colmenas en las regiones de mayor producción que no
tengan varroas parasitando las colonias. Es por ello que los métodos de diagnóstico se orientan a
determinar de manera cuantitativa la presencia del parásito, estimando los porcentajes de infestación.
3.7.1 Prueba del frasco
Es el método más utilizado para determinar el porcentaje de infestación de los apiarios.
Se debe tener en cuenta que el ácaro presenta al igual que muchos ectoparásitos la característica

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�de agregación. Esto quiere decir que tendremos áreas dentro de la colmena con gran cantidad de
ácaros y otras áreas libres de estos. Por lo que un grupo de abejas adultas tendrá un alto nivel de
parasitismo y otro grupo niveles de infestación ínfimos.
Esto puede corregirse tomando, en el momento de la recolección de la muestra, unas 300 abejas de
ambas caras de tres panales diferentes de cada colmena. De esta manera nos aseguramos una
muestra representativa. Se deben muestrear 6 colmenas cuando el apiario tiene hasta 50
colmenas o el 10% de las colmenas del apiario cuando éste tiene más de 50 colmenas.
Una vez tomada la muestra mediante un frasco de boca ancha, se le introduce agua y un poco de
detergente o alcohol al 70% para lograr el desprendimiento de los parásitos. Después de agitar el
recipiente durante al menos cinco minutos, filtramos el contenido y contamos los ácaros y las
abejas. La proporción de ácaros sobre la cantidad de abejas examinadas, nos da multiplicando por
100, el porcentaje de infestación. Ej. 12 ácaros y 300 abejas: 12/300 x 100= 4% de infestación.
Es importante tener en cuenta que este tipo de diagnóstico sólo tendrá en cuenta el parasitismo en
fase forética, es decir que no se estimará el nivel de infestación de la cría. Cuando se realiza entrada
la temporada y el nido de cría está desarrollado, se estima que el 70% de los ácaros están dentro
de la celda, por lo que el resultado arrojado se referirá solo al 30% de los ácaros que tiene esa
colonia.
Métodos similares pueden describirse con la utilización de éter. Otro se describe con la utilización de
azúcar, logrando el desprendimiento de los ácaros al agitar el recipiente y a su conteo. La ventaja de
estos métodos es que no es necesario matar a las abejas.
3.7.2 Conteo de ácaros caídos mediante piso
Es un método utilizado para detectar la enfermedad y estimar el nivel de parasitismo de la colmena.
Además, es el método que utilizaremos para determinar la eficacia que presenta el producto acaricida que estamos usando.
El piso trampa para varroa, consiste en un piso móvil de madera cubierto por una malla metálica
que permite el paso de los ácaros caídos, pero no el de las abejas para limpiarlo. En lugar de este
piso comercializado por algunas firmas proveedoras de insumos, pueden utilizarse una cartulina o
una bandeja de plástico o chapa, siempre provistas de malla que impida la limpieza por parte de
las abejas.
En cualquiera de los casos debe untarse alguna sustancia adhesiva como vaselina o aceite vegetal
hidrogenado para que queden adheridos los ácaros caídos y después recolectarlos para el conteo (si
se utiliza para pruebas de eficacia no debe colocarse sustancia adhesiva). Al retirar el piso y al contar
los ácaros muertos en forma natural obtenemos una aproximación del parasitismo de esa colonia.
3.7.3 Conteo de larvas sobre un panal de cría
Este método consiste en tomar un panal de cría operculada de la colmena en estudio. Luego, se
desoperculan unas 100 a 150 celdas de cría, y se cuenta el número de ácaros presentes en las
celdas. Se debe trazar una línea diagonal y desopercular las larvas sobre esa línea. Otra opción
sería una guarda griega o un zigzag. Luego se hace la relación entre la cantidad de ácaros y el
número de larvas inspeccionadas. De esta manera se obtiene un resultado sobre la cantidad de
ácaros en cría.
3.7.4 Método químico
Este método consiste en colocar en una colmena con piso trampa, tres principios activos farmacológicamente diferentes a la vez, y a las 24 hs. recolectar los ácaros caídos. Se supone que con ese

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�choque químico se elimina el 100% de los varroa, dato que puede extenderse para estimar la población de las colonias vecinas.
3.8 Difusión
La difusión de la varroosis se ve facilitada dentro de los apiarios por medio de los zánganos; por abejas
perdidas, hecho que ocurre agravado por una disminución en el sentido de la orientación en caso de sufrir
la parasitosis, y por pillaje.
Entre aparios, además de transmitirse por los mismos mecanismos que dentro de un mismo apiario,
se puede introducir la parasitosis con la incorporación de material biológico infestado (reinas, paquetes, enjambres y núcleos nuevos).
La trashumancia contribuye también a la difusión de esta enfermedad, agravando las parasitosis en
aquellos lugares en los que se concentran muchas colmenas en una determinada época del año.
3.9 Reservorios de parásitos
Los enjambres silvestres y los apiarios abandonados son posiblemente, los más importantes núcleos de
enfermedad.
3.10 Transmisión
Las principales fuentes de contagio son las poblaciones enfermas, los panales de larvas infestados y
abandonados, y los enjambres producidos a partir de ellos. La transmisión se produce a través de las
abejas adultas sobre todo por los zánganos, por abejas adultas desorientadas y pilladoras. La diseminación biológica estará sujeta a la densidad de la población de abejas, la capacidad de vuelo de las mismas,
características del entorno, distribución de los emplazamientos y el grado de infestación. La propagación
se ve aumentada varias veces con la práctica de la trashumancia.
3.11 Población hospedadora
Es receptora la totalidad de la población. Presentan mayor susceptibilidad las larvas de zánganos por
razones físicas y biológicas. En las celdillas de obreras, la segunda mitad de la puesta a partir del 4º
huevo ya no proporciona ninguna hembra de Varroa con posibilidades de vida, por lo que resulta una
tasa de descendencia de 2,6 (cría de zánganos) y 1,3 (cría de obreras) ácaros hijos fértiles por ciclo de
reproducción. Los 16 días de duración del período de incubación de las celdillas de abeja reina constituyen un tiempo demasiado corto para el completo desarrollo del Varroa.
3.12 Prevención y lucha
La varroosis de las abejas es una enfermedad endémica en Argentina. En la actualidad es imposible
erradicarla considerando la existencia inevitable de enjambres naturales.
El sacrificio general de las poblaciones infectadas no proporciona ningún éxito en el saneamiento, ya
que por lo regular, cuando se descubren los ácaros, ya están infestados otros emplazamientos.
La estrategia se centra en combinar medidas en la explotación apícola con tratamientos acaricidas para
reducir la población de parásitos, frenar su difusión, y con ello atenuar las pérdidas económicas. A tal
efecto resultan imprescindibles el escrupuloso control del estado de salud de las abejas y la decidida y
disciplinada colaboración de los apicultores trabajando conjuntamente a nivel regional.
3.13 Tratamiento
Al incrementarse considerablemente durante los últimos diez años la prevalencia parasitaria, y a la
progresiva disminución de la susceptibilidad de los ácaros a ciertos agentes químicos, las preguntas
que se plantea el apicultor con el paso del tiempo es cuándo y con qué tratar. Nadie tiene hoy la
«receta» precisa.

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�Lo ideal para el control de la varroosis, sería contar con herramientas de tipo biológico. De esta
manera evitaríamos los riesgos de contaminación de los productos de la colmena con agentes químicos y los riesgos de sus efectos tóxicos sobre las abejas y sus crías.
Desafortunadamente, por las características del ciclo biológico de la varroa, no hay posibilidades de
intervenir en su etapa reproductiva mediante, por ejemplo, la TIE: Técnica de Insecto Estéril o machos
estériles, que evita la descendencia de las plagas en otras actividades productivas.
Dentro de este tipo de control solo contamos, por el momento, para mantener baja la población de
ácaros, sobre todo en pequeñas explotaciones debido a lo engorroso del método, la utilización de
panales zanganeros. Hay estudios que confirman la eliminación de más del 60% de varroas mediante
la incorporación y posterior eliminación una vez operculados, de dos panales zanganeros.
Sin embargo se debe prestar especial atención a las colmenas en las que se aplica este método sin
dejar más de quince días los panales zanganeros dentro de la cámara, pues nacería un número muy
elevado de ácaros comprometiendo la viabilidad de la colonia. Por eso se recomienda utilizarlo sólo en
explotaciones a pequeña escala y en apiarios de fácil acceso.
Otro de los métodos que se está estudiando para evitar el uso de agentes químicos para el control de
la varroosis, es el de seleccionar líneas genéticas con alto comportamiento higiénico, tolerantes a la
varroosis.
Este fenómeno consiste en implementar un sistema de selección y mejoramiento genético identificando
y eligiendo para la reproducción de material vivo, las colonias que presentan una menor susceptibilidad
a la enfermedad, dada por la capacidad de eliminar las varroas adultas y de detectar y remover las crías
afectadas por el parásito.
Sin embargo, es probable que todo este mecanismo de selección, lleve mucho tiempo hasta que pueda
extenderse a las distintas regiones geográficas y que sean aplicables como única herramienta para el
control del ácaro. Por el momento nos vemos obligados a la utilización de productos químicos, de
síntesis u orgánicos.
3.13.1 Control químico
Podemos definir como un producto «ideal» a aquel que no altera el funcionamiento interno de la
colonia, que es práctica su aplicación, el que presenta mayor eficacia con la menor cantidad de
aplicaciones, que no signifique un riesgo de contaminación de la miel y la cera, que no sea perjudicial para la salud humana y que sea de bajo costo.
Existen varios métodos para el control de la varroosis mediante diferentes productos con distintas
formas de acción y elaborados con diferentes principios activos.
3.13.2 Formas de acción de los acaricidas
Sistémicos: Ingeridos por las abejas. Por medio de la hemolinfa, produce la muerte de los ácaros
que se encuentran sobre las abejas adultas. El inconveniente en la utilización de los productos que
actúan de esta manera, es que hay que repetir las aplicaciones por lo que tiende a ser menos
práctico que los de contacto.
De contacto: También eliminan solo las varroas de las adultas, pero quedan dentro de la colmena
por más tiempo y permanecen activos durante todo el ciclo reproductivo de las varroas. Es por eso
que con una sola aplicación de alguno de estos productos, basta.
3.13.3 Formas de administración
Humos o gases: Son volteadores de ácaros que parasitan abejas adultas. Se aplican por medio de
gasificadores de propano o con el ahumador.
Por evaporación: Así actúan las sustancias orgánicas. Esto está íntimamente relacionado con la

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�temperatura ambiente y las características de los soportes y dosificadores.
Solución: Hay ciertos productos que se aplican puros en recipientes dentro de la colmena y gracias
a la bioventilación producida por las abejas, se difunde. También puede mencionarse dentro de este
grupo a los que se aplican en el jarabe para su acción sistémica.
Tiras de liberación lenta: son tiras por lo general plásticas, que por el contacto con las abejas liberan
lentamente las partículas del activo.
3.14 Control de la Varroosis
El ácaro V. destructor causa anualmente serias pérdidas en la producción apícola del país. En muchos
casos ocasiona la muerte de las colonias, pero en otros genera serias pérdidas de producción, debido
a un debilitamiento general de las colmenas.
Esto se hace más acentuado en áreas con escasez de polen donde el déficit proteico ocasionado suele
causar la muerte de las colmenas; o en zonas donde los inviernos son poco rigurosos y la cría permanece
durante todo el periodo facilitando una reproducción ininterrumpida del ácaro mientras disminuye paulatinamente la población de abejas.
Por estos motivos, entrar a la invernada con alto número de abejas, buena cantidad de reservas y
sobre todo un bajo número de ácaros es imprescindible para lograr un buen desarrollo de las colmenas
durante la primavera.
Existen muchas opciones de control en el mundo, pero es necesario diseñar estrategias de control en
cada región o en cada país ya que tanto el ácaro como las características climatológicas, íntimamente
vinculadas a su reproducción, son propias de cada lugar.
Sin embargo, existe un consenso mundial sobre la necesidad de incorporar al plan de tratamientos
contra el ácaro una aplicación de acaricidas hacia fin de la cosecha, llamado tratamiento de verano
(Imdorf, et al. 1996; Elzen, et al, 2001). Este tratamiento permite disminuir la carga de Varroa a fines
de verano e ingresar al otoño, momento de gran reproducción, con un reducido número de ácaros.
Basadas en esta información, se detallan a continuación una serie de recomendaciones para implementar un plan de control estratégico tendiente a disminuir las poblaciones de Varroa en las colmenas y los
riesgos de que permanezcan en la miel residuos de los productos utilizados.
3.14.1 Pautas para el Control de la Varroasis
Usar los productos acaricidas autorizados por SENASA para ser utilizados en apicultura. Deben
ser de origen conocido, contar con especificaciones de uso, vencimiento y formula completa.
Determinar los porcentajes de infestación antes y después de la aplicación del tratamiento.
Emplear la dosificación correcta.
Alternar los distintos métodos de control utilizados, de manera de eliminar en el siguiente
tratamiento a los ácaros que resistieron la acción del producto utilizado anteriormente.
Respetar los tiempos de carencia de los productos acaricidas
Realizar curas sistemáticas entre los apicultores de la región, utilizando productos que garanticen
la disminución de los niveles de infestación y los mínimos riesgos de contaminación de los productos de las colmenas.
3.14.2 Plan estratégico. Manejo Integral
La magnitud del alcance de la enfermedad dependerá principalmente de las condiciones ecológicas
de cada región y de la movilización de colmenas, que por lo general, adelantan la reproducción del
ácaro. Por eso se recomendarán dos o tres curas, según los casos.
Las siguientes recomendaciones se basan en cuatro pilares fundamentales necesarios para asegurar el éxito de las estrategias de control:

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�a. La rotación de acaricidas.
b. El aumento en la utilización de acaricidas orgánicos.
c. La evaluación del grado de infestación antes y después de aplicado el tratamiento.
d. Tratamientos zonales coordinados.
3.14.2.a Rotación de los Principios Activos
Es indispensable para evitar que los ácaros varroa desarrollen el fenómeno de resistencia a los
acaricidas utilizados actualmente, la rotación obligatoria de los productos.
La quimiorresistencia es un fenómeno en el que una parte de la población de individuos toleran
las dosis que para el resto de la población de la misma especie son letales. Es una relación entre
el producto y el parásito donde parte de la población de ácaros sobreviven a las dosis de
aplicación recomendadas por el fabricante del producto.
Los ácaros varroa al igual que otros insectos, han demostrado una alta capacidad para hacer
frente a los plaguicidas debido a sus poblaciones numerosas y al corto intervalo entre generaciones. Esto eleva la posibilidad de que existan individuos más resistentes que el resto y favorece su
multiplicación. Se debe recordar que la resistencia se transmite genéticamente entre una generación y otra.
Se predispone a este fenómeno con el mal uso de los productos, las sub y sobredosificación,
utilización de los productos durante un tiempo más prolongado a lo recomendado, y por la
utilización ininterrumpida del mismo producto entre una cura y otra.
Entonces para evitar el desarrollo de resistencia y con la finalidad de eliminar los ácaros varroa
que pudieran haber resistido a la cura anterior, se cambiará de principio activo para el nuevo
tratamiento.
Por eso se debe exigir al proveedor que especifique además de la dosis a emplear, formas de
uso y fecha de vencimiento del producto; el nombre del principio activo con el que fue formulado. Recuerde que todos los productos veterinarios están elaborados con excipientes, vehículos
y un principio activo (ej. Amitraz, fluvalinato, flumetrina, Ac. oxálico, Ac. fórmico, etc.).
A modo de ejemplo:
Si Ud. curó en el otoño con Amitraz, en primavera lo debe hacer con ácido oxálico o fórmico. Si
para la cura de verano utilizó un piretroide (ej. fluvalinato), no debe usar para la cura de otoño
ningún piretroide (fluvalinato o flumetrina). Utilizando otro principio activo de características
farmacológicas distintas, se asegura eliminar la población que pudiera haber resistido a la acción del producto anterior.
Para detectar fenómenos de este tipo, resulta imprescindible que el apicultor comience a evaluar
de un modo más certero la verdadera eficacia de los productos que utiliza. Para ello, es importante
conocer los métodos de determinación del porcentaje de infestación para aplicarlos luego del
tratamiento. En caso de determinar resistencia se debería dejar de usar el activo por al menos dos
temporadas de modo de eliminar la población de ácaros resistentes.
Aunque los acaricidas orgánicos por definición no producen resistencia, no es aconsejable utilizar
siempre el mismo acaricida orgánico, a fin de evitar mecanismos comportamentales de Varroa,
que disminuyan la eficacia de los mismos.
3.14.2.b Evitar los Residuos
Para evitar los residuos en mieles es indispensable conocer el momento de aplicación de cada
una de las drogas a utilizar.
Se debe prestar mucho cuidado y trabajar con conciencia para evitar que queden residuos
químicos en los productos de la colmena. La presencia de estas sustancias no sólo ponen en

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�riesgo la continuidad del comercio de nuestra miel, sino que también constituyen un riesgo para
las abejas y la salud humana.
Los productos de la colmena pueden contaminarse en menor o mayor grado de acuerdo a la
naturaleza química de la sustancia con la que estamos trabajando y la afinidad del mismo con la
miel o la cera. Sin embargo que determinado producto tenga mayor afinidad por la cera, no
significa que no pueda concentrarse en la miel, de hecho se han detectado mieles contaminadas
con ellos y en menor escala en polen y propóleos. Por eso se debe suspender la aplicación de los
productos de síntesis al menos 8 semanas antes de la colocación de las alzas melarias (tiempo de
carencia), y aplicarlo solo en la cámara de cría.
En caso de optar por el uso de coumaphos, debe considerarse administrarla básicamente en
otoño o fines de verano, luego de la última cosecha teniendo en cuenta que en nuestro país
está demostrada la existencia de varroas con altos niveles de resistencia a este principio
activo.
En primavera es aconsejable utilizar acaricidas orgánicos (oxálico, fórmico, timol) para evitar
el riesgo de dejar residuos.
Tenga en cuenta que los acaricidas deben dejar de aplicarse al menos ocho semanas antes de la
mielada (período de carencia). Utilice las dosis recomendadas y respete las indicaciones de uso.
En general para disminuir las visitas a los apiarios se varían las formas de aplicación generando
problemas colaterales como residuos o mayor nocividad para las abejas, disminuyendo a la vez
la eficacia.
3.14.2.c Evaluación del Nivel de Infestación
En general una vez realizados los tratamientos, muchos apicultores esperan hasta las próximas
revisaciones para ver el estado de las colmenas.
Por ser la varroosis una de las principales causas de pérdidas de colmenas, es básico verificar el
éxito del tratamiento aplicado, ya que por cambios en el clima, alto nivel de infestación, apiarios
cercanos sin tratar, enjambres, principios activos sin la eficacia suficiente o mal administrados,
podemos mantener una alta carga de ácaros en el apiario tratado.
Para realizar los diagnósticos pre y pos tratamiento podemos utilizar el método descripto en el
punto Diagnóstico de Varroosis (1.b)
3.14.2.d Tratamiento Zonal Coordinado
Como cuarto pilar se considera a la coordinación zonal entre apicultores para la realización de
tratamientos simultáneos en todos los apiarios y con el mismo principio activo. De esta manera se
evita la reinfestación a través de los apiarios cercanos y se elimina en forma masiva la mayor
cantidad posible de ácaros.
Regiones bajo un plan sanitario pueden realizar esta acción conjunta.
Tenga en cuenta que si usted cambia de principio activo por no haber obtenido buena eficacia
quizás a causa de la resistencia, y su vecino no lo hace, la medida será inútil pues los ácaros
resistentes del vecino llegarán a sus colmenas en un momento u otro a través de zánganos,
abejas pilladoras, enjambres, etc.
3.15 Plan de Curas
El plan consiste en la aplicación ya sea de uno, dos o tres tratamientos durante el primer año y una
evaluación del éxito a fin de temporada y la elaboración del plan para el segundo año.
La cantidad de tratamientos variará según el ciclo biológico de las abejas y por ende de los ácaros,
coincidente con las características climáticas de cada zona. También se tendrá en cuenta el eventual
adelanto de las temporadas apícolas por trashumancia o incentivo.
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�A. En las zonas con inviernos rigurosos, en donde la primavera comienza tarde y no hay desarrollo de
cría durante el invierno, será suficiente aplicar dos tratamientos.
1. Primaveral tardío – cuando empiece a desarrollarse la cría pero no se ha extendido totalmente.
Este tratamiento afectará principalmente a los ácaros en estado forético. Es aconsejable realizarlo con algún acaricida orgánico o de baja residualidad.
2. Principios de otoño – cuando se termina la cosecha y empieza a disminuir el nido de cría.
En estas zonas se trata aproximadamente cada seis meses.
B. En las zonas con inviernos menos rigurosos, o en el caso de la transhumancia, es aconsejable hacer
tres tratamientos.
Los tratamientos indispensables para el primer año se realizarán en las siguientes fechas:
1. Principios de primavera: consistirá en un tratamiento de las colmenas cuando el nido de cría
empieza a expandirse. Atacará básicamente a los ácaros en estado forético.
2. Un tratamiento de verano, al finalizar la última vuelta de cosecha, con acaricidas que puedan
actuar sobre los ácaros en estado forético y a la salida de su periodo reproductivo.
3. Un tratamiento de otoño, aplicado cuando el nido de cría se haya reducido en forma importante
y los ácaros se hallen en su totalidad en estado forético (sobre las abejas).
En estos casos es importante desarrollar a la vez técnicas de manejo que disminuyan el número total
de ácaros, como ser, la formación de núcleos con mayor cantidad de cría operculada y realizar un
tratamiento luego de quince días de formados ya que antes que comience la postura de la nueva reina
siempre existirá un periodo en donde todas las varroas estén sobre las abejas.
Listado de principios activos con efectos acaricidas:
Primavera - Salida del invierno (apertura del bolo invernal - activación del nido de cría):
Oxálico
Fórmico
Timol
Amitraz.
Verano (después de la última vuelta de la cosecha):
Fórmico
Amitraz
Coumaphos
Fluvalinato
Flumetrina.
Otoño (antes de entrar a la invernada):
Timol
Oxálico
Amitraz
Coumaphos
Fluvalinato
Flumetrina.
Listado de productos aprobados para su uso en apicultura:
No todos los principios activos acaricidas mencionados están disponibles en el mercado a través de
productos veterinarios aprobados por SENASA para su uso en apicultura. Por lo tanto, el Plan de Curas
deberá diseñarse teniendo en cuenta, entre otras cosas, que los productos elegidos se encuentren
aprobados por la autoridad competente para su uso en apicultura, lo cual deberá chequear a través del

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�listado actualizado difundido por el Organismo.
El registro de productos veterinarios es dinámico y sufre, eventualmente, bajas y altas de productos.
Por lo tanto, previo a la adquisición de productos acaricidas se deberá consultar y verificar que los
productos elegidos estén aprobados. Respetando el período de carencia y utilizando exclusivamente
medicamentos autorizados se asegura la calidad y se garantiza que no se favorecerá al desarrollo de
resistencia ni quedarán residuos en los productos de la colmena.
Por otro lado, durante toda la temporada los apicultores podrán utilizar mecanismos para la disminución
de la carga del ácaro, pero que es sabido no controlan las poblaciones. Los mecanismos permitidos son:
Pisos trampa para Varroa.
Utilización de panales zanganeros.
Importante
El uso de cualquiera de estos mecanismos, no elimina ninguno de los tratamientos indispensables
para el control de Varroa.
A raíz de la gran cantidad de información circulante que carece de rigor científico en torno al uso de la
vaselina y a la gran mortandad causada en colmenas solo tratadas con vaselina, nos vemos en la
obligación de advertir que la vaselina no es un acaricida y que su eficacia real no supera los límites
de daño económico.
3.16 Procedimientos ante la denuncia
El apicultor vigilará de forma continuada, por su propia iniciativa y por estar obligado legalmente, el
estado sanitario de sus abejas aplicando los métodos de diagnóstico descriptos.

Figura 1. Curva estimada de desarrollo de población de abejas en colmenas y momentos de aplicación de acaricidas. 1i, 2i y 3i: los tratamientos indispensables para el caso B. Tener en cuenta que esta curva corresponde a una
zona de clima templado por lo que debe adaptarse de acuerdo al desarrollo poblacional de otras regiones.

Ya que la trashumancia es uno de los factores difusores de la parasitosis, requisitos previos para
proteger los territorios limpios son la colaboración del Servicio Veterinario oficial en el exacto cumplimiento de los programas de desplazamientos de colmenas y del oportuno mantenimiento de éstas por
el apicultor afectado, así como la observación de las pertinentes disposiciones legales.
Al recibir material vivo, se someterá a un diagnóstico de la enfermedad y al inmediato tratamiento en
caso de que fuera necesario.

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�3.17 Procedimientos ante sospechas
En caso de sospecha, se pondrán en práctica las medidas generales habituales para la prevención de
epizootias (aislamiento del asentamiento, toma de muestras y envío al laboratorio autorizado, denuncia
obligatoria). Comprobado el diagnóstico, se creará en torno al emplazamiento afectado una zona de
aislamiento de 1,5 km de radio, en la que no se permitirá el tránsito de material vivo, debiendo
someterse todas las colmenas y asentamientos en ella ubicados a subsiguientes investigaciones y
tratamientos acaricidas correspondientes.
Las poblaciones de emplazamientos infestados no pueden movilizarse del lugar hasta tanto transcurran
48 horas de la aplicación de un producto acaricida oficialmente autorizado para uso en apicultura y
siguiendo las instrucciones de empleo del mismo. Quedará constancia escrita del tratamiento seguido.
Si es necesaria la recepción de colmenas desde otro establecimiento, todas las poblaciones del asentamiento afectado habrán sido sometidas antes, fehacientemente, al tratamiento medicamentoso.
Los tratamientos deben combinarse con otros procedimientos que hacen a la estrategia de control de
la enfermedad. (Ver punto Estrategias de Control de Varroosis)
4. Nosemosis
4.1. Características
Es una enfermedad parasitaria intestinal, invasiva y contagiosa que afecta a las abejas adultas (obre ras, zánganos y reina). Es provocada por un hongo llamado Nosema apis y, más recientemente,
Nosema ceranae. Su distribución es cosmopolita, aunque se la considera importante en países
templados ya que está muy asociada a factores climáticos como la temperatura, humedad y
precipitaciones. Provoca grandes daños económicos al reducir significativamente la capacidad de
producción.
4.2. Daños directos
Debido a las fuertes lesiones en el intestino medio, las abejas aparecen con el abdomen abultado,
débiles, presentan inicialmente cierta excitabilidad, después letargo, pierden la capacidad de vuelo, se
imposibilita el aguijoneo, sufren una notable parálisis y finalmente se mueren. Desde el punto de vista
fisiológico, se pierde la incorporación de nutrientes, la concentración de lípidos y proteínas en hemolinfa y la vida media de las abejas afectadas se reduce de un 20 a 40%. Esto provoca una marcada
disminución en la población de abejas adultas en la colonia. No afecta directamente a la cría.
4.3. Daños Indirectos
Las consecuencias de la parasitación por Nosema, son de suma gravedad. Al estar lesionado el aparato
digestivo, las abejas no pueden digerir adecuadamente los alimentos por lo que el consumo de las
reservas aumenta entre un 20 y 30%. Esto lleva a una disminución en la producción de miel.
Al no poder digerir los nutrientes necesarios para el correcto funcionamiento del sistema glandular, se
pierde la actividad de las glándulas hipofaríngeas que terminan atrofiándose y dejan de ser funciona les, por lo tanto, la cría tampoco recibe la alimentación correcta en cantidad y calidad. Las abejas
jóvenes mueren rápidamente, no pueden reemplazar a las pecoreadoras y se desencadena un desequilibrio en la población, la colonia se debilita y nunca llega a desarrollar.
Debido al daño producido en el tracto digestivo, no se aprovechan convenientemente los alimento s
ingeridos por la abeja, provocando una debilitación progresiva y generalizada de la colonia, que se
manifiesta en la disminución de su vitalidad, disminución de la vida media de las abejas, de los movi mientos y la respuesta a los estímulos de los individuos afectados. Las reinas enfermas, además de
estos síntomas, presentan una disminución en su actividad de postura.
Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

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�La tolerancia a otras enfermedades es menor cuando las colonias están afectadas por Nosemosis, ya
que algunos virus que ingresan al organismo de la abeja por vía digestiva encuentran el medio óptimo
para su desarrollo en aquellas abejas cuyo intestino se encuentra alterado por acción del parásito (virus
X, Y y Filamentoso).
4.4. Etiología
Nosema apis y ceranae son organismos unicelulares, hongos microsporidios, caracterizados por un
largo filamento polar arrollado (hasta 400 micras de largo). Son parásitos intracelular obligados.
Presentan formas esporulares de resistencia llamadas esporos que miden entre 3,5 micras de ancho
por 6 de largo (existen ligeras diferencias de tamaño según sea de apis o ceranae). Estos esporos
son ovalados y refringentes al visualizarlos al microscopio óptico.
Constituyen la forma infectante de la nosemosis. Los esporos de Nosema apis y ceranae viven como
parásito en las células del epitelio del intestino medio y poseen una membrana gruesa conformada
por tres capas que los hacen sumamente resistentes. En el agua congelada pueden permanecer
resistentes durante años; en la miel tres meses; en el suelo y a la sombra, dos meses; y en la abeja
en estadío de putrefacción, entre 10 y 20 días. Se destruyen por calentamiento a 59 ºC durante diez
minutos en la miel y en el agua a 65 ºC durante un minuto.
4.5. Población susceptible
La enfermedad afecta a abejas adultas, tanto a obreras, zánganos y reinas. Es muy importante la
temperatura en la evolución del parasitismo de Nosema. Si ésta se mantiene entre 30 y 35 ºC, una sola
espora es capaz de infectar todo el ventrículo. Aunque la dosis infectiva media es de aproximadamente
30 o 90 esporas por abeja. Cuando la infección alcanza su nivel máximo, el organismo de una sola
abeja puede albergar entre 30 a 50 millones de esporas.
4.6. Patogenia
Las esporas son ingeridas por las abejas desde el alimento o el agua contaminada, llegan al buche
melario y a partir de aquí, después de atravesar el proventrículo, se dirigen al intestino medio después
de unos diez minutos de haber sido ingeridos, donde favorecidas por los jugos intestinales, germinan.
La germinación ejerce una presión interna en el esporo por la cual se produce la evaginación del
filamento polar y gracias a éste, penetran a las células de la pared ventricular. A través del filamento,
que es hueco, se libera el contenido del esporo e invaden la célula. Allí se multiplican y desarrollan con
mucha rapidez utilizando los componentes de la célula parasitada.
La infección se inicia en la parte posterior del ventrículo y de allí se disemina a la parte anterior. Una vez
dentro de la célula, el parásito aumenta su tamaño, inicia la división celular y pasa por todos los
estadíos (meronte, merozoíto, esporonte, esporozoíto) hasta finalizar con una enorme cantidad de
nuevos esporos. Bajo condiciones óptimas, el desarrollo se completa entre 48 y 60 horas.
Las células endoteliales afectadas por distintas fases del desarrollo del parásito se desprenden del
revestimiento intestinal y caen a la luz del intestino liberando nuevos esporos y estadíos evolutivos de
Nosema. Una parte de estos nuevos esporos infestan las células endoteliales vecinas sanas o regeneradas (autoinfección) y otra parte se elimina por medio de las heces al medio ambiente, reiniciando el
ciclo en otras abejas.
Como se mencionó anteriormente, la temperatura óptima para el desarrollo de las esporas es de 30 a
35 ºC. Si la temperatura se mantiene por encima de los 30 ºC, en dos semanas se infecta la totalidad
del intestino medio de la abeja, provocando un gran daño celular. Se provoca la pérdida del tono

30

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�muscular del órgano lo que provoca la desaparición de sus estrías dejándolo fláccido. También afecta la
coloración normal del ventrículo, tornando el color normal marrón verde amarillento a un color blanco
lechoso.
4.7. Transmisión
La transmisión tiene lugar de abeja a abeja durante los períodos de confinamiento en invierno, como
resultado de la contaminación de los panales y los pisos por las deyecciones de las abejas. Sin embargo
los esporos requieren temperaturas mayores a las del invierno para su potencial desarrollo por lo que
recién a la salida del período invernal comienza su reproducción, afectando a un gran número de
abejas.
La transmisión dentro del apiario se produce principalmente por la deriva de abejas parasitadas, el
pillaje de miel de colmenas enfermas, los alimentadores que se usan durante un largo período también
pueden ser una fuente de transmisión del parásito. Todas las circunstancias que lleven al encierro y
hacinamiento de la colonia, son factores que predisponen a la aparición de la enfermedad.
4.8. Diagnóstico
No hay signos específicos de la enfermedad, sin embargo pueden visualizarse a campo algunos signos
en las colonias afectadas. Algunos de ellos son comunes a las manifestaciones producidas por algunas
enfermedades virales como ser el temblor, el abdomen abultado, la incapacidad de vuelo, etc. Otros
también pueden ser compartidos con otras enfermedades de tipo disentérico como las deyecciones
aguachentas en los techos y en las planchas de vuelo.
Una manifestación al nivel de los panales de cría es la ausencia o deficiencia de jalea real en las celdas
larvales. La observación a campo de los ventrículos, buscando las alteraciones en su tonalidad y color,
nos puede dar una pauta de la presencia de Nosemosis, pero muchas veces se encuentran
ventrículos aparentemente normales no porque no estén afectados por Nosema, sino porque la
invasión de sus células recién comienza. Cualquiera de estos signos pueden encontrarse en las
colmenas pero cuando la enfermedad alcanzó niveles extremos, por lo tanto, no podemos esperar a
encontrarlos. Se debe tomar muestras y recurrir al diagnóstico de laboratorio.
4.8.1. Diagnóstico de laboratorio - Determinación del nivel de infestación.
En todos los casos, las muestras deben ser abejas adultas, tomadas de la piquera. Se toman
muestras individuales, es decir, una muestra por colmena y de al menos el 10 % de las colmenas
que conforman el colmenar. Se envían en formol 4% o refrigeradas, dependiendo de los requerimientos del laboratorio.
Comúnmente se utilizan dos métodos para determinar el nivel de infestación por Nosema. En
ambos métodos se macera el material en estudio, se lo procesa y observa en el microscopio óptico
para realizar el conteo de esporos.
Ambas técnicas son válidas siempre que se relacionen los resultados obtenidos con el comportamiento de la parasitosis en la región, época del año, observaciones a campo, etc.
a) Método de Cantwell (1970) modificado por Fries (1984)
Se necesitan 100 abejas mayores de 10 días de edad, tomadas de la piquera, conservadas en
formol 4%, el cual debe cubrir la totalidad de las abejas. Utilizando formol, la muestra se conserva
por meses sin alterar el análisis posterior.
Según la cantidad promedio de esporos, por abeja, el resultado se expresa en nivel de infestación: débil, mediano o fuerte.

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

31

�Clasificación según resultado del conteo
Nº de esporas por abeja

Nivel de infestación

Entre 0 y 500.000

DEBIL

Entre 500.000 y 1.000.000

MEDIANO

Más de 1.000.000

FUERTE

b) Método de Cornejo-Rossi
Son suficientes 35 abejas, mayores de 10 días de edad, tomadas de la piquera, conservadas en frío,
con orificios en la tapa del frasco.
Según la cantidad de esporos por mm 3, el resultado se expresa en niveles de infestación de 1 a 5.
Clasificación según Cornejo-Rossi
Nivel de infestación

Nº de esporas por mm3

Nivel 1

10.000 a 100.000

Nivel 2

100.000 a 600.000

Nivel 3

600.000 a 800.000

Nivel 4

800.000 a 1.000.000

Nivel 5

Superior a 1.000.000

4.9. Tratamiento y Control
Debido a la extensión de ciertas prácticas de manejo para la profilaxis de otras enfermedades como la
loque americana, mediante la eliminación del material inerte de las esporas de esta bacteria, se
eliminan también los de Nosema.
La decisión de aplicar un tratamiento dependerá del nivel de infestación arrojado por cualquiera de las
dos técnicas de laboratorio. El resultado del recuento debe relacionarse con las condiciones de producción, estado general de las colmenas y medio ambiente, como los aspectos de manejo, estrés nutricional,
ciclos de floración, etc.
Generalmente, aplicar las prácticas preventivas (Punto 4.10) resulta suficiente para evitar la aparición
de la enfermedad, no obstante, ante altos niveles de infestación todas las colonias del colmenar deberán recibir tratamiento medicamentoso.
Para el tratamiento se debe administrar algún producto veterinario aprobado por SENASA, elaborado
con el principio activo fumagilina, antibiótico que hasta el momento resultó ser el que presenta mayor
eficacia.
4.10. Prevención
Es posible prevenir la aparición de la enfermedad o lograr mantener niveles de infección de Nosema
por debajo de los límites que llegan a afectar el correcto desarrollo de las colonias y la disminución en
la producción de miel debido el aumento del consumo de las reservas.
Entre las medidas preventivas se recomienda:
Renovar material anualmente: esterilizar el material al inicio de cada temporada, reemplazar los
panales de cría frecuentemente, eliminando los panales negros, etc.
Controlar la temperatura y la humedad: evitar la sombra en forma permanente, evitar formar núcleos
al final de temporada, evitar la inundación y condensación de agua dentro de las colmenas, etc.
Manejo nutricional: asegurar la disponibilidad de polen a fin de lograr la acumulación de reservas
proteicas para el invierno, asegurar una distribución racional de los jarabes azucarados durante el
invierno.
Ingreso a la invernada: procurar salir del otoño con un excelente estado sanitario y, en lo posible,
con reinas nuevas.

32

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Determinar periódicamente el nivel de infestación: muestrear el 10% de las colmenas del apiario,
de manera individual, en otoño y en primavera, evaluando en cada caso, la aplicación o no de
tratamiento medicamentoso.
4.11. Procedimiento ante la sospecha
En caso de sospecha o denuncias, se pondrán en práctica las medidas generales habituales para la
prevención de epizootias (aislamiento del asentamiento, toma de muestras y envío al laboratorio autorizado, denuncia obligatoria).
La investigación consistirá en recolectar muestras de abejas adultas (tomadas de la piquera) y enviarlas al laboratorio para el diagnóstico cuantitativo. De acuerdo a los resultados y otros factores ambientales, se determinará la necesidad de aplicar un tratamiento.
Comprobado el diagnóstico, se creará en torno al emplazamiento afectado una zona de aislamiento de
1,5 km de radio, en la que no se permitirá el tránsito de abejas, debiendo someterse todas las colmenas y asentamientos en ella ubicados a subsiguientes investigaciones y tratamientos correspondientes.
5. Ascophaerosis
5.1. Características
Es una enfermedad micótica provocada por un hongo de la especie Ascophaera que afecta a las larvas
de las abejas entre los 3 y 4 días de edad. Fundamentalmente a las crías de zánganos, en segundo
término a las de obreras y ocasionalmente a las que darán origen a las reinas. También se la llama Cría
Encalada, Cría de Tiza, Cría Calcárea o Chalkbrood.
Los hongos por sí solos no causan daño y difícilmente maten a la colonia afectada. La cría yesificada se
manifiesta por la presencia de factores predisponentes como la humedad, bajas temperaturas, mala
ventilación y escasez de reservas proteicas. Las colonias débiles y pequeñas son las más susceptibles
pues en ellas aparecen todos estos factores.
Existen otros factores de tipo yatrogénico (provocados por el apicultor) como el uso indiscriminado de
antibióticos que afecta la flora banal de las abejas provocando un desequilibrio que aprovecha el hongo
para infectar, y la falta de renovación de panales, entre otros.
5.2. Presentación
Está presente en prácticamente todos los países en los que se practica la apicultura, exceptuando
algunos de Centro América en los que aún no se ha descripto. En Argentina se la detectó por primera
vez en el año 1980.
Si bien esta enfermedad, no se la considera importante, últimamente ha aumentado la incidencia,
convirtiéndose en un problema de cierta relevancia económica.
5.3. Etiología
El hongo Ascophaera fue descubierto a comienzos del siglo pasado aunque recién fue descripto en
1921 bajo otros nombres. Recién en el año 1955 Spiltoir y Olive reclasificaron al hongo dándole el
nombre de Ascophaera.
Este hongo pertenece a la clase de los aschomicetos, que se reproduce heterotálicamente cuando los
micelios entran en contacto entre sí, originando los esporos que son la forma infectante de la enfermedad. Los micelios son de color blanco mientras que los esporos lo son oscuros.
Se han descripto hasta el momento unas ocho especies de hongos que pueden aparecer en la colmena.
Muchas de ellas son saprófitas que viven a expensas del alimento larval o bien de las deyecciones, y

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

33

�otras aparecen como patógenas como es el caso de Ascophaera y los Aspergillus (fumigatus, niger,
flavus) agentes causales de la Stone Brood o Cría de Piedra.
Se han descripto hasta hoy, dos variedades del hongo Ascophaera con poder patógeno sobre Apis
mellifera: Ascophaera major (Skou, 1972) cuyos esporos miden de 3 a 4 micras de diámetro; y el
Ascophaera apis (Spiltoir y Olive, 1955), de esporas más pequeños, entre 1 y 2 micras de diámetro.
Ambas especies son capaces de producir los síntomas de la enfermedad, aunque la más común es la
variedad apis. Estas variedades de Ascophaera no pueden reproducirse entre sí.
5.4. Patogenia
El agente ingresa a la colmena acarreado por las abejas pecoreadoras. También se ha comprobado que
los ácaros varroa serían portadores de esporos fúngicos. Sin embargo, la sola presencia del hongo en
las colmenas no significa que se desarrollará la enfermedad. Para que la Cría Yesificada se manifieste,
hace falta que se presenten los factores predisponentes antes mencionados, principalmente humedad
y temperatura que favorezca el crecimiento del hongo (entre 20 y 30ºC).
Las larvas de mayor susceptibilidad son las de 3 y 4 días de edad, principalmente las de zánganos, no
por una cuestión biológica, sino simplemente porque se encuentran en la periferia de los marcos donde
la temperatura por lo general es menor.
Las larvas ingieren los esporos inoculados por las nodrizas junto con el alimento larval. Al ser ingeridos,
una vez en el intestino medio, específicamente en el extremo posterior, germinan y se inicia el crecimiento del micelio.
El micelio atraviesa la pared intestinal y buscando el oxígeno necesario para su desarrollo, rompe el
extremo posterior de la larva dejando por lo general inafectada la cabeza. Cuando esto sucede se
forman los cuerpos fructíferos en la superficie exterior de la larva muerta. Las Ascophaeras no se
multiplican en abejas adultas.
Las larvas mueren por ascophaerosis, por lo general, 6 o 7 días después de infectadas, cuando las
celdas ya fueron operculadas. Los cadáveres aparecen al principio con un aspecto esponjoso y tume factas, adquiriendo la forma hexagonal de la celda. Más tarde se encogen y endurecen, tomando la
consistencia y el aspecto de un pedazo de yeso o tiza.
Una vez que las larvas mueren y endurecen, los esporos se agrupan en ascos y a su vez se encierran
en quistes que tienen un diámetro entre 50 y 140 micras. Los esporos son muy resistentes en el medio
ambiente, pueden sobrevivir hasta 15 años.
5.5. Factores predisponentes
Humedad y temperatura: Exceso de humedad, bajas temperaturas, cambios bruscos de temperatura, mala ventilación, etc.
Escasez de reservas proteicas.
Colonias débiles y pequeñas: desequilibrio entre crías y nodrizas.
Situaciones de estrés dentro de la colmena: falta de miel, carencia de polen, cese en la entrada de
néctar, etc.
Uso indiscriminado de antibióticos: provoca un desequilibrio afecta la flora banal de las abejas
provocando que aprovecha el hongo para infectar.
Manejo: falta de renovación de panales de cría.
5.6. Cuadro clínico
Como ya se ha mencionado, lo más probable es que la enfermedad se presente en aquellas colmenas
débiles o pequeñas. Sin embargo si las condiciones ambientales son óptimas para el desarrollo del

34

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�hongo, puede afectar, aunque con menor gravedad, cualquier tipo de colmena.
Es una enfermedad estacional. La época en que empiezan a visualizarse los signos es al principio de la
temporada, cuando se inicia la postura y el número de abejas aún no es suficiente para atender las
crías, regular la temperatura y ventilar todo exceso de humedad.
Antes de abrir las colmenas, podemos detectar la enfermedad por la presencia de momias en las
piqueras, consecuencia del comportamiento de limpieza de algunas colonias.
En los marcos de crías se ven larvas muertas momificadas, operculadas o no. Algunas momias presentan un color blanquecino correspondiente a los micelios, mientras que otras tienen un color oscuro que
indica la presencia del hongo en su estado infectante, el de esporo.
En las colonias gravemente afectadas, encontramos muchas celdas con restos larvales duros y sueltos.
Al agitar estos marcos reproducimos un ruido característico.
5.7. Diagnóstico
El diagnóstico clínico a campo es suficiente para determinar la presencia de la enfermedad. Sin embargo hay posibilidades de realizar en laboratorio un frotis húmedo para visualizar los quistes y los esporos. También puede confirmarse el diagnóstico por medio de cultivos del material patógeno en laboratorio especializado, en los que desarrollarán abundantes cuerpos fructíferos.
5.8. Tratamiento y prevención
No existe un tratamiento específico para el control de esta enfermedad. Por lo general se produce la
curación espontánea de la colmena cuando la colonia logra eliminar las momias y se equilibran los
principales factores que desencadenaron la enfermedad.
Dada la poca importancia relativa de la Cría Yesificada, no se han realizado muchos ensayos que
permitan determinar la eficacia de los productos químicos para tratarla. Por otro lado muchos intentos
han fracasado por la susceptibilidad de la abeja a los productos y la inestabilidad de los mismos. Hay
muchos productos antifúngicos pero que a la vez inhiben la formación de quitina en la abeja por lo que
no se recomiendan.
Durante los últimos años se han ensayado fumigaciones con algunos desinfectantes como el óxido de
etileno en diferentes concen- traciones (2% durante 24 hs.; 3% durante 6 hs. y 7% durante 1 hora),
amonios cuaternarios, formal- dehído al 4%, Timol al 0,7%, ácido acético glacial al 80% e inclusive
simples soluciones jabonosas.
Más importante que los tratamientos con productos químicos es adoptar medidas de manejo que
orienten a reducir los factores de riesgo y la carga patógena, como al mantenimiento de la salud
general de la colonia.
Dentro de las principales pautas de manejo, tanto para tratar como para prevenir la enfermedad, se
pueden mencionar las siguientes:
Quemar los panales afectados y retirar las momias de los pisos que actúan como reservorio de los
esporos fúngicos.
Eliminar de la cámara de cría los panales viejos.
No intercambiar panales entre colmenas enfermas y sanas.
Rociar jarabe estimulante sobre los marcos de cría afectados para favorecer la limpieza de las
momias dentro de las celdas.
Regular el espacio de la colmena para evitar la condensación de humedad y lograr la temperatura
óptima.
Suministrar suplementos proteicos si las reservas de polen son insuficientes.

Manual de Procedimientos / Trámites en apicultura

35

�Evitar el enfriamiento de la cría: No colocar marcos de cría operculada en colmenas débiles o
levemente afectadas, no retirar abejas adultas de colonias enfermas y débiles, ni darles crías extra
para desarrollar, evitar revisar colmenas y núcleos en días fríos.
Orientar la piquera de manera de evitar los vientos fríos.
Cambiar las reinas de colmenas afectadas por reinas nuevas.
La selección de material vivo por aptitud de limpieza, al igual que en la prevención de otras enfermedades apícolas, hace a las colonias más tolerantes a la cría yesificada.
6. Apiarios abandonados
La denuncia de apiarios abandonados será motivo de alerta sanitario pues resultan un potencial riesgo
de difusión de enfermedades. Deben ser inspeccionados por la autoridad veterinaria o por quien ésta
designe y acompañe. Tener en cuenta que debe confirmarse la veracidad sobre el abandono de las
colmenas antes de decidir el destino de las mismas. En caso de encontrar colmenas enfermas se
procederá a su destrucción o saneamiento. Las colmenas sanas podrán ser donadas de acuerdo al
criterio del veterinario oficial, posibilidades y recursos disponibles.
7. Enfermedades Exoticas
7.1 Introducción
Una enfermedad exótica es una enfermedad que nunca fue detectada en una región o país determinado. De la cual no fueron observados sus signos clínicos ni su agente etiológico. Las plagas parasitarias
descriptas en esta sección son consideradas exóticas en nuestro país.
Su condición de “exóticas”, sumado a la poca información sobre su comportamiento, hace que se
desconozca la magnitud de los daños que ocasionaría la aparición de alguna de ellas en nuestro país.
En caso que esto ocurriese, solamente una rápida y efectiva reacción de la comunidad junto a la
autoridad sanitaria podrían minimizar las gravísimas consecuencias.
A través de la Resolución 422/03, las enfermedades exóticas de todas las especies animales se encuentran incorporadas al grupo de enfermedades referidas en el artículo 4º del Reglamento General de
Policía Sanitaria, aprobado por Decreto de fecha 8 de noviembre de 1906, reglamentario de la Ley Nº
3959. El mismo, dice: “Todo propietario o persona que, de cualquier manera, tenga a su cargo el
cuidado o asistencia de animales atacados por enfermedades contagiosas o sospechosos de tenerlas,
está obligado a hacer inmediatamente la declaración del hecho a la autoridad local que los reglamentos
sanitarios determinen”. En este caso, la autoridad sanitaria será la Oficina Local SENASA, el Programa
de Control de Enfermedades, autoridades municipales o provinciales.
El hecho de no denunciar o no notificar a la autoridad sanitaria este evento (sospecha o presencia) no
significa que la enfermedad o plaga desaparezca o no exista. Por el contrario, impide la realización de
las acciones sanitarias necesarias para evitar la difusión del foco. Las consecuencias sanitarias no sólo
se manifestarán en el colmenar detectado inicialmente, sino en colmenares de los alrededores, inclusive hasta en todo el territorio nacional.
Como se mencionó anteriormente, el ingreso a nuestro país de alguna de ellas podría ocasionar graves
consecuencias sanitarias y pérdidas económicas incalculables. Además, esta nueva condición perjudicaría fuertemente la comercialización de nuestros productos apícolas en el exterior.

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�7.2 Procedimiento ante la sospecha o presencia
En caso de sospechar o detectar la presencia de alguna de estas plagas parasitarias se procederá de
acuerdo a la legislación vigente sobre la notificación de enfermedades denunciables (Ley Nº 3959 del
año 1906 y la Res. SENASA 422/02):
Notificación: se realizará de forma inmediata a la Oficina Local del SENASA, al Programa de
Control de Enfermedades de las Abejas de SENASA Central, a las autoridades sanitarias provinciales o municipales.
Inspección oficial del apiario: se realizará una investigación epidemiológica exhaustiva para
identificar a todos los apiarios expuestos al riesgo.
Interdicción e inmovilización: Se efectuará el aislamiento, vigilancia, identificación de las colmenas enfermas, saneamiento. Asimismo, no se permitirá la salida ni entrada de ningún material
apícola vivo ni materiales inertes en la zona o región declarada como infectada.
Comunicación del evento a las otras regiones
Toma de muestras: En todos los casos se tomarán muestras, se acondicionarán y enviarán al
Laboratorio Central de SENASA
Inspección e inmovilización de apiarios vecinos: No se permitirá el movimiento, salida o entrada
de material vivo ni material inerte dentro de un radio de 3 km a partir del foco primario. Se
inspeccionarán todos los apiarios dentro de ese radio.
Confirmación del diagnóstico
Saneamiento: en caso de confirmarse el diagnóstico, se procederá a la destrucción in situ del
material infectado. Según el artículo 24º de la Ley, el productor tendrá derecho a exigir una
indemnización en dinero, igual al valor de los animales o materiales perdidos. También se deberá destruir o desinfectar toda construcción u objetos que hayan estado en contacto con las
colmenas enfermas o que sirvan como vehículo de contagio.
Levantamiento de la interdicción: sucederá en tiempo variable, lo decidirá el Servicio Veterinario
según la enfermedad, período de incubación, permanencia en el ambiente, cantidad de colmenas afectadas, resultado de las inspecciones, etc.
7.3 Infestación por Tropilaelaps clareae
7.3.1 Características generales y distribución
Tropilaelaps clareae es un ectoparásito que afecta a la cría de las abejas. Son ácaros que dependen
de la cría de las abejas para alimentarse y reproducirse. No son capaces de alimentarse de las
abejas adultas debido a que sus quelíceros son primitivos y no están desarrollados para ello. Por
ese motivo, en áreas del mundo donde hay corte de postura, los ácaros no pueden sobrevivir, ya
que no resisten más de 7 días sin la presencia de cría. Por lo tanto, la mayor incidencia de esta
parasitosis se presenta en países con climas cálidos que mantienen todo el año, o gran parte del
año, cría en las colmenas.
Se encuentra ampliamente distribuido en el sudeste asiático, donde parasita a su huésped original,
Apis dorsata. Fue descripta por primera vez en Apis mellifera en Filipinas (Delfinado y Baker) en el
año 1961 y ha sido encontrada también en Afganistán, China y otros países asiáticos. Hasta el
momento, no fue notificada su presencia en Occidente.
7.3.2 Agente etiológico
Son ácaros de color entre castaño y castaño oscuro y se encuentran cubiertos de pelos. Poseen una
parte dorsal dura, donde se insertan los pelos, y una zona ventral compleja, que es blanda y que

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

37

�contiene los aparatos bucal, respiratorio, excretor y reproductor. La hembra adulta mide 1 mm de
largo por 0,5 mm de ancho. Se hincha considerablemente cuando se alimenta. Normalmente mide
0,3 mm y llega a aumentar hasta 1 mm. Los machos son tan grandes como las hembras aunque
más blandos en su parte superior.
7.3.3 Ciclo biológico
El ciclo reproductivo es similar al del ácaro Varroa destructor. Desde el estadio de huevo a adulto
transcurren seis días. La hembra Tropilaelaps, luego de una breve etapa forética, ingresa a la celda
a punto de ser operculada. El primer huevo es puesto aproximadamente a las 48 hs. después de
producirse el cierre de la celda. Las hembras colocan entre 1 a 4 huevos por celda. Cuando la abeja
emerge, los ácaros hembras fecundadas salen junto con ella, pero ante la imposibilidad de alimentarse de la abeja adulta, ingresan inmediatamente a una nueva celdilla, continuando así su reproducción. No existe marcada preferencia por las celdas de la cría de los zánganos, como ocurre con
el ácaro Varroa destructor. El hecho de no poder fijarse a la abeja, sumado a la dependencia de la
cría hace que la etapa forética sea muy breve (Promedio: 1,6 días)
7.3.4 Equilibrio Huésped-Parásito
Como se mencionó anteriormente, Apis dorsata es el huésped original. En general, debido al equilibrio huésped-parásito, las infestaciones en este biotipo suelen ser leves. La abeja es capaz de
destruir al ácaro por sus propios medios, siendo frecuente encontrarlos muertos en el piso de la
colmena.
En cambio, el daño que podría ocasionar en una colonia de A. Mellifera es severo. En abejas adultas
podrían verse consecuencias en infestaciones menores a las que necesita la varroasis para manifestarlas. Por este motivo, en regiones donde conviven ambas enfermedades predominaría la infestación con Tropilaelaps.
7.3.5 Signos clínicos
Machos y hembras adultos pueden observarse fuera de las celdas de cría, moviéndose libremente
sobre los cuadros y piso de la colmena. Son fácilmente desprendidos y observados si se sacude el
material.
Signos tempranos de la infestación suelen pasar desapercibidos, pero el crecimiento de la población
de ácaros alcanza rápidamente niveles que provocan una alta mortandad de colmenas.
Cuando la infestación es grave, las larvas se encuentran morfológicamente alteradas. Las pupas
infectadas pueden presentar manchas oscuras, principalmente en las extremidades. La cría presenta una distribución salteada y las adultas nacen con signos similares a los provocados por Varroa
destructor: abdomen acortado, alas y patas deformes, etc.
7.3.6 Transmisión
La transmisión se produce a través de: pillaje, deriva, intercambio de material vivo, movimiento de
abejas y crías, etc. El ácaro también puede actuar como vector para la transmisión de agentes
virales.
7.3.7. Diagnóstico
7.3.7.a Diagnóstico clínico
Al tratarse de una enfermedad exótica, resulta de suma importancia reconocer la enfermedad lo
antes posible. El diagnóstico clínico consiste en la observación detallada de los cuadros de cría,
los marcos, el piso, piso-trampa, interior de las celdas (desopercular), en busca de la presencia
del parásito adulto. Por otro lado, en infestaciones graves, además de observar el ácaro se
evidenciarán los signos clínicos antes descriptos.

38

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�7.3.7.b Diagnóstico químico
Es similar al efectuado para la detección de Varroa destructor. Luego de la aplicación de un
producto químico adecuado se recolectan los parásitos que caen en una bandeja con vaselina
previamente colocada en el piso.
7.3.7.c Diagnóstico diferencial
En todos los casos se debe realizar el diagnóstico diferencial con Varroa destructor, con el cual
existen evidentes diferencias morfológicas.
7.3.8 Toma de muestras
Para la confirmación del diagnóstico de Tropilaelaps clareae se enviará un trozo de panal qu e
contenga la cría con el parásito sospechoso en un frasco de boca ancha con formol al 4% para su
identificación taxonómica. En caso de recolectar ácaros se conservarán en agua y alcohol al 50% o
formol 4%.
7.3.9 Tratamiento
7.3.9.a Manejo sanitario
El control de este parásito apuntará a la necesidad que tiene el ácaro de alimentarse de la cría.
Una vez desaparecida ésta, los ácaros morirán en un tiempo variable.
Las colmenas infestadas se tratarán mediante la remoción de la cría: Se colocan los cuadros con
cría en un nuclero y luego de que emerjan las abejas, se dejan transcurrir seis días más para
devolverlas a la colonia.
Otra alternativa es enjaular las reinas durante 21 días. Se recomienda realizar esta maniobra al
final de la entrada de néctar de manera de minimizar las pérdidas.
7.3.9.b Control químico
Los químicos que controlan Varroa destructor son adecuados para Tropilaelaps spp, aunque los
tratamientos mediante fumigación no son aconsejables porque sólo afectan al ácaro en fase
forética, no siendo muy efectivos en el caso de Tropilaelaps. Aparentemente el ácido fórmico
resulta ser el principio activo más efectivo para el control químico debido a su capacidad para
penetrar a través de los opérculos.
7.4 Aethina Tumida Murray (Pequeño escarabajo de las colmenas)
7.4.1 Características generales y distribución
Aethina tumida es un coleóptero, también llamado “Pequeño escarabajo de las colmenas”. Es originario de las regiones tropicales y sub-tropicales de Africa. Fuera de Africa fue detectado en los
Estados Unidos (Georgia y Florida - año 1998), en Egipto (2000), en Australia (Sidney - 2002) y
Canadá (2003).
Una parte fundamental de su ciclo reproductivo transcurre dentro de las colmenas de las abejas
provocando la destrucción total de la misma. Son escarabajos voladores de color negro que miden
entre 5 y 7 mm de largo y de 3 a 4,5 mm de ancho.
7.4.2 Ciclo biológico
El ciclo biológico tiene una duración que varía entre 31 a 81 días. El escarabajo adulto ingresa
volando a las colmenas, atraído por la miel y la cría. Allí encuentra el lugar y el alimento necesario
para iniciar su ciclo reproductivo. Colocan uno o varios huevos (similares a los de las abejas) en las
celdas de los panales. Eclosionan larvas alargadas y de color blanquecino que llegan a medir hasta
10 mm de largo. Las larvas cavan galerías en los panales mientras consumen miel, cría y polen.
Luego de 10 a 16 días, el desarrollo de la larva finaliza, pasando al estadio de pupa. Esta abandona
la colmena, dejándose caer y enterrándose en la tierra. Durante 3 a 4 semanas, enterrada aproxi-

Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

39

�madamente entre 10 y 20 cm de la superficie, la pupa sufrirá su metamorfosis dando como resultado a un adulto. Al desenterrarse, el escarabajo adulto es de color amarillento, luego se convierte
en rojizo, marrón claro, luego marrón oscuro hasta llegar a negro. Estos adultos copularán, y las
hembras fecundadas reiniciarán el ciclo ingresando a nuevas colmenas.
7.4.3 Diagnóstico
Durante la revisación de la colmena pueden observarse una gran cantidad de escarabajos moviéndose a gran velocidad por los panales, en el piso de las colmenas, en las zonas más oscuras o entre
los cabezales de los marcos. El diagnóstico consiste en la observación del escarabajo adulto, sus
huevos, sus larvas y/o los daños que ocasiona en la colmena.
7.4.4 Daños
Cuando las larvas comienzan a cavar galerías y destruir los cuadros, derraman la miel que, al
mezclarse con sus deyecciones, fermenta y despide un olor similar a naranjas en descomposición
que resulta repelente para las abejas. La colonia atacada, finalmente, abandona la colmena.
7.4.5 Toma de muestras
A los fines de realizar la identificación taxonómica se deberá enviar al laboratorio el/los ejemplares
sospechosos en un recipiente que contenga: alcohol y agua 50% o formol al 4%.
7.4.6 Transmisión
El escarabajo puede trasladarse a través de su vuelo, por trashumancia, intercambio de material
vivo o inerte, comercialización de frutas (kiwi, bananas, melón) y verduras, a través del comercio
de plantas con tierra.
7.4.7 Control
En los países que poseen esta plaga, el cumafós parece ser hasta el momento, el único principio
activo capaz de destruir a los escarabajos. Sin embargo es conveniente atenerse a medidas profilácticas.
7.4.8 Medidas preventivas
Mantener la limpieza alrededor de las colmenas: desmalezado, higiene general del apiario.
No apilar alzas con miel con aberturas que permitan la entrada del escarabajo (sin abejas
guardianas se facilita la introducción)
Evitar falsas piqueras
Seleccionar líneas genéticas con alto comportamiento higiénico
Remover la tierra cercana a las colmenas con el fin de interrumpir el ciclo del escarabajo.
Información Adicional
Puede obtenerse información actualizada (listado de productos, novedades, legislación aplicable, etc. )
de las páginas web de SENASA y SAGPyA (www.senasa.gov.ar y www.alimentosargentinos.gov.ar respectivamente).
O bien con los responsables del Programa de control de Enfermedades de las Abejas al siguiente
correo electrónico: apicultura@senasa.gov.ar

40

Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria - SENASA

�Manual de Procedimientos / Enfermedades de las abejas

41

�ANEXO III

INSCRIPCION EN EL REGISTRO DE ESTABLECIMIENTOS HABILITADOS
PARA LA PRODUCCION Y COMERCIALIZACION DE
MATERIAL APICOLA VIVO
RENAPA N°

Fecha: ............../................./ ...................

PROPIETARIO
Nombre y Apellido o Razón Social: ..................................................................................................................................
DNI/CUIL/CUIT: .......................................................
Domicilio:

........................................................................................................................................................................

Pdo./Dpto.: ..................................................................Cod.Postal: ................... Provincia: ..............................................
Tel/Fax N° ............................................................................... E-Mail: ............................................................................
ESTABLECIMIENTO
Razón Social: ................................................................................................. CUIT: .......................................................
Ubicación:

........................................................................................................................................................................

Pdo./Dpto.: ..................................................................Cod.Postal: ................... Provincia: ..............................................
Tel/Fax N° ............................................................................... E-Mail: ............................................................................
Cantidad de Apiarios Afectados a la Producción de Material Vivo: .....................................
TIPO DE PRODFCCION
Reinas

Celdas Reales

Núcleos

Paquetes

Otros: ................................

ESTIMACION DE LA PRODFCCION ANFAL
Reinas

Celdas Reales
Paquetes

Otros: ................................

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

CORRESPONSABLE SANITARIO
Inspector Sanitario Apícola: .............................................................................................................................................
DNI N° ......................................................................

Acreditación SENASA N° ..........................................

..............................................................................

Firma del Interesado
C.218

Aclaración: ................................................................

�ANEXO V

INSPECCION SANITARIA
ESTABLECIMIENTO APICOLA DE PRODFCCION Y COMERCIALIZACION DE
MATERIAL VIVO

INSPECCION N°

Lugar y Fecha: .................................................................

ESTABLECIMIENTO
Nombre o Razón Social: ....................................................................................................................................................
Apiario N°: ..............................................................

Cantidad de Colmenas .............................................

Habilitación N° ........................... Propietario:....................................................................................................................
DIAGNOSTICO CLINICO A CAMPO
Loque Americana
Cria Yesificada

Loque Europea

Varroasis

Nosemosis

Otras: .............................

Cantidad de Colmenas Afectadas (aclarar enfermedad y totalidad de colmenas inspeccionadas): ........................................
...........................................................................................................................................................................................
...........................................................................................................................................................................................
ENVIO DE MFESTRAS A LABORATORIO
...........................................................................................................................................................................................
...........................................................................................................................................................................................

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
................................................................................................................................................................................................ ............
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

INSPECTOR ACTFANTE

OFICINA LOCAL DE SENASA

..............................................................................

Firma

C.219

Aclaración:
....................................................................................
Firma y Sello del Responsable

................................................................

Acreditación SENASA N° .........................................

�ANEXO VI

ENVIO DE MUESTRAS
ESTABLECIMIENTO APICOLA DE PRODFCCION YCOMERCIALIZACIONDE
MATERIAL VIVO
RENAPA N°

Lugar y Fecha: ........................................................................

ESTABLECIMIENTO
Nombre o Razón Social: ....................................................................................................................................................
Propietario:........................................................................................................................................................................
Dirección: ........................................................................................................................................................................
Tel/Fax N° ............................................................................... E-Mail: ............................................................................
MFESTRAS
Números: ..........................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
DIAGNOSTICO LABORATORIAL
ENFERMEDAD: ...............................................................................................................................................................................
RESULTADO:

Positivo

Negativo

Métodos de Diagnóstico Empleados: ...............................................................................................................................................
...............................................................................................................................................................................................................

FECHA DE EMISION

................./......................................../..........................

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
......................................................................................................................................................... ...................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

INSPECTOR SANITARIO

..............................................................................

TECNICO ACTFANTE DILAB

..............................................................................

Firma

Firma

Aclaración: ................................................................

Aclaración: ................................................................

DNI N° .............................................
C217

DNI N° .............................................

Remitir Resultaao a la Oficina Local Corresponaiente a la Jurisaicción ael Establecimiento

DQCUMENTQ VALIDQ PQR 30 DIAS A PARTIR DE LA FECHA DE TQMA DE MUESTRA

�ANEXO V

NOTIFICACION DE INGRESO DE MATERIAL APICOLA
VIVO AL ESTABLECIMIENTO

RENAPA N°

Lugar y Fecha: ...............................................................

ESTABLECIMIENTO
Nombre o Razón Social: ..................................................................................................................................
Habilitación N°: ................................................................................................................................................................
Propietario o Responsable: ................................................................................................................................................

MATERIAL VIVO INGRESADO
Indique cantidad, tipo y subespecie: ...................................................................................................................................
...........................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................
..........................................................................................................................................................................................
Fecha de Ingreso: ............../................../.............. Origen del Material: .............................................................................
Importación

Mercado Interno

País de Origen: ............................................. Establecimiento Productor: ..........................................................................
Localidad: .......................................................................................................... Provincia: ..............................................
Nombre del Propietario o Responsable: ..............................................................................................................................
EN CASO DE CORRESPONDER A MATERIAL IMPORTADO, SOLO INDIQFE EL PAIS DE ORIGEN Y EL NOMBRE DEL
ESTABLECIMIENTO PRODFCTOR

Observaciones: .............................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................
............................................................................................................................................................................................................

..............................................................................

Firma del Propietario o Responsable
Aclaración: ................................................................
C.220

�Inspección correspondiente a OTOÑO/PRIMAVERA del Año

CANTIDAD DE

Apicultores Asesorados

Colmenas Inspeccionadas

Apiarios Inspeccionados

COLMENAS ENFERMAS

Loque Americana

Cantidad Total

Varroasis

Otras: .......................................................................................................................................................................................................................................................... .............
TOMA Y ENVIO DE MUESTRAS

Muestras Emitidas Loque Americana

Varroasis

.....................................................................................................................
Lugar y Fecha

Nosema

Otras

...............................................................................
Firma y Sello Inspector

��</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicaciones SENASA</text>
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                <text>Dirección de Luchas Sanitarias Programas de Control de Enfermedades de las Abejas</text>
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                <text>El presente documento se dirige principalmente a los agentes sanitarios acreditados (Inspector Asesor Sanitario Apícola), veterinarios de las Oficinas Locales de la Dirección Nacional de Sanidad Animal, profesionales privados, sectores interesados y a las autoridades provinciales, municipales y nacionales locales; por tanto, se centra en aspectos operativos del Programa Nacional de Control de Enfermedades de las Abejas.</text>
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&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.1 Características&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.2 Presentación&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.3 Patogenia&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.4 Diagnóstico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.5 Cuadro clínico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.6 Etiología&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.7 Proceso epizoótico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.8 Reservorios de gérmenes&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.9 Transmisión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.10 Población hospedadora&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.11 Prevención y lucha&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.12 Tratamiento&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.12.1 Recuperación del Material Vivo&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;a. Trasiego Directo&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;b. Trasiego Doble&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.12.2 Recuperación del Material Inerte&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;a. Calor - Fuego Directo&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;b. Calor - Inmersión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;c. Calor y Presión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;d. Químicos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;e. Irradiación 1.12.3 Eliminación del material inerte&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.12.4. Tratamiento medicamentoso&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.13. Procedimientos ante la denuncia&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.14. Procedimiento de atención de focos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;1.15. Toma y remisión de muestras&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2. LOQUE EUROPEA&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.1 Características 2.2 Presentación&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.3 Diagnóstico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.4 Etiología&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.5 Reservorios de gérmenes&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.6 Población hospedadora&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.7 Prevención y lucha&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;2.8 Procedimientos ante denuncias, sospechas o focos 3. VARRAOSIS&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.1 Características&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.2 Presentación&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.3 Daños Indirectos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.4 Etiología&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.5 Ciclo Biológico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.6 Cuadro clínico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.7 Diagnóstico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.7.1 Prueba del frasco&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.7.2 Conteo de ácaros caídos mediante piso&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.7.3 Conteo de larvas sobre un panal de cría&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.7.4 Método químico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.8 Difusión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.9 Reservorios de parásitos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.10 Transmisión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.11 Población hospedadora&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.12 Prevención y lucha&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.13 Tratamiento&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.13.1 Control químico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.13.2 Formas de acción de los acaricidas&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.13.3 Formas de administración&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14 Control de la Varroasis&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14.1 Pautas para el Control de la Varroasis&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14.2 Plan estratégico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14.2.a Rotación de los Principios Activos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14.2.b Evitar los Residuos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14.2.c Evaluación del Nivel de Infestación&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.14.2.d Tratamiento Zonal Coordinado&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.15 Plan de Curas&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.16 Procedimientos ante la denuncia&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;3.17 Procedimientos ante sospechas&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4. NOSEMOSIS&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.1. Características&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.2. Daños directos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.3. Daños Indirectos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.4. Etiología&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.5. Población susceptible&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.6. Patogenia&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.7. Transmisión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.8. Diagnóstico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.9. Tratamiento y Control&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;4.10. Prevención&lt;br /&gt;4.11. Procedimiento ante la sospecha&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5. ASCOPHAEROSIS&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5.1. Características&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5.2. Presentación&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5.3. Etiología &lt;br /&gt;5.4. Patogenia&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5.5. Factores predisponentes&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5.6. Cuadro clínico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;5.7. Diagnóstico &lt;br /&gt;5.8. Tratamiento y prevención&lt;br /&gt;6. APIARIOS ABANDONADOS&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7. ENFERMEDADES EXOTICAS&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.1 Introducción&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.2 Procedimiento ante la sospecha o presencia&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3 Infestación por Tropilaelaps clareae&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.1 Características generales y distribución&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.2 Agente etiológico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.3 Ciclo biológico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.4 Equilibrio Huésped-Parásito&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.5 Signos clínicos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.6 Transmisión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.7. Diagnóstico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.7.a Diagnóstico clínico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.7.b Diagnóstico químico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.7.c Diagnóstico diferencial&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.8 Toma de muestras&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.9 Tratamiento&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.9.a Manejo sanitario&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.3.9.b Control químico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4 Aethina Tumida Murray (Pequeño escarabajo de las colmenas)&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.1 Características generales y distribución&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.2 Ciclo biológico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.3 Diagnóstico&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.4 Daños&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.5 Toma de muestras&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.6 Transmisión&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.7 Control&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;7.4.8 Medidas preventivas&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;INFORMACION ADICIONAL&lt;/div&gt;</text>
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                    <text>Programa de Control de Enfermedades de las Abejas
apicultura@senasa.gov.ar

Año 2010

RECOMENDACIONES PARA EL CONTROL DE VARROOSIS
El contenido técnico del presente texto fue revisado y consensuado en el ámbito de la CONASA
(Comisión Nacional de Sanidad Apícola)

La Varroosis es una parasitosis que afecta a las abejas adultas y a sus crías causando serias
pérdidas en la producción apícola del país.
Es causada por un ácaro denominado Varroa destructor. Es un parásito externo que cumple
un ciclo de vida complejo, fijándose a las abejas y succionando su hemolinfa.
Para reproducirse ingresa a las celdas, atacando a la cría y afectando su desarrollo.
El objetivo de las siguientes recomendaciones es brindar a los apicultores una herramienta
técnica, necesaria para disminuir los niveles de infestación de esta parasitosis, evitar la
mortandad de colonias y los riesgos de que permanezcan en la miel residuos de los
productos acaricidas utilizados, por encima de los niveles permitidos.
Existen variadas alternativas de control de esta parasitosis, pero todas ellas relacionadas
con la dinámica reproductiva del ácaro, con las características climatológicas del lugar, la
disponibilidad de productos acaricidas, el tipo de abejas que constituyen a las colonias
afectadas. Por lo tanto, resulta necesario diseñar estrategias de control adaptadas a cada
región en particular.
Aplicando una estrategia de control efectiva logrará:


Disminuir los niveles de infestación de su apiario



Reducir mortandad de colonias



Aumentar su producción y



Evitar el riesgo que permanezcan residuos por encima de los niveles permitidos

ESTRATEGIA DE CONTROL
Toda estrategia de control debe incluir:
A. MONITOREOS PERIODICOS
B. DISEÑO DE LA CURVA POBLACIONAL Y PLAN DE CURA
C. CORRECTA ELECCION DE PRODUCTOS ACARICIDAS
A. MONITOREOS PERIODICOS
La importancia de realizar monitoreos
La carga de ácaros presente en las colmenas nos indica la gravedad de la parasitosis. A su
vez, a través de la carga parasitaria podremos evaluar el éxito de los tratamientos aplicados
y decidir en qué momento y con qué productos nos conviene curar.

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Año 2010

Para ello, se recomienda realizar la “Prueba del Frasco”, considerada sencilla y de bajo
costo. Mediante esta prueba podremos determinar el porcentaje de infestación de ácaros
sobre abejas adultas.
¿Cuándo realizar la “Prueba del Frasco”?
Se deben realizar monitoreos antes, durante y después de la aplicación del tratamiento.
También en momentos clave del ciclo productivo para tomar decisiones en cuanto a la
necesidad de aplicar otros tratamientos, por ejemplo antes de ingresar al período invernal o
al salir del mismo y comenzar una nueva temporada. La muestra de un apiario resulta
representativa cuando se toman muestras individuales del 10% de las colmenas o al
menos 6 muestras por apiario.

CANTIDAD DE COLMENAS

COLMENAS A MUESTREAR

Mas de 60

10%

Menos de 60

6

¿Cómo realizar la “Prueba del Frasco”?

1. Elementos necesarios:
• Frasco de boca ancha
• Agua y alcohol en partes iguales (se agrega antes o después de la recolección de abejas)
• Sistema de colador doble
2. Toma de muestras: Las muestras son individuales de por lo menos el 10% de las
colmenas que conforman el apiario o de 6 colmenas cuando lo conforman menos de 60. La

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Prueba del Frasco estima el porcentaje de infestación en estado forético (infestación sobre
abejas adultas).
Se realiza a partir de la recolección de aproximadamente 300 abejas nodrizas. La muestra
se obtiene tomando el cuadro con una mano, el frasco con la otra y deslizándolo suavemente
de arriba hacia abajo para que caigan las abejas. Se debe recolectar de ambas caras de 3
cuadros diferentes de la cámara de cría. En lo posible, elegir cuadros separados entre sí y
con predominancia de cría abierta.
3. Agitar: Se agitará el recipiente (abejas + alcohol/agua) durante un mínimo de 5 minutos
para favorecer el desprendimiento de los ácaros. Luego lavar la muestra con abundante
agua para evitar que los parásitos queden adheridos a las abejas.
4. Filtrar: el contenido mediante tamiz doble (uno retiene abejas, el otro, con criba más
pequeña, retiene a los ácaros).
5. Conteo: ácaros y abejas por separado.
6. Calcular el % de infestación: dividiendo ácaros sobre abejas y multiplicando por 100.

Ácaros
Abejas

X 100

=

PORCENTAJE DE
INFESTACIÓN

El resultado del monitoreo luego de la correcta acción de un tratamiento acaricida, no
debería superar el 1%. Si fuera superior, se debe tener en cuenta el momento del año, la
cantidad de cuadros con cría y a partir de ello evaluar la posibilidad de aplicar un nuevo
tratamiento.
La lectura de los resultados siempre debe vincularse a la presencia de cría en las colonias y
la posibilidad de que esa cantidad de crías aumente o disminuya; y con ella la población total
de ácaros. Si, por ejemplo, en el mes de octubre en cualquier zona del país se obtiene un
resultado del 2% implica un alerta porque el nido de cría está en plena expansión y las
posibilidades de que la población de ácaros se incremente es muy grande. Si, en cambio, se
obtiene el mismo resultado en el mes de junio, cuando la cantidad de cría disponible es muy
poca y por lo tanto es remota la posibilidad de que los ácaros se reproduzcan, el resultado
del 2% no es tan alarmante.

Es imprescindible realizar los conteos de ácaros previamente, durante y
después del tratamiento; y hacer una correcta interpretación de los resultados.
Se sugiere requerir asesoramiento técnico para la toma de decisiones.

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Año 2010

B. DISEÑO DE LA CURVA POBLACIONAL Y PLAN DE CURA
Curvas poblacionales
La CURVA POBLACIONAL, expresa los cambios que sufren las poblaciones de abejas
durante el año, que a su vez, serán similares a los que sucedan en la población de ácaros.
Al aumentar o disminuir la cantidad de crías de abejas aumentará o disminuirá de igual
forma la reproducción del ácaro.
Esta dinámica puede expresarse en la CURVA POBLACIONAL y nos permitirá, a través de su
análisis, saber o suponer la evolución de la parasitosis y el momento indicado para realizar
los tratamientos correspondientes.
Es por ello que antes de diseñar y aplicar una estrategia se recomienda conocer la curva de
dinámica poblacional de ácaros y abejas de la zona.

CURVA POBLACIÓN MODELO
60000

ABEJAS

50000
40000
30000
20000
10000

ABEJAS

Jun

May

Abr

Mar

Feb

Ene

Dic

Nov

Oct

Sep

Ago

Jul

0

MESES

Curva población modelo. Esta curva representa una región del sudeste de la provincia de Buenos
Aires. A partir de este ejemplo, en cada zona se podrá trazar su propia curva según clima y floración.

Basándonos en la curva de la zona, la entrada principal de néctar y el periodo de carencia
del producto elegido, podremos decidir los momentos adecuados y los tipos de tratamientos
a aplicar. Además, partiendo de curvas poblacionales conocidas, podremos adelantarlas o
prolongarlas ya sea por incentivo de colonias o por trashumancia, y tomar nuevas decisiones
sobre los tratamientos a aplicar.
Tratamientos
Los tratamientos deben programarse de acuerdo a:


Las curvas de población en sus apiarios



La carga parasitaria (Prueba del Frasco) y



La fecha de inicio del flujo principal de néctar (relacionarla con el Período de
Carencia del producto elegido)

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Año 2010

NUNCA DEBE OMITIRSE LA CURA POS-COSECHA
Tener en cuenta que la poscosecha es el momento crítico para la colonia pues el
prolongado tiempo transcurrido desde la última aplicación de un producto acaricida y la
constante disponibilidad de celdas de crías permitirá la multiplicación incesante de
varroas. En este momento nacen las abejas con las cuales invernará la colonia y debemos
asegurarnos de que no desarrollen parasitadas y se reduzca así su vida media. Si se deja
pasar mucho tiempo luego de la cosecha, se irá reduciendo el número de abejas que
conforman la colonia y creciendo la proporción con respecto al número de ácaros, las abejas
de la invernada vivirán menos y, si la colonia logra sobrevivir, llegará a la invernada muy
debilitada, con pocas posibilidades de superarla. Por todo eso, el tratamiento luego de la
cosecha es crucial para mantener sanas y vivas las colonias.
¿Cuándo es necesario aplicar otro tratamiento?
Para decidir sobre la aplicación o no otro tratamiento anual se debe evaluar la carga
parasitaria regularmente, incluso en momentos en los cuáles no se prevé aplicar un
tratamiento.
Por ejemplo, si curó en poscosecha, es imprescindible evaluar la carga parasitaria en
primavera temprana, pues es posible que la infestación en fase forética supere el 1% y sea
necesario otro tratamiento antes de que se expanda el nido de cría.

Tratamientos coordinados
Para lograr y mantener con éxito el control de la parasitosis en su apiario deberá evitar la
reinfestación a través de los apiarios cercanos. Para ello, se recomienda organizar
monitoreos continuos y la aplicación de tratamientos en forma coordinada con los
apicultores vecinos y así eliminar, en forma masiva, la mayor cantidad de ácaros de la
región. Esta recomendación esta basada en la enorme incidencia que tiene la reinfestación
en zonas con alta densidad de colmenas.

C. CORRECTA ELECCIÓN DE PRODUCTOS ACARICIDAS
Cómo elegir y utilizar los productos acaricidas


Elija productos acaricidas que estén aprobados para su uso en abejas por el
SENASA



Tenga en cuenta que todo medicamento que coloque en la colmena, puede dejar
residuos en los productos apícolas (miel, polen, propóleos) que luego serán
destinados a consumo humano.



Aplicando la dosis correcta evita el desarrollo de resistencia por parte del ácaro y
la aparición de residuos en los productos

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Año 2010

¿Cuáles son las características de los productos aprobados?


Están compuestos por un principio activo y excipientes



Son formulaciones conocidas y estables



Conocemos la dosis que se aplica en cada tratamiento.



Sabemos cómo se comporta el principio activo en la colmena y la concentración de
residuos que puede permanecer en los productos obtenidos.



El rótulo aclara la información necesaria para la forma correcta de aplicación y el
período de carencia (PC).

¿Cuáles son las características de los productos ilegales?
Los productos que no se encuentran aprobados por SENASA para uso en apicultura son
productos ilegales (mal llamados “artesanales”).


No poseen dosis conocidas ni soporte adecuado



No tienen ningún control de calidad durante su elaboración



Carecen de controles farmacológicos que permitan determinar su periodo de
carencia



Pueden provocar mortandad por intoxicación de abejas adultas o crías



Por no presentar dosis adecuadas contribuyen al desarrollo de resistencia por
parte de los ácaros.

Rotación de principios activos ¿por qué debemos rotar los principios activos?
La rotación de los principios activos evita la aparición de ácaros resistentes a los
medicamentos. Por ello se deben elegir productos formulados con diferentes familias de
drogas entre una cura y otra, para no repetir principios activos. Aunque los acaricidas
orgánicos poseen baja probabilidad de producir resistencia, tampoco se aconseja utilizar
siempre el mismo acaricida orgánico. Lo ideal es rotar las moléculas de síntesis con la
incorporación de algún producto elaborado con una molécula orgánica. De esta manera se
buscará volver a utilizar la primera molécula de síntesis recién tres años después de haber
sido utilizada. Si por ejemplo, en el tratamiento pos cosecha utilizamos cumafós, en la
primavera utilizaremos un orgánico como el ácido fórmico, oxálico o timol, y el próximo
tratamiento pos cosecha lo haremos con un piretroide o con amitraz.

Período de carencia o Período de Retirada : Se refiere al tiempo que transcurre desde
la finalización del tratamiento hasta el inicio del próximo flujo de néctar.
Respetando el periodo de carencia, la dosis y modo de aplicación indicados en los marbetes
de los productos veterinarios se evitará la permanencia de residuos por encima de las
concentraciones aceptadas.

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Año 2010

Se recomienda consultar regularmente el listado de productos acaricidas aprobados por el
SENASA para su uso en apicultura.
El listado puede ser extraído de: www.senasa.gov.ar o solicitado a la Coordinación de
Productos Farmacológicos, Veterinarios y Alimentos para Animales.
LA ELECCIÓN DE PRODUCTOS APROBADOS PARA SU USO EN ABEJAS, CONTRIBUYE A
MANTENER LAS COLONIAS SANAS Y EQUILIBRADAS, REDUCIENDO LA MORTANDAD
INVERNAL, ASEGURANDO MAYOR PRODUCCIÓN Y GARANTIZANDO LA INOCUIDAD DE
LOS PRODUCTOS OBTENIDOS.

CONTACTESE CON UN TECNICO ESPECIALIZADO QUE LE AYUDE A ELEGIR LA MEJOR
OPCION PARA CONTROLAR LA VARROASIS EN SUS COLMENAS.

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        <name>Dublin Core</name>
        <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                <text>Recomendaciones para el control de Varroosis</text>
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                <text>Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria</text>
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            <name>Date</name>
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                <text>Programa de Control de Enfermedades</text>
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            <description>A language of the resource</description>
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                <text>Monografía</text>
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                <text>El objetivo de las siguientes recomendaciones es brindar a los apicultores una herramienta técnica, necesaria para disminuir los niveles de infestación de esta parasitosis, evitar la mortandad de colonias y los riesgos de que permanezcan en la miel residuos de los productos acaricidas utilizados, por encima de los niveles permitidos.</text>
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        <name>ENFERMEDADES DE LAS ABEJAS</name>
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