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                    <text>Halyomorfa halys

(Chinche asiática - Chinche marrón
apestosa)

Ficha Técnica – Descriptiva

Senasa

Dirección Nacional de Protección Vegetal
Dirección de Cuarentena Vegetal

Destinatarios: Inspectores PIF
Autor: DNPV-DCV - Responsable: FW
Fecha: 21/12/2017

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IDENTIDAD DE LA PLAGA
Nombre científico:

Halyomorpha halys (Stal)

Posición taxonómica (CABI, 2014)

Clase: Insecta
Orden: Hemiptera
Suborden: Heteroptera
Familia: Pentatomidae
Género: Halyomorpha
Especie: Halyomorpha halys

Nombres comunes: Chinche asiática, Chinche marrón apestosa (castellano), Brown
marmorated stink bug (inglés)

HOSPEDANTES

Halyomorpha halys es una especie sumamente polífaga, ataca más de 100 especies de
frutales, hortalizas, ornamentales y forestales, entre las se cuentan cultivos de gran
importancia económica. Son hospedantes de este insecto Citrus spp., Diospyros sp.
(caqui), Malus domestica (manzana), Morus spp., Prunus armeniaca (damasco) P.
avium (cerezo), P. domestica (ciruelo), P. persica (durazno), Pyrus communis (pera),
Rubus idaeus, Vitis vinifera (vid), Olea europaea (olivo), Actinidia sp. (kiwi), Fragaria sp.
(frutilla), y los tomates (Asparagus (Espárrago), Glycine max (soya), Phaseolus vulgaris
(poroto), Zea mays (Maiz), Sorghum (sorgo), Heliantus (girasol), Medicago sativa
(alfalfa), Abelia, Acer, Buddleia davidii, Cryptomeria, Cupressus, Hibiscus, Lonicera,
Paulownia tomentosa, Rosa rugosa, Salix, etc.. También se la ha citado para algunas
especies de plantas ornamentales.

DISTRIBUCIÓN GEOGRÁFICA

Halyomorpha halys es originaria de Asia. En Estados Unidos, se la identificó por
primera vez en 2001 en Allentown, Pensilvania, aunque se cree que estuvo presente
desde antes (desde 1996-1998). Se sospecha que ingresó en cajas de embalaje desde
Asia. En unos pocos años, H. halys se extendió rápidamente a través de Pensilvania y
Nueva Jersey, y luego a varios estados de la costa este, mostrando un comportamiento
muy invasivo. También se encontraron poblaciones aisladas en la costa oeste de
Oregón y California, probablemente transportadas allí por actividades humanas.
América: EE. UU., Chile
Asia: China, Japón, República de Corea, Taiwán.
Europa: Suiza, Italia.

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Autor: DNPV-DCV - Responsable: FW
Fecha: 21/12/2017

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VÍAS DE INGRESO Y DISPERSIÓN

H. halys es una plaga altamente móvil, muy invasiva, sumamente polífaga y con una
gran capacidad reproductiva. En Italia tiene es capaz para lograr 2 generaciones que
tienden a superponerse, causando daños tanto las formas juveniles como los adultos.
En Estados Unidos tiene una generación por año. En su zona de origen se han
reportado 5-6 generaciones por año. Es una gran voladora, que puede pasar de un
hospedante a otro durante la temporada de crecimiento (por ejemplo, desde frutos de
maduración temprana hasta maduros tardíos). A grandes distancias, la plaga puede
diseminarse por el comercio de las plantas hospedantes, pero también por los
movimientos de mercancías o vehículos. En California se sospecha que las primeras
introducciones se produjeron con artículos para el hogar durante una mudanza. Hasta
ahora, las vías de introducción de H. halys en EE.UU. o Suiza no se conocen con
certeza, pero se sospecha que la plaga se introdujo como contaminante en el material
de embalaje o mediante importaciones de plantas. En Chile se produjeron numerosas
intercepciones en puntos de ingreso en embarques provenientes de Estados Unidos de
ropa usada, juguetes usados y vehículos usados (autos y camiones termo).
Vías de ingreso: Plantas para plantar, frutas y semillas. Material de embalaje,
contaminante en productos agrícolas y otros artículos reglamentados.

IMPORTANCIA ECONÓMICA

Al igual que otros insectos, H. halys se alimenta chupando jugos de las plantas
hospedantes. Los adultos generalmente se alimentan de frutas, mientras que las ninfas
se alimentan de hojas, tallos y frutas. El daño al cultivo más importante es el resultado
de la alimentación de insectos en frutos y en semillas dentro de vainas de leguminosas
como porotos y soja. En Asia, H. halys causa un daño significativo en soja y varios
cultivos hortícolas. En el norte de Japón, los cultivos de manzanas han sido dañados
cada vez más por H. halys. Los árboles forestales son hospedantes conocidos de H.
halys, pero no se informado de daños en los bosques asiáticos. Sin embargo, en Japón,
es considerada como una plaga en viveros que producen semillas de cedro y ciprés
porque puede alimentarse de conos. En EE. UU., el daño causado por H. halys se
informó inicialmente en entornos suburbanos o urbanos sobre plantas ornamentales
leñosas (por ejemplo, Buddleia davidii, Paulownia tomentosa) y en árboles frutales
(peral y duraznero en patios urbanos). Sin embargo, en 2006, los productores
comerciales de fruta comenzaron a reportar daños en los huertos de manzanas y peras
en el este de Pensilvania y el oeste de Nueva Jersey. En Pensilvania, también se
encontraron altas poblaciones en cultivos de soja pero sin daños significativos. H. halys
es considerado como un vector del fitoplasma de escoba de las brujas de Paulownia en
Asia. En Italia ha causado un daño muy serio en pera, llegando a picos cercanos al 50%
en las variedades más sensibles con piel fina.
Además del daño a los vegetales, H. halys puede ser una molestia para los humanos
porque al final del otoño, los adultos pueden refugiarse en edificios y casas (en
paredes, ventanas y marcos de puertas) buscando sitios de hibernación. Cuando son

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Fecha: 21/12/2017

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perturbados o aplastados, descargan un olor característico muy desagradable y de
larga duración. En Estados Unidos, muchos habitantes se quejan de esta molestia.

DAÑOS Y SÍNTOMAS

El daño causado por la alimentación de las hojas se caracteriza por pequeñas lesiones
(3 mm de diámetro) que luego pueden volverse necróticas. Las frutas atacadas pueden
presentar pequeñas manchas o manchas necróticas, surcos y decoloraciones
parduscas. En casos de infestaciones graves, la fruta queda seriamente deformada y no
se puede comercializar.
Daños en frutales en Italia

Foto© Aldo Pollini
Daño de la 1ra generación en manzano precoz (Izq.). Daño
de la 2da generación en manzano tardío (Der.)

Foto© Aldo Pollini
Resultado de ataque temprano en pera debido a la primera
generación, con las consiguientes deformaciones.

Foto© Aldo Pollini
Típico daño tardío debido a la segunda generación con
evidente suberificación subyacente a la cáscara

Foto© Aldo Pollini
Fruta disecada con evidencia del daño causado de las
picaduras profundas causadas por la chinche

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Fecha: 21/12/2017

�Foto© Aldo Pollini
Daño tardío en durazno debido a la segunda generación

Foto© Aldo Pollini
Típico daño tardío en caqui debido a la segunda generación
con evidente suberificación subyacente a la cáscara

RIESGO FITOSANITARIO

La introducción de esta plaga a la Argentina causaría un alto impacto económico en

diversas regiones de producción frutícola como Cuyo, norte de Bs. As., Patagonia y las
zonas citrícolas de NEA y NOA. También pueden verse afectados cultivos hortícolas y
ornamentales. La plaga tiene el potencial de invadir con rapidez áreas agrícolas y
representar un riesgo para un número creciente de cultivos a medida que continúa
expandiendo su área geográfica. No se conoce si las estrategias de manejo existentes
que se utilizan contra otros insectos, también podrían aplicarse al control o manejo de
H. halys. En la región de la EPPO (continente europeo), aunque se necesitan más
estudios para determinar si H. halys puede establecerse y diseminarse dentro de la
región de la EPPO, no puede excluirse que H. halys pueda convertirse en una plaga
dañina, en particular en frutales de carozo y pepita.
Por otra parte, la presencia de Halyomoporpha halys en Chile, representa un alto
riesgo potencial de ingreso de esta plaga, por el intenso intercambio comercial con el
vecino país así como el fluido tránsito de pasajeros, ingreso de vehículos y
maquinarias.

MORFOLOGÍA

Los adultos miden aproximadamente 17 mm de largo y tienen tonos de color marrón
sobre las superficies superior e inferior de sus cuerpos. Al igual que otros
pentatómidos (chinches), estos tienen forma de escudo y son casi igual de anchos
como de largos. H. halys posee unas bandas claras en las antenas y otras más oscuras
en las membranas que están montadas sobre la parte trasera del par de alas frontales.
Tienen depresiones pequeñas y redondas de color cobre o azul metálico sobre la
cabeza y el pronotum. Existen cinco etapas ninfales (etapas inmaduras). Este insecto
varía en tamaño desde la primera etapa en la que mide 2.4mm hasta la quinta etapa
donde miden 12mm de longitud. Los ojos son de color rojo oscuro. El abdomen es de

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Fecha: 21/12/2017

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color amarillo rojizo en la primera etapa y progresa a color blanco opaco con manchas
rojizas en la quinta etapa. Las patas, cabezas y el tórax son de color negro. Tienen,
además, unas púas o espinas localizadas en el fémur, ante cada ojo y varias en los
márgenes laterales del tórax. Los huevos son de forma elíptica, miden 1.6 x 1.3 mm, de
color amarillo claro a amarillo rojizo con unas espinas diminutas que forman líneas
finas. Estos huevos están fijados a la parte inferior de las hojas, unos al lado de los
otros, en conjuntos de 20 a 30 huevos.

Halyomorpha halys, Adultos

Halyomorpha halys, Huevos
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Fuente de Imágines del insecto:

https://www.insectimages.org/browse/subthumb.cfm?sub=9328&amp;start=1
Se sugiere la visita de este sitio para consultar más imagines de la plaga.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
-

-

-

“Range expansion of the invasive brown marmorated stinkbug, Halyomorpha halys: an
increasing threat to field, fruit and vegetable crops worldwide”: Tim Haye, Tara
Gariepy, Kim Hoelmer, Jean-Pierre Rossi, Jean-Claude Streito, Xavier Tassus, Nicolas
Desneux
“FICHA DE PLAGAS DE VIGILANCIA AGRÍCOLA – Halyomorpha halys, Stal”, Servicio
Agrícola Ganadero de Chile (SAG)
“Halyomorpha halys(Hemiptero: Pentatomidae)2017” Ilania Astorga, Subdepto.
Vigilancia y Control de plagas agrícolas - Departamento Sanidad Vegetal - División de
Protección Agrícola y Forestal, SAG, Chile
The potential global distribution of the brown marmorated stink bug, Halyomorpha
halys, a critical threat to plant biosecurity, Darren J. Kriticos, John M. Kean, Craig B.
Phillips, Senait D. Senay, Hernando Acosta, Tim Haye - Journal of Pest Science,
September 2017, Volume 90, pp 1033–1043
“Científicos de México, Canadá y Estados Unidos buscan prevenir diseminación de
plaga asiática”, Artículo de difusión del IICA
http://www.iica.int/es/prensa/noticias/cient%C3%ADficos-de-m%C3%A9xicocanad%C3%A1-y-estados-unidos-buscan-prevenir-diseminaci%C3%B3n-de-plaga
Normativa Servicio Agrícola Ganadero de Chile (SAG): Resolución exenta Nº
1101/2012, Resolución Exenta Nº 6319/2013 y Resolución Exenta 1761/2017
“Se encontró en Hagerstown, Maryland Halyomorpha halys Stal (Heteroptera:
Pentatomiidae)”, Sistema de Alerta Fitosanitaria de la Organización Norteamericana
de Protección de las Plantas (NAPPO) – Nov. 2017
http://www.pestalert.org/espanol/viewArchNewsStory.cfm?nid=291&amp;keyword=halyo
morpha
‘Samurai wasp’ for control of brown marmorated stink bug, International Association
for the Plant Protection Sciences (IAPPS) - https://iapps2010.me/2017/08/23/samuraiwasp-for-control-of-brown-marmorated-stink-bug/
” Biological control research focuses on BMSB pest as insecticidal option”, Cecilia
Parson, 16 de agosto de 2017 - http://www.westernfarmpress.com/treenuts/biological-control-research-focuses-bmsb-pest-insecticidal-option
Halyomorpha sotto la lente, https://agronotizie.imagelinenetwork.com/difesa-ediserbo/2016/04/18/halyomorpha-sotto-la-lente/48362
La cimice asiática (Halyomorpha halys), Boletín de divulgación, FIPCAM, Italia

Destinatarios: Inspectores PIF
Autor: DNPV-DCV - Responsable: FW
Fecha: 21/12/2017

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                <text>Halyomorfa halys (Chinches asiática - Chinche marrón apestosa). Ficha Técnica - Descriptiva</text>
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                <text>Ficha técnica con datos de identidad de la plaga Halyomorfa halys: nombre científico, posición taxonómica, nombres comunes, hospedantes, distribución geográfica, vías de ingreso y dispersión, importancia económica, daños y síntomas, riesgo fitosanitario y morfología. Incluye fotografìas</text>
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                    <text>ZOONOSIS

HIDATIDOSIS
CÓMO RECONOCERLA Y PREVENIRLA

�HIDATIDOSIS
CÓMO RECONOCERLA Y PREVENIRLA
¿CÓMO SE TRANSMITE?
Cuando los perros son alimentados con
vísceras crudas de ovejas, cabras y vacas que tienen quistes hidatídicos, los
huevos del parásito son eliminados con
la materia fecal del canino. Las personas y el ganado se contagian al ingerir
huevos del parásito que están en la tierra y el pasto, o por el consumo de productos de huerta contaminados.
¿CUÁLES SON LOS SIGNOS CLÍNICOS?
La hidatidosis produce quistes que
usualmente se desarrollan en el hígado, los pulmones o los riñones. Generalmente, la enfermedad es de curso
asintomático durante largos períodos
de tiempo, por lo que se suele detectar
cuando el quiste alcanza un tamaño significativo o en eventuales ecografías o
cirugías abdominales.
¿CÓMO PREVENIRLA?
El riesgo de contagio es mayor en los
lugares donde se cría ganado pero también se produce en zonas urbanas. Por
eso, el Senasa le recomienda que:
•No alimente a los perros con vísceras
crudas.
•Desparasite a los perros de zonas rurales cada 45 días y a los de zonas urbanas cada 4 a 6 meses.

•Evite que los niños se lleven tierra a la
boca.
•Lave sus manos y las de los niños luego de estar en contacto con los animales o con la tierra.
•Cerque las huertas.
•Lave cuidadosamente los vegetales.
•Mantenga a los perros lejos de los lugares donde se faena.

�Es una enfermedad producida por el parásito Equinococos granuloso que se
encuentra en el intestino de los perros y se transmite a través de su materia fecal.
El parásito se difunde mediante un ciclo primario que comprende a perros y ovinos;
y uno secundario que involucra al perro con otras especies.
¿CÓMO ACTUAR ANTE LA SOSPECHA O
CONFIRMACIÓN DE LA ENFERMEDAD?
La hidatidosis es una enfermedad grave
para la salud pública. Por eso, si usted
sospecha que pudo haber contraído la
enfermedad recurra al centro de atención médica más cercano para un chequeo. Asimismo, recuerde que la hidatidosis se encuentra dentro del grupo de
enfermedades de denuncia obligatoria
por lo que si al faenar animales observa quistes (con apariencia de bolsas de
agua) en los órganos, contáctese con el
Senasa.
El perro infectado elimina por materia
fecal miles de huevos embrionados que
contaminan el medioambiente por hasta 41 meses manteniendo vivo el ciclo
biológico de la hidatidosis. Adopte las
medidas necesarias para la prevención
de esta enfermedad.

FOCOS ENDÉMICOS
El parásito que origina
esta enfermedad se
encuentra ampliamente
difundido en el territorio
argentino.

FOCO MESOPOTÁMICO
FOCO PAMPA HÚMEDA
FOCO ALTA MONTAÑA
FOCO MEDITERRÁNEO
FOCO PATAGÓNICO
FOCO CUYANO

�La detección temprana y la notificación inmediata
de casos de hidatidosis son fundamentales para la
implementación de medidas de prevención, control y
vigilancia por parte de los organismos competentes.

Coordinación de Zoonosis del Senasa

(011) 4121 -5000
coorzoonosis@senasa.gob.ar

www.senasa.gob.ar

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                <text>Hidatidosis. Cómo reconocerla y prevenirla</text>
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                <text>Informacion sobre como reconocer y prevenir la hidatidosis, que es una enfermedad producida por el parásito Equinococos granuloso que se encuentra en el intestino de los perros y se transmite a través de su materia fecal. El parásito se difunde mediante un ciclo primario que comprende a perros y ovinos; y uno secundario que involucra al perro con otras especies.</text>
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                    <text>“Tecnicatura Universitaria en
Calidad e Inocuidad Agroalimentaria”

Implementación de materiales de PVC
en
Plantas Triperas

Alumna:
Malena Soledad Orellanos

Tutor:
Ing. Zootecnista Marcelo Arias

Año 2016

Orellanos 1

�Agradecimientos:

Agradezco a mi familia por su apoyo moral para que pueda concluir la
Tecnicatura, sin su acompañamiento no habría podido llegar a esta instancia. A
mi hijo, el ser más importante de mi vida, de quien aprendo día a día.
Eternamente agradecida a mis queridos formadores, en especial a la docente
de Química Orgánica e Inorgánica Prof María cristina Gagey, quien con su
dedicación se ha convertido en un gran ejemplo de vida que atesoraré en mi
corazón, a mi docente y tutor Ing. Zootecnista Marcelo Arias quién se ha
ganado mi gran afecto por su apoyo en mi tesina y en momentos difíciles de mi
vida a lo largo de la tecnicatura, a él profundamente agradecida, a mi
supervisor Dr, German Suberbie, sin su ayuda no existía hoy mi tesis, y
principalmente a mi amigo y compañero de carrera en Ciencias Políticas Lic.
Alejandro Rodriguezquien me apoyó, guió y ayudó incansablemente en la
construcción de la misma.

Orellanos 2

�Índice

1.

Prologo

4

2.

Introducción

5

3.

Objetivos de trabajo

6

3.1 Objetivo general

6

3.2 Objetivos específicos

6

4.

Metodología de trabajo

7

5.

Características operativas y descriptivas de las triperías

8

5.1 Diagrama de flujo y descripción del proceso

8

5.2 Diferentes tipos y usos de la Tripa

9

5.3 El acero inoxidable como elemento distintivo de las

14

instalaciones
6.

Marco Reglamentario

15

6.1 Normativas a nivel internacional e investigaciones internacio-

15

nales sobre el uso de PVC:

7.

6.2 Normativas a nivel nacional

17

Nuevas tendencias de utilización de materiales en instalaciones

20

higiénico-sanitarias: el caso del Cloruro de Polivinilo (PVC)
8.

Análisis FODA del PVC

22

9.

Proyecto para potenciar industrias nacionales

24

10. Conclusiones

26

11. Bibliografía

27

Orellanos 3

�1. Prólogo

En el presente trabajo se podrá encontrar información recabada en
varias triperías de la zona de Mataderos. El mismo se presenta como un
proyecto a fin de dar respuestas a diversas interrogantes. Presentamos un
trabajo de campo, que pretende reflejar las posturas y percepciones de Servicio
Veterinario, de los dueños de las plantas y también de sus operarios.

En virtud de ello se eligió el tema a tratar, acompañado de la necesidad
de tipificar el Rubro VI correspondiente a Triperías y siendo un punto de partida
-no menor- la propuesta de inclusión normativa de la utilización del Cloruro de
Polivinilo (PVC) en lo que refiere a recubrimientos de paredes, techos,
mesadas de trabajo, zócalos sanitarios y pallets.

En las siguientes páginas se volcarán las características de las plantas
triperas, a fin de entender la necesidad de implementar el material de PVC
como reemplazo del acero inoxidable. También se detallará el tipo de actividad
que se realiza en las mismas, las características de los productos elaborados y
por últimos las ventajas del PVC, a fin la concientización y apoyo para lograr
concretar este proyecto.

Consideramos que implementación de dicho material sería muy
beneficiosa, en instalaciones de establecimientos dedicados ala producción de
tripas para uso alimentario y no alimentario, que garantice la inocuidad del
producto y que pueda derivar en una contribución desde el punto de vista
técnico de la industria. Aprovechando la reapertura de varias fábricas
nacionales productoras de tales materiales.

Orellanos 4

�2. Introducción

El presente trabajo plantea la incorporación reglamentada de mesadas,
pallets, recubrimientos de paredes, techos y zócalos sanitarios de PVC en las
triperías. En el mismo nos ocupamos de resaltar las virtudes higiénicas del
material.

Se apunta a la necesidad del reemplazo del acero inoxidable por PVC,
material que cumple con los requerimientos edilicios de las plantas triperas, a
fin de lograr dicha modificación en el Decreto 4238/68.

La idea es mejorar las condiciones higiénico-sanitarias de las plantas,
utilizando éste material duradero y su vez, la demanda incentivaría la industria
nacional del mismo, la cual por las importaciones desmedidas de otras épocas
se vio perjudicada. Desde hace unos años, se reabrieron varias plantas
productoras de PVC nacional, posicionándose en el mercado con buenos
precios y gran calidad.

Para darle apoyatura técnica a nuestro planteo, se exponen algunas
desventajas que tiene el acero inoxidable, como son el ruido que puede
generar y las ralladuras que perduran en su superficie. Las debilidades que se
le pueden atribuir son su vulnerabilidad frente a la abrasión y los golpes.

También se pueden reemplazar los azulejos que recubren las paredes
de los establecimientos por paneles de PVC. Evitando así la antihigiénica (y
antiestética) suciedad que puede juntarse alrededor de las paredes interiores;
deshacerse de la misma requiere un mayor esfuerzo que si estuviera recubierta
de un material uniforme y liso, como son las placas de PVC que facilitan su
limpieza correcta luego de cada uso. Esta cuestión, en sí misma, es una
colección de suciedad de todo tipo, incluida la acumulación de restos de
materia prima y fuente de contaminación de la misma, contribuyendo -tambiéncon el desarrollo de microorganismos, con las consecuencias que ello acarrea.

Orellanos 5

�3. Objetivos del trabajo

3.1. Objetivo General
•

Aportar elementos técnicos que den sustento higiénico-sanitario para la
incorporación del Cloruro de Polivinilo en la industria frigorífica en
general y de la tripería en particular.

3.2. Objetivos Específicos

♦ Incorporación del Cloruro de Polivinilo en el Decreto 4238/68, como
material apto para uso alimentario en la industria frigorífica en general y
en la de los establecimientos de tripería en particular.
♦ Contribuir con la industria alimentaria nacional desde el punto de vista
higiénico-sanitario, dándole una herramientapráctica y hasta con una
contribución desde el punto de vista económico.
♦ Lograr estándares superadores que garanticen la inocuidad de los
productos elaborados y den protección al consumidor.
♦ Contribuir a la gestión del conocimiento de este tipo de tecnología al
personal del Servicio de Inspección del SENASA y al personal de las
industrias del sector.

Orellanos 6

�4. Metodología de trabajo

Si bien es un trabajo académico, se buscó darle un enfoque netamente
práctico, basado en las visitas a los establecimientos productores de tripas y
también en mi experiencia previa en el sector.

Asimismo, se realizó una detallada búsqueda bibliográfica sobre la
temática, mucha de la cual, por la falta de utilización masiva de este material,
fue hallada en internet; no obstante ello, se consultó a la industria del PVC,
sobre las características del producto.

También se hizo un relevamiento normativo, tanto del Decreto 4238/68
como de distintas normativas del SENASA que hacen a la cuestión

Orellanos 7

�5. Características operativas y descriptivas de las triperías

5.1. Diagrama de flujo y descripción del proceso

Orellanos 8

�La materia prima, tripas, procedente del matadero-frigorífico, llega al
Establecimiento, en forma limpia, no siendo necesario el local de rasqueteado.

La misma cumple con lo dispuesto en el Decreto 4238/68 Capitulo 12.1. La
tripa llega en barriles, aprobados por le SENASA, previamente lavados con productos
aprobados, perfectamente todos precintados.

A paso seguido, se deposita la tripa vacuno y/o porcina, limpia en las mesas
de clasificado, pasando luego a mesas de medición, encabezado y enmadejado.

Luego de realizada la labor anterior, se pasa la materia prima al sector salado y
una vez salada la tripa, se conserva la misma en los depósitos de tripa salada y
clasificada. Una vez salada la tripa se guarda en tambores de PVC de 120 kg y 250 kg

Asimismo, la tripa ovino, limpia, se deposita en las mesas de calibrado y
clasificado, pasando luego por todo el proceso por el cual pasa la tripa vacuna y
porcina.

Luego de la elaboración y en excelente estado de conservación, se pasa la
tripa al sector de envasado, embalaje y rotulado. Las madejas allí son individualizadas
por el fabricantes colocándole un rotulo y/o etiqueta donde consta nombre y número
oficial de establecimiento y calibre de la tripa, con materia aprobado por SENASA.

Con relación a la circulación de los tambores sucios, los mismos son lavados
en el sector designado, los mismo son transportados al sector de depósito, ubicado en
la planta alta por medio del monta carga. Los mismos se colocan boca abajo.

5.2. Diferentes tipos y usos de la Tripa

En la actualidad, la elaboración de tripas -generalmente realizadas en
las grandes instalaciones de los mataderos, denominadas triperías- es tanto
una ciencia precisa como un proceso de elaboración. Esto requiere un gran
nivel de experiencia, modernas maquinarias, un máximo de condiciones de
salubridad y procedimientos de control de calidad.

Orellanos 9

�Luego de la selección, todas las tripas son medidas cuidadosamente a
máquina o a mano. Cualquiera sea el método para medirlas, debe ser preciso
ya que la unidad de medida es el criterio de precio de venta.

Las tripas porcinas y ovinas se preparan de 91-metros (100 yardas)
madejas o mazos. Las tripas bovinas, si no se venden por pieza, se venden en
mazos de 18-30 metros las redondas y en 9-18 metros las del medio.

La determinación de la calidad se realiza de varias maneras precisas y
con la utilización intensiva de mano de obra.

En las ovinas, por ejemplo, una calidad "A" de tripa, se determina
durante la selección y se define como una tripa sin agujeros o debilidades. Esta
tripa se puede usar para la emulsión de salchicha de primera calidad. Las tripas
de calidad "B" son de aceptable fuerza y calidad para emulsiones de picado
grueso como los que se usan en chorizos de porcinos.

Con las tripas bovinas, a veces se usa el término “Calidad de
exportación”. Este término describe tripas libres de nódulos, (granos) o de
marcas (ventanas).

Orellanos 10

�Con las tripas de porcinos, hay una única calidad estándar con varias
especificaciones por el largo. Donde se originaron las tripas -tomando en
consideración los factores de especies, clima, y dieta- generalmente determina
las diferentes características de las tripas. Algunas serán “blancas” o casi
transparentes/claras, otras serán oscuras y más opacas y tendrán venas más
visibles. Estas características también tienen un efecto sobre la tripa para que
sea más tierna al mordisco.

Las tripas porcinas claras son generalmente usadas como productos
frescos. Las tripas más gruesas y más fuertes tales como las chinas se
adaptan más fácilmente a los productos ahumados, porque estas tripas
soportan mejor el proceso de ahumado y porque la apariencia no es tan crítica
como característica para la venta debido al proceso propio del ahumado.

Para el transporte hacia la fábrica de embutidos, las tripas se preparan y
preservan de distintas maneras. Algunos ejemplos se describen a continuación:
Las tripas deberían ser almacenadas en un ambiente controlado y fresco. Se
debe tener especial cuidado en evitar el calor excesivo. La temperatura neutral
ideal es de 4-10 ºC (40-50 ºF).

Orellanos 11

�Otros de los usos que se les da a la tripa animal esen la confección de
hilos de sutura. Posee cualidades tales como:

1. Elevada resistencia a la tracción.
2. Pequeño calibre.
3. Fácilmente esterilizable.
4. Sus características deben ser estandarizables.
5. Debe mantener sus propiedades el tiempo necesario.
6. Bajo costo económico.
7. Fácil anudación y seguridad en el anudado.
8. Fácilmente manipulable por el cirujano.
9. No debe provocar reacción a cuerpo extraño ni precipitaciones.
10. No debe ser tóxica ni alergénica, como tampoco deben serlo sus
productos de degradación.
11. Su

superficie

debe

minimizar

la

posibilidad

de

adherencia

bacteriana.

Los hilos cuyas fibras sean cristalinas tendrán mayor resistencia a
la tracción, ya que sus fibras se orientan longitudinalmente pero serán más
frágiles y rígidas a la manipulación por parte del cirujano.

Los hilos cuyas fibras sean amorfas (desordenadas en el espacio)
presentarán una menor fragilidad y menor rigidez, siendo más manipulables,
pero soportarán peor la tracción.

Por tanto un hilo de sutura deberá tener una proporción adecuada de
fibras cristalinas y amorfas para que teniendo suficiente tenacidad sean
fácilmente manipulables por el cirujano.

Su elasticidad es la capacidad del hilo para deformarse y retornar a su
posición inicial. Un buen hilo no debe elongarse al aplicársele una fuerza, ya
que ésto supondría la separación de los bordes del tejido suturado.

Orellanos 12

�Por otra parte, tampoco debe ser demasiado elástico, ya que podría
suponer una pérdida de tensión en el nudo al retraerse los extremos del hilo.

Es el grosor del hilo (diámetro de la superficie de sección) que se
expresa mediante números, cada uno de los cuales define un intervalo de
diámetro entre un máximo y un mínimo establecidos en función del sistema de
calibre utilizado.

La capilaridad es la capacidad de absorción de un líquido a través de un
hilo de sutura. Los hilos multifilamento torcidos o trenzados presentan gran
capilaridad, favoreciendo el paso libre de microorganismos desde un medio a
otro.
La superficie varía en función de si el hilo es mono o multifilamento. Los
hilos multifilamento trenzados producen un efecto de "dientes de sierra" al
atravesar los tejidos, traumatizándolos. Sin embargo, la capacidad de
deslizamiento del nudo es mayor en los monofilamentos debido a la menor
superficie de rozamiento que presentan. Posee gran capacidad para resistir
una fuerza antes de romperse.

Sus principales características biológicas son:

Adherencia bacteria: Los hilos multifilamentos, debido a su superficie
rugosa y a los fenómenos de capilaridad, permiten mayor adherencia
bacteriana que los monofilamentos. Ésta característica tiene
aplicación práctica a la hora de elegir el mejor hilo según se trate de
áreas más o menos contaminadas.
Reacción tisular o histocompatibilidad: Cualquier hilo genera por
parte del organismo una reacción tisular a cuerpo extraño. En
función de su reactividad podemos clasificar los distintos hilos de
sutura.
Reabsorción: Es una propiedad según la cual el hilo va perdiendo su
resistencia inicial hasta deshacerse.

Orellanos 13

�5.2. El acero inoxidable como elemento distintivo de las instalaciones

Por muchos años hemos visto mesadas, defensas de paredes y
molduras de columnas de acero inoxidable, elementos distintivos y comunes
en las plantas triperas. Tengamos en cuenta que la mayoría llevan años en
funcionamiento y habilitadas.

Las plantas habilitadas en los últimos años presentan recubrimiento de
PVC, el cual surgió como alternativa frente a las desventajas del acero
inoxidable utilizado por años.

Un gran avance seria el reemplazo de las mesadas de acero inoxidable
por las de PVC. Si bien el acero inoxidable es de fácil limpieza y durable,
dentro de las desventajas encontramos que la superficie se puede rayar y
abollar, siendo ambos daños son difíciles de quitar o reparar y donde eso
sucede se oxida porque pierde las propiedades que lo caracterizan

También es un material que podría denominarse “ruidoso”, pues su
utilización genera gran cantidad de ruidos al tener contacto con otros
elementos duros.

Por último y no por ello menos importante, el acero inoxidable presenta
un costo elevado.

Orellanos 14

�6. Marco Reglamentario

6.1. Normativas a nivel internacional e investigaciones internacionales
sobre el uso de PVC:
CONGRESO

AEA

TECHNOLOOY

(LABORATORIO

BRITANICO)

SOBRE

MUESTRAS TOMADAS EN 11 PUNTOS CON MAYOR PRODUCCIÓN DE PVC.
(12/16.08.96)

- No existen dioxinas tóxicas o furanos en el PVC virgen.

AGENCIA DE MEDIO AMBIENTE SUECA. (28.06.96)

- Es completamente recomendable fabricar y reciclar el PVC.
- La reducción del contenido de PVC en los Residuos Sólidos Urbanos no reduce la
formación de dioxinas en el proceso de incineración.

FUNDACION HOLANDESA "STICHTING BOUWRERESEARCH" (SBR) (1996)

- Estudio patrocinado por el Ministerio Holandés del Medio Ambiente.
- Expone las directrices para la construcción de viviendas.
- El PVC está en todas las listas de materiales preferibles.
- La gran ventaja del PVC es su facilidad de reciclaje.
COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS (DIRECCION GENERAL III C-4) E
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN TNO SOBRE PLÁSTICOS Y CAUCHO DE
HOLANDA (JULIO 1995)

- Son injustificados diversos aspectos acerca del PVC que han sido motivo de
preocupación en el pasado.
- Los productos fabricados con PVC no producen un Medio Ambiente ni mejor ni peor
que otros productos de los llamados alternativos.

Orellanos 15

�AMERICAN SOCIETY OF MECHANICAL ENGINEERS. (1995)

- No existe relación alguna entre el cloro contenido en los Residuos Sólidos Urbanos y
la producción de dioxinas.
ENQUETE KOMMISSION (GOBIERNO ALEMAN) (Setiembre 1994).

- El PVC no deberá ser sustituido por otros productos.
- Debería desarrollarse más su reciclado.

ACADEMIA DE CIENCIAS FRANCESA. ESTUDIÓ LA OlOXINA Y SUS ANALOGOS.
(Setiembre 1994)

- Ningún elemento permite considerar hoy en dia que la dioxina y productos análogos
constituyen mayor riesgo para la salud pública.
INSTITUTO DE ONCOLOGIA "FELICE ADDARI" ITALIA (1993).

- No existe ninguna diferencia entre el agua embotellada en vidrio y aquella
embotellada en PVC.
ASSOCIATION OF THE DUTCH CHEMICAL INDUSTRY (Diciembre 1991)

- El PVC es una excelente alternativa para la fabricación de marcos de ventana,
especialmente desde el punto de vista del impacto sobre el medio ambiente.
AGENCIA DE MEDIO AMBIENTE AMERICANA (EPA).

- La contribución de la industria del PVC a la formación de dioxinas es mínima

Orellanos 16

�6.2. Normativas a nivel nacional

Decreto 4238/68 – Cap. XII. 12. Tripería, Preparación de Menudencias y
Mondonguería

Establecimientos elaboradores de tripas

Entre sus numerales, podemos citar como los de mayor trascendencia a los
siguientes:

Tripería 12.1. Se entiende por tripería el establecimiento o sección de
establecimiento donde se elabora el tubo intestinal, vejiga urinaria y parte
mucosa del esófago para ser utilizados frescos, salados o secos en la
elaboración de embutidos o con fines quirúrgicos (catgut).

Requisitos de las triperías 12.1.2. Los establecimientos habilitados como
triperías deben reunir los requisitos exigidos para las fábricas de chacinados,
en relación con la índole de su producción sin perjuicio de las exigencias
higiénico-sanitarias que, en relación con la labor a desarrollar, se consignen en
este Reglamento.

Dependencias 12.1.3. Los establecimientos habilitados como triperías deben
contar con las siguientes dependencias:
1) Local para la Inspección Veterinaria.
2) Dependencias para rasqueteado, lavado y peinado.
3) Encabezado, medición y enmadejado.
4) Calibrado.
5) Saladero y conservación.
6) Estufa para secado.
7) Lavadero de envases y utensilios.
8) Depósito de envases limpios y sal.
9) Depósito para detritos y comisos.

Orellanos 17

�Separación de dependencias 12.1.6. (Decreto PEN N° 1714 del 12/07/83).
Las dependencias de los incisos 2, 3 y 4 del numeral 12. 1. 3 en caso del
procesamiento de las vísceras, estarán separadas de las restantes, por una
pared de una altura mínima de tres metros (3 m), revocadas con material
impermeable hasta una altura mínima de dos metros con cincuenta centímetros
(2,50 m). El resto de la pared debe ser también revocada y cubierta por pintura
impermeable. Estas dependencias pueden tener forma de “boxes”.

Depósito de envases 12.1.7. El depósito para envases limpios y sal tendrá
una amplitud en relación con la producción, no pudiendo tener nunca una
superficie inferior a veinte (20) metros cuadrados.

Supresión de dependencias. 12.1.8. Cuando razones tecnológicas, a juicio
del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD ANIMAL (SENASA), lo justifiquen,
pueden suprimirse dependencias.

Mesas 12.1.9. Las mesas serán de material granítico, mármol natural o
reconstituido, acero inoxidable o cualquier otro material impermeable e
inalterable por los ácidos grasos. Estarán apoyadas sobre pilares de
mampostería o cemento o bien sobre pies metálicos cilíndricos protegidos
contra el óxido. Cuando el pie sea de mampostería, sus ángulos con el suelo
deben ser redondeados.

Piletas 12.1.10. Las piletas serán de material impermeable, resistentes a los
ácidos grasos, lisas, de cantos redondeados, con servicio de agua caliente y
fría y desagües conectados a la red de efluentes.

Aberturas 12.1.11. Las aberturas que comuniquen al exterior estarán provistas
de bastidores de la tela metálica de malla fina, que impida la entrada de
insectos. Las puertas se abrirán únicamente hacia el exterior y estarán dotadas
de dispositivos para su cierre automático. Los bastidores que sostienen la tela
metálica de las ventanas y de otras aberturas, deben ser fijos.

Orellanos 18

�Tela antiinsectos 12.1.12. Queda permitido el reemplazo de las telas antiinsectos por el sistema denominado de cortina de aire.

Ganchos, gancheras 12.1.15. Los ganchos y gancheras serán de metal
inoxidable, pudiendo estar cubiertos por goma o material sintético.

Depósito de tripas elaboradas 12.1.20. Los depósitos para tripas elaboradas
con o sin fraccionamiento, deben responder a las exigencias de los depósitos
para grasas, adaptados a las características del producto.

Barricas 12.1.21. Las barricas, cuando no sean de primer uso, serán
perfectamente higienizadas, debiendo estar previamente con la autorización de
la Inspección Veterinaria para su empleo.

Cajones 12.1.22. Cuando se utilicen cajones, éstos serán recubiertos
interiormente por papel apergaminado o similar.

Envases de hojalata 12.1.23. Los envases de hojalata serán de primer uso y
responderán a los requisitos que para los mismos se exigen en el Capítulo XVII
de este Reglamento. Prohibición de envases de otros tipos

Orellanos 19

�7. Nuevas tendencias de utilización de materiales en instalaciones
higiénico-sanitarias: el caso del Cloruro de Polivinilo (PVC)

Aunque la mayor parte del consumo de PVC en la Latinoamérica sigue
destinándose al sector de la construcción e infraestructura, existe un potencial
de mercado muy importante para otras aplicaciones.

Un enfoque comercial orientado hacia productos ya establecidos en
países desarrollados, pero aún novedosos para nuestra región, puede
representar un excelente impulso a las exportaciones y la oportunidad de
introducir muchas de esas aplicaciones en nuestros países, empleando el PVC
de tipo suspensión o especialidades como las resinas de dispersión.

El mercado mundial del PVC se sitúa actualmente alrededor de los 27
millones de toneladas por año. Las aplicaciones para el sector de la
construcción e infraestructura consumen el 66% de la producción global,
incluyendo sistemas de tuberías y sus accesorios, perfiles y paneles para uso
arquitectónico y recubrimientos aislantes para cables eléctricos. En la categoría
de “otras aplicaciones” se incluyen innumerables usos, a pesar de que este
segmento representa sólo un 12% del mercado total.

El consumo latinoamericano de PVC se acerca a 1.5 millones de
toneladas por año y representa el 5% del consumo mundial, siendo Mercosur el
mercado más importante, con el 46% del consumo total, seguido por México
con el 22%. La Comunidad Andina y Chile representan el 20% del mercado
latinoamericano o, aproximadamente, el 1% del mercado mundial.

El consumo per cápita de PVC se ha mantenido creciente en todo el
mundo y esta tendencia continuará, estimándose que alcanzará alrededor de
los 5.25 kilogramos por persona en el año 2005. Para la región Andina, la tasa
de crecimiento del consumo oscila alrededor del 2.5% anual, siendo las
tuberías y perfiles las aplicaciones con mayor crecimiento.

Orellanos 20

�En el mundo, el consumo per cápita más alto se da en Norteamérica y
Europa, con niveles muy por encima del promedio global. Sin embargo, cuando
se analiza el consumo per cápita referido al PBI, China se coloca a la cabeza
reflejando el impresionante aprovechamiento que esta nación ha logrado en la
manufactura y la exportación de "otras aplicaciones" del PVC, lo mismo que de
otros plásticos.

En Latinoamérica y particularmente en la región Andina, es evidente la
falta de penetración del PVC en mercados tradicionalmente dominados por
otros materiales, pero en los cuales el vinilo ha probado en otras partes del
mundo que tiene atributos para obtener una posición muy importante.

La falta de dinamismo en "otras aplicaciones" obedece a varios factores,
pero especialmente al desconocimiento de las oportunidades que existen para
la exportación de productos terminados hacia los países más desarrollados, y a
la limitada exploración de oportunidades en el mercado regional para productos
que efectivamente ofrecen un mercado potencial interesante.

Orellanos 21

�8. Análisis FODA del PVC

Diseñamos un FODA, el cual arrojo los siguientes resultados.

Fortalezas(En cuanto al PVC como material):

♦ Tiene una elevada resistencia a la abrasión, junto con una baja
densidad, buena resistencia mecánica y al impacto.
♦ Al utilizar aditivos tales como estabilizantes y plastificantes (entre otros),
el PVC puede transformarse en un material rígido o flexible,
característica que le permite ser usado en un gran número de
aplicaciones.
♦ Es estable e inerte, por lo que se emplea extensivamente donde la
higiene es una prioridad, por ejemplo los catéteres y las bolsas para
sangre y hemoderivados están fabricadas con PVC, así como muchas
tuberías de agua potable.
♦ Es un material altamente resistente, los productos de PVC pueden durar
hasta más de sesenta (60) años como se comprueba en aplicaciones
tales como tuberías para conducción de agua potable y sanitarios; de
acuerdo al estado de las instalaciones se espera una prolongada
duración del PVC así como ocurre con los marcos de puertas y
ventanas.
♦ Debido a los átomos de cloro que forman parte del polímero PVC, no se
quema con facilidad ni arde por si solo y cesa de arder una vez que la
fuente de calor se ha retirado. Los perfiles de PVC empleados en la
construcción para recubrimientos, cielorrasos, puertas y ventanas, se
debe a la poca inflamabilidad que presenta.

♦ Se vuelve flexible y moldeable sin necesidad de someterlo a altas
temperaturas (basta

conunos segundos expuesto a una llama) y

mantiene la forma dada y propiedades una vez enfriado a temperatura
ambiente, lo cual facilita su modificación.

Orellanos 22

�♦ Se emplea eficazmente para aislar y proteger cables eléctricos en el
hogar, oficinas y en las industrias debido a que es un buen aislante
eléctrico.
♦ Alto valor energético. Cuando se recupera la energía en los sistemas
modernos de combustión de residuos, donde las emisiones se controlan
cuidadosamente, el PVC aporta energía y calor a la industria y a los
hogares.
♦ Rentable. Bajo costo de instalación.

Debilidades(del PVC en plantas Triperas)

♦ Requeriría diseñar un cronograma de obra semestral, ya que debería
recubrir las paredes azulejadas por placas, techos y mesadas. Dicha
acción demandaría parar con la actividad productiva, porque, si bien es
de fácil y rápida instalación, debemos priorizar la inocuidad de la materia
prima manipulada la cual no debe ser contaminadas por ningún tipo de
factor ni químico no físico.

Oportunidades

♦ Incentivar el consumo de PVC de fabricación nacional.
♦ Búsqueda de materias primas (PVC) que sean ambientalmente
sustentables.
♦ Bajo costo de instalación, comparado con el acero inoxidable.

Amenazas

♦ Apertura de las importaciones, las que a través de aranceles e
impuestos distorsivos, puedan competir con el material producido en
nuestro país.
♦ Poca visualización del PVC como un elemento apto para la industria del
sector.

Orellanos 23

�9. Proyecto para potenciar industrias nacionales

Resaltamos las características del material, inocuo, de bajo costo
económico, y proviene de un sector que se está reabriendo. A todos estos
motivos le podemos sumar una gran característica del material: El PVC es un
plástico reciclable. Resientes estudios lo demostraron.

El PVC es un plástico derivado de la sal (57%) y del petróleo (43%) y
posee innumerables aplicaciones involucrando una serie de productos, tales
como embalajes, alambres y cables, mangueras, perfiles de ventanas y
laminados, calzados, juguetes, tubos y conexiones, etc.

El principal mercado es de tubos y conexiones usados en la construcción
civil distribución de agua potable y saneamiento básico. Esta posición de
destaque en tubulaciones transcurre de la prolongada vida útil del PVC, que en
esos casos va de 50 a 100 años.

El reciclaje del PVC no es una novedad. Se ha realizado desde el
comienzo de su producción. Sin embargo, sólo tomó impulso de forma más
organizada con los movimientos ecológicos de los países desarrollados.

Los residuos de material plástico han aumentado en volumen por varios
factores, tales como crecimiento y aumento del poder adquisitivo de la
población y mayor utilización de los embalajes plásticos debido a la facilidad de
transporte y distribución y a la disminución de las pérdidas de los productos.

De acuerdo con los levantamientos más recientes (1996), el mercado
brasileño genera aproximadamente 450.000 toneladas anuales de residuos
plásticos industriales, agrícolas y urbanos. De ese total, aproximadamente
200.000 toneladas (equivalentes a 8% en un promedio de la producción
nacional de plásticos y a 13% de consumo aparente) son recicladas por
aproximadamente 800 industrias.

Orellanos 24

�En

los

años

60,

el

volumen

de

plástico

reciclado

era

de

aproximadamente 2.000 toneladas al año, lo que representa un aumento de
10.000% en poco más de 30 años; lo que resulta en un aumento medio anual
de 333,3%.

Las piezas de plástico tienen pequeña participación en peso en la
basura. En Brasil, representan un promedio de 6%. Los residuos del PVC
representan un promedio de 0,8% del peso total de basura domiciliar. Eso
ocurre porque el PVC es más utilizado en productos de larga duración, como
tubos y conexiones, alambres y cables para la construcción civil.

El PVC reciclado tiene diversas aplicaciones. Es utilizado en la camada
central de tubos de cloacales, en refuerzos para calzados, yuntas de dilatación
para concreto, perfiles, conos de señalización etc. En el mercado brasileño, los
productos obtenidos con el PVC reciclado incluyen suelas, laminados flexibles,
mangueras para jardín, tarimas y pisos. La legislación en defensa del
consumidor y las normas técnicas vetan en el mundo todo el uso de plástico
reciclado en embalajes de alimentos y medicinas, juguetes y artículos médicohospitalarios.

Orellanos 25

�10. Conclusiones:

Humildemente se presenta este proyecto, resultado de una idea basada
en la experiencia cotidiana, conlleva el requerimiento de la inclusión en la
normativa. Es una propuesta pretenciosa, pero necesaria; se han presentados
los datos recabados, a fin que se evalúe la posible modificación de algunos
ítems en la legislación..

Dentro el aporte realizado se puede hallar que su uso es útil para
mantener los instrumentos en mejores condiciones de los instrumentos, pero
por sobre todo del equipamiento, incorporar superficies fácilmente lavables y de
fácil mantenimiento.

Con esto significaría incluir paneles de PVC en las superficies y
materiales reemplazando a los de acero inoxidable, tanto en mesadas y carros
como en los revestimientos de las paredes; siendo siempre de color claro,
preferentemente blanco.

El Cloruro de Polivinilo (PVC) aporta resistencia a los ácidos de las tripas
como así también a las sustancias de limpieza, a la sal, al agua, generando
facilidades en su mantenimiento, anulando la posibilidad de corrosiones,
adherencias lo que, sumado a que generalmente sus terminaciones son
redondeadas (sin ángulos) y por lo tanto de fácil limpieza, tendría un impacto
directo en la efectividad de los POES.

Orellanos 26

�11. Bibliografía

›

http://www.plastico.com/temas/PVC,-tendencias-y-oportunidades-para-laindustria-de-America-Latina

›

http://www.insca.org/index.php/es/tratamiento-de-las-tripas

›

http://www.cofsl.net/paneles.html

›

http://tecnologiadelosplasticos.blogspot.com.ar/2011/06/pvc.html

›

Memoria operativa/descriptiva, Establecimiento Oficial n° 3511.

›

http://www.oc.lm.ehu.es/fundamentos/fundamentos/practicas/HERIDAS/ma
teriales/hilos_de_sutura.htm

›

http://www.guitarmonia.es/blog/las-cuerdas-de-los-instrumentos-de-musica/

›

http://www.aviculturaargentina.com.ar/normativas/decreto_42381968_indice.htm. Capítulo XII 12. — TRIPERIA, PREPARACION DE
MENUDENCIAS Y MONDONGUERIA

›

Diagrama de flujo de Establecimiento Oficial N° 3448.

›

http://www.eis.uva.es

›

Síntesis del trabajo Reciclaje Mecánico del PVC: Una Oportunidad de
Negocio que se realizó por iniciativa del INSTITUTO del PVC en conjunto
con la Universidad de São Paulo - USP, y que contó también con la
colaboración de varias entidades del área académica y empresaria. Aquí se
focalizan los aspectos de gestión, tecnológicos y económicos necesarios a
un emprendimiento de esta naturaleza.

Orellanos 27

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                <text>Implementación de materiales de PVC en plantas triperas. </text>
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                <text>Orellanos, Malena Soledad</text>
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            <name>Date</name>
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                <text>Noviembre 2016</text>
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                <text>Arias, Marcelo (Tutor)</text>
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            <name>Abstract</name>
            <description>A summary of the resource.</description>
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              <elementText elementTextId="30789">
                <text>Trabajo presentado para obtener el Titulo de Técnico Universitario en Calidad e Inocuidad Agroalimentaria, otorgado por la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. El presente trabajo plantea la incorporación reglamentada de mesadas, pallets, recubrimiento de paredes, techos y zócalos sanitarios de PVC en las triperías. Se apunta a resaltar las virtudes higiénicas del material, en reemplazo al acero inoxidables.</text>
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          <element elementId="54">
            <name>Table Of Contents</name>
            <description>A list of subunits of the resource.</description>
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              <elementText elementTextId="30790">
                <text>1. Prologo &#13;
2. Introducción &#13;
3. Objetivos de trabajo &#13;
3.1 Objetivo general &#13;
3.2 Objetivos específicos &#13;
4. Metodología de trabajo &#13;
5. Características operativas y descriptivas de las triperías &#13;
5.1 Diagrama de flujo y descripción del proceso  &#13;
5.2 Diferentes tipos y usos de la Tripa &#13;
5.3 El acero inoxidable como elemento distintivo de las instalaciones &#13;
6. Marco Reglamentario &#13;
6.1 Normativas a nivel internacional e investigaciones internacio nales sobre el uso de PVC: &#13;
6.2 Normativas a nivel nacional &#13;
7. Nuevas tendencias de utilización de materiales en instalaciones  higiénico-sanitarias: el caso del Cloruro de Polivinilo (PVC) &#13;
8. Análisis FODA del PVC &#13;
9. Proyecto para potenciar industrias nacionales &#13;
10. Conclusiones &#13;
11. Bibliografía</text>
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            <name>Identifier</name>
            <description>An unambiguous reference to the resource within a given context</description>
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              <elementText elementTextId="30817">
                <text>B.S.0143</text>
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            <name>Rights</name>
            <description>Information about rights held in and over the resource</description>
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              <elementText elementTextId="32365">
                <text>Trabajo presentado para obtener el Titulo de Técnico Universitario en Calidad e Inocuidad Agroalimentaria</text>
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        <name>Productos de Origen Animal</name>
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        <name>Reglamentaciones</name>
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                    <text>IMPORTANCIA DEL DIAGNÓSTICO DE Phyllosticta citricarpa y Xanthomonas citri
subsp. citri EN EL MANTENIMIENTO DE MERCADOS DE EXPORTACIÓN DE CITRICOS
M.V. Fernández1, M. Landa1, V. Weingandt1, G. Ghersi1, P. Mendy2
1Dirección de Laboratorio Vegetal, SENASA
2Dirección de Comercio Exterior Vegetal, SENASA
Mail: plagas@senasa.gob.ar

INTRODUCCIÓN
Argentina es reconocida internacionalmente como uno de los principales productores y exportadores de cítricos, con una destacada
presencia en el mercado de la Unión Europea (UE). Sin embargo, los cítricos argentinos enfrentan desafíos significativos debido a la
presencia en nuestro país de enfermedades consideradas cuarentenarias ausentes para la UE. Dentro de éstas se encuentran la
mancha negra producida por Phyllosticta citricarpa y la cancrosis causada por Xanthomonas citri subsp. citri ambas responsables de
lesiones en los frutos a comercializar. En los últimos años, la aparición de infecciones latentes y el posterior decomiso de fruta fresca
en destino han llevado a la prohibición temporal, en 2020, de la importación de cítricos (limones y naranjas) provenientes de
Argentina.

RESULTADOS

OBJETIVOS
Determinar la presencia de cancrosis y/o mancha negra
mediante el análisis de muestras provenientes de
inspecciones oficiales en puntos de salida de exportaciones de
frutos cítricos, a fin de respaldar los acuerdos internacionales
de protección fitosanitaria vigentes.

Durante 2023-2024, se detectó la presencia de Phyllosticta
citricarpa en 45 muestras y de Xanthomonas citri subsp. citri
en 20 muestras (Figura 3).

MATERIALES Y MÉTODOS

A.

B.

C.

D.

Figura 1. Phyllosticta citricarpa. A. Síntoma típico con picnidios. A=40X. B. y C. Picnidio y
conidios A=400X. D. Conidios A=400X.
A.

B.

40

35

Cantidad de muestras

Durante 2023 y en lo que va de 2024, el Laboratorio del
SENASA recibió 111 muestras de frutos cítricos con
sintomatología sospechosa tomadas en puntos de salida: 84
para Phyllosticta citricarpa y 27 Xanthomonas citri subsp.
citri.
En el caso de sospecha de mancha negra, se realiza el
diagnóstico mediante observación microscópica de síntomas y
signos (picnidios y conidios). De no ser concluyente se realiza
la extracción de ADN de las lesiones y análisis por técnicas
moleculares (qPCR) siguiendo el protocolo de diagnóstico
EPPO PM 7/017 (3).
El protocolo de diagnóstico utilizado para Xanthomonas citri
subsp. citri es EPPO PM 7/44 (1). Se realiza una observación
visual microscópica del síntoma, test de inmunofluorescencia
indirecta (Figura 2), aislamiento en medio selectivo y
características morfo-fisiológicas y confirmación por test de
patogenicidad.

45

30

25

20

15

10

5

0
Negativo
Positivo

2023 CC
7
10

2023 MNC
22
17

2024 CC
0
10

2024 MNC
17
28

Figura 3. Resultados de las muestras de Cancrosis de los Cítricos (CC) y Mancha Negra de
los Cítricos (MNC) recibidos en el Laboratorio Vegetal de SENASA durante los años 2023 y
2024 .

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
Como resultado de estas detecciones, no se permite la
exportación de esa mercadería ni de otra perteneciente a la
misma
Unidad
Productiva.
El
respaldo
analítico
proporcionado por el Laboratorio de SENASA cumple un rol
fundamental en la toma de decisiones del Organismo para el
mantenimiento
de
los
mercados
de
exportación
resguardando la producción citrícola del país y en apoyo a
los acuerdos internacionales de protección fitosanitaria
vigentes.
Referencias

Figura 2. Xanthomonas citri subsp. citri. A. Síntoma típico de cancrosis de los cítricos. B.
Células fluorescentes de
Xanthomonas citri subsp. citri observadas en el test de
inmunofluorescencia indirecta. A=1000X.

PM 7/017 (3) Phyllosticta citricarpa (formerly Guignardia citricarpa). (2020).
EPPO, Bulletin EPPO Bulletin 50, 440–461
PM 7/44 (1). Xanthomonas axonopodis pv citri. (2005). EPPO Standars
Diagnostics. EPPO Bulletin 35, 289-294.

�</text>
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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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              <name>Title</name>
              <description>A name given to the resource</description>
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                  <text>Publicaciones SENASA</text>
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                <text>Importancia del diagnóstico de &lt;em&gt;Phyllosticta citricarpa&lt;/em&gt; y X&lt;em&gt;anthomonas citri&lt;/em&gt; subsp. &lt;em&gt;citri&lt;/em&gt; en el mantenimiento de mercados de exportación de citricos</text>
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                <text>Trabajo presentado en el 6° Congreso Argentino de Fitopatología, realizado en Cipolletti, Argentina entre los días 18 al 20 de Septiembre de 2024. Determinar la presencia de cancrosis y/o mancha negramediante el análisis de muestras provenientes de inspecciones oficiales en puntos de salida de exportaciones de frutos cítricos, a fin de respaldar los acuerdos internacionales de protección fitosanitaria vigentes.</text>
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                    <text>Informe de Notificaciones de Enfermedades Denunciables –
Carbunclo bacteridiano.
Coordinación General de Epidemiología
Dirección de Planificación y Estrategia de Sanidad Animal

El carbunclo bacteridiano se encuentra en todo el mundo, en todos los continentes,
excepto la Antártida. Es una enfermedad infecciosa aguda, febril, que está producida por
el Bacillus anthracis y se presenta con carácter esporádico o enzoótico; afecta a todos los
mamíferos, incluido el hombre. La presentación de la enfermedad tras largos espacios de
tiempo en los mismos distritos se explica por la propiedad del agente causal de formar
esporos extraordinariamente resistentes, para los que el suelo actúa como reservorio, y
que puede sobrevivir durante decenas de años y multiplicarse cuando las condiciones son
adecuadas.
En el presente informe se describe la situación de la notificación de focos de carbunclo
bacteridiano, enfermedad de notificación obligatoria según la Resolución SENASA N°
153/2021. El análisis fue realizado por la Coordinación General de Epidemiología de la
Dirección de Planificación y Estrategia de Sanidad Animal (DPYESA) y abarca el
periodo 2010-2019. Durante el periodo establecido entre el 2010 y septiembre del 2017,
la información se recopilaba en papel luego, a partir de septiembre 2017, el protocolo de
notificación comenzó a completarse de forma online a través del Sistema Integrado de
Gestión de Sanidad Animal (SIGSA). El sistema está en constante mejoramiento para
lograr una alta calidad de la información.

Situación epidemiológica en Argentina 2010-2019
Durante el período 2010-2019 se registraron 132 protocolos emitidos con un diagnostico
presuntivo de carbunclo bacteridiano. Del total de notificaciones, en 120 (91%) se
confirmó la sospecha, el resto fueron descartadas. El año que presentó mayor cantidad de
focos confirmados fue el año 2010 con un total de 22 y el año con menor cantidad de
confirmaciones fue el 2017 con un total de 4 focos confirmados, por lo que la línea de
tendencia se visibiliza de forma descendente. En cuanto a las medidas de tendencia central
para el total del periodo, la media y la mediana arrojan valores de 12 y 12,5
respectivamente (Grafico 1).

Página 1

�Número de focos

25
20
15
10
5
0
2010

2011

2012

2013 2014 2015 2016
Año de notificación

2017

2018

2019

Gráfico 1: Focos confirmados de carbunclo según año de notificación. Argentina-Total país.
Periodo 2010-2019 N=120 Fuente: elaboración propia – SENASA

La provincia con mayor cantidad de focos de carbunclo confirmados fue la provincia de
Buenos Aires con un total de 80 focos (67%) en los 10 años analizados, los mismos se
distribuyeron en 31 partidos de dicha jurisdicción. Le sigue la provincia de La Pampa con
21 focos confirmados (18%) durante el mismo periodo y distribuidos en 8 partidos
provinciales. Los 19 focos confirmados restantes se distribuyeron en 9 jurisdicciones, con
menos de 10 focos según el caso, completando los 120 focos confirmados del total país
en el total del periodo (Mapa 1).

Mapa 1: Focos confirmados de carbunclo según provincia. Argentina. Periodo 2010-2019. N=120

Página 2

�Es interesante resaltar que en el año 2014 la provincia de Buenos Aires incorporó la
vacunación anual de carbunclo como estrategia de prevención de la enfermedad.
Analizando los datos históricos, con una confianza del 95%, se ve una diferencia
estadísticamente significativa (p=0,0006) en la incidencia de la enfermedad en dicha
provincia a partir del año 2014, pasando de un total de 60 focos confirmados en el primer
periodo quinquenal 2010-2014 a 20 focos confirmados en el segundo quinqueño 20152019 (Anexo 1). En Santa Fe también la vacunación comenzó a ser obligatoria a partir de
octubre del 2014. Sin embargo, no se observan diferencias significativas entre el período
previo y el período posterior al cambio de estrategia de vacunación (p=0,5), debido a que
hubo solo 7 casos notificados en la provincia, cinco antes del 2014 y dos después del
2014. La cantidad total de casos de carbunclo es muy pequeña para detectar diferencias
estadísticamente significativas.
En el mapa 2 se observa que la distribución geográfica de los focos a lo largo de los años
se mantiene constante, apareciendo la mayoría de los focos en el centro del país.

Mapa 2: Focos confirmados de carbunclo según provincia y año. Argentina. Periodo 2010-2019.
N=120

El gráfico 2 muestra la distribución del total de focos confirmados de carbunclo de todo
el periodo bajo análisis según los meses de notificación1. En el mismo podemos ver una
marcada estacionalidad con una mayor incidencia de focos durante la época estival. Este
dato podría ser de relevancia a la hora de tomar la decisión sobre el momento de la
vacunación en aquellas provincias que utilizan esa estrategia como medida de prevención,
ya que podría ser más eficaz la vacunación de carbunclo aprovechando el movimiento de
1

No se presentaron notificaciones de focos durante el mes de noviembre en ninguno de los años del
periodo analizado.
Página 3

�la hacienda durante la segunda campaña anti aftosa (octubre, noviembre) para que los
animales lleguen con una alta inmunidad al periodo de mayor riesgo o exposición (enero,
febrero, marzo).

35

Focos notificados

30
25
20
15
10
5
0

Mes de notificación
Gráfico 2: Focos de Carbunclo según mes de notificación. Argentina- Total país. Periodo 20102019. N=120. Fuente: elaboración propia – SENASA

El canal endémico nos permite ver la incidencia de carbunclo durante el año 2019
comparado con la incidencia histórica del periodo 2010-2018. La misma nos ayuda a
detectar valores de casos por fuera de lo esperado para dicha enfermedad. La enfermedad
es endémica en la Argentina, aunque se presenta en forma de brotes esporádicos. Si bien
se la diagnostica en casi todos los meses del año, se presenta con más frecuencia en verano
y otoño. La curva de casos notificados en el 2019 ha transcurrido dentro de la zona de
alerta (más casos de lo esperado) durante gran parte del año salvo en el mes de marzo que
transitó por la zona de seguridad. En los meses de enero, julio, septiembre, noviembre y
diciembre no se notificaron casos en el SIGSA (Gráfico 3). Se debe tener en cuenta para
el análisis del corredor endémico que se notifican pocos casos de carbunclo, con lo cual
un leve aumento en el número de casos informados en un mes puede llevar a que la curva
se ubique en la zona de alerta.

Página 4

�7
6
5
4
3
2
1
0

Seguridad

Éxito

Alerta

Brote

2019

Gráfico 3: Canal endémico mensual de Carbunclo año 2019. Argentina – Total País. Históricos
2010 a 2018. Fuente: elaboración propia – SENASA

Al analizar los datos poblacionales durante el total del periodo analizado, estuvieron
expuestos en los distintos establecimientos afectados un total de 101.557 animales que
incluyen bovinos (93%), ovinos, caprinos, cerdos y equinos. Del total de animales
susceptibles, el 1% (1045) enfermaron y murieron a causa de la enfermedad. En su
mayoría los animales muertos fueron bovinos. En el grafico 4 puede observarse cómo se
distribuyen dichos datos por año en el total de los 120 focos confirmados. Si bien la
letalidad de la enfermedad es alta, la incidencia es muy baja y las acciones sanitarias
aplicadas ni bien se notifica el brote permiten evitar la dispersión de la misma a más
animales reduciendo las pérdidas económicas asociadas.
25000
20000
15000
10000
5000
243

81

137

84

119

122

5

4

2016

2017

149

101

0
2010

2011

2012

2013

2014

Animales susceptibles

2015

2018

2019

Animales muertos

Gráfico 4: Distribución de animales susceptibles y muertos según año de notificación. ArgentinaTotal país. Periodo 2010-2019. Fuente: elaboración propia – SENASA

En cuanto al origen de las denuncias que recibe el SENASA, las mismas se clasifican en:
denuncias espontáneas, denuncias de terceros y denuncias de oficio. Las denuncias
Página 5

�espontáneas son aquellas efectuadas por el productor afectado, las denuncias de terceros
son las remitidas por productores ajenos al establecimiento, mientras que las denuncias
de oficio son detecciones realizadas por el Organismo en sus actividades de rastreo
epidemiológico, vacunaciones, baños precaucionales, instrucciones recibidas, aviso de
detección en playas de faena o mercado terminal, etc. En el gráfico 5 se describe la
distribución de los focos confirmados de carbunclo según su origen. En dicho gráfico
puede observarse que más del 50% de las denuncias son realizadas por el productor
afectado. Respecto al tiempo trascurrido entre el inicio del foco y la notificación del
mismo al SENASA, la media es de 12,5 días y la mediana de 10, con un máximo de 47
días. El 76% de las notificaciones se realizaron dentro de la semana de inicio del foco. En
relación al tiempo transcurrido entre la notificación del foco y la atención del mismo por
parte del Organismo, la media es de 10 días debido a que el máximo en uno de los casos
fue de 56, y con una mediana que arroja un valor de 3,5 días, el 82% de los focos fueron
atendidos entre el mismo día o al día siguiente de ser notificados y el 98% dentro de la
semana de notificación.
3%
22%
23%

52%

De oficio

Denuncia de terceros

Denuncia espontánea

sin dato

Gráfico 5: Focos confirmados de carbunclo según origen de la denuncia. Argentina- Total país.
Periodo 2010-2019. N=120. Fuente: elaboración propia – SENASA

Los protocolos con los que se registran los focos de las enfermedades notificables pueden
tener varios estados, para este análisis diferenciamos dos grandes grupos: los protocolos
finalizados donde se realizó la carga de toda la información pertinente, el brote se dio por
concluido y el protocolo se finalizó; y los protocolos no finalizados donde no se encuentra
cargada la totalidad de la información y lo mismos aún se encuentran abiertos. El gráfico
6 muestra la proporción de protocolos finalizados en relación a los no finalizados por año
de notificación.

Página 6

�100%
90%
80%
70%
60%

50%
40%
30%
20%
10%
0%
2011

2012

2013

2014

2015

Finalizado

2016

2017

2018

2019

No finalizado

Gráfico 6: Estado de los protocolos notificados por año. Argentina- Total país. Periodo 2010-2019.
N=120. Fuente: elaboración propia – SENASA

Conclusiones
Como se desprende del informe, el carbunclo bacteridiano es una enfermedad endémica
en Argentina, de baja incidencia, alta letalidad, presente en forma de brotes esporádicos
y distribuidos en varias jurisdicciones, principalmente en la región central del país. La
estacionalidad de la enfermedad es marcada y es importante a la hora de planear
estrategias de prevención de la misma. Se destaca la importancia de la notificación ante
la sospecha con el fin de conocer la epidemiologia de la enfermedad en nuestro país. La
realización de un diagnóstico oportuno permite tomar las medidas de prevención y control
de forma temprana por parte de los veterinarios locales y autoridades provinciales a fin
de evitar que la enfermedad se disemine. Se debe tomar en consideración el potencial
zoonótico de esta bacteria siendo esencial, para evitar casos humanos, eliminar de modo
adecuado los animales muertos una vez confirmado el brote.
Ante la denuncia, notificación o actuación de oficio en un brote de carbunclo el
Veterinario Local adoptará las medidas establecidas en el Manual de Procedimientos de
Atención de Casos y Focos, confeccionando los protocolos correspondientes, que
consisten en interdictar el predio y extraer y enviar muestras para un análisis
microbiológico que permita emitir un diagnóstico. Los animales muertos o sospechosos
de haber muerto de carbunclo deben ser quemados sin despojarlos del cuero en el sitio
mismo donde se encuentren. Para la eliminación de los cadáveres los métodos más
comunes son el quemado y el enterramiento profundo (más de dos metros); previo al
enterrado debe cubrirse con cal el cadáver. No está autorizado su desuello de los
cadáveres. Para que el quemado sea eficaz debe reducirse el cadáver a cenizas, esto debe
hacerse en el mismo lugar de muerte del animal para evitar sembrar el campo con los

Página 7

�líquidos infectantes que pierde el cadáver por los orificios naturales2. La desinfección se
hará de acuerdo con lo establecido en el Manual de Desinfección, extendiéndola a las
cosas que han estado en contacto con los animales enfermos o muertos de esta
enfermedad. Una vez confirmada la enfermedad se debe indicar el tratamiento facultativo
de los animales enfermos y la inmunización obligatoria de los animales susceptibles.
El personal encargado de atender a los animales debe entrar en los corrales sólo con ropas
protectoras y debe estar informado sobre las medidas de protección personal y práctica
de desinfecciones a realizar. Se prohibirá que personas con heridas tengan acceso a
entornos en los que existan animales enfermos o sospechosos de padecer carbunco.
Cuando el brote surge en las praderas éstas se evacuarán de inmediato, se roturarán y no
volverán a ser utilizadas por animales. Está prohibido el sacrificio de animales enfermos
o sospechosos. Las materias primas procedentes de los mismos se eliminarán de manera
inocua. El tratamiento lo más precoz posible de los animales enfermos o sospechosos con
altas dosis de penicilina o con otro antibiótico adecuado (estreptomicina, oxitetraciclina)
se ha manifestado como método eficaz. Las medidas de aislamiento se levantarán si 20
días después de la eliminación de los animales enfermos no se volvieron a presentar casos
de carbunco y se realizó la desinfección de cierre.

2

Para mayor información puede consultar el Manual de procedimientos de Carbunclo en
el siguiente link:
https://intranet.senasa.gob.ar/sites/default/files/archivos/25_carbunco_manual_completo-1.pdf

Página 8

�ANEXO 1.
Tabla 1: Focos confirmados de carbunclo según partido. Argentina-Total país. Periodo 2010-2019
N=120
Provincia/Partido
BUENOS AIRES
Adolfo Alsina
Arrecifes
Ayacucho
Azul
Benito Juarez
Carlos Casares
Corones Dorrego
Coronel Suarez
Dolores
Gonzales Chaves
Gral. Alvear
Gral. Belgrano
Gral. Lavalle
Gral. Villegas
Guamini
Laprida
Las Flores
Loberia
Magdalena - Punta Indio
Mar Chiquita
Olavarria
Puan
Rauch
Saavedra
Saladillo
San Antonio de Areco
Tapalque
Tornquist
Trenque Lauquen
Tres Arroyos
Villarino
LA PAMPA
Atreuco
Conhelo
Hucal
Lihuel Calel
Loventue
Realico
Toay
Utracan
SANTA FE
Constitucion
Las Colonias
San Cristobal
SAN LUIS
Capital
Gral. Pedernera
La Capital
CHACO
Libertador Gral. San Martin
NEUQUEN
Chos Malal
RIO NEGRO
Adolfo Alsina
Pichi Mahuida
CORDOBA
Rio Cuarto
ENTRE RIOS
Nogoya
LA RIOJA
Capital
SANTIAGO DEL ESTERO
Ojo de Agua
Total general

2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019 Total
16
8
11
12
13
7
4
2
3
4
80
1
1
1
1
1
1
4
1
2
7
1
1
2
2
2
2
2
1
1
1
1
1
3
1
1
2
1
1
1
3
1
1
1
1
2
2
1
1
2
5
1
1
7
1
1
1
1
1
1
2
1
3
1
5
3
1
1
11
1
1
2
3
1
1
2
1
8
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
3
3
4
1
5
2
2
2
6
1
1
2
1
3
5
22
1
1
1
1
2
4
1
1
2
1
1
2
1
1
2
1
0
3
1
1
2
2
1
1
2
6
2
3
2
7
2
2
2
2
4
1
1
1
2
1
4
1
1
2
2
1
1
1
1
1
1
1
2
1
1
2
2
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
22
14
13
14
16
11
5
4
9
12
120

Página 9

�</text>
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                <text>El carbunclo bacteridiano es una enfermedad infecciosa aguda, febril, que está producida por el Bacillus anthracis y se presenta con carácter esporádico o enzoótico; afecta a todos los mamíferos, incluido el hombre.</text>
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                    <text>Informe de Notificaciones de Enfermedades Denunciables –
Trichinellosis.
Coordinación General de Epidemiología
Dirección de Planificación y Estrategia de Sanidad Animal

La triquinosis o trichinellosis es una enfermedad parasitaria causada por las larvas de
nematodes del género Trichinella spp, que afecta al ser humano, mamíferos domésticos,
silvestres, aves y reptiles. Se trata de una zoonosis que se transmite a los seres humanos,
de modo accidental, por la ingestión de carne o derivados cárnicos, crudos o mal
cocidos que contienen larvas musculares viables de Trichinella spp.
En Argentina, la principal fuente de infección para el ser humano es el cerdo, aunque
también existen otras, como el jabalí o el puma. Con respecto a los cerdos domésticos,
la parasitosis está estrictamente relacionada a las condiciones de crianza de los mismos,
especialmente con la alimentación y presencia de animales sinantrópicos (por ejemplo,
ratas) en el criadero o en basurales cercanos y hábitos canibalísticos del cerdo. Este
parásito, además, puede encontrarse en la musculatura estriada de un amplio rango de
mamíferos, especialmente carnívoros y carroñeros existiendo especies de Trichinella
spp. que parasitan a aves y reptiles también.
En el presente informe se describe la situación de la notificación de focos de
trichinellosis, evento de notificación obligatoria por la Resolución SENASA
N°422/2003 bajo el protocolo establecido y unificado para todo el territorio argentino
reglamentado por la Resolución SENASA N° 540/2010. El análisis fue realizado por la
Coordinación General de Epidemiología de la Dirección de Planificación y Estrategia
de Sanidad Animal (DPYESA) y abarca el periodo 2010-2019. Durante el periodo
establecido entre el 2010 y septiembre del 2017, la información se recibía en papel
luego, a partir de septiembre 2017, el protocolo de notificación se empezó a completar
online desde el Sistema Integrado de Gestión de Sanidad Animal (SIGSA). El sistema
está en constante mejoramiento para lograr que la información obtenida sea lo más
fidedigna posible.
Por otro lado, a la fecha se encuentra vigente la Resolución ex SAGPYA Nº555/2006,
que aprueba el Programa de Control y Erradicación de la Triquinosis Porcina en la
República Argentina, y la Circular Nº17/2018 de notificación y registro de sospechas,
foco y brotes de trichinellosis, donde se explica de qué manera notificar y atender las
denuncias de esta enfermedad. Según la mencionada Circular se considera sospecha a
un establecimiento sobre el que se ha tomado conocimiento a través de denuncias de
terceros y/o cuando las condiciones ambientales observadas hagan sospechar de la
presencia de animales parasitados o frente a un resultado serológico positivo. El foco se
confirma cuando uno o más animales positivos resultan positivos al diagnóstico directo
para la detección de Trichinella spp., ya sean silvestres o domésticos. Un brote de

�triquinosis es la ocurrencia de uno o más casos humanos de triquinosis agrupados en
tiempo y espacio.
El procedimiento indica que al declararse un foco de trichinellosis el veterinario
actuante debe realizar las siguientes acciones en el predio de origen:





Identificar e inspeccionar el predio de origen de los animales. En los casos en los
que no se dispone el RENSPA del predio el primer paso constituye la
investigación para poder llegar al predio de origen. Si el mismo no tiene
RENSPA se le debe otorgar uno en cumplimiento de la Resolución SENASA N°
423/2014. Luego se deben determinar las existencias porcinas, verificar si hay
diferencias de stock, interdictar el predio e identificar todos los animales.
Completar desde el SIGSA los protocolos de Denuncia de Enfermedades de
Notificación Obligatoria de la Resolución SENASA N° 540/2010.
Remitir los animales a faena controlada. Dependiendo las características del
foco y del establecimiento involucrado, la faena puede ser programada
(respetando el ciclo productivo) o inmediata. La decisión de posponer la faena
inmediata para hacerla de manera programada con o sin muestreo serológico
quedará bajo la responsabilidad del coordinador regional de Sanidad Animal y
en caso de decidir realizar el muestreo serológico deben comunicarse con la
Dirección Nacional de Sanidad Animal para armar el diseño del muestreo acorde
a las características de foco en cuestión y gestionar la autorización para remitir
los sueros para su análisis a la Dirección de Laboratorio y Control Técnico
(DILAB).

Situación epidemiológica en Argentina 2010-2019
 Trichinellosis en porcinos domésticos
La trichinellosis es considerada una enfermedad de denuncia obligatoria por las
resoluciones SENASA N° 422/2003 y 555/2006, siendo obligatorio para todo
establecimiento faenador de porcinos la realización de la técnica de digestión artificial
para liberar a consumo las carnes porcinas.
Si bien el cerdo es quien se encuentra involucrado con mayor frecuencia en los brotes
humanos, también se registran brotes por carnes de animales silvestres consumida
generalmente en forma de chacinados y embutidos sin control bromatológico o carne
fresca insuficientemente cocida.
En nuestro país los hábitos de crianza de cerdos en forma domiciliaria (traspatio) sin las
condiciones mínimas de higiene y alimentación son ideales para la propagación y
mantenimiento de esta parasitosis. Esto se asocia, a su vez, con la faena domiciliaria o
casera sin control sanitario, que trae como consecuencia la oferta de alimentos de riesgo
para el consumidor (carne curada salada, cruda o insuficientemente cocida).

�En el período 2010-2019 se registraron 509 protocolos emitidos para la enfermedad
trichinellosis. Del total de notificaciones, 476 (93,5%) se registró como foco. El resto de
los protocolos 33 registrados, fueron contabilizados como sospechas no confirmadas o
casos descartados (6,5%).
El año que presentó mayor cantidad de focos confirmados fue el año 2016 con un total
de 73 y el año con menor cantidad de confirmaciones fue el 2010 con un total de 7 focos
confirmados, por lo que la línea de tendencia se visibiliza de forma ascendente. En
cuanto a las medidas de tendencia central para el total del periodo, la media y la
mediana arrojan valores de 47,6 y 46 respectivamente. (Grafico 1)

80
Numero de focos

70

60
50
40
30
20
10
0
2010

2011

2012

2013

2014

2015

2016

2017

2018

2019

Año de notificación
Grafico 1: Focos de trichinellosis registrados según año de notificación. Argentina-Total país.
Periodo 2010-2019 N=476 Fuente: elaboración propia – SENASA

La provincia con mayor cantidad de focos de trichinellosis fue la provincia de Buenos
Aires con un total de 274 focos (57%) en los 10 años analizados. Los mismos se
distribuyeron en 60 partidos de dicha jurisdicción siendo la mayoría focos en cerdos
domésticos. Le sigue la provincia de Neuquén con 92 focos declarados (20%) durante el
mismo periodo y distribuidos en 9 partidos provinciales. Siguiéndole las provincias de
San Luis, Córdoba y La Pampa (Mapa 1 y Gráfico 1). Neuquén aporta una alta
proporción de casos silvestres (Mapa 2).

�Mapa 1: Focos de trichinellosis registrados según provincia. Argentina-Total país. Periodo 20102019 N=476

Número de focos

300

250
200
150
100
50
0

Provincia

Grafico 2: Focos de trichinellosis registrados por provincia de notificación. Argentina. Periodo
2010-2019. N=476 Fuente: elaboración propia – SENASA

La enfermedad mantiene su distribución a lo largo de los años en el centro del país en
animales domésticos. Los casos en silvestres se detectan principalmente en el sur de la
provincia de Neuquén, en relación a la caza de jabalíes en los parques nacionales de la
zona (Mapa 2). Esto se debe también a un trabajo muy importante de concientización
que se realizó sobre los cazadores por parte del SENASA y del Ministerio de
Producción e Industria del Neuquén.

�Mapa 2: Focos de Trichinellosis registrados en animales domésticos y silvestres según Provincia.
Argentina-Total país. Periodo 2013-2019 N=476

En cuanto al origen de las intervenciones, según la Resolución SENASA N° 540/2010,
las mismas se clasifican en:




denuncia espontánea: toda aquella denuncia efectuada por el productor afectado.
denuncia de terceros: toda aquella denuncia efectuada por una persona diferente
al productor afectado.
de oficio: detecciones realizadas por el SENASA en sus actividades de rastreo
epidemiológico, vacunaciones, baños precaucionales, instrucciones recibidas,
aviso de detección en playas de faena o mercado terminal y cualquier otra acción
oficial.

A los fines de poder profundizar en el análisis del origen de las intervenciones, y en
base a la información contenida en los protocolos, para trichinellosis se amplían las
clasificaciones de denuncias de terceros o de oficio incorporando las siguientes sub
categorías: denuncias relacionadas a control de caza, diagnóstico de faena en
frigoríficos, diagnóstico de faena casera realizados en laboratorios y otros (sin datos).
Los datos muestran que el 27% de los diagnósticos positivos se obtuvieron de muestras
de animales domésticos provenientes de faenas caseras, el 14% de plantas frigoríficas y
un 32% de las intervenciones ocurre por la denuncia de terceros (Gráfico 3). Se debe
considerar que todos los cerdos que se envían a faena a frigoríficos son analizados por
digestión artificial. Esto no ocurre con los cerdos que se faenan de manera casera, si
bien existen numerosas campañas de concientización respecto a este tema. Otra fuente
importante de origen de los focos son los controles que se realizan en animales

�silvestres (17%). En varias zonas de nuestro país, como Patagonia, Buenos Aires y La
Pampa entre otras, se realizan actividades de caza tanto deportiva como de subsistencia
y en muchos casos los cazadores elaboran chacinados y/o salazones con carne de puma,
jabalí y/o otros animales silvestres. Resulta fundamental que la carne sea analizada
antes de la elaboración de alimentos. Del 32% de focos originados por denuncia de
terceros, el 28% está relacionado a brotes en humanos (Gráfico 4).

Control de caza
8%

17%

De oficio
1%
Denuncia de terceros

27%

Denuncia espontánea
Diagnostico de Faena
(frigorifico)

32%

Faena Casera (laboratorio)

14%
Otros
1%
Gráfico 3: Focos de trichinellosis registrados según origen de la denuncia. Argentina- Total país.
Periodo 2010-2019. N=476 Fuente: elaboración propia – SENASA
Sin presencia de brote humano

Con presencia de brote humano

28%

72%

Gráfico 4: Focos de trichinellosis registrados con denuncia de terceros con presencia o ausencia de
brote humano. Argentina- Total país. Periodo 2010-2019. N=152 Fuente: elaboración propia – SENASA

Del total de las notificaciones recibidas (476 protocolos registrados como foco) el 11%
están relacionadas a brotes en humanos. Los casos humanos se registran en el Sistema
Integrado de Información Sanitario Argentino (SISA) perteneciente al Ministerio de
Salud de la Nación y desde SENASA accedemos a dicho sistema para tomar los datos e

�intentar identificar el origen de los animales. También se reciben comunicaciones de los
Ministerios de Salud provinciales (Gráfico 5).

Sin presencia de brote humano

Con presencia de brote humano

11%

89%

Gráfico 5: Focos de trichinellosis registrados a partir de brotes humanos. Argentina- Total país.
Periodo 2010-2019. N=476 Fuente: elaboración propia – SENASA

Cuando se analiza la proporción de focos notificados, vemos que a lo largo de los años
se mantiene estable la cantidad de focos que están asociados a brotes humanos y los que
no (Gráfico 5).
70
60
50
40
30
20
10
0
2010

2011

2012

2013

2014

Sin presencia de brote humano

2015

2016

2017

2018

2019

Con presencia de brote humano

Gráfico 5: Focos de trichinellosis registrados a partir de brotes humanos por año. Argentina- Total
país. Periodo 2010-2019. N=476 Fuente: elaboración propia – SENASA

Respecto al tiempo trascurrido entre el inicio del foco y la notificación del mismo al
SENASA, la media es de 35 días y la mediana de 18, debido a un máximo de 244 días
trascurridos en dos de los focos. No obstante el 92% de las notificaciones se realizaron
dentro de la semana de inicio del foco. En relación al tiempo transcurrido entre la

�notificación del foco y la atención del mismo por parte del Organismo, el 86 % de los
focos fueron atendidos entre el mismo día o al día siguiente de ser notificados y el 99%
dentro de la semana de notificación. La media es de 9 días debido a que el máximo en
uno de los casos fue de 49, y con una mediana que arroja un valor de 6,5 días.

 Trichinellosis en animales silvestres (jabalíes, cerdos cimarrones
y pumas)
La proporción de notificaciones de trichinellosis silvestre fue de 18% respecto a la
totalidad de las notificaciones en general, para el periodo 2010 - 2019. Cabe resaltar que
se comenzó a registrar los eventos en estas especies en el año 2013 y que desde dicho
año se ha incrementado significativamente la cantidad de denuncias.

Porcinos domésticos

1%

Puma

Porcino Silvestre/Jabali

17%

82%

Gráfico 6: Focos de trichinellosis registrados según especie. Argentina- Total país. Periodo 20102019. N=476 Fuente: elaboración propia – SENASA

De la totalidad de las denuncias recibidas en animales silvestres el 94 % corresponden a
notificaciones en suinos. (Grafico 7)

�Puma

Porcino Silvestre/Jabali

6%

94%

Gráfico 7: Focos de trichinellosis registrados en animales silvestres. Argentina- Total país. Periodo
2013-2019. N=90 Fuente: elaboración propia – SENASA

La provincia con mayor frecuencia de notificación fue Neuquén. En la misma se destaca
por el trabajo llevado adelante por los profesionales de SENASA en las oficinas locales
y de la Dirección de Ganadería y Salud Animal del Ministerio de Producción e Industria
del Neuquén, desarrollando una buena estrategia y concientización con los cazadores y
laboratorios diagnósticos.

Casos trichinellosis silvetre

25
20
15
10
5

0
2013

2014

2015
2016
2017
Año de notificación

2018

2019

Gráfico 8: Focos de trichinellosis registrados en animales silvestres. Argentina- Total país. Periodo
2013-2019. N=90 Fuente: elaboración propia – SENASA

Como se mencionó anteriormente, las notificaciones de trichinellosis silvestres
comenzaron a notificarse en el año 2013, y desde esa fecha hasta el 2019, la cantidad se
ha visto incrementada, para luego sufrir una baja en las notificaciones. Se sigue
trabajando en la mayor concientización de los cazadores, tanto en la notificación como
el diagnóstico de los animales previo a su consumo (Grafico 8).

�Análisis temporal de las notificaciones de trichinellosis
El grafico 9 muestra la distribución del total de casos registrados de trichinellosis de
todo el periodo bajo análisis según los meses de notificación. En teoría, dado que la
trichinellosis no es una enfermedad infectocontagiosa, se espera que aparezcan casos a
lo largo de todo el año, sin una estacionalidad marcada. Sin embargo, dado que la
misma se presenta sin sintomatología aparente en los cerdos, pasa inadvertida hasta el
momento de la faena. Con el comienzo del invierno y las bajas temperaturas empieza lo
que a campo se conoce como “carneada”, la faena casera o domiciliaria sin control
veterinario para la obtención de la “factura”, los chacinados, embutidos, salazones
caseras, para consumo personal y familiar o venta informal. Dado que los chacinados se
producen con materia prima cruda (siendo la cocción a más de 70ºC lo único que
elimina a las larvas de Trichinella spp.) y no se analizan, coincidentemente con los
meses de invierno se registran más brotes en personas. Debido a las múltiples campañas
de capacitación y difusión elaboradas por SENASA y otros organismos, en esta época
del año también aumenta la faena casera con análisis en laboratorios privados y/o
municipales para consumo personal. Esto es lo que hace que haya mayor diagnóstico en
cerdos faenados y, por lo tanto, se nota una marcada estacionalidad con una mayor
incidencia de focos durante la época invernal (Gráfico 9).

70
Número de focos

60

50
40
30
20
10
0

Mes de notificación

Grafico 9: Focos de trichinellosis según mes de notificación. Argentina- Total país. Periodo 20102019. N=476. Fuente: elaboración propia – SENASA

El canal endémico (Gráfico 10) nos permite ver la incidencia de trichinellosis durante el
año 2019 comparado con la incidencia histórica del periodo 2010-2018. El mismo nos
ayuda a detectar valores de casos por fuera de lo esperado para dicha enfermedad. La
enfermedad es endémica en la Argentina aunque se presenta en forma de brotes en
época invernal. Si bien se la diagnostica en casi todos los meses del año, como ya

�mencionamos, se presenta con más frecuencia en los meses de junio, julio y agosto. La
curva de casos notificados en el 2019 ha transcurrido dentro de la zona de alerta (más
casos de lo esperado) durante gran parte del año salvo en los meses de febrero, abril,
noviembre y diciembre que transitó por la zona de éxito y seguridad. En el mes de
marzo no se notificaron casos en el SIGSA.
25
20
15
10
5
0

Gráfico 10: Canal endémico mensual de trichinellosis año 2019. Argentina - Total País. Históricos
2010 a 2018.Fuente: elaboración propia – SENASA

Los protocolos con los que se registran los focos de las enfermedades notificables
pueden tener varios estados. Para este análisis diferenciamos dos grandes grupos: los
protocolos finalizados donde se realizó la carga de toda la información pertinente, el
foco se dio por concluido y el protocolo se finalizó; y los protocolos no finalizados
donde no se encuentra cargada la totalidad de la información y lo mismos aún se
encuentran abiertos. El gráfico 11 muestra la proporción de protocolos finalizados en
relación a los no finalizados por año de notificación.

100%
90%
80%
70%
60%
50%
40%
30%
20%
10%
0%
2010

2011

2012

2013

2014

No finalizado

2015

2016

Finalizado

2017

2018

2019

�Gráfico 11: Estado de los protocolos notificados por año. Argentina- Total país. Periodo 2010-2019.
N=476. Fuente: elaboración propia – SENASA

La cantidad de protocolos no finalizados se debe a que en ciertos establecimientos las
acciones sanitarias de despoblación se demoran por respectar el ciclo productivo, por
dificultad de acceder a frigoríficos que faenen los animales o por otras cuestiones
operativas y/o legales.

Conclusiones
Como se desprende del informe la triquinosis o trichinellosis es una enfermedad
endémica en Argentina con focos distribuidos en varias jurisdicciones, principalmente
en la región Centro, coincidente con la distribución de la producción porcina del país, y
en la región cordillerana de Neuquén, donde encontramos la mayor parte de los focos
asociados a especies silvestres. La estacionalidad de la enfermedad es marcada y es
importante a la hora de planear estrategias de prevención de la misma, como campañas
de difusión y prevención. Es muy importante de la notificación del evento ante la
sospecha o ni bien se realiza el diagnóstico con el fin de conocer la epidemiologia de la
enfermedad en nuestro país y poder aplicar las medidas de control para evitar los casos
humanos. Respecto al diagnóstico, la digestión artificial es una de las principales
medidas para evitar la transmisión de la enfermedad y permite que la prevención y
control se lleven a cabo en forma temprana por parte de los veterinarios locales,
autoridades provinciales y municipales. Se debe resaltar la importancia de realizar el
diagnóstico de toda la carne de origen porcino o de animales silvestres previo a su
consumo. Además de las medidas de buenas prácticas de producción de porcinos, como
evitar la alimentación con desechos, la digestión artificial es la medida que logra
prevenir la ocurrencia de la enfermedad en humanos.
La trichinellosis en humanos es un evento de notificación obligatoria. Según datos del
Ministerio de Salud de la Nación, para el periodo comprendido entre los años 20142019, se notificaron 5875 casos al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (SNVS
2.0). Los mismos se clasifican como: caso sospechoso, caso probable, caso confirmado
y caso confirmado por nexo epidemiológico, según consensos con los referentes del
evento. Para descartar los casos sospechosos es necesario contar con tres muestras
seriadas de resultado negativo. Dado que en reiteradas oportunidades no es posible
acceder a una segunda o tercera muestra de sangre del paciente, algunos casos
sospechosos no pueden ser reclasificados y permanecen como casos sospechosos.

�Número de casos humanos

1600
1400
1200
1000
800
600
400
200
0
2014

2015

2016

2017

2018

2019

Año de notificación

Gráfico 12: Casos humanos notificados al SNVS 2.0 por año. Argentina- Total país. Periodo 20142019. N=5875. Fuente: Ministerio de Salud. Aclaración: los casos descartados están excluidos.

El trabajo en conjunto con todos los actores involucrados en la cadena de notificaciones
permite poder llegar al origen del foco animal cuanto antes y de esta manera poder
evitar que se afecten más personas, lo cual se ve reflejado en la tendencia descendente
de los casos humanos notificados al Ministerio de Salud.
Para mayor información sobre medidas a adoptar ante la ocurrencia esta enfermedad
podrá consultar los siguientes links:
https://www.argentina.gob.ar/senasa/publicaciones/triquinosis
https://intranet.senasa.gob.ar/sites/default/files/archivos/circular_dnsa_n_17-2018_focos_triquinosis.pdf
http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/verNorma.do;jsessionid=022F552C8239D6850FA3D833CBD18567?id
=119741
https://www.oie.int/fileadmin/Home/esp/Health_standards/tahc/current/chapitre_trichinella_spp.pdf

�ANEXO I
Tabla 1: Focos de trichinellosis registrados según partido. Argentina-Total país.
Periodo 2010-2019 N=476

PROVINCIA
RENSPAS CON FOCO DECLARADO
BUENOS AIRES
274
Adolfo Alsina
10
Adolfo Alsina
1
Alberti
2
Ayacucho
5
Azul
30
Bahia Blanca
6
Bahía Blanca
4
Balcarce
1
Benito Juarez
8
Bolivar
2
Capitan Sarmiento
1
Carlos Casares
6
Carlos Tejedor
1
Carmen de Areco
2
Chacabuco
8
Chascomus
5
Chivilcoy
8
Coronel Brandsen
2
Coronel Dorrego
4
Coronel Rosales
3
Coronel Suarez
23
Doce de Octubre
1
Dolores
38
Exaltacion de la Cruz
2
Gral. Belgrano
2
Gral. Paz
2
Gral. Rodriguez
1
Gral. Alvarado
1
Gral. Guido
2
Gral. Lavalle
3
Gral. Pueyrredon
11
Gral. Rodriguez
1
Hipolito Irigoyen
7
Junin
3
Continúa tabla N° 1

�La Costa
La Matanza
La Plata
Laprida
Las Flores
Leandro N. Alem
Lincoln
Loberia
Maipu
Mar Chiquita
Marcos Paz
Navarro
Necochea
Nueve de Julio
Olavarria
Puan
Rauch
Roque Perez
Saavedra
Saladillo
Saliquelo
San Andres de Giles
Suipacha
Tandil
Tordillo
Tornquist
Tres Arroyos
Tres Lomas
Veinticinco de Mayo
CATAMARCA
La Paz
CHACO
Doce de Octubre
CHUBUT
Chushamen
Cushamen
Continúa tabla N° 1

1
1
1
1
2
1
8
8
3
1
1
1
4
2
4
5
3
1
1
1
3
1
1
3
1
4
2
2
1
1
1
1
1
2
1
1

�CORDOBA
Calamuchita
Marcos Juarez
Rio Cuarto
San Justo
San Martin
Santa Maria
Tercero Arriba
Union
CORRIENTES
Goya
ENTRE RIOS
Gualeguychu
LA PAMPA
Capital
Hucal
Lihuel-Calel
Loventue
Maraco
Toay
Utracan
MENDOZA
Guaymallen - C. Segovia

Lavalle
Maipu - Villa Seca
Tupungato
NEUQUEN
Alumine
Catan Lil
Catan Lil
Collon Cura
Collunches
Confluencia
Huiliches
Lacar
Loberia
Los Lagos
San Martin de Los Andes

Continúa tabla N° 1

20
4
1
7
1
1
4
1
1
1
1
1
1
18
2
1
1
3
1
2
8
4
1
1
1
1
92
26
1
2
6
1
3
14
33
1
4
1

�RIO NEGRO
Avellaneda
Bariloche
General Roca
Gral. Roca
Ñorquinco
SAN LUIS
Capital
Chacabuco
Cnel Pringles
General Pedernera
Gral Pedernera
Gral Pedernera
Gral. Pedernera
J. M. Pueyrredon
J.M. Pueyrredon
Junin
La Capital
Villa Mercedes
SANTA CRUZ
Guer Aike
Lago Argentino
SANTA FE
Belgrano
Caseros
Constitucion
Gral. Lopez
Gral. Obligado
Gral. Lopez
Rosario
San Lorenzo
San Martin
TIERRA DEL FUEGO
Rio Grande
Total general

16
1
7
5
2
1
28
1
1
1
8
3
3
3
4
1
1
1
1
2
1
1
14
1
1
1
2
1
4
2
1
1
2
2
476

�Tabla 2: Focos de Trichinellosis registrados en animales silvestres según Provincia
y Departamento. Argentina-Total país. Periodo 2013-2019 N=90

PROVINCIA
Buenos Aires

Cordoba
La Pampa

Neuquen

Rio Negro
San Luis
Total general

PARTIDO
Benito Juarez
Dolores
Tordillo
Tornquist
Calamuchita
Lihuel-Calel
Loventue
Utracan
Alumine
Catan Lil
Catan Lil
Collon Cura
Collunches
Huiliches
Lacar
Loberia
Los Lagos
Bariloche
Gob. Dupuy
Villa Mercedes

PUMA
1
1
1
2
5

Jabalies Total general
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
1
3
3
7
7
20
21
1
1
2
2
5
6
1
1
9
10
23
25
1
1
3
3
2
2
1
1
1
1
85
90

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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicaciones SENASA</text>
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                <text>Informe de Notificaciones de Enfermedades Denunciables - Trichinellosis.</text>
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                <text>Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria</text>
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                <text>Coordinación General de Epidemiologia Dirección de Planificación y Estrategia de Sanidad Animal</text>
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            <description>A summary of the resource.</description>
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                <text>La triquinosis o trichinellosis es una enfermedad parasitaria causada por las larvas de nematodes del género Trichinella spp, que afecta al ser humano, mamíferos domésticos, silvestres, aves y reptiles. Se trata de una zoonosis que se transmite a los seres humanos, de modo accidental, por la ingestión de carne o derivados cárnicos, crudos o mal cocidos que contienen larvas musculares viables de Trichinella spp.</text>
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        <name>Enfermedades de los Porcinos</name>
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        <name>Triquinosis</name>
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                    <text>Dirección de Epidemiología y Análisis de Riesgo

epidemiologia@senasa.gov.ar

Informe Final: Halicephalobus:

Recomendaciones sanitarias
El siguiente informe se ha llevado a cabo tomando en consideración los aportes realizados
por el grupo de expertos, conformado a pedido del SENASA. En el mismo se presenta las
conclusiones que deben ser consideradas ante la ocurrencia de futuras sospechas de ésta
enfermedad, como así las medidas de prevención y mitigación.
El presente se confeccionó a raíz de un evento de un equino muerto con antecedentes de
signología nerviosa en un club de campo de la ciudad de Avellaneda, provincia de Buenos
Aires.
Para la construcción de las siguientes recomendaciones, se citó a la conformación de un
grupo de expertos profesionales, pertenecientes a variadas ramas de la biología, lo cuales
están relacionados con la temática. Ellos son:






Dr. Chavez Eliseo. Zoólogo. (Universidad Nacional de La Plata
Dr. Tanzola Ruben Daniel. Biólogo (Universidad del Sur)
Dra. Radman Nilda. Microbiología (Universidad Nacional de La Plata)
Dra. Salomón, Maria Cristina. Bioquímica (Universidad Nacional de Cuyo)
Dr. Suarez Victor. Veterinario (INTA Salta)

De acuerdo con la bibliografía internacional referida a Halicephalobus gingivalis, nematode
Rhabditoidea, descripto por Stefanski en 1954 en Francia es habitante común de suelos
enriquecidos con materia orgánica vegetal en descomposición y posible de aislar a partir de
materia fecal de equinos. Es patógeno facultativo o accidental de equinos. Cosmopolita y,
zoonótico. Forma tempranamente granulomas evidentes en piel y mucosas, es letal al legar a
nervioso central.
Dado el riesgo que implica, se realizan las siguientes observaciones y recomendaciones para
diagnóstico, manejo y control de la Halicephalobiasis.

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�Dirección de Epidemiología y Análisis de Riesgo

epidemiologia@senasa.gov.ar
1. Recomendaciones operativas

Protocolo de desparasitación y desinfección









Primera desparasitación: dosis única de Fenbendazol 100mg/kg vía oral (sonda
nasogástrica) e Ivermectina 1,2 -1,8 mg/Kg.
Le sigue un período de 48hs de limpieza y desinfección de los boxes (soda caustica 5%
o hipoclorito de sodio 10%), donde previamente debe se debe retirar la cama de cada
equino de forma diaria para ser quemada.
Segunda desparasitación a los 4 días: dosis única de Fenbendazol 100mg/kg e
Ivermectina 1,2 – 1,8 mg/kg.
Le sigue un período de 48hs de limpieza y desinfección de los boxes (soda caustica 5%
o hipoclorito de sodio 10%). Se debe retirar la cama de cada equino de forma diaria
para ser quemada.
Cumplido, los equinos deben ser llevados a la zona limpia, por un período de 72hs.
Durante estas 72hs se deberá realizar una exhaustiva limpieza y desinfección diaria de
los boxes que fueron desalojados (zona sucia) con soda caustica al 5% o hipoclorito de
sodio al 10%.

2. Posible impacto en la sanidad equina.

Considerando el género del parasito y su ciclo de vida, el cual según las revisiones
bibliográficas, describe una etapa ambiental y una segunda, con estadios adultos, dentro del
hospedador definitivo (equino), se resuelve tener presente las siguientes premisas:







La totalidad de las descripciones y hallazgos diagnósticos se llevaron a cabo mediante
las necropsias respectivas de los animales fallecidos y complementándolo con
estudios histopatológicos/parasitológicos.
El mayor porcentaje de la casuística revisada, alude a la ocurrencia del evento en
equinos estabulados. Esto plantea la posibilidad del riesgo de contagio entre los
animales mediando algún tipo de material infeccioso, posiblemente materia fecal,
cama, etc.
Considerar entre los diagnósticos diferenciales las distintas encefalitis equinas de
origen vírico.
No se recomienda la utilización de corticoides en equinos con sospecha o riesgo de
padecer ésta parasitosis. El riesgo se considera según el nexo epidemiológico acorde a
la investigación llevada a cabo. (Están contraindicados, coadyuvan en la diseminación
de la parasitosis por el organismo).

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epidemiologia@senasa.gov.ar
 Controlar los animales que estén en riesgo posteriormente a situaciones
de stress y/o inmunodepresoras (traslados, exigencias deportivas, enfermedades
concomitantes, vacunaciones, etc.).

2

Recomendaciones para el diagnóstico, a partir de casos clínicos y posibles contactos
Se considera que el diagnóstico debe realizarse tanto en animales vivos con signología
compatible inespecífica, como en aquellos con sospecha de muerte por éste parásito o
que tengan un nexo epidemiológico que los relacione. En caso de establecer sospecha
de Halicephalobisis, es factible realizar un diagnóstico precoz de la infestación:








3

En animales en pie se debe observar la presencia de nódulos subcutáneos y
submucosos (Realizar biopsias mediante la técnica aspiración (PAF) o ablación parcial y
observación en fresco).
Observar la presencia de tumoraciones superficiales renales por palpación rectal. Se
describen éstas ubicaciones en un gran porcentaje de la casuística.
Realizar observaciones en fresco, con previa concentración del material mediante
centrifugación, de las secreciones nasales, lavados bronquiales y orina, previamente
concentrar el material mediante centrifugación. En todos los casos respetar las
condiciones de bioseguridad adecuadas para trabajar con éste patógeno.
Como técnica coproparasitológica se recomienda la de Baerman, Recuperación de
larvas, realizada con heces refrigeradas.
También se pueden sembrar éstas sobre placas de agar conteniendo una pátina de
Bacilus subtilis o Escherichia coli. Se observarán a ojo desnudo o conicroscopio
estereoscópico, trayectos correspondientes a la migración de los vermes por el agar.

Recomendaciones para el tratamiento de animales con sintomatología compatible; y el
tratamiento preventivo de posibles contactos.
Al reconocer a ésta entidad patógena con cierto poder de contagiosidad, (la cual aún
no se ha aclarado con certeza), se recomienda que ante la presencia de animales con
diagnostico positivos, como a los susceptibles convivientes y sospechosos con nexo
epidemiológico, se lleven adelante las siguientes acciones precautorias:




Ante la presencia de vermes en nódulos subcutáneos o en secreciones o heces,
realizar resección quirúrgica y/o tratamiento general con Ivermectina (1.2 a 1.8
mg/kg) acompañado con Fenbendazol (100mg/Kg) vía nasogástrica, en forma
inmediata a fin de evitar la migración vía hemática de los vermes al SNC. Las mismas
drogas y dosis deben ser repetidas a los 4 días de la primera, para reforzar la
terapéutica. Recordar la dosis toxica de IVM, la cual es de 3 – 6 mg/Kg, presentado
cuadro con sinología nerviosa indeseada.
Los equinos considerados contactos deben ser medicados con Ivermectina y
Fenbendazol a la dosis anteriormente nombradas.
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�Dirección de Epidemiología y Análisis de Riesgo




4

epidemiologia@senasa.gov.ar
 Permanecer en estado de alerta ante la aparición de signos compatibles en
los contactos directos e indirectos.
Ante la aparición de un caso, reforzar los controles clínicos y las medidas higiénicosanitarias en el establecimiento.
Realizar las denuncias correspondientes a las autoridades sanitarias pertinentes.

Posibles riesgos para la salud humana y de otras especies.
Atento a la bibliografía consultada, se considera a éste agente infeccioso como un parasito
zoonótico. Se han descripto numerosos casos en personas que tuvieron contacto estrecho
con los animales fallecidos y/o con potenciales fuentes infecciosas del ambiente. En todos
los casos la infección culmina en la muerte del individuo, presentado un cuadro
neurológico central, producto de la migración del parásito en el SNC. Hasta el momento no
se han podido clarificar la via de ingreso, pero se postula la percutánea como una de ellas.
Por tal motivo se considera tener precauciones especiales y se recomiendan los siguientes
ítems:














Los contactos humanos deben concurrir a consulta médica a las áreas del nosocomio
correspondiente, con la finalidad de ser evaluados y consignar controles y tratamiento
acorde.
Comunicar a las autoridades de salud el evento para estar preparados ante cualquier
contingencia.
Minimizar el ingreso de personas al sitio de agonía o de fallecimiento del animal. De la
misma manera se debe reducir el movimiento de personas en el establecimiento.
Todos aquellos elementos que tengan contacto con el animal sospechoso/infectado, o
con potenciales fuentes de infección, deben ser descontaminados adecuadamente o
eliminados, en los que se permita.
Los elementos de limpieza del ambiente donde se encuentra el animal
sospecho/infectado o fuentes potenciales de infección, deben ser de uso exclusivo de
ese sector y no retirarse. Se deben descontaminar todos los días.
La recolección de camas y heces debe ser diaria con su eliminación/destrucción
adecuada. Los encargados de la tarea deben tomar las medidas de bioseguridad
adecuada (guantes, mamelucos, antiparras, etc).
Colocar mallas metálicas en el sector de permanencia del animal
sospechoso/infectado, a fin de evitar la proliferación y diseminación del agente por
medio de los insectos.
Restringir la presencia de mascotas en el área. Tomar medidas para minimizar la
aparición de roedores que puedan difundir el agente patógeno.

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5

Recomendaciones para la prevención y/o control de la patología a nivel poblacional.
Al considerar ésta entidad a un nivel poblacional, se debe recordar que el
halicephalobus es un parasito de ciclo mixto, con etapas dentro del animal como en el
ambiente. Esto genera la posibilidad de difundirse en el hábitat y ser capaz de
permanecer vital en el mismo, hasta encontrar al próximo hospedador para continuar
con el ciclo. Por tal motivo se deben minimizar lso riesgos de difusión a otros equinos
y especies susceptibles.










Aislar a los animales infectados (cuarentenas, uso de material de bioseguridad, botas,
guantes, barbijos etc).
Los animales fallecidos sin diagnóstico de certeza, deben ser necropsiados y
estudiados por los servicios especializados complementarios (Bacteriología, virología
micología y parasitología).
Los cadáveres deben ser incinerados, con lo que se consigue la destrucción total del
parasito y su potencial fuente de infección.
Realizar tareas de limpieza y desinfección (soda caustica al 5% o hipoclorito de sodio al
10%) de los boxes y superficies donde permaneció el animal problema.
Toma de muestras sanguíneas (sangre entera y suero), materia fecal y camas
recuperadas de boxes (tener en cuenta que se trata de vermes de vida libre adaptados
al parasitismo). para realizar diagnósticos por biología molecular.
Remitir muestras sospechosas a laboratorios especializados.
En todos los casos debe notificarse la sospecha y confirmación ante las autoridades
correspondientes, (SENASA local, autoridad sanitaria animal y humana acorde a la
región en cuestión)

.
Referencias bibliográficas
Anderson RC, Linder KE, Peregrine AS: .Halicephalobus gingivalis (Stefanski, 1954) from a fatal
infection in a horse in Ontario, Canada with comments on the validity of H. deletrix and a
review of the genus. Parasite. 1998 Sep;5(3):255-61.
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                <text>Informe Final: Halicephalobus: Recomendaciones sanitarias.</text>
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            <description>A summary of the resource.</description>
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                <text>El siguiente informe se ha llevado a cabo tomando en consideración los aportes realizados por el grupo de expertos, conformado a pedido del SENASA. En el mismo se presenta las conclusiones que deben ser consideradas ante la ocurrencia de futuras sospechas de ésta enfermedad, como así las medidas de prevención y mitigación.&#13;
El presente se confeccionó a raíz de un evento de un equino muerto con antecedentes de signología nerviosa en un club de campo de la ciudad de Avellaneda, provincia de Buenos Aires.&#13;
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                    <text>INFORME DEL MUESTREO PARA
DETERMINACIÓN DE PREVALENCIAS DE
BRUCELOSIS BOVINA EN LA ZONA DE
MAYOR PRODUCCIÓN BOVINA EN LA
REPUBLICA ARGENTINA
AÑO 2014

Dirección de Programación Sanitaria
Dirección de Epidemiologia y Análisis de Riesgo
Dirección Nacional de Sanidad Animal

�Introducción
La brucelosis es una enfermedad contagiosa zoonótica con importancia para la salud
pública y la economía agropecuaria en la mayoría de los países en desarrollo. La permanencia
de esta enfermedad limita las posibilidades del sector pecuario y la comercialización
internacional, influyendo negativamente en la rentabilidad de las explotaciones, en la calidad
de los productos, en el consumo y en la salud pública.
La brucelosis es una enfermedad de animales sexualmente maduros. Los animales
jóvenes son muy poco susceptibles y es muy raro observarla por debajo de los seis meses de
edad. Si bien estos animales pueden infectarse por el calostro y por la leche, la infección se
acantona en los ganglios y se elimina espontáneamente, en la mayoría de los casos.
En el ganado bovino la brucelosis suele estar causada por Brucella abortus. En algunos
países, particularmente en el sur de Europa y en el oeste de Asia, donde el ganado se asocia
con ovejas o cabras, la infección puede ser también debida a B. melitensis. En ocasiones, B. suis
puede causar una infección de las mamas en el ganado bovino, aunque no se ha descrito que
origine abortos.
Normalmente la enfermedad es asintomática en hembras no gestantes. Después de la
infección por B. abortus o por B. melitensis, las hembras adultas en gestación desarrollan una
placentitis que conduce al aborto entre el quinto y el noveno mes de gestación. Aunque este
signo puede no producirse en cierto porcentaje de los animales. Aun en ausencia de aborto se
produce en el parto gran excreción de microorganismos a través de la placenta, los líquidos
fetales y las descargas vaginales.
Las mamas y los ganglios linfáticos asociados también pueden infectarse y los
microorganismos pueden aparecer en la leche. Las gestaciones posteriores llegan por lo
general a término, pero la infección uterina y la mamaria se repiten, con un número reducido
de microorganismos en los productos del parto y en la leche. En las infecciones agudas, el
microorganismo está presente en la mayoría de los ganglios linfáticos. Los machos adultos
pueden desarrollar orquitis, y la brucelosis puede causar esterilidad en ambos sexos.
La forma principal de contagio es por vía digestiva, esta se produce cuando los
animales lamen fetos abortados, terneros recién nacidos y/o los genitales de otros animales.
También es importante la ingestión de alimentos y bebidas contaminadas con secreciones

�vaginales y leche de hembras enfermas. La vía genital puede ser importante solo si se realiza
inseminación artificial con semen infectado, de lo contrario, la brucelosis bovina no es una
enfermedad venérea. El semen de un toro infectado puede contener grandes cantidades de
brucelas pero sin embargo no contagia a la vaca, debido a que la acidez de la vagina
contribuye a destruirlas.
En el ser humano causa una dolencia llamada a menudo fiebre ondulante o fiebre de
Malta, pues fue descripta por primera vez en Malta en el decenio de 1850. El ser humano
presenta síntomas tales como fiebre intermitente o irregular, cefalea, debilidad, sudor
abundante, escalofríos, artritis, pérdida de peso y dolor general. También puede producirse la
infección de órganos como el hígado o el bazo.
El impacto productivo y zoonótico de la brucelosis hace que sea considerada de suma
importancia para la implementación de planes de control y erradicación. La mayoría de los
países desarrollan acciones tendientes a disminuir los problemas que esta enfermedad
provoca.
Los países han fijado sus propias estrategias respecto a la lucha contra la brucelosis a
través de programas con metas establecidas y realizando acciones planificadas, sostenidas en
el tiempo y en base a los recursos disponibles. Pero las líneas de acción han respetado las
normas sanitarias básicas establecidas, es decir, el modo general por el cual se alcanzan los
objetivos y metas determinadas.
La estrategia de los procedimientos biológico-sanitario de los programas de lucha
contra la Brucelosis Bovina se basan principalmente en:
 Estudios de la prevalencia. (Diagnostico de Situación)
 Vacunación (Disminución de la susceptibilidad)
 Eliminación de animales enfermos (Reducción de la oferta brucélica)
 Pesquisa sanitaria (detección de animales reaccionantes y los rodeos de donde
provienen)
 Cuarentena de los rodeos infectados en la etapa erradicativa (se evita el contagio de
rodeos sanos)
El Cuarto Informe de Expertos en Brucelosis Ginebra 1964 Comité Mixto FAO/OPS
aconseja que la lucha contra la Brucelosis bovina y su erradicación puede emprenderse

�teniendo en cuenta el nivel de prevalencia de los rebaños y animales para definir las
estrategias.
El primer paso para definir la estrategia de elección debe estar basado en función de
los niveles de enfermedad, el conocimiento de los niveles de prevalencia de brucelosis es el
indicador de importancia para sentar las bases de las estrategias elegidas como también para
evaluar los avances en los planes, verificar el estado sanitario del país e identificar zonas
afectadas.
En la República Argentina durante los últimos años se han efectuado diferentes
trabajos de investigación con el objeto de arribar a esta determinación. La Dirección Nacional
de Sanidad Animal, entre los años 2004 / 2005, realizó una encuesta por muestreo en
conjunto con fiebre aftosa habiéndose muestreado en esa oportunidad 18.000 animales, lo
que permitió ajustar los procedimientos utilizados. Este estudio demostró una prevalencia
animal de 2,15 % a nivel país y una prevalencia de establecimientos del 12,4 %.
Existen otros trabajos realizados por las Direcciones de Ganadería o Entes Sanitarios
que actúan en los planes de fiebre aftosa que también han efectuado diversas encuestas que
abarcan uno o más partidos o departamentos enteros de cada provincia y en algunos casos la
provincia en su totalidad, en los cuales se observan bajas prevalencias en general.
Un muestreo realizado en 2010, financiado por el Ministerio del Campo de la provincia
de San Luis y el Senasa, cuyo objetivo fue estimar la prevalencia y la distribución espacial de
la brucelosis bovina en vacas de cría adultas de las provincias de La Pampa y San Luis arrojó
valores de prevalencia del 2.3 % de los animales y el 26 % de los predios positivos en La
Pampa y 1.4 % de los animales y el 15.5 % de los predios positivos en San Luis.
Dado que se han realizado numerosas acciones para controlar la enfermedad, como las
campañas de vacunación en simultáneo con fiebre aftosa, el control de movimientos y el
saneamiento de rodeos, es necesario evaluar el impacto que estas acciones han tenido sobre la
prevalencia de brucelosis bovina en la República Argentina. Es esperable que dada la
continuidad del plan, las prevalencias tanto animal como predial hayan descendido
sensiblemente en los últimos años.
Basado en el interés de adecuar las acciones del Programa de Control y Erradicación
de la Brucelosis Bovina (Resolución Senasa Nº 150/2002) y suponiendo que existe una baja

�tasa de animales positivos a la enfermedad, se plantea “si las condiciones pudieran ser
adecuadas para iniciar una etapa erradicativa”.
Dado que el trabajo de saneamiento debe ser realizado sobre los establecimientos
positivos es importante conocer qué proporción de establecimientos son los que se
encuentran infectados.

Objetivo
El objetivo del presente trabajo es estimar la prevalencia animal y de predios
infectados de brucelosis bovina en establecimientos de cría y mixtos en la zona de mayor
producción bovina de la República Argentina.

Materiales y métodos
Marco del muestreo
La población objetivo del muestreo son los establecimientos de cría, ya que los tambos
y cabañas han realizado acciones de control de brucelosis bovina más específicas que
permitieron certificar el 60 % de los tambos del país como libres de la enfermedad.
Se identificó a los establecimientos de cría en base a la relación novillo/vaca de las
existencias de cada campo. Se asumió que los establecimientos de cría corresponden a
aquellos con una relación novillo/vaca inferior a 0,8.
El 91,22 % del total de establecimientos con bovinos se encuentran en las provincias
de Buenos Aires, Chaco, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, La Pampa, Salta, San Luis,
Santa Fe y Santiago del Estero.
En el Mapa 1 se ven con colores cálidos (rojo, naranja y amarillo) las zonas con mayor
concentración de bovinos y en colores fríos (rosa, violeta y azul) las zonas con menor
concentración de bovinos, incluyendo todos los establecimientos con al menos un bovino, sin
importar su tipo productivo. Las zonas sin color tienen una concentración muy baja de
bovinos, por lo que no serán tenidas en cuenta para este muestreo.
En el Mapa 2 se ve la concentración de vacas en predios de cría. Las zonas más
oscuras es donde hay mayor concentración de vacas en rodeos de cría. Las zonas más claras

�tienen menor concentración de vacas en rodeos de cría y las zonas en blanco es donde la
concentración de vacas en rodos de cría es demasiado baja como para ser contempladas en el
muestreo.
Mapa 1

Mapa 2

El muestreo se realizó en la zona del país con mayor concentración de establecimientos de
cría.
Diseño del muestreo
Para calcular el número y tipo de animales por predio a muestrear se realizó un diseño
en dos etapas. En la primera etapa se determinó el número de animales por establecimiento
que deben muestrearse para detectar la presencia del evento en el establecimiento. Se
asumieron los siguientes parámetros:


Nivel de confianza: 95 %



Máxima probabilidad aceptada de cometer error de Tipo II: 0,05



Mínima prevalencia esperada de animales positivos: 7,5 %



Cantidad promedio de animales: 300



Método diagnóstico: Tamiz BPA - Confirmatoria SAT

�Sensibilidad

Especificidad

Prueba diagnóstica 1

95,4%

97,7%

Prueba diagnóstica 2

88,4%

91,5%

Combinación

En serie

Con estos parámetros, es necesario muestrear 42 animales por rodeo. A los efectos de
disminuir la probabilidad de clasificación errónea de predios negativos y positivos, siendo la
categoría a muestrear hembras de más de 24 meses (vacas).
En la segunda etapa se determinó el número de predios a muestrear por provincia. Se
asumieron los siguientes parámetros:

 Prevalencia estimada: 10 %
 Error relativo aceptado: 20 %
 Nivel de confianza: 95 %
 Tamaño de la población: 90.000 establecimientos de cría en todo el país

Es necesario muestrear 857 establecimientos, lo que resulta en un total de muestras
a obtener (predios x animales por predio) de 35.994 sueros bovinos.
Los predios se seleccionaron al azar y el sorteo se realizó en dos etapas. Para calcular
el número de muestras a tomar por provincia se efectuó un sorteo proporcional a la cantidad
de establecimientos de cría por provincia incluida en el marco muestral (Tabla 3). Luego se
distribuyeron la cantidad de muestras de cada provincia de manera uniforme según el tamaño
del establecimiento (Tabla 4). Por último cada veterinario seleccionó al azar las vacas a
muestrear en cada predio.

�Tabla 1

BUENOS AIRES

Proporción de
establecimientos de cría
y mixtos (%)
32

CHACO

9

73

CORDOBA

9

75

CORRIENTES

8

72

ENTRE RIOS

13

110

FORMOSA

5

44

LA PAMPA

5

42

SALTA

3

23

SAN LUIS

3

29

SANTA FE

10

85

SANTIAGO DEL ESTERO

4

31

Total

100

857

Provincia

Establecimientos
a Muestrear
272

Tabla 2
Provincia
BUENOS AIRES
CHACO
CORDOBA
CORRIENTES
ENTRE RIOS
FORMOSA
LA PAMPA
SALTA
SAN LUIS
SANTA FE
SANTIAGO DEL
ESTERO
Total

De 1 a 40
vacas
91
24
25
24
37
15
14
8
10
28

De 40 a
100 vacas
91
24
25
24
37
15
14
8
10
28

Más de
100 vacas
91
24
25
24
37
15
14
8
10
28

Establecimientos
a Muestrear
273
72
75
72
111
45
42
24
30
84

10

10

10

30

286

286

286

858

Interpretación de los resultados
Todas las muestras obtenidas fueron analizadas en el laboratorio de SENASA y
procesadas en una primera instancia con una prueba tamiz utilizando la técnica de BPA
(Buffered Plate Antigen, por sus siglas en ingles), los negativos a esta prueba se consideran
negativos y los sueros positivos a BPA fueron analizados por la técnica confirmatoria SAT

�(Sero Aglutinación en Tubo), los negativos a esta prueba se consideran negativos y los
positivos son interpretados como positivos. Como se muestra en la Figura 1.
Figura 1 Cascada Diagnostica

Resultados
Prevalencias
En total, de los 30.508 animales muestreados, 246 resultaron positivos. La prevalencia
animal es de 0.0081 (IC 95%= 0.0056; 0.0105) con una tasa de homogeneidad de 0.1306.
De los 810 predios muestreados, 100 resultaron positivos. La prevalencia de
establecimientos es de 0.1235 (IC95%=0.1009; 0.146).
Tabla 3. Prevalencias
Animales
muestreados

Animales
positivos

Prevalencia
Animal %

30.508

246

0.81%

IC%

Predios
muestreados

Predios
positivos

Prevalencia
interpredial
%

IC%

0.56 %
1.05 %

810

100

12.35 %

10%
14%

Todos los establecimientos muestreados se han georreferenciado en el Mapa 3
identificando los negativos en negro y los positivos en rojo.

�Mapa 3. Establecimientos Muestreados

Frecuencia de los positivos
El número de animales positivos por predio vario entre 1 y 16, con una media de 2.86
animales positivos por predio y un modo de 1 animal positivo por predio. En 24
establecimientos (24 %) se detectaron más positivos que los que indica la media.
Grafico 1

�Mapa 4. Establecimientos con positivos mayor a la media

Prevalencias por Provincia
Se ha realizado una discriminación por provincias para estimación de prevalencias
específicas, pero deben observarse como una aproximación ya que en algunas, los
establecimientos muestreados son insuficientes para hacer el cálculo correspondiente, ya que
el diseño de este muestreo fue realizado para una zona y no en particular para de cada una de
las provincias. En la tabla 7 se detallan los resultados por provincia y en el Mapa 5 y 6 la
prevalencia animal e interpredial de las mismas.
Tabla 4. Prevalencias por Provincia
Provincia
Buenos
Aires
Chaco
Córdoba
Corrientes
Entre Ríos
Formosa
La Pampa
Salta
San Luis
Santa Fe
Santiago
del Estero
Total

Animales
Muestreados

Animales
Positivos

Prevalencia
Animal %

Establecimientos
Muestreados

Establecimientos
Positivos

Prevalencia
predial %

10265

105

1.02

263

39

14.83

2510
2651
2697
3617
1290
1709
719
1188
2993

16
29
12
18
17
4
3
2
37

0.6
1.09
0.4
0.5
1.32
0.23
0.42
0.17
1.24

69
70
71
105
37
42
23
30
78

8
9
8
13
5
3
3
2
7

11.59
12.86
11.28
12.38
13.55
7.14
13.04
6.67
8.97

869

3

0.35

22

3

13.64

30.508

246

0.81

810

100

12.35

�Mapa 5. Mapa de prevalencia animal por provincia.

Mapa 6. Mapa de prevalencia inter predio por provincia.

Los resultados de prevalencia obtenidos (Prev. Animal 0.81 % y Prev. de Predios 12.35
%) son en base a las zonas consideradas para el estudio y deben interpretarse como valores
referidos para las misma. Las prevalencias para provincias específicas no fueron objeto de
este estudio y fueron calculadas solo con fines orientativos.

�Análisis Espacial
En este estudio se realizó un análisis espacial a fin de identificar agrupamientos, es
decir, áreas geográficas con mayor frecuencia de casos que la esperada si la distribución fuese
aleatoria. Se utilizó la técnica de rastreo espacial (spatial scan statistic en inglés)
implementada en el programa SatScan (SatScan User Guide, 2010), y para identificar
agrupamientos de predios positivos se utilizó el modelo de Bernoulli.
Si bien se detectaron 3 posibles clústeres, al observar el p-valor superior a 0.05 los
mismos no fueron considerados como significativos.
Los resultados obtenidos indicaron que no existe un agrupamiento espacial de los
casos, es decir que no pudo identificarse ningún clúster de agrupamiento, lo cual hace suponer
que en este muestreo los establecimientos positivos a brucelosis se encuentran distribuidos
en forma homogénea dentro de la zona en estudio. Puede observarse en el Mapa 7 la
distribución espacial de los predios positivos.
Mapa 7. Establecimientos positivos

�Análisis de movimientos
Al no encontrar un agrupamiento espacial se determinó la influencia de los
movimientos de animales en la zona estudiada. Para esto se analizó el volumen de los
movimientos tanto de salida (out-degree) como de entrada (in-degree) durante el periodo
comprendido entre los años 2012 y 2013 de los establecimientos muestreados (Mapas 8 y 9)
Mapa 8. Salidas

Mapa 9. Entradas

�Es reconocido que los predios positivos son fuente de animales infectados, es por esto
que el ingreso y egreso de animales son la principal causa de la diseminación de la
enfermedad y los animales el vehículo de ingreso a los establecimientos negativos. En los
Mapas 10 y 11 puede observarse la amplia red de movimientos tanto de entrada como de
salida que se registra durante los años 2012 y 2013 en los establecimientos muestreados.

Mapa 10. Movimientos geo referenciados
del ingreso de bovinos durante el periodo
2012 - 2013 a los predios muestreados

Mapa 11. Movimientos geo referenciados
del egreso de bovinos durante el periodo
2012 - 2013 de los predios muestreados.

Para visualizar más claramente se exponen a continuación en el Mapa 12 solo los
establecimientos positivos. Este mapa nos permite observar la probable difusión de la
enfermedad, dado el riesgo que implica el movimiento de animales desde estos predios
evidenciando la necesidad de identificar los mismos para restringir sus movimientos evitando
la diseminación de la enfermedad.

�Mapa 12. Movimientos de salida desde los establecimientos muestreados con
resultados positivos.

Puede observarse que estos movimientos no sólo son intraprovinciales sino también
entre provincias lo que hace significativo el efecto del traslado de los animales y la amplia
distribución que podrían alcanzar los animales positivos.
El análisis de los movimientos de ingresos (in-degree) y egresos (out-degree) se
realizó usando el programa Microsoft Access 2007 (Microsoft, Redmond, USA) sobre datos de
SIGSA durante el 2012 y 2013. Los predios incluidos en el muestreo y los predios positivos se
representaron en mapas realizados con el programa ArcGIS versión 10.2 (ESRI). Los ingresos
y egresos de bovinos a los predios muestreados se graficaron mediante el programa ArcGIS
versión 10.2 (ESRI).

�Análisis de Encuestas
Acompañando el muestreo se realizó conjuntamente una encuesta destinada a
identificar posibles factores de riesgo que pudieran asociarse a la presencia o ausencia de la
enfermedad en los rodeos.
En primer lugar se realizó un análisis general del grado de respuesta de las encuestas.
Si bien se tomaron muestras de 811 establecimientos, se recibieron 794 encuestas. Y solo se
pudieron analizar 770, que representan el 95 % de los establecimientos muestreados, debido
a que 24 encuestas presentaban inconsistencias al asociarlas con los establecimientos
muestreados y fueron descartadas.
Se detalla en la Tabla 8 y Grafico 2 a continuación el grado de respuesta para cada
ítem de la encuesta:

Grafico 2. Grado de respuesta por pregunta

Dado que el objetivo principal del muestreo es estimar la prevalencia de predios
positivos a brucelosis bovina en establecimientos de cría, los resultados de las encuestas se
analizaron respecto al estado sanitario del predio determinado por el muestreo (variable
respuesta), buscando identificar factores de riesgo que pudiesen estar asociados a la
presencia de la enfermedad.

�Ninguna de las variables estudiadas pudo ser identificada como un factor de riesgo
que justifique la presencia de la enfermedad.
Para el caso de los diferentes tipos de reposición dado que se evaluaron las opciones
reposición interna, compra de animales de otros establecimientos o ambas y no se detectó
ninguna diferencia significativa, se realizó el análisis comparando únicamente la reposición
interna con la compra de animales. En este caso tampoco se detectó ninguna diferencia
significativa entre los grupos. Sin embargo en el 20 % (88/456) de las encuestas el productor
declara realizar únicamente reposición interna y luego responde que realiza diagnóstico a los
animales que compra. Si se eliminan estos registros tampoco se detectan diferencias
estadísticas entre los grupos, ni tampoco si consideramos a quienes respondieron que
realizan análisis en la compra como que realizan reposición externa.
El hecho de no realizar un diagnóstico previo a la compra tampoco demostró ser un
factor de riesgo. El 63 % (424/675) de los establecimientos encuestados no realizaban
análisis previo a la compra de animales. Y de los establecimientos que si realizan diagnósticos
previo a la compra el 10 % (24/251) tienen la enfermedad. Para profundizar el análisis se
definen 3 nuevos grupos, en base a lo respondido en las encuestas: establecimientos que
realizan reposición interna, establecimientos que compran animales y realizan un diagnóstico
en la compra, y establecimientos que compran animales sin realizar diagnóstico. Entre estos
grupos tampoco se detectan diferencias significativas.
Con respecto a las acciones que se realizan cuando un animal se detecta como positivo,
no se detectó diferencia significativa entre las opciones de segregación, envío a faena o
conservación del animal en el predio.

Discusión y Conclusión
En el muestreo realizado en el año 2004 se observaron valores de prevalencia animal
de 2.15 % y de prevalencia de predios del 12.4 %. Si bien el diseño y las cantidades de
muestras de aquel estudio fueron diferentes a este trabajo realizado en 2014 se toma como
referencia ya que abarcó una zona similar
En aquel estudio la cantidad de muestras por predio no fue la más indicada para
detectar predios infectados, dado que el diseño de selección de establecimientos y

�capacidades operativas correspondían a un diseño realizado para fiebre aftosa y esto podría
haber resultado en una subestimación de la prevalencia de predios.
Tabla 5. Muestreo 2004
Animales
Animales
Prev
Establecimientos Establecimientos
Muestreados Positivos Animal %
Muestreados
Positivos
18.471

397

2.15

1.847

Prev Estab
%

229

12.4

En el estudio 2014 se puede observar que la prevalencia animal obtenida es de 0.81 %,
lo que indica una disminución de la prevalencia en 10 años estadísticamente significativa
(p&lt;0.05).
Estos valores son coincidentes con una situación epidemiológica donde la vacunación
sistemática y continua de las terneras a lo largo de los años puede haber actuado como factor
relacionado a la disminución de la prevalencia de la enfermedad. Esto hablaría de una eficacia
en las campañas de vacunación y su efectividad para el control constante que produce sobre la
enfermedad. También se puede asumir que si bien no ha existido una presión de saneamiento
sobre los establecimientos infectados estos han eliminado a los animales positivos.
En el muestreo 2014 si bien la prevalencia animal es baja, la prevalencia de predios se
mantiene en los mismos valores que en 2004. Esto significa que la misma proporción de
establecimientos aún mantienen al menos un animal positivo dentro del establecimiento, que
se transforma en la fuente de infección tanto de los animales del mismo rodeo como de otros
establecimientos. Es importante considerar que el número de animales positivos por predio
vario entre 1 y 16, con una media de 2.86 animales positivos por predio y un modo de 1
animal positivo por predio, lo cual refuerza la hipótesis de que sigue habiendo la misma
proporción de establecimiento afectados pero con pocos animales positivos dentro del rodeo.
Que la prevalencia predial se haya mantenido constante respecto al muestreo del 2004
(habiendo mencionado arriba la consideración sobre aquel estudio) podría significar que no
ha existido un saneamiento del todo efectivo en los establecimientos. Esto sería un indicador
que los establecimientos no realizan saneamiento o lo realizan pero existen otros que se
mantienen infectados y reintroducen la enfermedad en los establecimientos negativos. Esta
idea se confirma al analizar los movimientos de egreso que se producen de los predios
positivos. Si bien existe en el país un control de movimiento de animales, este estudio
demostraría que este control debería realizarse de manera más estricta para poder evitar el

�reingreso de animales positivos en establecimientos libres. El hecho de no encontrar
agrupamientos de establecimientos positivos no permite identificar factores de riesgo
asociados a cuestiones climáticas o geográficas. La distribución aleatoria de los predios
afectados podría estar nuevamente relacionada al movimiento de animales positivos sin
control sanitario previo.
La encuesta tampoco permitió definir factores de riesgo. Sin embargo es importante
notar que en algunos casos las respuestas no eran coherentes, por ejemplo algunos
productores declararon realizar únicamente reposición interna y luego respondieron que
realizaban diagnóstico a los animales que compraban. Esto pudo afectar los resultados del
análisis.
Los resultados comparados de los muestreos de 2004 y 2014 podrían conducir a la
conclusión que la vacunación ha mantenido bajo control la brucelosis bovina, pero por sí sola
es una herramienta insuficiente para erradicar la enfermedad. Es por esto que los niveles de
prevalencia difícilmente puedan disminuir aún más sin modificar otras actividades de control
de la brucelosis bovina.
A fin de establecer nuevas acciones tendientes a mejorar el plan actual se plantea la
necesidad de trabajar en tres líneas de acción principales:
 Detectar los establecimientos positivos, la enfermedad se encuentra en los mismos por
lo que cualquier actividad de saneamiento que se requiera realizar debe
ineludiblemente y en primera instancia desarrollar un sistema de vigilancia para
encontrarlos.
 Restringir los movimientos de los establecimientos positivos, los predios positivos se
transforman en la fuente de infección de otros establecimientos y establecer un
control de movimientos efectivo sobre estos resulta fundamental para evitar la
propagación de la brucelosis
 Establecer el saneamiento de los establecimientos positivos, es evidente que la
erradicación de la enfermedad se logrará al sanear estos establecimientos mediante la
eliminación de los animales reaccionantes que se encuentran en el rodeo.

Es importante determinar que dada la situación actual de prevalencia es posible
iniciar una etapa erradicativa que debe establecerse por etapas y por el desarrollo de

�actividades que acompañen este proceso. Si bien los niveles de prevalencia no son los únicos
factores a evaluar para definir este objetivo, hay que considerar estos niveles de prevalencia
como una oportunidad para alcanzar el objetivo final que han perseguido los planes de lucha
contra la Brucelosis Bovina, su erradicación.

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          <name>Dublin Core</name>
          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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                  <text>Publicaciones SENASA</text>
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                <text>Informes del Muestreo para Determinación de Prevalencias de Brucelosis Bovina en la </text>
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                <text>La brucelosis es una enfermedad contagiosa zoonótica con importancia para la salud pública y la economía agropecuaria en la mayoría de los países en desarrollo. La permanencia de esta enfermedad limita las posibilidades del sector pecuario y la comercialización internacional, influyendo negativamente en la rentabilidad de las explotaciones, en la calidad de los productos, en el consumo y en la salud pública. El objetivo del presente trabajo es estimar la prevalencia animal y de predios infectados de brucelosis bovina en establecimientos de cría y mixtos en la zona de mayor producción bovina de la República Argentina.</text>
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                    <text>Article

Initial Sublethal Exposure to an Argentine Bacillus thuringiensis
Strain Induces Chronic Toxicity and Delayed Mortality in
Alphitobius diaperinus (Coleoptera: Tenebrionidae)
Gisele Ivonne Antonuccio 1,2, * , Lucas Candás 1
1

2
3

*

and Diego Herman Sauka 1,3

Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Instituto de Microbiología y Zoología
Agrícola (IMYZA), Buenos Aires B1686IGC, Argentina; candas.lucas@inta.gob.ar (L.C.);
sauka.diego@inta.gob.ar (D.H.S.)
Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), Buenos Aires C1107ADR, Argentina
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), Buenos Aires C1425FQB, Argentina
Correspondence: antonuccio.gisele@inta.gob.ar

Simple Summary
Pest control in agriculture and livestock is a constant challenge, particularly when insect
pests affect animal production systems. Although agrochemicals have traditionally been
the main control strategy, environmentally friendly alternatives are increasingly needed.
Bacillus thuringiensis is a widely used bacterium for insect control that acts when ingested
and is valued for its safety and target specificity. However, the initial effects of concentrations that do not immediately kill insects but weaken them over time have been little studied
in beetle pests. In this work, we evaluated the initial sublethal effects of an Argentine
B. thuringiensis strain on Alphitobius diaperinus larvae after 14 days of dietary exposure and
followed the insects throughout their life cycle to assess chronic toxicity. Larvae exposed to
the bacterium showed significant reductions in weight and body size, altered nutritional
reserves, and reduced survival compared with untreated individuals. Even insects that
initially survived exhibited significant delayed mortality, indicating long-term irreversible
damage. These results demonstrate that B. thuringiensis can reduce beetle populations not
only by killing insects directly but also by weakening them through chronic effects, supporting its use as an effective and sustainable biotechnological tool for pest management.
Abstract

Academic Editor: Nickolas
G. Kavallieratos
Received: 26 December 2025
Revised: 8 February 2026
Accepted: 13 February 2026
Published: 18 February 2026
Copyright: © 2026 by the authors.
Licensee MDPI, Basel, Switzerland.
This article is an open access article
distributed under the terms and
conditions of the Creative Commons
Attribution (CC BY) license.

Insects 2026, 17, 213

Bacillus thuringiensis is the most extensively studied entomopathogenic bacterium worldwide; however, its sublethal effects on beetles remain poorly characterized. The aim of this
study was to evaluate the toxicity of a previously selected Argentine strain of B. thuringiensis
on second-instar Alphitobius diaperinus larvae during an initial 14 days of exposure, and to
assess its effects at day 14 and throughout the remainder of the life cycle until death. Three
treatments were applied: control, LC30 , and LC50 . Larval, pupal, and adult weight and body
surface area were recorded, and nutritional composition was quantified using colorimetric
methods. Insect status was monitored every 48–72 h over a total period of 540 days, until
the death of the last individual. Among the evaluated variables, statistically significant
differences between control and treatment groups were detected in larval area and weight,
in the survival analysis and in two nutritional components: total protein and lipid content
per larva. Overall, the results demonstrate that initial sublethal exposure to B. thuringiensis
induces chronic lethal effects with delayed mortality in A. diaperinus, indicating irreversible
physiological damage. This provides valuable information not only for understanding
the biology of this insect but also for stakeholders involved in the productive scaling of
beetle-targeted bioinputs.

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

2 of 16

Keywords: Alphitobius diaperinus; Bacillus thuringiensis; sublethal effects; biocontrol; virulence

1. Introduction
The lesser mealworm, Alphitobius diaperinus Panzer (Coleoptera: Tenebrionidae) [1], is
a key pest in poultry production systems. In addition to causing direct damage to facilities,
it is recognized as a potential vector of avian pathogens, including bacteria, viruses, and
parasites, posing significant sanitary risks and potentially leading to substantial economic
losses [2]. The intensive use of chemical insecticides for its control has resulted in resistant
populations, as well as concerns about residues in poultry products and risks to animal
and human health. These challenges underscore the need for alternative, environmentally
safe control strategies [3,4].
Among microbial control agents, Bacillus thuringiensis is the most widely used entomopathogenic bacterium. During sporulation, it produces parasporal crystalline inclusions
composed of proteins (Cry and Cyt) that exhibit selective toxicity against insect larvae
upon ingestion. This bacterium can also secrete pesticidal proteins during the vegetative
stage (Vpa/Vpb and Vip). To date, hundreds of B. thuringiensis pesticidal proteins have
been described [5], some of which have been developed into bioinsecticide formulations
or expressed in transgenic crops. Their activity spans multiple insect orders, including
Lepidoptera, Diptera, Coleoptera, and Hemiptera.
The first B. thuringiensis strain with activity against coleopterans was reported by
Krieg et al., 1983 [6]. Since then, several pesticidal proteins have been associated with
toxicity to A. diaperinus larvae [7,8]. Nevertheless, compared with lepidopteran pests,
the market for coleopteran-targeting bioinsecticides remains less developed, partly due
to the historical focus on caterpillars, the limited availability and narrower activity of
coleopteran-active B. thuringiensis toxins, and the cryptic feeding habits of many beetle
larvae, which reduce their exposure to B. thuringiensis and complicate effective application.
Recent evaluations of local B. thuringiensis strains have identified promising candidates
for controlling A. diaperinus. Pérez et al., 2025 [9] selected INTA Mo4-4 as highly toxic
to larvae, demonstrating that its insecticidal activity is predominantly associated with
the spore–crystal pellet, consistent with the involvement of Cry proteins. In that study,
INTA Mo4-4 showed the highest toxicity among 41 evaluated strains and caused mortality
levels 2.7-fold higher than those of the reference strain B. thuringiensis svar. morrisoni
tenebrionis DSM 2803. Previous reports have shown that such parasporal crystal proteins—
including Cry3Aa, Cry3Bb, Cry8Ca and proteins with dual activity against Diptera and
some coleopterans, including Cry4B, Cry10, Cry11A and Cyt1A—constitute the main
virulence factors of B. thuringiensis against A. diaperinus [7,8].
However, most studies have focused on acute toxicity, while the potential sublethal
effects of B. thuringiensis exposure remain largely unexplored [10–13]. This is particularly relevant because, under field or farm conditions, environmental factors such as UV
light, rainfall and microbial degradation often reduce the persistence and availability of
B. thuringiensis toxins [14]. As a result, insects may be exposed to initial sublethal doses
that, although insufficient to cause immediate mortality during the early stages of exposure,
could affect development, reproduction, and overall fitness. To date, studies addressing
such sublethal effects in A. diaperinus are scarce. Understanding how initial sublethal concentrations of B. thuringiensis impact this pest could provide valuable insights for integrated
pest management and contribute to more sustainable control strategies. Therefore, the
objective of this work was to evaluate the initial sublethal effects and subsequent chronic

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toxicity of an Argentine B. thuringiensis strain on the development, survival and fitness of
A. diaperinus.

2. Materials and Methods
2.1. Production of Bacillus thuringiensis INTA Mo4-4 Active Ingredient
INTA Mo4-4 is an Argentine B. thuringiensis strain isolated from stored-product dust
collected in the locality of Chacabuco, Buenos Aires Province, Argentina. The strain is
preserved in the Bacterial Collection of the Instituto de Microbiología y Zoología Agrícola,
Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (IMYZA-INTA), as previously reported by
Pérez et al. (2025) [9]. Bacillus thuringiensis INTA Mo4-4 biomass was produced following
the protocol of Pérez (2017) [15] with minor modifications. An optimized BM broth (containing 2.5 g NaCl, 1 g KH2 PO4 , 2.5 g K2 HPO4 , 0.25 g MgSO4 ·7H2 O, 0.1 g MnSO4 ·H2 O, 5 g
glucose and 6 g yeast extract per liter of distilled water, adjusted to pH 7.2) was prepared
and divided into 12 Erlenmeyer flasks (50 mL per flask). Each flask was inoculated with
50 µL of a highly concentrated stock suspension of the spore-crystal complex. Cultures
were incubated in the dark at 28 ◦ C with shaking (250 rpm) for 72 h, until autolysis occurred. The biomass (spore-crystal complex) was collected by centrifugation (10,000 g, 4 ◦ C,
20 min), washed three times with sterile distilled water, dried at 28 ◦ C for four days, and
ground to a fine powder that was stored at −20 ◦ C until further use in subsequent analyses
and bioassays.
2.2. Bioassays for Toxicity
Biological tests with a spore-crystal complex suspension were conducted, except that
a series of six concentrations (concentration range: 37.13–320 µg/mL; dilution factor: 0.65)
were prepared to establish the concentration-response relationship by Probit analysis. Fortyeight larvae (24 larvae per plate) were tested for each concentration and bioassay date.
Bioassays were performed against second instar larvae of A. diaperinus using the diet
incorporation method previously described Pérez (2017) [15]. Artificial larval diet was
prepared daily (133.3 g chicken feed, 10 g agar, 1 L deionized water) and sterilized (121 ◦ C,
15 min). Preservatives (ascorbic acid 2.5 g/L, sorbic acid 1.25 g/L, nipagin 2.08 g/L) were
added after cooling to 55 ◦ C. Strain suspensions were incorporated into freshly prepared
diet made on the same day, based on chick starter feed (4 mL per 36 mL diet per Falcon
tube), and 400 µL of diet were dispensed per well in 24-well plates. Second-instar larvae
were individually placed in wells. Mortality was recorded after 14 days at 29 ◦ C. Four
independent bioassays fulfilling the statistical criteria for B. thuringiensis were chosen as
described by Iriarte &amp; Caballero 2001 [16], and LC30 and LC50 values were estimated using
Probit analysis [17] in IBM SPSS Statistics v19. To ensure robustness and reproducibility,
only bioassays showing coefficients of variation ≤ 20% were considered valid.
Two series of bioassays were performed: first, six concentrations of spores and crystals
were tested for acute toxicity; second, sublethal bioassays using LC30 and LC50 concentrations were conducted on surviving larvae to assess effects on development and fitness.
The selection of LC30 and LC50 was based on bibliographic references that revealed
sublethal effects of B. thuringiensis on pest insect larvae, both individually and in combination with other control strategies [18,19].
2.3. Evaluation of Sublethal and Chronic Effects
Initial sublethal effects were evaluated after 14 days of exposure to the wet diet (LC30
and LC50 , as defined in Section 2.2). To quantify growth inhibition, larvae were weighed
in pools of 48 individuals and photographed in groups of four to estimate their body area
using Image J software (version 1.54g; National Institutes of Health, Bethesda, MD, USA).

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Following this initial exposure phase, individuals were transferred to and maintained in
separate test tubes with a dry (untreated) diet to prevent cannibalism and ensure precise
individual tracking, while allowing for the assessment of delayed mortality. A. diaperinus
specimens were monitored throughout their entire life cycle. Survival, molting, pupation,
and adult emergence were recorded every 48–72 h. Upon reaching these stages, pupae and
adults were weighed and photographed. Sex determination at the pupal stage followed
the morphological criteria of Esquivel et al., 2012 [20].
To identify chronic toxicity and determine the maximum life expectancy for A. diaperinus
per treatment, monitoring was extended for up to 540 days from hatching. This period was
established based on the maximum lifespan recorded in the laboratory conditions, where
0.42% of the control, 0.46% of the LC30 , and 0.55% of the LC50 populations reached this age.
This extended observation window is essential to capture physiological “hidden costs” and
delayed mortality—which define here as chronic lethal effects—that standard short-term
bioassays typically overlook, providing a comprehensive view of the long-term impact of
B. thuringiensis exposure.
Survival analysis was conducted using Kaplan-Meier curves, and statistical differences
among treatments were assessed using the log-rank (Mantel-Cox) test applying a Bonferroni
correction for multiple comparisons. To evaluate the rate of mortality within each treatment,
lethal time (LT50 and LT90 ) values were estimated using bootstrap confidence intervals [21].
2.4. Biochemical Analyses of Surviving Larvae
Surviving larvae from control, LC30 , and LC50 treatments were randomly pooled and
sacrificed for biochemical assays to evaluate the impact of Bt exposure on energy reserves.
Proteins: Following the protocol of Brogdon 1984 [22], samples (pools of 2–14 larvae,
depending on size) were homogenized in phosphate-buffered saline (PBS, pH 7.4) and
centrifuged at 15,400× g for 3 min at 4 ◦ C to separate the supernatant from the pellet. The
resulting supernatants were analyzed using Bradford reagent in 96-well plates. Protein
concentrations were calculated from bovine serum albumin (BSA) standard curves and
normalized to larval biomass (µg protein/mg larval weight) by measuring absorbance at
595 nm using a microplate reader.
Lipids: Total lipids were extracted as described by Anschau et al., 2017 [23] with slight
modifications. Pools of ~10 larvae were homogenized in chloroform:methanol (2:1, v/v)
mixture. After centrifugation (15,400× g for 3 min at 4 ◦ C) to separate the supernatant from
the pellet, supernatants were reacted with concentrated H2 SO4 and vanillin-phosphoric
acid reagent for colorimetric quantification. Absorbance was recorded at 530 nm, and lipid
content was expressed as µg/mg of larval weight.
Sugars and glycogen: According to Yuval et al., 1998 [24] sugars were extracted using
a chloroform:methanol (1:2, v/v) solution, whereas glycogen was obtained by aqueous
extraction from the resulting pellets in a subsequent step. Both analytes were reacted with
anthrone in H2 SO4 using different reagent proportions following the reference method,
and absorbance was measured at the same wavelength (625 nm). Sugars were quantified
using glucose-based standard curves, while glycogen standards (Fermentas, molecular
biology grade, 20 mg mL−1 ) were used for glycogen determination.
For all variables analyzed in this study, including biological parameters and biochemical assays, statistical assumptions (normality via Shapiro-Wilk and homogeneity of
variance via Levene’s test) were verified to ensure the appropriateness of the statistical tests.
Differences among treatments were analyzed using one-way analysis of variance (ANOVA)
for parametric data or the Kruskal–Wallis test for non-parametric data, with Bonferroni
corrections applied where appropriate.

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3. Results
3.1. Lethal and Sublethal Concentration Estimates
Concentration–mortality responses for the four bioassays are summarized in Table 1.
LC30 values ranged from 61.55 to 84.34 µg/mL, and LC50 values ranged from 117.83 to
154.55 µg/mL. The slopes of the probit regressions varied between 1.42 and 2.18. χ2 values
(4 df) indicated a satisfactory model fit across all assays. Coefficients of variation were below
20% for both calculated LC levels. The mean LC30 (68.91 µg/mL) and LC50 (135.74 µg/mL)
were selected as the initial sublethal exposure levels for subsequent experiments.
Table 1. Sublethal concentrations of a spore-crystal suspension of B. thuringiensis INTA Mo4-4 against
second-instar larvae of A. diaperinus 14 days post treatment.

Assay
1
2
3
4
Mean
CV 2

LC30 1 (µg/mL)

LC50 1 (µg/mL)

67.76
[52.64–81.64]
84.34
[65.65–102.24]
61.98
[40.35–81.21]
61.55
[19.66–95.36]

117.83
[99.24–140.86]
154.55
[128.08–194.19]
144.87
[113.21–198.76]
125.69
[77.50–229.18]

68.91
15.49%

135.74
12.46%

Slope 3

χ2 (4 df) 4

2.18

3.97

1.99

1.85

1.42

4.58

1.69

7.88

LC30 1 and LC50 1 (lethal concentration) average of four repetitions + 95% confidence limits for concentration;
2 coefficient of variation; 3 slope; 4 χ2 with four degrees of freedom (df).

3.2. Effects on Larval Performance and Development
The impact of initial sublethal concentrations (LC30 and LC50 ) of the spore-crystal
suspension of INTA Mo4-4 on selected biological parameters of A. diaperinus is summarized
in Table 2. Additional data are provided in the Supplementary Information, including
Table S1 (Individual larval weight), Table S2 (Individual larval area), Table S3 (Individual
larval and pupal stage duration), and Table S4 (Pupae and adult area and weight).
Table 2. Sublethal effects of LC30 and LC50 on biological parameters of A. diaperinus. The average,
minimum, and maximum values ± standard error (S.E.) are indicated for each parameter.
Variable
Larval weight (mg)
Larval area (mm2 )
Larval stage
duration from
hatching (days)
Larval stage
duration since the
end of Bt intake
(days)
Pupation rate (%)
Pupal stage
duration (days)

Control (Mean ±
S.E. [min–max])
0.37 B ± 0.02
[0.28–0.42]
1.36 B ± 0.08
[1.17–1.67]

n
192
192

LC30 (Mean ± S.E.
[min–max])
0.25 A ± 0.02
[0.23–0.28]
0.95 A ± 0.08
[0.87–1.06]

n
180
180

LC50 (Mean ± S.E.
[min–max])
0.20 A ± 0.02
[0.17–0.22]
0.82 A ± 0.08
[0.71–0.95]

n
178
178

94.69 A ± 9.17
[78.31–105.00]

106

101.13 A ± 10.59
[80.92–114.48]

71

100.65 A ± 12.97
[78.70–122.60]

28

76.69 A ± 9.17
[60.31–87.00]

106

83.13 A ± 10.59
[62.92–96.48]

71

82.65 A ± 12.97
[60.70–104.60]

28

42.79 A ± 15.17
[4.17–81.25]
5.71 A ± 0.30
[5.00–6.36]

106
95

26.58 A ± 15.17
[0.00–54.55]
6.35 A ± 0.35
[5.93–6.62]

71
65

11.78 A ± 15.17
[0.00–32.39]
6.95 A ± 0.43
[6.29–7.60]

28
26

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Table 2. Cont.
Variable
Pupal area (mm2 )
Pupal weight (mg)
Adults rate (%)
Adult area (mm2 )
Adult weight (mg)

Control (Mean ±
S.E. [min–max])
10.21 A ± 1.27
[9.32–11.10]
11.30 A ± 1.74
[10.10–12.50]
42.79 A ± 15.11
[4.17–81.25]
9.87 A ± 0.92
[8.70–11.28]
9.48 A ± 1.13
[8.42–11.04]

n
87
87
106
80
80

LC30 (Mean ± S.E.
[min–max])
9.78 A ± 1.04
[8.44–11.21]
10.95 A ± 1.42
[8.75–13.05]
26.29 A ± 15.11
[0.00–53.41]
9.72 A ± 0.92
[8.54–11.38]
9.65 A ± 1.13
[7.65–11.35]

LC50 (Mean ± S.E.
[min–max])

n

9.74 A ± 1.27
[7.80–11.68]
10.58 A ± 1.74
[8.12–13.04]
11.78 A ± 15.11
[0.00–32.39]
9.52 A ± 1.13
[7.95–11.08]
9.01 A ± 1.39
[6.96–11.06]

59
59
70
59
59

n
26
26
28
23
23

Means with a common letter are not significantly different (p &gt; 0.05). The variation in n observed among treatments
and recorded variables reflects the progressive decline in the number of surviving specimens over time, primarily
due to treatment effects. In addition, some individuals escaped from their individual containers and became
mixed, and others were lost because their diet became compromised by fungal growth. These specimens were
excluded from the sublethal dataset throughout the experiments.

Sublethal exposure to B. thuringiensis INTA Mo4-4 at LC30 and LC50 produced clear
effects on larval growth. Both concentrations significantly reduced mean larval weight and
body area compared with controls. Larval weight decreased from 0.37 ± 0.02 mg in controls
to 0.25 ± 0.02 mg in LC30 and 0.20 ± 0.02 mg in LC50 . Similarly, larval body area declined
from 1.36 ± 0.08 mm2 in controls to 0.95 ± 0.08 mm2 in LC30 and 0.82 ± 0.08 mm2 in LC50 .
In contrast, neither the duration of the larval stage nor that of the pupal stage differed
significantly among treatments. Pupation and adult emergence rates showed a decreasing
trend with increasing B. thuringiensis INTA Mo4-4 concentration (adult emergence: 42.79%
in controls; 26.29% in LC30 ; 11.78% in LC50 ), although these differences did not reach
statistical significance (p &gt; 0.05) due to high individual variability. Likewise, no significant
differences were detected in pupal area, pupal weight, adult weight, or adult body area
across treatment groups.
3.3. Sex-Specific Effects
Pupal and adult measurements disaggregated by sex are presented in Table 3. While
statistical analysis (Bonferroni test) showed no significant differences in pupal or adult
weight and area among treatments within each sex, there was a mild increase in female
pupal weight and area at LC30 and LC50 compared to the control. Although non-significant
(p &gt; 0.05), this trend suggests a potential differential physiological response between
genders under Bt stress.
Table 3. Sublethal effects on pupal and adult biological parameters with gender interaction.
Stage

Variable

Gender
Female

Weight
Male

Pupae

Female
Area
Male

Control (Mean ±
S.E. [min–max])
11.95 AB ± 0.56
[8.18–17.83]
9.30 A ± 0.60
[6.85–15.47]
10.13 BC ± 0.39
[7.20–14.80]
8.61 A ± 0.41
[5.90–12.00]

n
24
21
24
21

LC30 (Mean ± S.E.
[min–max])
12.77 B ± 0.62
[8.11–19.76]
9.47 A ± 0.67
[4.44–15.00]
10.73 BC ± 0.42
[7.90–13.50]
8.90 A ± 0.46
[5.70–13.70]

n
20
17
20
17

LC50 (Mean ± S.E.
[min–max])
12.35 AB ± 1.23
[9.27–16.10]
9.62 AB ± 0.97
[7.54–14.09]
11.34 C ± 0.85
[9.20–13.50]
9.20 AB ± 0.67
[6.60–12.70]

n
5
8
5
8

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Table 3. Cont.
Stage

Variable

Gender
Female

Weight
Male
Adult
Female
Area
Male

Control (Mean ±
S.E. [min–max])

n

10.45 AB ± 0.47
[6.97–14.18]
8.22 A ± 0.54
[7.76–12.91]
10.69 AB ± 0.39
[7.80–15.40]
8.97 A ± 0.46
[6.50–12.40]

24
18
24
18

LC30 (Mean ± S.E.
[min–max])
11.19 B ± 0.54
[6.87–16.71]
8.03 A ± 0.55
[3.47–12.34]
11.38 B ± 0.46
[7.70–16.00]
9.05 A ± 0.47
[4.90–11.00]

n
18
17
18
17

LC50 (Mean ± S.E.
[min–max])
10.96 AB ± 1.02
[8.34–13.82]
7.98 A ± 0.81
[5.67–12.21]
10.34 AB ± 0.86
[7.80–12.40]
9.06 AB ± 0.68
[6.90–12.70]

n
5
8
5
8

Means with a common letter are not significantly different (p &gt; 0.05).

As shown in Table 3, the effects of sublethal concentrations during the pupal and
adult stages were influenced by gender. In pupae, female weight and body area tended
to increase slightly at LC30 and LC50 compared with the control, whereas male pupae
exhibited only minor, non-significant changes. Similarly, in adults, females showed a
slight increase in weight and body area under LC30 , while males displayed no significant variation across treatments. Statistical analysis using the Bonferroni test indicated
that most of these differences were not significant at the 0.05 level, highlighting subtle,
gender-specific responses.
3.4. Macromolecular Content
Biochemical analysis of surviving larvae (14 days post-exposure) is presented in Table 4.
Proteins and lipids were the most sensitive reserves, showing significant reductions when
expressed per individual in both LC30 and LC50 groups compared to the control (p &lt; 0.05).
Conversely, the contents of soluble sugars and glycogen did not differ significantly across
treatments at the evaluated concentrations (Table 4).
Table 4. Macromolecule content of A. diaperinus larvae under control, LC30 and LC50 treatments.

Macromolecule

Control (Mean ± S.E.)
[min–max]

n

LC30
(Mean ± S.E.) [min–max]

n

LC50
(Mean ± S.E.)
[min–max]

n

Proteins
Lipids
Sugars
Glycogen

13.23 B ± 1.03 [10.43–17.13]
19.87 B ± 1.63 [14.04–27.56]
2.14 A ± 0.73 [0.89–3.38]
0.13 A ± 0.03 [0.07–0.20]

23
48
24
69

6.36 A ± 1.19 [5.46–7.75]
11.04 A ± 2.30 [8.37–13.31]
1.90 A ± 0.73 [1.66–2.14]
0.12 A ± 0.03 [0.10–0.13]

20
30
24
49

3.76 A ± 1.03 [2.67–6.00]
9.36 A ± 1.99 [6.22–13.64]
1.66 A ± 0.73 [1.63–1.68]
0.07 A ± 0.03 [0.03–0.13]

35
40
24
44

Means with a common letter are not significantly different (p &gt; 0.05).

Values in µg/larva; mean ± standard error; n = number of larvae per pool; means
with same letter not significantly different, p &gt; 0.05. The sample size (n) is variable as the
colorimetric reactions were performed on surviving residual specimens from each bioassay
date. Glycogen determinations include a higher number of replicates than glucose due to
the exclusion of some glucose measurements that did not meet quality control criteria.
The data reveal that proteins and lipids are the most sensitive macromolecular targets
of initial sublethal exposure. The significant decrease in these reserves is consistent with a
high energetic cost associated with the immune response or the repair of intestinal damage
caused by B. thuringiensis INTA Mo4-4. As shown in Table 4, the depletion of these energydense molecules was concentration-dependent, highlighting the metabolic stress imposed
by the entomopathogenic bacteria during the first 14 days of exposure.

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3.5. Long-Term Survival and Lethal Time (LT) Analysis
The effects of B. thuringiensis INTA Mo4-4 treatment on the survival probability of
A. diaperinus larvae over time are presented in Figure 1. Day 0 represents the end of the
initial bioassay under moist diet conditions and the transition to individual dry-diet tubes.
Individual survival records by insect, bioassay date, and treatment are available in the
Supplementary Material (Table S5: Global survival analysis).

Figure 1. Kaplan-Meier survival curves indicating survival probability as a function of time. The three
treatments under study were: CONTROL, LC30 and LC50 . The shaded areas represent the 95% confidence intervals for each survival curve. Cross marks on the curves indicate censored observations.

To maintain the rigor of the Kaplan-Meier analysis, individual specimens that could
not be monitored until natural death—due to fungal contamination (non-Bt related) or
technical incidents (e.g., escapes)—were treated as censored observations, as indicated by
cross marks in Figure 1.
A statistically significant difference in survival was found among the treatment groups
(χ2 = 109, df = 2, p &lt; 2 × 10−16 ). The high χ2 value suggests a strong dose-dependent
impact of the Argentine Bt strain on the longevity of the population. Significant differences
between all pairs (Control vs. LC30 , Control vs. LC50 , and LC30 vs. LC50 ) were confirmed
through pairwise comparisons adjusted with the Bonferroni method (p &lt; 0.05).
Survival percentiles, including the median survival (LT50 ) and the time to 90% mortality (LT90 ), are summarized in Table 5. The marked effect of the INTA Mo4-4 strain is evident
as the LT50 decreased dramatically from 116.58 days in the control to 14.28 and 4.19 days
for LC30 and LC50 , respectively. This indicates that even concentrations designed to be
sublethal in the short term trigger chronic lethal effects with an accelerated mortality rate
shortly after ingestion.
Furthermore, the chronic nature of these effects is reflected in the LT90 values. Although a small fraction of the population exhibited high resilience and a prolonged lifespan,
the time required to reach 90% mortality was reduced by approximately 24% and 40% in
the LC30 and LC50 groups, respectively, compared to the control. This confirms that the
physiological impairment sustained during the larval stage results in persistent biological
costs that significantly shorten the maximum life expectancy of the species.

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Table 5. Survival percentiles for each treatment group (days).

Treatment Group

LT50 (CI)

LT90 (CI)

Control
LC30
LC50

116.58 (106.95–121.35)
14.28 (10.78–18.92)
4.19 (3.43–6.00)

218.70 (164.63–427.88)
166.80 (149.85–331.07)
130.70 (112.85–152.54)

LT50 = median lethal time; LT90 = time at which 90% of individuals have died; CI = 95% confidence interval.

4. Discussion
This study investigated the initial sublethal effects of the Argentine Bacillus thuringiensis
strain INTA Mo4-4 on the development, fitness, and nutritional physiology of Alphitobius
diaperinus larvae. The interpretation of the observed effects is based on bioassay evidence
rather than on direct molecular or proteomic identification of individual Cry, Cyt, Vip, or
Vpa/Vpb proteins produced by INTA Mo4-4. Accordingly, the precise virulence factors
involved were not identified in the present study, and references to Cry toxins should be
understood within this experimental context. The results demonstrate profound and persistent chronic effects, particularly impacting larval growth, survival, and energy reserves.
These findings highlight the potential of initial sublethal B. thuringiensis concentrations to
disrupt the life cycle and fitness of this major poultry pest, offering insights for integrated
pest management (IPM) strategies.
Although the present bioassays were conducted under controlled laboratory conditions, with larvae maintained individually to prevent cannibalism, these constraints do not
preclude the ecological relevance of the observed effects. Under field conditions, where
food limitation and high larval densities may occur, exposure to B. thuringiensis could be
extended through indirect pathways such as cannibalism, a transmission route previously
demonstrated in tenebrionid beetles [25]. Such processes may contribute to sustained
sublethal exposure and reinforce the persistence of chronic effects in natural populations.
Consistent with this complexity, A. diaperinus exhibited pronounced intraspecific variability both within and among cohorts, reflecting the well-known resilience of tenebrionid
beetles. Cohorts, defined here as individuals hatching within a 24–48 h oviposition window, showed marked developmental asynchrony despite standardized rearing conditions.
Notably, within the same cohort and treatment, the interval between the first and last individuals reaching pupation extended up to 86 days (72 to 158 days), and younger cohorts
occasionally pupated earlier than older ones. Across bioassays, this variability was expressed as contrasting developmental outcomes (additional information is provided in the
Supplementary Materials) ranging from cases in which only control individuals completed
development to adulthood, to others in which both control and LC30 larvae reached the
adult stage, and, in some instances, survivors from all three treatments emerged as adults.
When survival occurred across treatments, two distinct patterns were observed: either
larval development converged toward control-like durations (LC50 ≈ LC30 ≈ control), or
treated larvae required longer developmental times than controls (LC50 &gt; LC30 &gt; control).
This high developmental plasticity, together with physiological traits characteristic of
beetle larvae—such as an acidic midgut environment that may limit crystal solubilization
and reduce Cry toxin activation [26,27]—likely contributes to the wide variability observed
in survival and developmental endpoints. Importantly, even in cases where apparent
developmental recovery was observed, sublethal effects persisted, as evidenced by delayed
mortality patterns reflected in LT50 and LT90 estimates, underscoring the chronic nature of
the effects detected. The reductions in larval weight, body area, and total protein and lipid
content observed after 14 days of exposure may result from reduced nutrient intake and/or
impaired nutrient absorption. Given the drastic reduction in LT50 observed in treated
larvae, the LC30 and LC50 used here are best interpreted as chronic lethal concentrations.

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The depletion of protein and lipid reserves serves as a biochemical proxy for the energetic
costs of surviving initial intoxication. While we recognize the absence of food consumption
measurements or gut histology as a limitation, the significant reduction in these energydense macromolecules suggests a metabolic trade-off, where energy is diverted from
growth toward detoxification or repair of intestinal damage. Nevertheless, although food
consumption and frass production were not directly quantified in this study, we cannot
rule out the possibility that larvae may have reduced their feeding activity. Similar patterns
have been documented in other species. Sutherland et al., 2003 [28] reported that starvation
in Epiphyas postvittana (Walker) (Lepidoptera: Tortricidae) larvae decreased midgut cell size
without causing lysis, and that individuals fed a Cry1Ac diet showed a feeding recovery
but ultimately reached a mean weight comparable to starved larvae.
Likewise, Luong et al., 2018 [29] suggested that behavioral avoidance of the toxin
contributed to the survival of Helicoverpa armigera (Hübner) (Lepidoptera: Noctuidae) on
Bt-expressing plants, and Berdegué et al., 1996 [30] demonstrated significant avoidance
of Bt-treated diet by neonatal and third-instar Spodoptera exigua (Hübner) (Lepidoptera:
Noctuidae), with larvae consuming substantially more control diet across CryIC treatments.
Together, these findings support the possibility that reduced feeding—whether due to
behavioral avoidance or physiological stress—may contribute to the nutritional depletion
observed in our study.
Although the specific molecular identity of the pesticidal proteins in INTA Mo4-4 is
currently being elucidated via genomic sequencing, the localization of toxicity within the
spore-crystal pellet aligns with the typical pathology of B. thuringiensis in coleopterans.
The chronic effects observed here—reduced body mass and delayed mortality—suggest a
disruption of midgut integrity. In Tenebrionidae, this usually involves the binding of Cry
toxins to specific epithelial receptors, leading to septicemia or functional starvation [7,12,13].
In coleopteran insects, the mode of action of B. thuringiensis Cry toxins has been
closely associated with specific midgut receptors, particularly cadherins. In A. diaperinus,
Hua et al., 2014 identified the cadherin AdCad1 as a specific receptor for the Cry3Bb
toxin in larval midgut cells [12]. Subsequently, Park et al., 2014 demonstrated that a
fragment of the coleopteran cadherin DvCad1-CR8–10 synergistically enhances the toxicity
of Cry3Aa, Cry3Bb, and Cry8Ca, highlighting the functional role of cadherin-mediated
toxin binding in this species [7]. Although the present study did not directly investigate
Bt–receptor interactions or cadherin involvement, these previously described mechanisms
may contribute to, or be associated with, the biological effects observed here. In line with
this mechanistic framework, the patterns observed in our study are also compatible with
the well-documented disruption of the midgut epithelium caused by Bacillus thuringiensis
Cry toxins, which can compromise digestive efficiency and lead to nutritional depletion. A
substantial body of evidence supports this mechanism: Heckel 2020 [31] highlights pore
formation in epithelial membranes as the primary cause of Cry-induced cytotoxicity, with
ABC transporters and cadherins acting as key receptors whose disruption severely alters
gut integrity. Consistently, Bowling et al., 2017 [32] reported clear signs of intoxication in
Diabrotica virgifera virgifera LeConte (Coleoptera: Chrysomelidae) larvae exposed to various
insecticidal proteins, including swelling and sloughing of enterocytes and constriction of
midgut circular muscles. More recently, Ayra-Pardo et al., 2025 [33] showed that Cry1Ia-fed
Rhynchophorus ferrugineus Olivier (Coleoptera: Curculionidae) larvae exhibited extensive
midgut cell damage, impairment of digestion and nutrient absorption, and loss of the
peritrophic membrane. Together, these studies provide a coherent physiological explanation
for the nutritional depletion recorded in our bioassays.
Within the framework of the standardized bioassay, LC30 and LC50 correspond to
concentrations at which a substantial proportion of individuals survive the initial exposure

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period, while delayed mortality is revealed only through extended monitoring. Under
these conditions, approximately 70% and 50% of larvae survived the 14-day exposure to
LC30 and LC50 , respectively, and only surviving individuals were subsequently followed.
The limited acute mortality observed during exposure likely reflects individual variability
in susceptibility and behavioral responses to B. thuringiensis, including transient reductions
in feeding that may temporarily limit toxin ingestion. However, the pronounced, dosedependent reductions in LT50 values and the delayed mortality observed after transfer to a
toxin-free diet indicate that initial sublethal exposure induces chronic physiological damage
that is not fully expressed as acute mortality within standard short-term bioassays. Thus,
these concentrations, while permitting survival during the initial 14-day assay, should
be interpreted as chronic lethal doses due to the irreversible energetic and physiological
damage sustained by the larvae.
4.1. Impact on Larval Growth and Metabolism
The most significant sublethal effects observed were the severe reduction in larval
weight and body area (Table 2) and the dramatic depletion of key macromolecular reserves
(Table 4). The reduction in larval mass, which was proportional to the B. thuringiensis
concentration, is a classic sign of intoxication by Cry proteins. Upon ingestion, Cry toxins cause pore formation in the midgut epithelial cells, disrupting osmotic balance and
nutrient absorption [34,35]. The larvae likely compensated for this midgut damage and
nutrient malabsorption by diverting limited energy resources away from somatic growth
towards tissue repair, detoxification, and stress management, resulting in smaller body
size. The analysis of macromolecular content reinforces this interpretation. Protein content experienced the most severe depletion, followed by lipids. Proteins are crucial for
cellular maintenance, enzyme synthesis, and growth [36,37]. Their loss suggests severe
tissue damage and/or a failure in synthesizing new proteins, possibly due to reduced
energy input or direct Cry action on the gut [38]. The significant loss of lipids, one of
the primary long-term energy reserves and an important contributor to insect immune
function, indicates that larvae metabolized their reserves to fuel basic survival functions
and repair gut damage [28,39]. Importantly, the observed reductions in protein and lipid
content are consistent with metabolic stress and/or reduced nutrient intake but are not
presented here as direct evidence of immune activation or gut repair processes.
In A. diaperinus, total sugars and glycogen are rarely quantified, likely because they
represent minor components relative to total proteins and lipids. Based on findings in other
beetles where sugars are depleted during food deprivation [40,41], we hypothesize that
larvae surviving 14 days of exposure may have experienced a combination of self-imposed
fasting and/or impaired nutrient absorption. In our bioassays, no statistically significant
differences were detected in total sugars or glycogen, likely due to high internal variability;
nevertheless, trends were consistent with this physiological framework. These biochemical
disruptions are highly correlated with the impaired larval growth [42] (Table 2).
4.2. Chronic Effects on Development and Fitness
Despite the severe physiological stress, the duration of the larval stage did not change
significantly (Table 2). This lack of developmental delay, despite being smaller and metabolically stressed, contrasts with studies in other insects [43,44] and suggests that the surviving
A. diaperinus may have accelerated their development as a stress response to quickly exit
the toxic environment. However, this rapid development came at a clear cost to overall
fitness, as evidenced by the sharp, though statistically non-significant, decrease in pupation
and adult emergence rates (Table 2).

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The most striking long-term impact was the catastrophic reduction in survival time
(Figure 1, Table 5). The LT50 for the LC50 group was reduced from over 116 days to just
4 days, indicating that the chronic physiological damage sustained was severe enough to
drastically shorten the life expectancy of the surviving population. This finding underscores
the concept that sublethal exposure can act as a delayed mortality factor, a highly effective
result in pest control where persistent suppression is key [45–47].
4.3. Gender-Specific Responses
Females of A. diaperinus tend to have larger body size than males, an advantage for tolerating desiccation [48]. The absence of significant differences in final pupal and adult body
size suggests that survivors achieved a final size similar to the control group, potentially
through compensatory growth. However, Table 3 hints at subtle gender-specific responses.
While not statistically significant, female pupal and adult sizes trended slightly higher in
the LC30 group. This phenomenon, where females exhibit a positive size trend under mild
stress, may be related to sex-specific resource allocation for egg production [49,50].
4.4. Deformations by B. thuringiensis
Several cases of deformities induced by B. thuringiensis have been reported in species
such as Drosophila melanogaster Meigen (Diptera: Drosophilidae) [51], Galleria mellonella
(Linnaeus) (Lepidoptera: Pyralidae) [52] and Anastrepha fraterculus (Wiedemann) (Diptera:
Tephritidae) [53]. To the best of our knowledge, no reports have documented deformities
in beetles associated with B. thuringiensis exposure.
After extensive bioassays with INTA Mo4-4, we found no macroscopic evidence of
teratogenic effects in A. diaperinus. Notably, developmental damage was occasionally
observed in control specimens during molting, a physiologically stressful phase. Although alterations at the cellular level may occur—as revealed by micro-CT in Aedes
aegypti (Linnaeus) (Diptera: Culicidae) [54]—our conclusions are limited to the absence of
macroscopic deformities.
4.5. Implications for Pest Management
The results from this study confirm that the B. thuringiensis INTA Mo4-4 strain has significant potential for A. diaperinus control through both acute toxicity and potent sublethal
effects. Exposure to LC30 and LC50 concentrations leads to: reduced larval growth affecting subsequent reproductive capacity; severe metabolic stress compromising long-term
survival; and delayed yet high mortality.
These sublethal effects are highly relevant to field conditions in poultry houses, where
uneven application may result in larvae consuming non-lethal doses. The chronic toxicity
observed suggests that B. thuringiensis applications do not need to achieve 100% mortality
to be highly effective; instead, they function as potent growth and fitness suppressors.
Incorporating INTA Mo4-4 into an IPM program could therefore offer sustained pest
suppression by reducing the next generation’s population size and overall lifespan.

5. Conclusions
Initial sublethal exposure to Bacillus thuringiensis INTA Mo4-4 induced profound and
persistent physiological stress in Alphitobius diaperinus, with consequences extending far
beyond the initial exposure period. Larvae that survived the 14-day sublethal bioassays
exhibited marked reductions in body size, weight, and key macromolecular reserves,
particularly proteins and lipids, indicating severe impairment of growth and metabolic
homeostasis. These alterations reflect a state of chronic toxicity that likely compromises
the ability of individuals to cope with subsequent environmental challenges and may
negatively affect future reproductive performance.

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These effects were supported by statistically significant differences detected at multiple
biological levels. Significant reductions in larval area and weight were observed when
comparing both sublethal treatments (LC30 and LC50 ) with controls. In terms of survival, the
overall survival analysis revealed a significant effect of treatment, and subsequent pairwise
comparisons showed significant differences between all treatment combinations (control vs.
LC30 , control vs. LC50 , and LC50 vs. LC30 ). In addition, the nutritional composition of A.
diaperinus larvae differed significantly between controls and both treatments after 14 days
of dietary exposure, specifically in the total individual content of proteins and lipids.
Importantly, the physiological damage sustained during sublethal exposure translated
into pronounced delayed mortality, as evidenced by the drastic reduction in LT50 and LT90
values even after larvae were transferred to an uncontaminated diet. This demonstrates
that initial sublethal doses of B. thuringiensis can act as a powerful delayed-lethal factor,
substantially shortening lifespan and reducing population persistence despite apparent
short-term survival or partial developmental recovery.
Collectively, our results show that B. thuringiensis INTA Mo4-4 exerts its insecticidal
activity against A. diaperinus not only through direct lethality but also through sustained
chronic sublethal effects that disrupt growth, metabolism, survival, and overall fitness
across the life cycle. Although the present study does not include molecular or proteomic
characterization of individual Cry, Cyt, Vip, or Vpa/Vpb proteins and therefore does
not aim to dissect the specific mechanisms of action of B. thuringiensis in coleopterans,
our interpretation—grounded in previous reports and consistent with the entomological
scope of this work—supports two non-exclusive hypotheses, namely larval self-imposed
starvation as a survival strategy and Bt-induced midgut damage, and leaves no doubt
that B. thuringiensis INTA Mo4-4 induces chronic toxicity and delayed mortality. From
an applied perspective, these characteristics make INTA Mo4-4 a strong candidate for
the biocontrol of beetle pests, either as a standalone tool or as part of an integrated pest
management program. The ability to suppress populations through chronic toxicity and
delayed mortality is particularly relevant under field conditions, where exposure to nonlethal doses is common. While the molecular identification of its pesticidal proteins is
currently underway, the consistent and long-term impact on A. diaperinus development and
survival reported here validates this strain as a solid biocontrol agent for the development
of sustainable insecticides.
Supplementary Materials: The following supporting information can be downloaded at: https:
//www.mdpi.com/article/10.3390/insects17020213/s1, Table S1: Individual larval weight; Table S2:
Individual larval area; Table S3: Individual larval and pupal stage duration; Table S4: Pupae and
adults area and weight; Table S5: Global survival analysis.
Author Contributions: Conceptualization, G.I.A. and D.H.S.; methodology, G.I.A., L.C. and D.H.S.;
software, G.I.A., L.C. and D.H.S.; validation, G.I.A., L.C. and D.H.S.; formal analysis, G.I.A., L.C. and
D.H.S.; investigation, G.I.A., L.C. and D.H.S.; resources, D.H.S.; data curation, G.I.A., L.C. and D.H.S.;
writing—original draft preparation G.I.A.; writing—review and editing, D.H.S.; visualization, G.I.A.,
L.C. and D.H.S.; supervision, D.H.S.; project administration, D.H.S.; funding acquisition, D.H.S. All
authors have read and agreed to the published version of the manuscript.
Funding: This research was funded by INTA 2023-PD-L06-I116.
Data Availability Statement: Data are contained within the article.
Acknowledgments: SENASA, and especially Laura Maly, is gratefully acknowledged for her constant
support and for granting the flexibility needed to pursue scientific training. Gabriela Artave is
warmly thanked for her continued support in covering work responsibilities, which enabled the
completion of experimental work and data analysis. IMYZA and its Director, Mariana Viscarret, are
acknowledged for institutional support and encouragement. Melisa Perez is acknowledged for laying

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the foundations of this research through her previous work. Marcelo Berretta is thanked for donating
the glycogen used to generate the standard curve in larvae. The laboratory members Leila Ortiz, José
Niz, Maximiliano Torres and Augusto Salas are gratefully acknowledged for their valuable assistance
and support throughout this work.
Conflicts of Interest: The authors declare no conflicts of interest.

Abbreviations
The following abbreviations are used in this manuscript:
LC
LT
IPM

Lethal Concentration
Lethal Time
Integrated Pest Management

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44.
45.
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Disclaimer/Publisher’s Note: The statements, opinions and data contained in all publications are solely those of the individual
author(s) and contributor(s) and not of MDPI and/or the editor(s). MDPI and/or the editor(s) disclaim responsibility for any injury to
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https://doi.org/10.3390/insects17020213

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                    <text>Supplementary Information
Table S1: Individual larval weight

Bioassay date

Treatment

Mean

Standard

individual

larval

deviation

larval

weight

Average

Coefficient
of
variation

weight + (n)
December 5–19, 2023

CONTROL

0.41 (48)
0.28 (48)
0.37 (48)
0.42 (48)

0.37

0.25

January 17-31, 2024

0.28 (48)
0.23 (36)
0.24 (48)

January 27–February 10, 2024

0.24 (48)

December 5–19, 2023

0.22 (48)
0.18 (48)
0.17 (34)

January 1–15, 2024
January 17-31, 2024
January 27–February 10, 2024

LC30

December 5–19, 2023
January 1–15, 2024

LC50

January 1–15, 2024
January 17-31, 2024

0.06

16.80

0.02

0.20

8.24

0.02

11.90

0.21 (48)

January 27–February 10, 2024

Table S2: Individual larval area
Bioassay date + n
per treatment

Individual larval
area CONTROL

December 5–19, 2023

0.023

0.013

0.014

0.007

0.014

0.007

0.017

0.010

0.007

0.010

0.006

0.007

0.011

0.018

0.008

0.010

0.010

0.008

0.010

0.012

0.010

0.012

0.011

0.007

0.014

0.015

0.008

0.006

0.008

0.008

0.010

0.023

0.008

0.009

0.008

0.007

0.008

0.008

0.012

0.018

0.010

0.009

0.010

0.011

0.007

0.013

0.007

0.008

0.013

0.014

0.013

0.011

0.008

0.010

0.006

0.016

0.007

0.012

0.011

0.007

0.010

0.009

0.008

0.009

0.011

0.005

0.020

0.020

0.012

0.009

0.012

0.008

n CONTROL = 48
n LC30 = 48
n LC50 = 48

Insects 2026, 17, 213

Individual larval area

Individual larval

LC30

area LC50

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�Insects 2026, 17, 213

2 of 19

January 1–15, 2024
n CONTROL = 48
n LC30 = 36
n LC50 = 48

January 17-31, 2024
n CONTROL = 48
n LC30 = 48
n LC50 = 34

0.007

0.022

0.009

0.014

0.014

0.011

0.008

0.011

0.011

0.009

0.012

0.017

0.013

0.016

0.013

0.015

0.008

0.005

0.010

0.018

0.009

0.008

0.007

0.008

0.012

0.022

0.011

0.008

0.008

0.009

0.014

0.016

0.008

0.009

0.006

0.008

0.018

0.014

0.010

0.007

0.012

0.007

0.009

0.018

0.008

0.007

0.009

0.010

0.013

0.013

0.008

0.006

0.011

0.006

0.013

0.009

0.011

0.009

0.009

0.010

0.012

0.014

0.013

0.005

0.017

0.013

0.017

0.014

0.009

0.006

0.013

0.006

0.017

0.009

0.009

0.008

0.010

0.007

0.011

0.011

0.013

0.011

0.011

0.006

0.009

0.006

0.013

0.010

0.008

0.005

0.008

0.010

0.004

0.006

0.010

0.005

0.007

0.008

0.010

0.011

0.014

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0.007

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0.011

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0.006

0.014

0.012

0.010

0.010

0.006

0.005

0.023

0.007

0.007

0.006

0.008

0.006

0.014

0.008

0.011

0.006

0.011

0.006

0.018

0.009

0.006

0.005

0.013

0.005

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0.005

0.016

0.011

0.010

0.006

0.012

0.010

0.006

0.006

0.009

0.005

0.013

0.013

0.006

0.010

0.008

0.007

0.010

0.008

0.015

0.006

0.009

0.003

0.007

0.011

0.011

0.010

0.004

0.005

0.009

0.010

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0.008

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0.007

0.011

0.005

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0.007

0.007

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0.007

0.007

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0.008

0.006

0.017

0.008

0.005

0.005

0.008

0.012

0.011

0.004

0.010

0.010

0.006

0.006

0.011

0.014

0.006

0.003

0.010

0.012

0.008

0.004

0.015

0.011

0.007

0.007

0.009

0.005

0.010

0.014

0.01

0.008

0.006

0.004

0.016

0.016

0.011

0.011

0.005

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0.018

0.009

0.011

0.014

0.006

0.012

0.012

0.011

0.003

0.013

0.006

0.006

0.007

0.008

0.006

0.005

0.007

0.006

0.012

0.013

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0.004

0.007

0.005

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�Insects 2026, 17, 213

3 of 19

0.005

0.005

0.018

0.011

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0.01

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0.013

0.007

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0.01

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0.010

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0.017

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0.009

0.025

0.011

0.013

0.008

0.009

0.013

0.014

0.007

0.013

0.015

0.008

0.01

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0.006

0.01

0.011

0.006

0.005

0.004

0.003

0.023

0.013

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0.005

0.012

0.011

0.012

0.005

0.010

0.007

0.013

0.019

0.008

0.012

0.006

0.008

n LC30 = 48

0.009

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0.013

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0.009

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0.014

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0.006

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0.014

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0.022

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0.004

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0.025

0.011

0.010

0.019

0.009

January 27–February
10, 2024
n CONTROL = 48

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�Insects 2026, 17, 213

4 of 19

Table S3: Individual larval and pupal stage duration

Treatment

Bioassay date

Days to pupation

Days to pupation

Pupal stage dura-

from sublethal

from egg hatching

tion

treatments
CONTROL

December 5–19,

71

96

89

114

5

7

2023
n=2-2-2
January 1–15,

87

105

5

2024
n=1-1-1
January 17-31,

61

61

79

79

5

7

2024

54

75

72

93

7

3

n=39-39-39

78

54

96

72

6

7

61

78

79

96

5

6

102

61

120

79

5

5

84

54

102

72

7

7

86

78

104

96

8

6

84

96

102

114

7

6

107

94

125

112

4

6

84

78

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96

7

6

78

75

96

93

6

7

94

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6

6

61

89

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107

7

7

96

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114

93

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3

78

54

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6

7

63

61

81

79

7

7

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94

102

112

7

8

61

54

79

72

7

7

78

98

96

116

8

7
7

79

61
January 27–Feb-

51

51

69

69

2

7

ruary 10, 2024

74

88

92

106

7

nd

n=64-64-53

58

51

76

69

7

7

74

53

92

71

7

nd

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86

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51

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76

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NO

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7

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7

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�Insects 2026, 17, 213

7 of 19

Table S4: Pupae and adults area and weight

Treatment

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2024

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10 of 19

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M

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2024

nd

11.10

14.37

12.30

12.43

n=9-22-22-

nd

12.60

14.44

13.50

12.52

19-19

F

9.70

9.63

7.80

9.00

F

9.20

9.27

8.90

8.34

F

12.40

13.68

11.30

12.41

M

12.70

12.29

10.30

10.65

M

9.00

9.65

8.90

5.67

F

11.90

13.05

11.30

11.25

M

12.50

14.09

12.70

12.21

January 1–
15, 2024
n=0-0-0

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

11 of 19

nd

12.60

14.35

7.40

6.50

nd

8.00

7.16

14.60

14.31

nd

14.80

17.22

11.10

11.95

nd

12.50

13.20

10.70

12.68

nd

12.20

14.78

9.50

9.83

nd

13.00

15.23

14.90

15.77

nd

10.20

11.12

14.90

15.22

nd

11.90

13.88

12.40

13.82

nd

14.60

18.46

nd

nd

nd

15.30

17.18

nd

nd

F

13.50

16.10

nd

nd

Table S5: Global survival analysis

Treatment

Bioassay

Survival (days)

Censorship code

date
CONTROL

December

33

14

1

1

5–19, 2023

19

26

1

1

n=48

140

5

1

1

21

21

1

1

21

1

1

1

23

1

1

1

19

28

1

1

1

1

1

1

40

28

1

1

40

168

1

1

19

1

1

1

28

35

1

1

30

1

1

1

37

28

1

1

19

35

1

1

35

16

1

1

26

14

1

1

19

14

1

1

33

1

1

1

37

37

1

1

19

19

1

1

28

19

1

1

21

16

1

1

14

9

1

1

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

12 of 19

January 1–

10

13

1

1

15, 2024

10

10

1

1

n=13

6

24

1

1

13

154

1

1

20

10

1

1

13

13

1

1
1

13
January 17-

165

122

1

1

31, 2024

165

165

1

1

n=48

122

122

1

1

165

8

1

1

1

97

1

0

122

165

1

1

122

165

1

1

125

165

1

1

6

165

1

1

122

138

1

1

165

165

1

1

122

165

1

1

1

165

1

1

1

165

1

1

122

165

1

1

122

165

1

1

165

1

1

1

122

8

1

1

122

174

1

1

125

174

1

1

122

1

1

1

125

174

1

1

122

380

1

1

125

477

1

1

January 27–

3

36

1

0

February

36

36

0

0

10, 2024

12

43

1

0

n=127

5

36

1

0

36

115

0

1

97

36

0

0

112

115

1

1

36

155

0

1

122

155

1

1

36

155

0

1

112

155

1

1

122

36

1

0

36

36

0

0

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

13 of 19

36

155

0

1

112

155

1

1

36

155

0

1

36

155

0

1

122

164

1

1

79

36

0

0

36

43

0

0

36

115

0

0

122

5

1

1

122

112

1

1

36

115

0

1

128

78

1

0

36

36

0

0

5

36

1

0

36

36

0

0

155

3

1

1

80

78

1

0

112

112

1

1

36

3

0

1

36

3

0

1

5

164

1

1

112

5

1

1

36

50

0

1

155

36

1

0

36

164

0

1

155

316

1

1

155

36

1

0

78

50

1

1

5

370

1

1

3

36

1

0

93

449

1

1

155

36

1

0

78

449

0

1

155

36

1

0

8

457

1

1

36

457

0

1

155

36

1

0

78

483

0

1

155

87

1

0

155

492

1

1

112

492

1

1

112

80

1

1

155

492

1

1

36

36

0

0

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

14 of 19

155

36

1

0

36

36

0

0

112

36

1

0

155

492

1

1

3

521

1

1

36

36

0

0
0

36
LC30

December

23

14

1

1

5–19, 2023

26

26

1

1

n=48

12

12

1

1

30

1

1

1

5

19

1

1

19

12

1

1

12

35

1

1

1

12

1

1

5

16

1

1

21

16

1

1

21

12

1

1

19

19

1

1

14

1

1

1

16

19

1

1

1

33

1

1

35

12

1

1

21

5

1

1

21

23

1

1

16

23

1

1

14

19

1

1

28

19

1

1

14

21

1

1

19

1

1

1

21

16

1

1

January 1–

1

3

1

1

15, 2024

1

3

1

1

n=37

1

10

1

1

1

6

1

1

1

6

1

1

1

3

1

1

1

148

1

1

1

13

1

1

1

6

1

1

1

13

1

1

1

8

1

1

1

154

1

1

3

13

1

1

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

15 of 19

6

3

1

1

15

3

1

1

10

7

1

1

3

7

1

1

6

8

1

1
1

3
January 17-

1

1

1

1

31, 2024

125

1

1

1

n=48

122

182

1

1

122

165

1

1

1

1

1

1

4

4

1

1

132

165

1

1

6

6

1

1

122

379

1

1

122

6

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

125

8

1

1

122

122

1

0

132

8

1

1

122

125

1

1

125

152

1

1

165

152

1

0

11

11

1

1

1

39

1

1

4

4

1

1

125

1

1

1

152

1

1

1

January 27–

2

12

1

1

February

4

154

1

1

10, 2024

115

115

0

1

n=96

4

18

1

1

112

4

1

1

4

4

1

1

2

4

1

1

112

4

1

1

122

115

1

1

4

115

1

1

112

4

1

1

122

154

1

1

122

36

1

0

36

2

0

1

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

16 of 19

LC50

36

164

0

1

122

164

1

1

2

36

1

0

36

164

0

1

4

4

1

1

122

384

1

1

4

56

1

1

112

384

1

1

122

384

1

1

122

36

1

0

2

420

1

1

122

4

1

1

122

457

1

1

128

4

1

1

2

115

1

1

28

483

1

1

154

500

1

1

36

77

0

0

112

507

1

1

112

2

1

1

154

507

1

1

2

2

1

1

112

82

1

0

4

4

1

1

154

4

1

1

28

4

1

1

112

2

1

1

4

511

1

1

36

511

0

1

154

4

1

1

2

2

1

1

4

4

1

1

154

521

1

1

2

4

1

1

December

1

12

1

1

5–19, 2023

1

5

1

1

n=48

14

1

1

1

33

21

1

1

1

12

1

1

23

14

1

1

1

26

1

1

1

5

1

1

14

12

1

1

1

33

1

1

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

17 of 19

12

21

1

1

21

9

1

1

23

23

1

1

12

12

1

1

1

26

1

1

26

28

1

1

19

5

1

1

1

1

1

1

5

5

1

1

1

1

1

1

19

26

1

1

12

23

1

1

19

1

1

1

5

28

1

1

January 1–

3

1

1

1

15, 2024

3

1

1

1

n=48

3

1

1

1

3

1

1

1

6

1

1

1

6

1

1

1

6

1

1

1

3

1

1

1

10

1

1

1

49

1

1

1

122

1

1

1

6

1

1

1

10

1

1

1

8

1

1

1

10

1

1

1

3

1

1

1

8

1

1

1

8

1

1

1

8

1

1

1

13

1

1

1

8

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

1

January 17-

1

1

1

1

31, 2024

1

4

1

1

n=34

1

1

1

1

4

4

1

1

152

1

1

1

125

1

1

1

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

18 of 19

132

1

1

1

4

22

1

1

28

138

1

1

11

4

1

1

1

1

1

1

1

138

1

1

6

6

1

1

6

4

1

1

4

4

1

1

4

4

1

1

39

1

1

1

January 27–

2

2

1

1

February

28

2

1

1

10, 2024

115

2

1

1

n=80

2

4

1

1

2

4

1

1

4

36

1

0

36

2

0

1

7

2

1

1

4

2

1

1

2

4

1

1

112

2

1

1

36

66

0

1

4

2

1

1

2

154

1

1

18

77

1

0

2

154

1

1

122

154

1

1

4

2

1

1

4

2

1

1

4

36

1

0

4

12

1

1

122

4

1

1

2

154

1

1

2

154

1

1

112

36

1

0

12

2

1

1

2

4

1

1

163

115

1

1

4

154

1

1

4

4

1

1

12

115

1

1

383

115

1

1

4

36

1

0

https://doi.org/10.3390/insects17020213

�Insects 2026, 17, 213

19 of 19

483

7

1

1

8

36

1

0

36

154

0

1

4

507

1

1

2

36

1

0

77

521

1

1

154

2

1

1

Abbreviations

nd = no data
F = female
M = male
Disclaimer/Publisher’s Note: The statements, opinions and data contained in all publications are solely those of the individual author(s) and contributor(s) and not of MDPI and/or the editor(s). MDPI and/or the editor(s) disclaim responsibility for any injury to
people or property resulting from any ideas, methods, instructions or products referred to in the content.

https://doi.org/10.3390/insects17020213

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                <text>Initial Sublethal Exposure to an Argentine &lt;em&gt;Bacillus thuringiensis&lt;/em&gt; Strain Induces Chronic Toxicity and Delayed Mortality in &lt;em&gt;Alphitobius diaperinus &lt;/em&gt;(Coleoptera: Tenebrionidae)</text>
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                <text>Candás, Lucas</text>
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                <text>Publicado en &lt;em&gt;Insects&lt;/em&gt; (2026) 17 (2) 213</text>
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                <text>En este trabajo, evaluamos los efectos subletales iniciales de una cepa argentina de Bacillus thuringiensis en larvas de Alphitobius diaperinus tras 14 días de exposición dietética y realizamos un seguimiento de los insectos a lo largo de su ciclo de vida para evaluar la toxicidad crónica. </text>
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                    <text>SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD
Y CALIDAD AGROALIMENTARIA

INSCRIPCIÓN Y ACTUALIZACIÓN
DE DATOS
RENSPA
100% ONLINE
Manual para el usuario externo

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Contenido

INTRODUCCIÓN .................................................................................................................. 3
PRESENTACIÓN Y ACCESO AL SISTEMA......................................................................... 3
ADHESIÓN DE SERVICIOS INTERACTIVOS ...................................................................... 4
DELEGACIÓN DE REPRESENTACION DE CUIT................................................................ 8
INSCRIPCIÓN EN EL REGISTRO NACIONAL SANITARIO DE PRODUCTORES
AGROPECUARIOS (RENSPA) ............................................................................................ 8
ACTUALIZACIÓN DE DATOS ............................................................................................ 16
CONTACTO........................................................................................................................ 17

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INTRODUCCIÓN
El RENSPA es el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios que asocia al
productor con la producción y el predio donde realiza la actividad. Los productores ganaderos,
agrícolas y forestales deben inscribirse en forma obligatoria y gratuita (Resolución Senasa
423/2014).
El presente manual muestra paso a paso la adhesión de SERVICIOS INTERACTIVOS en la
página de AFIP con CLAVE FISCAL. En el ejemplo se muestra la adhesión al Sistema
RENSPA, pero todos los Servicios se adhieren de la misma manera, solo debe seleccionar el
correspondiente del listado de SERVICIOS INTERACTIVOS del Organismo.
Una vez adherido al servicio se describe la inscripción al RENSPA.
Aclaraciones:


El RENSPA es un Registro de Productores (Responsable Sanitario de la Producción).
Si usted es propietario y arrienda el campo, quien debe inscribirse es solo el
arrendatario, es decir, el responsable de la producción.



Se considera Establecimiento a la Unidad Epidemiológica. En un establecimiento
puede haber uno o más Productores (RENSPA).



Unidad Productiva: se considera Unidad Productiva a la unidad que relaciona al
productor con la producción dentro de un establecimiento.



Si usted es productor de cereales, oleaginosas y legumbres, debe solicitar RENSPA a
través del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA).



Si usted es propietario y arrienda el campo para cereales, oleaginosas y legumbres.
NO DEBE solicitar RENSPA bajo ninguna circunstancia ya que el RENSPA es registro
de productores.

PRESENTACIÓN Y ACCESO AL SISTEMA

Para acceder al Sistema RENSPA del SENASA se debe ingresar
utilizando el navegador Mozilla Firefox.
Acceda a la web de la AFIP: www.afip.gob.ar/

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Ingresar a la Clave fiscal del titular, indicando CUIT y clave

ADHESIÓN DE SERVICIOS INTERACTIVOS
Cuando ingrese con su clave fiscal elija al menú "ADMINISTRADOR DE
RELACIONES DE CLAVE FISCAL" como se indica en la imagen inferior.

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Una vez dentro del menú presionar el botón "ADHERIR SERVICIO"

Seleccionar del listado de organismos disponibles "SENASA"

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Dentro del menú "Servicios Interactivos" buscar y seleccionar "RENSPA"

Una vez seleccionado el servicio presionar el botón "CONFIRMAR" para finalizar la adhesión.

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Para confirmar la adhesión el sistema muestra un formulario con los datos correspondientes.

Después de que se genere este formulario, debe cerrar la sesión y volver a ingresar a la
CLAVE FISCAL para actualizar el menú principal, en donde aparecerán los "SERVICIOS"
habilitados.

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DELEGACIÓN DE REPRESENTACION DE CUIT
La “Clave Fiscal” es una contraseña personal e intransferible. Esta clave te habilita para
operar servicios desde la página web de la AFIP de manera segura.
Se debe tener en cuenta que, para delegar servicios bajo “Clave Fiscal”, se debe
previamente:


Tramitar la “Clave Fiscal” con el nivel de seguridad requerido por el servicio. Podrás
consultar el listado completo de servicios habilitados con Clave Fiscal y el nivel mínimo
de seguridad requerido.



Para delegar la representación de un SERVICIO INTERACTIVO a otro CUIT se debe
realizar estos pasos.

INSCRIPCIÓN EN EL REGISTRO NACIONAL SANITARIO DE PRODUCTORES
AGROPECUARIOS (RENSPA)
El usuario podrá consultar los RENSPAs que se encuentran bajo su titularidad y el estado en
el que se encuentran: activo, inactivo o reimprimir credencial. Si está inactivo debe consultar
en la a la Oficina Local del Senasa correspondiente o actualizar los datos agrícolas).



Nueva inscripción: el usuario inicia el trámite para obtener un nuevo RENSPA.
o



DATOS DE UP, TITULAR Y ESTABLECIMIENTO

Datos del Titular (quien es el productor responsable de la Producción).

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Como la inscripción se realiza mediante el portal de la AFIP, los campos para los datos de
CUIT/CUIL, Razón social, Provincia, Localidad, Dirección, DNI (en el caso de persona física),
tipo de persona (humana / jurídica), partido/dpto y código postal salen ya completos.
El productor deberá completar:
 Nro. de RENAPA completar solo si se encuentra inscripto como productor apícola en
el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

El Nro. de RENAF se completa automáticamente si el productor se encuentra inscripto como
agricultor familiar en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

LA INSCRIPCIÓN EN EL RENSPA 100% ONLINE, REQUIERE DE LA DECLARACIÓN DE
UN CORREO ELECTRÓNICO OBLIGATORIO.


Datos del Establecimiento

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Complete todos los datos requeridos: Nombre, provincia, partido/dpto., localidad, dirección,
tipo de explotación (Agrícola, Ganadera o Mixta), superficie utilizada (superficie del
establecimiento). En caso de ser arrendatario tiene que colocar la superficie total del
establecimiento (la superficie correspondiente a su unidad productiva la declara en superficie
del cultivo), cuartel, lote, sección, fracción, condición frente a la tierra, oficina local.
GEORREFERENCIACIÓN (del establecimiento y no de la unidad productiva)
Los datos de georreferenciación son Latitud y Longitud, y se deben ingresar con número
negativo.
Podemos ingresar los datos de dos formas:
1. Escribiendo los datos, se localizará en el mapa el marcador de la unidad
productiva
2. Moviendo el marcador de posición en el mapa, los datos se autocompletan.
El botón “Centrar marcador” sirve cuando se pierde de vista el marcador, al realizar
acercamientos en el mapa.

Georreferenciación del establecimiento como un punto:
El procedimiento es sencillo, lo que se visualiza en primera instancia es un “marcador”, esto
es, un punto rojo cuya posición puede moverse arrastrándolo con el mouse.
Este “marcador”, al moverse de posición, se leen los datos de Latitud y Longitud que
corresponden a ese punto en el sector superior al mapa.

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Georreferenciación del área del establecimiento:
El área territorial que abarca el establecimiento debe ser delimitada en el mapa,
dibujando en él un polígono, de tantos puntos como se requiera marcar, para lograr la mejor
aproximación a la forma real del campo.
Este procedimiento también es sencillo, posicione el mouse en cada punto a marcar y
presione shift+click, y se va dibujando así el establecimiento.
A medida que se agregan puntos, se van leyendo en el cuadro inferior al mapa los
datos de Latitud y Longitud de cada punto que constituye ese polígono que representa el
área del establecimiento
Si es necesario desplazar un punto para mejorar el dibujo, se “arrastra” con el mouse. Si es
necesario borrar un punto presione ctrl+clik sobre él.
Una vez finalizada la carga de datos de la unidad productiva, se debe continuar con la solapa
ganadera y/o agrícola.



DATOS AGRÍCOLAS

El formulario de “Datos Agrícolas” contiene dos partes, en el apartado superior se refiere a
datos de infraestructura y procesos, y en el segundo apartado se refiere al/los cultivo/os, es
importante que ambas cuenten con la mayor cantidad de información completa.

ALAMBRADOS:
Cerco perimetral construido con postes y tendido de alambre galvanizado, con el objetivo de
cercar el establecimiento, marcando su límite o limitar la presencia de animales.

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CORTINA FORESTAL:
Barrera vegetal constituida por arbustos y/o árboles cuyas hojas pueden caerse en época
otoñal (Caducas) o quedar persistentes a lo largo del año (Perennes), su importancia radica
en ser una protección contra el viento y limitar posibles contaminaciones y/o ocurrencias de
plagas.
GALPÓNDE MAQUINARIAS:
Sitio que cumple la función de albergar las herramientas y maquinarias destinadas para la
producción con el objetivo de garantizar su estado y mantenimiento.
DEPÓSITO DE AGROQUÍMICOS y BIOLÓGICOS:
Sitio o lugar físico aislado, separado de la vivienda y en el cual se depositan de manera
correcta y bajo llave o resguardo todos aquellos productos químicos y biológicos. Por ejemplo:
fertilizantes, insecticidas, herbicidas, etc., los cuales son utilizados en la producción agrícola.
DETALLE PROCESO DE POST COSECHA: declare acondicionamiento mínimo(ej, Lavado).
Solo para productor de frutas y /o hortalizas.
SEMILLA DE USO PROPIO: hace referencia a utilización de semilla de la campaña anterior
en el nuevo ciclo productivo.
MALEZAS RESISTENTES: solo para productores de cereales y oleaginosas. Indicar si en su
Unidad Productiva (UP) tiene alguna de las malezas de la lista resistente a herbicidas.

CULTIVOS AGRÍCOLAS: Aquellos cultivos cuyo producto se comercializa en el mercado
interno, externo, siendo su destino el consumo directo, industrial y/o propagación de especies
vegetales, entre otros.
ESPECIE VEGETAL: Se debe cargar la cantidad de especies vegetales que declare el
productor, una por vez. De cada especie vegetal aparecen varias opciones. A su vez
por cada opción aparecen dos datos entre paréntesis que corresponden, el primero al
producto comercial y el segundo al grupo productivo.

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NOMBRE: puede escribir nombre vulgar o científico para facilitar la búsqueda.

SUPERFICIE CULTIVADA
Respecto a la superficie cultivada se debe indicar la superficie cultivada para cada
especie, expresada en hectáreas (Has), la cual se puede realizar bajo dos modalidades:
Superficie Cubierta, significa que se produce utilizando invernaderos o algún otro tipo de
cobertura como ser bajo dosel.
Superficie Descubierta, el cultivo se realiza a campo abierto sin ningún tipo de cobertura.
CULTIVO ORGÁNICO
Producto vegetal comercial obtenido bajo condiciones de producción sin el empleo/uso de
agroquímicos, entre otras características, para lo cual deberá acreditarse tal situación con
la presentación del Certificado de Producción Orgánica, emitido por Certificadoras
reconocidas ante SENASA.
TIPOS DE RIEGO EN SECANO: producción agrícola sin riego ej.: algunos cultivos
extensivos. POR ASPERSIÓN: Producción agrícola con riego aplicado mediante aspersores.
POR GOTEO: producción agrícola con riego aplicado mediante el uso de mangueras, caños
y el empleo de picos dosificadores dirigidos.
POR MANTO: producción agrícola con riego aplicado en la modalidad de inundación
transitoria. POR SURCO: producción agrícola con riego aplicado por manejo de camellones y
surcos.
TIPOS DE DESTINO (no obligatorio): se podrá elegir más de una opción
Se puede seleccionar distintos destinos de la producción:
CONSUMO ANIMAL: se selecciona si el destino de la producción es para consumo animal.
EXPORTACIÓN: se selecciona cuando el destino de la producción es para el mercado
externo. INDUSTRIA: se selecciona cuando el destino de la producción es la
industrialización de la producción primaria.
MERCADO INTERNO: se selecciona cuando la producción se destina a la
comercialización dentro del país.
PROPAGACIÓN: se selecciona en caso que el productor realice material de propagación y
multiplicación, NO SEMILLAS.
USO

PROPIO: se

selección cuando el productor haga uso, en su establecimiento, de la

producción.

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Una vez finalizada la carga “AGREGAR CULTIVO AGRÍCOLA” y repetir la operatoria con
la cantidad de especies que tiene que declarar.

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

DATOS GANADEROS

Para completar el ítem Explotaciones, en caso de que el RENSPA sea ganadero o mixto, se
deben ingresar la/s explotación/es ganaderas a realizar según especie animal. Se debe
seleccionar la explotación correspondiente y luego presionar la + verde para agregarla al
recuadro “explotaciones seleccionadas” como se muestra en la siguiente imagen.

Explotaciones: en caso de que el RENSPA sea ganadero o mixto, el usuario debe ingresar
la/s explotación/es ganaderas a realizar según especie animal.
Una vez ingresado todos los datos, y tildadas todas las declaraciones juradas de cada solapa,
se debe apretar el botón Inscribir Online. El usuario recibirá un mail con los datos del trámite.
Para continuar con el proceso de inscripción debe confirmar la casilla de correo informada.

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La Oficina del Senasa evaluará los datos declarados y en un plazo máximo de 72 horas; el
usuario recibirá la constancia de RENSPA al correo electrónico confirmado. En caso de no
recibir respuesta debe contactarse con la Oficina Local del Senasa.
Ante casos donde los datos ingresados no den certeza de la ubicación del establecimiento
declarado, la Oficina del Senasa remitirá un correo electrónico con la solicitud de los datos
necesarios para culminar la inscripción o rechazarla.

ACTUALIZACIÓN DE DATOS
Todos los productores agrícolas deben realizar una actualización de datos al menos una vez
al año o cuando cambie de cultivo o actividad.
La actualización se realiza ingresando a través de la página de la AFIP. Con CUIT y Clave
fiscal y adhiriendo al servicio de RENSPA. Debe seleccionar el RENSPA a Actualizar y solo
podrá modificar los datos de la solapa agrícola.
Es obligatorio que todos los productores mixtos y ganaderos de las zonas de NO vacunación
antiaftosa actualicen sus datos anualmente.



Consultar preinscripciones: el usuario podrá consultar el listado de prescripciones
realizadas online. En este caso el trámite para el otorgamiento de RENSPA deberá
finalizarse en la Oficina de Senasa de jurisdicción con el establecimiento agropecuario.

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

Consultar inscripciones online: el usuario podrá consultar el listado de inscripciones
realizadas online. En este caso el trámite para el otorgamiento de RENSPA será
validado por la Oficina del Senasa de jurisdicción con el establecimiento agropecuario,
sin presencia del usuario y enviada la credencial de inscripción al mail confirmado.



Consultar y reimprimir la credencial.



Realizar la actualización de datos anual si es productor agrícola y forestal, mixto o
productor ganadero en zonas de no vacunación antiaftosa.

CONTACTO
Para cualquier duda o consulta pueden comunicarse con la mesa de ayuda de RENSPA al
correo electrónico: consultarenspa@senasa.gob.ar

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            <description>A list of subunits of the resource.</description>
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                <text>&lt;div style="text-align: left;"&gt;Introducción&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;Presentación y acceso al sistema&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;Adhesión de servicios interactivos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;Delegación de presentación de CUIT&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;Inscripción en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (RENSPA)&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;Actualización de datos&lt;/div&gt;&#13;
&lt;div style="text-align: left;"&gt;Contacto&lt;/div&gt;</text>
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        <name>RENSPA</name>
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        <name>SISTEMAS INFORMATICOS</name>
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